[Gödel] espera a ver si las palabras de los otros dos sirven y si no, prueba a decir "Vaelor".
El Inquisidor no presta atención a los intentos de sus compañeros de dialogar con una cerradura. Para él, las máquinas no responden a nombres, responden a códigos o a la fuerza bruta.
Su atención se centra en el único elemento que cuenta una historia real: el cadáver.
Zion se arrodilla junto al cuerpo con la Espada del Testamento en guardia baja, listo para decapitarlo si muestra el más mínimo espasmo de reanimación por el virus Hekath.
—Los muertos no necesitan nombres —murmura, inspeccionando el cuerpo con guantes blindados—. Pero sus errores nos enseñan.
Busca tres cosas con eficiencia militar:
Motivo: Investigar el cadáver
Habilidad: Competente (+2) (2)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [0] [0] [1] = +2
Resultado final: Grande (+4) (4), Éxito
El panel de acceso permanece inerte ante los primeros intentos. No hay respuesta, ni error, ni confirmación: el sistema está diseñado para no delatarse.
Zion se detiene junto al cuerpo del explorador caído. La inspección es sobria y rápida. No hay signos claros de combate ni corrupción directa. Murió aquí mismo, exhausto, después de empujar su cuerpo más allá del límite. Entre sus pertenencias encuentra la identificación:
Vaelor L. Serrik.
No hay llaves, credenciales físicas ni dispositivos especiales. Solo equipo básico y señales de alguien que avanzaba con prisa.
Zion se acerca entonces al panel y recuerda el papel pegado a un costado de la puerta:
“tu nombre”.
No como una pista literal, sino como un recordatorio de protocolo.
Introduce el nombre del explorador.
El sistema valida la clave sin demora.
Los anclajes se liberan con un sonido seco y contenido, y la puerta se desbloquea, cediendo el acceso al sector interior.
Al otro lado de la puerta hay una antesala técnica estrecha, con paredes cubiertas de canalizaciones y paneles de mantenimiento antiguos.
En una de las paredes hay una consola industrial empotrada. No tiene teclado completo, solo un campo de entrada numérica y una placa metálica fija, gastada por el tiempo.
La placa dice:
VALIDACIÓN K47
MOD 11
Nada más.
En la consola aparece un identificador incompleto:
K47-317_
No hay instrucciones adicionales.
No hay indicaciones de error ni temporizadores visibles.
Me rasco la cabeza, confuso, al ver la placa y la consola. Miro si hay un botón de borrar, en caso de que sí borro el "317" para poner "K47-11". En caso de que no haya botón de borrar no tecleo nada. En caso de que mi intento sea infructuoso o que no haya botón de borrar, simplemente diré en voz alta: -Creo que estas movidas son cosa de hydrahs, no?
El identificador K47-317 está fijo en la consola.
Solo hay un campo para introducir un único dígito numérico.
No hay opción de borrar ni de confirmar: al ingresar el número, el sistema valida automáticamente.
El Inquisidor observa por un segundo el cuerpo de Vaelor tras introducir el nombre. Un servidor leal hasta el final. No hay tiempo para duelo, solo para continuar su misión.
Zion se acerca a la consola donde Alucard duda. El Obscura busca botones de borrar; Zion busca el patrón.
—No es cosa de Hydrahs. Es pureza aritmética —dice con tono severo, mirando la placa "MOD 11"—. El sistema exige que el todo sea divisible sin residuos. El orden perfecto.
Sus ojos escanean los números fijos: 3, 1, 7. Su mente táctica, acostumbrada a calcular trayectorias y suministros, hace la suma alterna instintivamente. Tres y siete son diez. Uno necesita un nueve para equilibrar la balanza en el vacío.
Sin dudar, y antes de que Gödel tenga que conectar sus cables, Zion extiende un dedo blindado y presiona el único dígito que completa la armonía del código.
—Nueve.
