Partida Rol por web

[DM 23/11] Dragonlance - Tempestad en Tanith

Capítulo IV - A la caza de Tempestad

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07/01/2024, 00:40
Dungeon Master

Libre del acoso de Ailaserenth, el wyrm marino exhala una nueva bocanada de su ardiente aliento y aprovecha la burbujeante cortina de vaho para reemprender su desesperada huida. De este modo, no tarda en desaparecer por completo de la vista del mago elfo.

Malherido y frustrado por su propia incapacidad para rematar a su presa, pero temiendo acabar sus días entre las fauces de Tempestad si persevera, el silvanesti regresa junto a la Kaziganthi.

Allí han comenzado ya las tareas de rescate de la naufragada Kylian. La sacerdotisa goblin se ha hundido en el océano, arrastrada por el peso de su equipo de batalla, y a Enrielle le resulta imposible localizarla en las inmediaciones de la galera, zarandeada por las olas y alejada del lugar donde Bugambilia vio sumergirse a vuestra compañera.

Empapada y tiritando de frío, la legionaria de Acero se ha lanzado al agua y allí permanece ahora, resistiéndose a abandonar a su amiga goblin a pesar de que la negrura de las profundidades es impenetrable para su limitada visión humana. La depresiva kender, en el castillo de proa, no aparta la vista de la soga anudada que mantiene unida a Enrielle con la balista por temor a perder también en el mar a quien considera su única familia en el mundo.

Más por el deseo de evitar que su admirada Enrielle muera de una pulmonía que por encontrar a la sacerdotisa goblin, el polimorfado Ailaserenth se une a la búsqueda. Sin embargo, no tarda en abandonarla al cabo de unos pocos minutos de infructuoso esfuerzo al percatarse de que la magia que le permite mantener su actual forma dragontina está a punto de expirar.

Tras anestesiar parcialmente el dolor de sus graves heridas con una poción curativa, Freya tampoco tarda en unirse a las labores de rastreo submarino. Valiéndose de la luminosa Dragonlance, que continúa despidiendo intensos destellos verdosos, peina el fondo oceánico en busca de Kylian en una espiral cada vez mayor en torno a la galera de remos una vez que Hegara ordena finalmente echar el ancla.

Una hora de angustiosa búsqueda más tarde y tras haber usado su perla de poder para mantener su apariencia de elfa acuática, la maga qualinesti logra encontrar a la sacerdotisa de Chemosh; deambulando a ciegas por el lecho marino. Para cuando conseguís izarla finalmente hasta la superficie y subirla al bote de remos que habéis necesitado para llevar a cabo la operación de salvamento marítimo, descubrís a una Kylian al límite de la hipotermia y con la locura pintada en sus ojos. De no haber sido por la desesperada insistencia de Enrielle, seguramente hace tiempo que habríais perdido toda esperanza. Solo unos pocos minutos más y a Freya no le habría quedado más remedio que abandonar la búsqueda, sentenciando así a la sacerdotisa goblin a una espantosa muerte.

Para entonces la tripulación de la Kaziganthi, bajo la supervisión de Wylas y siguiendo las directrices de éste, ha llevado a cabo una reparación de emergencia de la nave. Probablemente la galera necesitará de un dique seco y un buen armador para una restauración definitiva, pero por el momento parece que se mantendrá a flote gracias a los esfuerzos continuados de los convictos por achicar agua de la bodega de carga.

Varios ogros presentan quemaduras de diversa consideración a causa del líquido ardiente que entró a raudales en la cubierta inferior cuando el dragón exhaló su aliento, pero no hay visos de que ninguno vaya a morir a causa de tales abrasiones. Wylas ha repartido los remos intactos de forma equitativa entre los bancos de remeros de babor y estribor y Hegara ha dado órdenes de poner rumbo a la costa.

Mientras la galera, todavía escorada, avanza a trompicones hacia el este, os dais cuenta de que la tormenta ha escampado por fin y que el sol está comenzando a salir frente a vosotros en el horizonte.

Todos habéis sobrevivido, pero tardaréis en olvidar esta noche espantosa.

- Tiradas (1)

Notas de juego

NOTA: Voy a considerar que Freya ha gastado el uso diario de su "perla de poder (nivel 2)".

Bugambilia (24) → 31/31 [respiración acuática6]
Kylian (18) → 75/89 [respiración acuática6, libertad de movimiento5]
Ailas (15) → 24/57 [soportar los elementos1, armadura de mago2, ver lo invisible9, heroísmo17, respiración acuática21]
Wylas (12) → 43/43
Freya (11) → 11/57 [libertad de movimiento5, respiración acuática6, alterar el propio aspecto7, cuchichear mensaje10, armadura de mago18]
Enrielle (9) → 68/68 [respiración acuática6, libertad de movimiento5]

