Partida Rol por web

Crónica del Heredero - Episodio II - El Ascenso.

VI - Una carrera contra el tiempo

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30/09/2015, 20:22
Allen Shesar

Por fin, la conocida silueta de Allen a lomos de su hipogrifo se hizo visible en el neblinoso cielo de la mañana. Éste volaba bajo sobre los tejados, alejado de la vista y de los eventuales disparos de balista o catapulta que llegaban desde la orilla norte de Álandor. El olor de los cuerpos fallecidos que habían caído durante los encuentros nocturnos y que ahora se congelaban en las frías aguas o se hinchaban en las playas ribereñas impregnaba el denso aire de los muelles. La actividad de los soldados y vecinos para preparar las defensas para el más que previsible ataque de la noche eran hasta tal punto contagioso que las respiraciones se aceleraban sin que uno lo pudiese evitar.

Así pues, con Allen ya en tierra y habiendo saludado a los allí presentes, el paladín depositó en una de las cajas cercanas varios mapas y rollos de pergamino. Entre ellos había dos planos de Fuerte Bueno: uno que databa de al menos ciento cincuenta años atrás y otro, más moderno, que respondía a las remodelaciones que la familia Critrapper había llevado a cabo cuando compró la propiedad. Así mismo también había tomado el paladín un registro de los tramos de alcantarillado que discurrían por la parte oeste de la ciudad.

Bueno, pues con esto creo que algo podremos hacer.- Dijo señalando los mapas desplegados mientras se hacía una imagen mental de lo que de ellos se extraía.  – Lo único que me escama es esto. – Añadió al ver de dónde venía la toma de agua del pozo que suministraba el flujo de agua a Fuerte Bueno.

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30/09/2015, 20:44
Director

 


 

Notas de juego

Las tomas de agua del pozo son de grosor variable y fueron excavadas de forma burda en el subsuelo.

La toma de agua antigua que nutría uno de los pozos de Fuerte Bueno no ha tenido mantenimiento por multitud de años debido a que se dejó de usar al verse contaminada el agua con las filtraciones que provenían de las alcantarillas. Puede haber muchísimo lodo y partes que estén incluso prácticamente cegadas.

Por otra parte, ambas bocas que dan al río, tanto la antigua como la nueva, están protegidas por un enrejado idéntico al de las alcantarillas, para evitar que las alimañas entren a través de ellos.

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30/09/2015, 22:53
Jeldrich

Tras realizar algunas compras de material necesario para un más que probable batalla, el grupo de aventureros se reunieron nuevamente con Allen. El paladín trajo consigo planos más que detallados, tanto de Fuerte Bueno como del sistema de alcantarillado antiguo y actual.

La interesante propuesta de Losse parecía poder llevarse a cabo, no sin antes decidir que conducto de alcantarillas utilizar.

-Aunque pueda estar en peor estado, creo que deberíamos utilizar los conductos de toma de agua antiguos, comentó recorriendo con el dedo el trayecto sobre el mapa. – Como podéis ver, podríamos acceder a ellos desde dentro de la ciudad, lo cual sería menos arriesgado que llegar a este otro punto, continuó señalando la otra alternativa. – No sé qué nos encontraremos ahí abajo, pero lo más recomendable sería hacer el recorrido despojados de nuestras pesadas armaduras... creo que así evitaríamos contratiempos no deseados…, bien, ¿nos ponemos en marcha?, dejó caer a la espera de si algún otro de sus compañeros quería añadir algo más… 

Notas de juego

Compras: 2 pergaminos

- Triada de Conjuros 750po

- Resplandor Ardiente 750po

Gastos: 1391 + 109(de Losse)... me quedo a 0 xD

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30/09/2015, 23:17
Allen Shesar

Cuando el clérigo de Lathánder propuso ponerse en camino Allen levantó la vista de los mapas. - Yo he de deciros que no entraré en los túneles. - Comentó un tanto avergonzado. Creo que sobrevolaré la zona y estaré atento a cualquier señal que podáis darme para tratar de agitar el avispero con la ayuda de las tropas que están preparadas. Con ello espero atraer la atención de los orcos y centrarla en un punto alejado de Fuerte Bueno.