Por supuesto, [Vaelor] no era la designación completa del [HPerdido]. [Gödel] debería haberlo tenido en cuenta, aunque ver que los HPerdidos de esta sección aún tenían por costumbre usar dos apellidos le pareció curioso. Podría ser interesante ver cómo se había desarrollado su sociedad, aunque llegase para clausurarla.
[Gödel] entró con el resto, y a la pregunta de [obscuraAlucard] se limitó a gruñir asintiendo mientras se acercaba a la placa metálica con intención de arrancarla y puentear la cablería que ahí encontrase, pero antes esperó a ver si la mente pura de Zion resolvía el log.
El sistema procesa el dígito sin demora.
Durante un instante no ocurre nada. Luego, un pulso grave recorre la estructura bajo sus pies. Los rieles cercanos vibran con un sonido metálico profundo, antiguo, como si algo largamente dormido acabara de recibir energía.
Indicadores apagados a lo largo del pasillo se encienden de forma secuencial, marcando tramos activos. Los rieles ya no están inertes: los motores de desplazamiento y los sistemas de guía vuelven a tener alimentación.
En el extremo opuesto del sector, una luz ámbar se activa sobre un acceso que hasta ahora permanecía muerto.
ADMIN-K47 — ACCESO DISPONIBLE
No se ha abierto ninguna puerta a la fuerza.
Se ha restaurado energía operativa.
La estación responde.
Y con ella, los sistemas que dependen de ese flujo.
El camino hacia la sala de administración queda habilitado.
Vuelvo a rascarme de nuevo la cabeza, confuso. -Eeehh... sigo sin entenderlo, la verdad. Cosas de ejecutores supongo. Pero eh, buen trabajo. -digo, y le golpeo un hombro al hyonos en un aparente gesto de camaradería. -Bueno, os cedo el paso entonces. Cuando haya que reventar sombras solo avísenme. -añado, encogiéndome de hombros.
- Lógico. Responde entre dientes Athenea sin mirar la consola. Era una deducción matemática. No había mucho que decir o hacer, y por suerte alguien se había dado cuenta de la secuencia. Ella, en estos momentos dudaba de de si hubiera sido capaz de acertar y se sentía aliviada de quién lo intentó, acertó a la primera. Mientras vigilaba sonreía por dentro, feliz del resultado. - Igual tu compañero no acertó y por eso los problemas que ... sufrió. Pensó mientras sus ojos se posaban en la retaguardia del sentido del avance.
Cuando la mano de Alucard toca su hombro, Zion no se aparta bruscamente, pero su cuerpo se tensa con la rigidez del acero frío. Gira la cabeza lentamente, clavando su mirada severa en la mano del Obscura hasta que el gesto se vuelve incómodo.
—Guarda la familiaridad para tu especie, Obscura —dice con voz baja y peligrosa—. Mi armadura es sagrada. No la toques sin permiso.
Se sacude el hombro con un movimiento leve, como si se quitara polvo invisible, y vuelve su atención al pasillo. El zumbido de los rieles y la luz ámbar de ADMIN-K47 son una victoria, pero también una advertencia.
—El sistema ha despertado —anuncia al grupo, elevando la voz sobre el zumbido de la energía—. Y con el ruido, hemos tocado la campana para todo lo que dormía en los túneles.
Zion levanta la Espada del Testamento, su luz pálida reflejándose en las paredes metálicas que ahora vibran.
Sin esperar más, el Inquisidor avanza hacia la puerta recién abierta de ADMIN-K47, entrando primero para asegurar el perímetro, asumiendo que el peligro ya no es una posibilidad, sino una certeza inminente.
Intención: Entrar en la sala ADMIN-K47 en formación de combate. Zion asume que el ruido de la reactivación atraerá enemigos, así que entra Defendiendo.
La energía regresa a ADMIN-K47 con un pulso profundo y constante. Los rieles energéticos vibran al unísono y la luz ámbar se extiende por el pasillo, arrancándole al lugar el silencio que lo había dominado hasta ahora. La entrada queda habilitada.