1: Soportar los elementos [permanece confortable entre -10ºC y 60ºC; durante algo menos de 4 horas]
2: Armadura de mago (NL 11) [+4 de armadura a la CA, durante algo menos de 2 horas]
5: Libertad de movimiento (NL 10) [puede moverse y atacar con normalidad en condiciones en los que su movimiento estaría impedido, durante algo menos de 70 min]
6: Respiración acuática (NL 10) [puede respirar bajo el agua, durante algo menos de 4 horas]
7: Alterar el propio aspecto (NL 4) [adopta parte de las cualidades físicas de un elfo marino (nadar 30'), durante algo menos de 10 minutos]
9: Ver lo invisible (NL 11) [puede ver objetos o criaturas invisibles, astrales o etéreas; durante algo menos de 80 min]
10: Cuchichear mensaje (NL 4) [puede cuchichear y recibir respuestas a 140' de Kylian, Enrielle y Bugambilia; durante algo menos de 10 min]
17: Heroísmo (NL 11) [+2 de moral a las tiradas de ataque, TS y pruebas de habilidad, durante algo menos de 80 min]
18: Armadura de mago (NL 4) [+4 de armadura a la CA, durante algo menos de 4 horas]
21: Respiración acuática (NL 11) [puede respirar bajo el agua, durante algo menos de 22 horas]

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07/01/2024, 01:35
Wylas

El momento que tanto había angustiado por adelantado al contramaestre al fin había llegado: el dragón marino se alejaba, evitando la muerte y huyendo a su cubil sin dejar rastro. ¡Debían impedirlo!

─¡¡Ha ido hacia allí!! ─había gritado a pleno pulmón señalando con el brazo derecho y la varita mientras se así a la nave con el otro─ ¡Hay que clavarle algo que podamos seguir! ─añadió como idea al aire. Una idea que no llegó a ningún oído capaz de ponerla en buen uso.

Como se temía Wylas, el dragón marino había logrado escapar y estaban tan cerca en ese momento como antes de saber dónde se encontraba su cubil. No habían culminado la proeza de abatirla, mucho menos la de localizar y saquear su guarida. Resultaba frustrante, pero no todo el mundo podía vanagloriarse de haber sobrevivido al ataque de un dragón marino. Y allí estaba él, carcajeándose a mandíbula batiente cuando se dio cuenta de ello. La sensación de que la tormenta había pasado pronto se vio acompañada de la realidad y su ayuda y la traducción de las palabras de Hegara al idioma de los ogros sirvieron para que la embarcación pusiera rumbo al puerto amigable más cercano.

─La Kaziganthi ha sobrevivido a Tempestad DOS veces, nada menos. Y nosotros también. Nada mal... La próxima vez acabaremos con ese bicho, seguro. Hemos aprendido unas cuantas cosas, ¿no? Ah, esto debe ser tuyo, maese Ailaserenth ─dijo Wylas ofreciéndole al elfo la varita de Proyectiles mágicos aparecida mágicamente en la cofia─ Voy a ver qué puedo rescatar de bebida decente, creo que nos la hemos merecido todos.

Dicho lo cual, el humano se fue a hablar con Hegara, para decirle que los héroes se reunirían con ella en cuanto ésta pudiera y que lo mejor sería que fuera con bebida fuerte, porque la necesitaban.

Notas de juego

A ver qué puede aportar Hegara como ideas. Necesitamos llegar a un puerto y estaría bien saber a cual. Y hay que reparar la nave (espero que el emperador pague la factura). Y tal vez una nave nueva. Y a Hegara. Hegara ha salvado la nave de una de las embestidas de Tempestad, que si hubiera acertado una vez más de las que ha acertado, se hubiera llevado a la Kaziganthi al fondo y hubiéramos muerto todos ahogados. O casi todos.

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07/01/2024, 11:53
Kylian Brickstone

Gra...gracias... - Dijo Kylian mientras sus dientes traqueteaban por la hipotermia. - Ha si...sido... ho...horrible...

La sacerdotisa estaba completamente inmersa en sus pensamientos. Sólo salió de ellos para agradecer levemente su salvamento. La muerte se había acercado demasiado a ella en aquella ocasión y de nuevo el agua, su viejo archienemigo, la había hecho qudar como una idiota. Pese a sus inclinaciones hacia el lado de la oscuridad, ella seguía manteniendo algo parecido a su propia dignidad y ésta se veía quebrantada en cada combate.

De nuevo Ailas se convertía en algo así como un héroe tras el combate y ella quedaba como el hazmereír de todos. Por mucho que se empeñaba en elegir meticulosamente los dones que Chemosh le ofrecía, éstos luego no parecían servir para nada. ¿Quién era el problema, sus poderes o ella misma, que no sabía utilizarlos? Fuera como fuera, había aprendido uan valiosa lección durante el comabte. Una lección que esperaba que le sirviera para dejar de ser el grotesco bufón del vendabal de muerte.

Si me per...perdonáis... - Carraspeó. - I..iré a des...descansar... 

Y tras decir aquello, sin dejar de mirar al suelo, se adentró en las bodegas del barco, en busca de algún lugar íntimo donde quitarse la fría armadura y sus helados ropajes, para tratar de secarse de alguna forma y poder empezar a entrar en calor. Una vez resuelto aquello podría empezar a llorar de desesperación y por la vergüenza que sentía hacia si misma.