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01/10/2015, 01:07
Losse

Todos parecieron dar el visto bueno al plan que Losse había propuesto, por consiguiente, Allen salió a recopilar información sobre los túneles que accedían al Fuerte Bueno mientras que los demás se pertrecharían de material para llevar a cabo la misión.

Cuando salieron del taller de Hebrafina, Losse fue a ver si su encargo estaba listo. Por suerte para él, aquel costurero había terminado su capa tal y como él le había pedido, con multitud de bolsillos igual que las ropas de montaraz como las que él llevaba. - Un trabajo magnífico. Ahí tiene el resto del pago. Que tenga usted un buen día y esperemos librarnos del mal de ahí fuera. - Dudó si ponerse la capa, pero como la que llevaba tenía mucho trote y necesitaba obtener información cuanto antes, decidió colocársela. Le apenaba bastante tener que manchar ese impoluto color gualda que ahora mostraba, pero la vida de aventurero lo requería. - Seguramente esos Siervos del Equilibrio también se las manchaban amenudo. ¿Por qué yo no? - Dio un par de vueltas sobre sí mismo para ver cómo se adaptaba a sus movimientos y, sorprendentemente, parecía que llevara con él toda la vida. El costurero no había escatimado en gastos. El material era de una calidad asombrosa. Miró a sus compañeros y pudo contemplar la cara de desaprobación por el color tan vivo. - No me miréis así. Ya veréis como no se notará tanto una vez tenga más trote. -

El gasto de pergaminos y objetos mágicos había sido bastante generoso tras los múltiples combates, con lo que todos repusieron el material que consideraron necesario gracias a los mercaderes de Crimmor. Lo más destacable de todo fue ver cómo Jeldrich rebuscaba en sus bolsillos en busca de un dinero que no poseía. Losse sabía de lo difícil que era a veces ganarse la vida para los hombres de una fe tan pura como la que mostraba el clérigo, con lo que decidió dejarle el dinero que le hacía falta. - Tranquilo, dime cuánto necesitas. Has demostrado que eres más útil que ésto. - Le comentó mientras hacía tintinear su bolsa de dinero.

Sin demorarse mucho esta vez, Allen regresó a lomos de su hipogrifo con unos mapas bastante detallados. Lejos de lo que pensaban, no existía un conducto que comunicara con el fuerte, sino, nada más y nada menos, que dos, aunque uno de ellos ahora estaría, probablemente, convertido en un lodazal. Todos parecían dispuestos a tomar justo ese camino, puesto que no tendrían que salir de la ciudad, aunque el explorador prefería el otro. Quizá su capa nueva era la culpable de su postura. - Sinceramente, preferiría el túnel exterior, pero, si todos estáis de acuerdo, pongámonos en marcha. Seguro que Steznag no anda lejos, así que démonos prisa. -

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01/10/2015, 11:09
Ogna

Ogna disfrutaba de las compras, para qué vamos a mentir.  Compró un cristal para Vishna, al menos eso le dijo , aunque tenía intención de usarlo más en el flamante arco corto que compró en una arquería. Además llevaba ahora un anillo que, aunque no era de pedida, le acercaba mucho más a su amado.

- ¡Te queda genial Losse!- Quizá ella fuera una de las menos sorprendidas acerca del peculiar color que Losse había escogido para su capa nueva.- Y además va a juego con mi vestido, sólo que el mío ya está deslucido de tanto trote.- La muchacha se remangó un poco la falda que estaba rota, arreglada con múltiples remiendos, y su color amarillo se había vuelto tan pálido y sucio que parecía marrón.- Con esto...- Mostrándole el anular con el flamante nuevo anillo.-...seré como tú, ya lo verás jaja.- El anillo de sustento le permitiría dormir apenas dos horas, lo que le abría la posibilidad de pasar más tiempo con su amado.

Cuando Allen expuso  que no les acompañaría, Ogna frunció el ceño. Sin Zanc y sin Allen su número se reducía demasiado para una incursión tan peligrosa como aquella. Sus ojos se desviaron malicionsamente hacia el enano.