Zion reacciona de inmediato cuando es tocado. Su cuerpo se tensa, su mirada se clava en la mano ajena y la advertencia es clara: su armadura no debe ser tocada sin permiso. El gesto termina ahí. Se sacude el hombro y vuelve a fijar su atención en el pasillo iluminado.
Es él quien pone en palabras la consecuencia inmediata: el sistema está activo, y el ruido viaja por los túneles. No hay sigilo posible a partir de ahora.
La Espada del Testamento se eleva, capturando la luz pálida de las paredes metálicas. Zion avanza primero hacia ADMIN-K47, marcando la vanguardia, y adopta una formación defensiva que asegura el perímetro inmediato.
Alucard se limita a ceder el paso. Su postura deja claro que, llegado el momento, será él quien responda con fuerza.
Athena no se aparta de su rol. Sin mirar la consola, responde con un escueto “lógico” y mantiene la vigilancia sobre la retaguardia, atenta a cualquier cambio en el entorno.
Dentro de la sala, la consola central termina de iniciar. No pide códigos adicionales ni cálculos. En su lugar, muestra un panel funcional, austero, con una advertencia clara:
ADMIN-K47 — DESBLOQUEO DE TRENES
ESTADO DE ESTACIÓN: DEGRADADO
SELECCIÓN ÚNICA DISPONIBLE
Tres perfiles aparecen listados, cada uno acompañado de una breve descripción técnica:
Debajo, una última línea parpadea con lentitud mecánica:
“LA SELECCIÓN CONDICIONARÁ EL COMPORTAMIENTO DEL SISTEMA.”
“NO REVERSIBLE SIN MANTENIMIENTO EXTENSIVO.”
La entrada está abierta.
La energía fluye.
Y ahora, lo que decidan activar definirá cómo responderá la estación…
Aspectos del escenario
-Por el bien de posibles supervivientes, mejor la posibilidad más segura. -pongo el dedo encima de Perfil A sin pulsarlo todavía mirando al resto.
Como si fuera una sugerencia más que el indicar de su opinión comentó: - Yo no forzaría demasiado unas máquinas que hace demasiado tiempo que no reciben el mantenimiento necesario. Estaba claro que no tenía demasiada prisa, pero igual alguno de los trenes contenía algo interesante, algo que les diera una pista, o incluso tal vez algo que fuera "recuperable". Seguía cubriendo las espaldas. Serró los ojos un instante y asintió tras una mirada furtiva al Obscura que "amenazaba" con presionar un botón.
- De todas maneras, la indiscrección ya está hecha, así que... qué más da un poco más o un poco menos.
Zion observa el dedo de Alucard sobre la opción "silenciosa" con un desprecio apenas velado bajo su visor.
—Tu compasión es un lastre, Obscura —interrumpe Zion, dando un paso pesado hacia la consola, invadiendo el espacio personal de Alucard—. ¿"Posibilidad más segura"? ¿Para quién?
El Inquisidor señala la línea de texto del Perfil A: Retraso operativo.
—El silencio murió en el momento en que encendimos la energía. El enemigo ya sabe dónde estamos. Ese "retraso" solo les da tiempo para rodear la salida y fortificar el túnel. —Su voz se endurece, resonando en la pequeña sala—. La seguridad en territorio Hekath es una ilusión. La única seguridad es la velocidad y el acero.
Zion mueve su mano blindada, no para apartar a Alucard violentamente, sino para imponer su voluntad sobre el panel, apuntando al Perfil B.
—No hemos venido a escondernos. Hemos venido a purgar. Activa el Desbloqueo Rápido. Si el ruido atrae a la Plaga, mejor. Que vengan a morir a mi espada en lugar de cazarnos desde las sombras mientras esperamos un tren lento.
Mira a Athena brevemente.
—La máquina aguantará. Ha esperado siglos para este momento. Hazlo.
Zion presiona para elegir el Perfil B (Desbloqueo Rápido). Justificación:
Entonces... ¿[HPerdido-VaelorL.Serrik] no había llegado a activar el sistema o había muerto tras apagarlo? [Gödel] supuso que lo primero, aunque no acababa de comprender la secuencia de eventos. En cualquier caso, [Servidor-Unidad-7] se abría ante ellos, la pregunta radicaba en el cómo.