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07/01/2024, 13:04
Ailaserenth Sëlanar

No estoy acostumbrado al dolor físico y mis graves heridas me mortifican de un modo horrible. Observo mi pierna destrozada y me pregunto si los huesos soldarán bien o si me acompañará una pronunciada cojera para el resto de mi larga existencia a causa de este traumático encuentro con el dragón marino. Y, no obstante, no recibo las atenciones que merezco tras mi heroico sacrificio. 

Cómo es posible que Enrielle se preocupe más por la goblin que por mí es un absoluto e incomprensible misterio, pero la angustia de su mirada me obliga a tomar parte en las labores de búsqueda de Kylian a pesar de mis propios padecimientos.

Sin embargo, pronto resulta evidente que no vamos a encontrarla. ¡No podemos rastrear el océano entero buscándola! Que su dios se ocupe de ella si la quiere con vida y si no, que se responsabilice de su muerte. Esta noche no puedo cargar también sobre mis hombros las decisiones de los dioses...

Pero Flechas de Muerte se niega a escuchar la voz de la razón. La mía. Y esa negativa me resulta más dolorosa que las heridas físicas que me atormentan.

Freya también está gravemente herida pero, a pesar de ello, no abandona tampoco esta irracional operación de rescate.

Siento pena por las dos y por las falsas esperanzas que se están creando; especialmente cuando convencen a la hembra minotauro de que les deje usar el bote salvavidas de la nave. Pero yo tengo la convicción de que la realidad acabará haciendo que entren en razón más temprano que tarde y me retiro a mi camarote. No quiero estar presente para decirles "os lo dije" cuando la evidencia las golpee.

Empapados pero ocultos de miradas indiscretas por un nuevo manto de invisibilidad, Shilara y yo regresamos a la cubierta inferior. Allí Wylas está haciendo un formidable trabajo coordinando a los esclavos ogros en las reparaciones de la nave, así que no le interrumpo. Ha demostrado un enorme valor esta noche combatiendo al dragón marino y un talento nada desdeñable para la magia. Tal vez haya un futuro para él al servicio de Solinari.

Pero eso será otra noche.

Espero a un momento en que todos parecen particularmente entretenidos, para colarme en mi camarote y cerrar la puerta. Es aterrador estar flotando en este cascarón de nuez medio hundido y más de una vez me planteo la posibilidad de teleportarme a un lugar más cómodo, cálido y seguro. Pero no puedo abandonar aquí a Bugambilia, Freya y Enrielle aun cuando ellas se niegan tozudamente a marcharse.

Saco mi libro de hechizos pero me resulta imposible concentrarme en el estudio. Una y otra vez revivo en mi mente el ataque de Tempestad y mis propios fallos. Teníamos los recursos para cazarlo y llevar su cadáver al emperador, tuvimos nuestra oportunidad y la dejamos escapar...

Pierdo la noción del tiempo hasta que escucho las voces de mis amigas celebrando el regreso de Kylian. ¡No puede ser! ¿Es que no voy a acertar en nada esta noche? ¡Pues menudo vidente he resultado ser!

Compruebo una vez más que la puerta de mi camarote esté bien cerrada y me dejo caer pesadamente sobre el jergón atornillado al suelo, pidiendo a los dioses de la magia que este maldito día se termine de una vez.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Lanzo "esfera de invisibilidad" sobre mi grifo y sobre mí para volver al camarote. Solo me falta esta noche que a un puto esclavo ogro se le crucen los cables y me deje muñeco.

By the way, al terminar los efectos del polimorfismo, los PG de Ailas han bajado a 4/37.

Ailas también está celoso de Kylian, o más bien de la atención que inmerecidamente recibe. Claro, pobrecita, como se ha ahogado hay que hacerle caso... xD

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07/01/2024, 16:23
Enrielle "Flechas de Muerte"

Empapada y tiritando, Enrielle observó a Kylian marcharse. No sonreía. Si no hubiera sido por Freya, su amiga hubiera acabado muerta horriblemente en el fondo del mar. Abrazada a Bruma Gris para calentarse no hacía más que pensar. No entendía por qué Kylian seguía con vida. Kylian nunca había estado muy centrado a juicio de la exploradora, pero cada vez parecía estar más zumbado. Empezaba a pensar que seguir viviendo le estaba pasando factura. Se le pasó por la cabeza que quizás dejarlo morir fuera lo más piadoso.

Se quitó de encima esos pensamientos. Jamás dejaría morir a Kylian si estaba en su mano. Kylian era muchas cosas, pero también era su amiga. Aunque fuera una muy extraña.

—Espero que ese dragón se marche lejos y no vuelva jamás por aquí, pero seguro que no será así. — miró al mar, sombría  —Bah. No hay nada que podamos hacer ahora. Más nos vale bebernos esas botellas de lo que sea que tengáis a bordo y volver a puerto antes de que nos hundamos. Necesito pisar tierra firme o me quedaré andando torcida toda la vida. — se tomó un momento para mirar a los presentes, especialmente a Freya, y asintió — Has hecho un buen trabajo. Me alegro de que sigas viva.