- Con un grupo tan reducido, más nos vale ser silenciosos.- Dijo apoyando la propuesta de Jeldrich. ¿Iba a ser el enano capaz de no armar jaleo? ¡JA! Ni de coña. Pensaba la muchacha.- ¿Qué hacemos con Kormack? Esta situación ya la hemos vivido antes...- Decía mirando a los demás, sin importarle que estuviera delante, como si su opinión no fuera más que la de un niño caprichoso. No era la primera vez preparaban un elaborado plan de infiltración y el enano acababa por desbaratarlo todo, tanto pro el jaleo que montaba como por su propia impaciencia.- Quizá haya alguna manera de que no tengáis que desprenderos de la armadura precisamente en un momento tan crítico.

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01/10/2015, 16:13
Allen Shesar

Allen parpadeó un par de veces un tanto confundido al ver la peculiar vestimenta de Losse pero prefirió no decir nada acerca de ella. Sólo, tras un leve carraspeo, se dirigió hacia el resto. - Está bien, amigos. Mucha suerte allí abajo. Recordad, una vez estéis dentro de Fuerte Bueno tratad por todos los medios de darme alguna clase de señal que sólo pueda verse desde el cielo. Así sabré que puedo comunicar a los hombres que aguardan tras las murallas de que inicien la distracción. – Comentó Allen mientras iba estrechando uno a uno los antebrazos de sus compañeros. En su rostro se veía claramente el reflejo de la pena por no poder acompañar a los que durante aquellos veinte intensos días habían sido su familia. – No os arriesguéis de forma innecesaria. – Dijo esta vez agarrando a Kormack por los hombros y obligándole a mirarle a la cara. – De poco nos valen los héroes muertos.

Dicho esto, y habiéndose despedido de cada uno de los integrantes de la incursión subterránea, facilitó a Jeldrich cinco pergaminos que les serían de ayuda para el trayecto subacuático que les esperaba. - Léelos cuando no haya forma ninguna de seguir adelante, pues no sé hasta qué punto estarán transitables esos canales. – Aconsejó en modo paternalista. Tras un par de profundos suspiros el paladín se volvió hacia su montura y con un impulso se subió a lomos de ella.

Mucha suerte, compañeros. Si todo sale bien, nos veremos mañana al mediodía en un bosquecillo de cedros al suroeste de aquí, a no más de ocho horas a pie. Más os vale estar a todos allí. – Hagen levantó el vuelo de un poderoso salto. Ya en el aire hizo un par de pasadas sobre las cabezas de los aventureros y se dirigió hacia el este.

Notas de juego

5 pergaminos de respirar bajo el agua.

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03/10/2015, 10:14
Kormack Quebrantahuesos

No había nada que más gustase al enano que salir de compras. Y eso hizo cuando vio que Allen iba a por unos mapas. Seguramente tardaría lo suyo, además sus compañeros ya tenían decidido que iban de compras. El enano vendió sus guantes. -¡Ja! Los echarrré de menos, son muy buenos, ¿sabe? Con ellos agarrrré a un pollo demoniaco con carra de buitrre. El muy cobarrrde se cagó cuando lo agarrré del pescuezo... ¡JA!- recordaba el enano con una sonrisa. Tras recibir el pasto dividió entre sus compañeros restantes. Sin Morwing y sin Zanc, tocaban a más. Por supuesto no contó con el nuevo, no conocía de nada a aquel tipo, pese a que había sido el único en acompañar al enano hasta el final. Sin él seguramente el combate hubiese acabado antes, pero esto eran negocios. El enano se puso a mirar hasta que encontró varios objetos que le llamaban su atención. Un chaleco y unos guantes. Los guantes nuevos parecían tan buenos como prometía el tendero. -Ya verrremos...- dijo con un ojo tuerto. Casi parecía insinuar que si no era lo prometido volvería.
Tras reunirse con sus compañeros pudo ver a Losse con ridícula capa amarilla -JUA JA JA JA JA.- reía feliz, no dijo nada pues a saber que había comprado el explorador, igual era hasta útil, pero le parecía más gracioso la forma en que Ogna le acosaba y le apoyaba. Tan ridículo. "Ahora vamos iguales" -JUA JA JA JA!- seguía riendo. El anillo que le enseñó también le llamo la atención. "Seré como tú" decía -¿Será un elfo? ¿Tendrá pene? Realmente ya es más macho que Losse, ¿Sólo basta un anillo para que sean iguales?- el enano no recordaba que Losse se le hubiese prometido -Igual se refiere a que disparará con tan buen tino como el explorador o que subirá más rápido por los árboles y casas... Quien sabe.- sea como fuera el enano no iba a preguntar que se refería. No le importaba mucho. Además una bomba estallaría pocos segundos después ​¿Eh? ¿Qué quieres decirr?- preguntaba tras eso de "Que hacemos con Kormack". El enano había sido el único en plantarle cara a aquella mole gigantesca. Aunque su segunda propuesta parecía gustarle más. -No quitarrrrme la arrrmadurrra... sigue hablando...-