En su cuasi infinita lista de tareas pendientes, se permitió hacer un sublistado indicando los protocolos requeridos por el [Triunvirato], los riesgos potenciales, esperables y asumibles junto con otros parámetros como el de un número desconocido de [HPerdidos] evacuando del [Servidor-Unidad-7] entrando en pánico ante una amenaza [Hekath] creciente y los desequilibrios originados por los latidos de corazón.
Los cálculos dejaron atrás la escala de lo exponencial para dirigirse a la factorial. Un reloj de arena girando lentamente, se virtualizó en su pupila.
-Voto por la A, para una óptima recuperación de recursos es útil no estar bregando con mareas de muerte, una señal menor probablemente nos depare inconvenientes menores. Puede que [hyonosZion] tuviera órdenes distintas de su [IA], pero suponía que [proxyAthena] tendría unas parecidas a las del propio [Gödel]
-Una decisión en equipo, así me gusta. -digo sonriendo mientras respiro calmadamente el aire compartido con Zion, y aprieto el botón para activar el PERFIL A.
La consola acepta la selección.
Durante unos segundos, la pantalla queda en negro. Luego, líneas de texto comienzan a aparecer con un parpadeo irregular, como si el sistema estuviera levantando procesos que no se han ejecutado en años.
ADMIN-K47 — PROCESANDO PERFIL A
DESBLOQUEO SILENCIOSO INICIADO
Los rieles energéticos responden con un zumbido bajo y constante. No hay picos bruscos ni alarmas: el sistema trabaja de forma contenida, reconstruyendo sincronías, comprobando estados, reintentando conexiones físicas que no responden a la primera.
Tras unos instantes, el mensaje cambia.
TIEMPO ESTIMADO PARA FINALIZAR PROCESO:
01:59:59
El contador comienza a descender. Cuando el contador llegue a cero, los trenes quedarán completamente desbloqueados y operativos.
Hasta entonces, la estación permanece activa pero incompleta: energía estable, rieles en resonancia…
-Bueno... parece que vamos a tener un par de horas libres. -digo con intención de que suene a broma aunque sin saber si sonará así. -Voy a aprovechar y a darme una vuelta por la entrada de la estación, por donde vinimos. Para asegurarme de que nadie nos siguió la pista. Volveré con tiempo de sobra, tampoco me llevará tanto tiempo. -digo saliendo de la sala volviendo sobre nuestros pasos.
Con el proceso completo, ADMIN-K47 ya no ofrece más opciones relevantes. Los paneles muestran estados estables, rutas confirmadas y un único punto de actividad clara.
Antes de que nadie diga nada, Gödel se detiene.
Su postura cambia de forma perceptible. Sensores internos se reconfiguran y su atención se retira del entorno inmediato.
—Directiva de enlace recibida —informa, con un tono más plano de lo habitual—. Unidad-7 requiere sincronización de datos. Prioridad absoluta.
Sin esperar respuesta, el Hydrah se desplaza hacia un lateral de la sala y conecta su núcleo de procesamiento a un puerto de la estación. Su cuerpo queda inmóvil, atrapado en un ciclo de transferencia y verificación que lo saca de la dinámica operativa inmediata. No está inactivo… pero tampoco disponible.
En la pantalla principal, el esquema de la estación se simplifica.
Una sola composición ferroviaria aparece resaltada con indicadores verdes constantes. El resto permanece marcado como no operativo.
No hay avisos adicionales.
No hay nuevas acciones pendientes en ADMIN-K47.
El mensaje es claro.
El grupo abandona la sala de administración y se dirige hacia la plataforma indicada. El trayecto es breve: pasillos funcionales, vibración constante bajo los pies, la estación trabajando en segundo plano.
El tren espera.
No está en marcha, pero está listo. Sistemas activos, compuertas cerradas, energía estable recorriendo su estructura.
Destino único: Unidad-7.
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