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04/10/2015, 13:57
Losse
Sólo para el director
- Tiradas (1)
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04/10/2015, 19:17
Losse

Rabia

"El mundo que nos rodea está repleto de personalidades muy variopintas. En ocasiones me cuesta mucho convivir con ellas debido a mis fuertes imposiciones morales. Hay actos que no puedo aprobar, ni leyes que respetar, y es ahí donde me llevo los mayores desencantos con las personas que aprecio. No me avergüenza reconocer que escapé de aquella sala donde yacía Lord Hembelan furioso. Sin mirar atrás fui a mejorar mi arco, intentando desviar la atención a lo acontecido unos minutos atrás. Sin embargo, todos encontraron útil gastar el dinero para olvidar la situación y no pude quedarme solo. Ésto no hizo más que aumentar mi rabia y decidí partir a investigar lo realmente importante. Mi mayor sorpresa fue encontrar al desterrado Kormack compartiendo mis ideas, al menos en las investigaciones, y así nos separamos de los demás. Necesitaba tiempo.

No me había parado a pensar la buena mano que mostró el hombre que encantó mi arco. Aquella magnífica obra que portaba, fruto de muchas batallas y esas mejoras de última hora, eran merecedoras de ganarse un nombre. Ahora sus flechas se imbuían en electricidad y, como todo empezó casi con él, decidí llamarlo Spujnur, tanto por la buena compañía como por la triste forma de morir que tuvo. Me reconforta pensar que una parte de él queda viva en mi arma después de todo.

Según caminaba junto al enano, sus palabras, extrañamente, me reconfortaron. La tosca actitud de Kormack criticando a nuestros compañeros hicieron ponerme en su posición. Él es el más auténtico del grupo. Puede que sus ideas y costumbres confronten continuamente con nosotros, pero jamás esperarás algo distinto a lo que ves en un primer momento. Gracias a esas horas juntos, creo que he empezado a apreciarle y, pese a que es difícil reconocerlo en su persona, creo que él también a mí.

Una vez nos plantamos en el lugar en el que murió Allen, seguí el rastro de la carreta que debió llevar allí a los escarabajos. No fue sorprendente hallar su origen en el Taller de Phaymust Hebrafina. Hacía tiempo que nuestras pistas nos habían llevado hacia él para investigarle, sin embargo, la falta de luces del grupo nos hizo buscar otros objetivos menos productivos.

Kormack subió hacia el piso superior y entramos en la casa. Encontramos un cuerpo mutilado junto a una colección de ojos y vísceras de distintas criaturas propias de aquellos que se dedican a la nigromancia. Habíamos encontrado algo bastante útil, pero no más que aquello que había en otra sala: un trono de invocación de demonios.

Nos escondimos rápidamente mientras investigábamos. La voz de Phaymust hizo acto de presencia. Pensábamos que era un gran dominador de la magia escondido en ese diminuto cuerpo. Kormack le cogió por sorpresa y no tuvimos ocasión de comprobarlo siquiera, y su cuerpo cayó al suelo con tanta velocidad como el hacha del guerrero se hendió en su cuerpo. La tarea había parecido sencilla hasta que dos golems de telaraña nos rodearon. Como buenamente pudimos buscamos escapatoria en otra habitación, donde nos esperaba un poderoso hechicero malherido. Tiramos de diplomacia en lugar de entablar combate y, ésto nos proporcionó información más valiosa todavía.

Vhensijet había llegado a un acuerdo con Phaymust para llevar a cabo sus investigaciones junto a su discípula Sylphamen. Nuestro interrogatorio e información destaparon la ceguera de aquel experto en artes arcanas acerca de su protegida, quien había realizado experimentos a sus espaldas que ponían en peligro a toda la ciudad. Sus heridas daban fe, en primera mano, de las malas consecuencias de llevar tratos con demonios y, con las negociaciones de la hechicera, Crimmor iba a soportarlas también.

No obstante, el cuerpo moribundo de Phaymust aún iba a sernos de utilidad. Vhensijet lo reanimó y lo sumió en un encantamiento que nos otorgó algunas respuestas de las muchas preguntas que teníamos. Sylphamen tenía grandes planes junto a Aranar Brusta y Edarack Filguien, nombres que eran muy familiares para nosotros. Uno de esos planes mencionaba a "La Creación", cuya cabeza debía pertenecer al cuerpo decapitado que reposaba al lado de donde conversábamos. Otro de ellos, hablaba de otra filtración de los hombres de Aranar en el Fuerte Bueno, un baluarte situado a escasos metros de la ciudad.

Pese a que sacamos mucho del mediano, ésto no nos otorgaba ningún nuevo destino por investigar, hasta que mencionó una reunión que tuvo con Aranar en su casa. Lugar al que nos dirigiríamos de inmediato nada más salir de su taller. Así que nos despedimos de Vhensijet con la promesa de no delatarlo siempre y cuando se mantuviera dispuesto a obrar por el bien de la ciudad. No puedo ponerle objeción alguna a lo fructífera que fue esta incursión con Kormack.

Caminamos, una vez más, por las calles de Crimmor hasta plantarnos junto a la casa de Phaymust. Estábamos dispuestos a entrar hasta que escuchamos el revuelo de la guardia en la muralla dada su proximidad con la casa del mediano. En cuanto mencionaron algo sobre un hipogrifo, sabíamos que los demás estaban involucrados. Se encontraban en Fuerte Bueno, y ya sabíamos lo que podían haberse encontrado allí.

Saltamos las murallas con rapidez y corrimos hacia el fuerte. Los enemigos que asediaban Crimmor aún se encontraban lo suficientemente lejos como para no darnos alcance, pero no debíamos demorarnos.

Aún estaba muy molesto por lo sucedido anteriormente y los menosprecié sin tener en cuenta la buena labor que habían realizado. Sacamos de allí a todo el personal, incluida a Lady Lamia, y los pusimos a salvo en la ciudad.

Con el gasto de fuerzas del combate, parece que razonaron mejor una vez les propusimos investigar la casa de Phaymust y establecimos un plan para entrar divididos. Escuché un fuerte ruido en la planta superior y subimos por las escaleras. Estaba a punto de pisar el último escalón y todo se desvaneció...

Perdiendo toda la noción del tiempo y el espacio escuché la llamada de Mielikki. Cuando desperté, Jeldrich, un clérigo que habíamos conocido nada más salir del palacio gubernamental, se encontraba junto a Zanc y a mí, con el cuerpo enterrado y sólo la cabeza descubierta. Un tanto desorientado, supe rápidamente lo que había ocurrido al escuchar la voz de la Semilla Verdadera. Habíamos corrido la misma suerte que Allen unas horas atrás. Toda mi rabia y mi malhumor se desvanecieron al haber sentido el beso de la Señora del Bosque y, en cuanto vi a Ogna, no pude sentir nada más que ganas de abrazarla. Me congratulé de volver a ver a mis compañeros y supe que mi castigo se debía a la actitud que mostré con ellos. Puede que no comparta su punto de vista muchas veces, pero tengo una misión clara que me ha encomendado mi diosa y, con ello, debo saber mantener la calma para ser digno de ella.

Como no habían pasado más que unos minutos, el asedio a la ciudad continuaba. El hipogrifo de Allen había reconocido los alrededores y advirtió de una nueva filtración en el interior de las murallas. No había tiempo que perder y corrimos hacia allí para ponerle fin.

Abatimos a cuantos enemigos encontramos, más guardias infiltrados y más escarabajos, hasta que hizo acto de presencia "La Creación". Elegí una buena posición para llevar a buen puerto el combate, pero mi puntería no fue la mejor. Quizá estaba pagando las energías gastadas en mi largo sueño. No obstante, los demás lucharon en estado de gracia.

El combate iba muy bien encaminado hasta que apareció Sylphamen. La maldita cobarde prefirió seguir oculta gracias a sus recursos arcanos y se nos escapó. Pese a ello, sus potentes ataques los pagó con sangre y no tuvo más remedio que huir. No puedo decir lo mismo de la mole que lo acompañaba, quien cayó abatida por los certeros ataques de mis compañeros. Menos mal que llegamos a tiempo. Esa abominación hubiera sido capaz de abrir un hueco en la muralla que hubiera sido fatídico para la ciudad.

Nos asomamos a ver en qué situación se encontraba Crimmor. Con el ejército cada vez más cerca, el ataque no tardaría en llegar. Pese a ello, todo lo que retrasaran la embestida jugaba a nuestro favor, ya que nos dedicaríamos a seguir limpiando el mal del interior.

Como nos constaba de la participación de la familia Ophal en la introducción de los escarabajos, llegaba el momento de hacerle una visita a Lady Ophal para ver si ésta nos podía ayudar a dar con su sobrino. Alcanzamos la casa y a Allen le llamó la atención el hecho de que el guardia no se encontrara vigilándola como ocurrió en su anterior visita. Salté la valla y me volví invisible gracias a una poción. Laisser y Lady Ophal discutían en el interior con un cadáver como testigo que, aunque no llegaba a reconocer, bien podía intuir que se trataba del guardia que el paladín había echado en falta.

Me deslicé al interior e inspeccioné la casa para comprobar que nadie más podía poner en peligro mi incursión. Me acerqué hasta la posición en la que ambos discutían e intenté desarmar a Laisser. Debo decir que soy bastante mejor arquero que ladrón, pues ese cabrón no tardó en darse cuenta de lo que pretendía y consiguió que su daga probara mi sangre. Avisé al resto de mis compañeros y los acorralamos. De pronto, toda la valentía que había mostrado se transformó en una actitud temblorosa y una amenaza a la única persona que estaba a favor de mantenerlo vivo, su tía.

Le amenacé para que la soltara a cambio de mantenerlo vivo y Laisser decidió abandonar su estupidez y ceder a mis pretensiones. Nos contó todo lo que sabía y de su nivel de participación en los planes de Sylphamen y, pese a que hubiera disfrutado viéndole morir, le encontré una finalidad más útil para Crimmor: lucharía en la muralla para hacer honor a su apellido y limpiar su castigo. Me temo que ahora no podrá permitirse el lujo de temblar tanto si no quiere formar parte de los gloriosos hombres de la ciudad que dieron su vida por defenderla.

Esperando aún la acometida enemiga, llegamos a la conclusión que lo mejor sería descansar un poco antes de que tuviera lugar la batalla. Los últimos días habían sido muy intensos como para continuar con tan pocas energías en los momentos cruciales. Si queríamos llevar a buen puerto la defensa de Crimmor, había que lanzar un ataque sorpresa sobre su cabecilla para así desorganizar y descomponer su formación, lo que requeriría magia y una determinación que no poseeríamos en la situación en la que nos encontrábamos.

Aquí me hallo ahora recién despierto para llevar a cabo una ofensiva que nos puede costar la vida, pero tengo la sensación de que ésta no será la última página que escribiré del diario y pienso volver para contar cómo acabamos con el Gran Muzal. Quizá entonces vuelva a hablar de mi rabia, pero no porque mis compañeros la soportaran y sí por aquellos que probaron mis flechas."

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04/10/2015, 19:35
Ogna
Sólo para el director
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