Partida Rol por web

La Tercera Via

[Partida 2.3] Pozo de Verdad, Agujero de Mentiras

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10/06/2015, 18:27
Tretor

- Ahí están nuestros flamantes héroes, justo a tiempo...- Se burló Tretor deteniéndose solo por que se ahogaba con la sangre que le salía de la garganta.

El templario estaba sentado contra una columna, hecho una pena. Había perdido un pie que ahora no era más que un muñón calcinado, su brazo izquierdo colgaba reseco como si fuese el de un cadáver, un enorme golpe le había dejado fracturas y moretones en la cara ademas de destrozarle el ojo izquierdo, y su mano derecha se perdía dentro de un agujero en sus tripas, como si estuviese sosteniendo algo dentro de él.

- ...un poco más y me desangro esperándoos.- Dijo aun en su característico tono burlón.- Pero no alarguemos tan poco emotiva escena. La única manera que tenéis de salir de aquí, sin combatir contra un ejercito claro, es con magia.

- Magia que, da la casualidad, yo poseo.- Explicó el templario en su habitual tono ladino.- Pero me temo que hay una condición de última hora.- Añadió el templario señalando con la cabeza hacía un rincón. Allí estaba Asha, quieta como una estatua en una postura como si se fuese a abalanzar sobre alguien y con una mirada (lo único que parecía vivo en ella en ese momento) que hablaba sobre desastres naturales y grandes cabreos.

- Os la lleváis y la mantenéis a salvo, especialmente de ella misma. Lammar sabrá que hacer y no os molestará mucho tiempo. Aunque cuidado cuando recupere el movimiento, muerde.- Añadió el templario que sonreía como si se acordase de una broma personal.- Tenéis tiempo para pensarlo, hasta que desangre concretamente.

Notas de juego

Ahora si

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11/06/2015, 00:47
Kaireen

Kaireen terminó de examinar los cuerpos de los giths sin encontrar nada interesante. Todos parecían haber sido aplastados por algo grande y pesado. Aplastados, estrujados, pateados… pero la maga seguía sin creerse la teoría de los golems. No le encajaban como guardianes idóneos para aquel lugar.

"Pero está claro que algún guardián sí hay", se dijo, mientras seguía a Arkleris a una distancia prudencial. Miró de reojo a sus compañeros, para ver cómo se tomaban su conjuro. Era el segundo que había efectuado ante ellos, pero el primero, una detección de magia en aquella sala tan asombrosa, había pasado relativamente inadvertido. Claro estaba que allí no había maravillas que distrajesen la atención de nadie… y Kaireen, pese a que todos se habían mostrado sorprendentemente tolerantes y abiertos de mente ante su condición, seguía temiendo que la superstición levantase alguna suspicacia. Tras tantear el ánimo de sus compañeros, Kaireen fijó su vista en el suelo, atenta al avance, a recordar el camino, a las señales de Arkleris… y a pensar en lo que significaba la presencia de los giths allí. Ella tenía su propia teoría, pero era pronto para saber nada con seguridad.

La joven sonrió a Akiva; era extraño, pero no tenía miedo. Incluso su aprensión por la falta de tiempo parecía haberse atenuado. Ni le preocupaba ya lo que sus compañeros pudiesen pensar de su magia. Pensar en aquel misterio le dejaba poco espacio para cualquier tipo de emoción violenta. Kaireen iba recogiendo los huesecillos que Arkleris había dejado como señal; no le gustaba dejar huellas de su paso por allí… si de ella dependiera, nadie sabría de su intrusión. Claro que a saber lo que pasaría cuando investigaran la intrusión de los giths… ¿habría alguna forma de que supiesen también de ellos?

Se detuvo al ver que no había más señales, y esperó, impaciente, preguntándose qué pasaría con Arkleris. "Debí haber usado el enlace mental", se dijo, arrepintiéndose de no haberlo hecho. Pero el explorador volvió poco después, instándolos a huir. Kaireen lanzó una mirada de frustración hacia delante, hacia donde se suponía que estaba el drenaje, y suspiró, pero echó a correr sin protestas. A juzgar por el leve sonido de las pisadas de Arkleris, tenía mucha prisa. La joven aceleró el ritmo de la carrera hasta convertirla en una huida frenética. Corrió y corrió. Kaireen tenía una constitución ágil y atlética, y nunca había llevado una vida ociosa como para no tolerar bien aquel violento ejercicio físico, pero todo tenía sus límites. Si seguía así sus pulmones se iban a rebelar, y… por qué no reconocerlo, también su curiosidad.

Kaireen canceló el conjuro con un gesto, sintiendo cierta irritación por no poder ver a Arkleris. Aunque en estos momentos todo le irritaba. Su falta de aliento, el dolor de su costado, la curiosidad por saber qué demonios había visto el explorador, la frustración de saber que se les había acabado el tiempo. Instó a Arkleris a hablar, logrando articular las palabras pese a la falta de resuello. La maga escuchó en silencio, atenta, de nuevo calmada -Kaireen era una persona demasiado flemática para dejarse arrastrar por cualquier emoción mucho tiempo-, queriendo saber más y al mismo tiempo preocupándose por el tiempo que estaba transcurriendo mientras hablaban.

-¿Nimrod y un guardián de Kalak? -especuló cuando el joven terminó-. Por tu descripción podría ser Nimrod, ¿no? Y encaja con esos giths… -y la "momia" podría haber conjurado la magia que los aplastó, pensó, pero no dijo nada en voz alta. Aun no estaba acostumbrada a hablar de magia con nadie; con los únicos que había tenido oportunidad de hacerlo habían sido sus maestros-. Ah… ah… sería tan interesante saber qué busca ese renegado aquí dentro. ¿Lo mismo que nosotros? ¿O… algo más específico?

Kaireen apremió a los otros a avanzar. -Salgamos de aquí. No es sólo que no queda tiempo, es que los nuestros tienen que saber esto. Creo que puede ser muy importante.

Cómo no, tenía que haber problemas a la salida. La hechicera se imaginó lo peor al ver que nadie estaba esperándoles, que nadie contestaba si quiera. Cuando al fin lograron abrir las puertas, olvidó su prudencia y se coló la primera por la estrecha abertura. Aquello pintaba muy mal. Tenía que saber…

Y tanto que pintaba mal. Kaireen se llevó la mano a la boca, horrorizada, preguntándose qué habría ido mal. Se movió, buscando supervivientes, cerciorándose de que no faltase nadie… la voz de Tretor la sacó de su recuento. La hechicera se acercó al destripado templario que, cómo no, tenía que seguir diciendo impertinencias.

-Supongo que si no te murieses siendo desagradable, no serías tú mismo -le contestó serenamente. Miró a Akiva, pero a pesar de sus escasos conocimientos de sanación, estaba bastante segura de que su amiga no podría hacer gran cosa por Tretor.

Se encogió de hombros ante el chantaje de Tretor. Desde luego, había tipejos que hacían amigos hasta su último aliento. -Y supongo que no morirías feliz sin decir la última palabra ni sin intentar imponernos tus condiciones -observó Kaireen, con algo en la voz que casi era diversión-, aunque de todas formas no pensaba dejar aquí a nadie que podamos llevarnos con nosotros. Por supuesto que la llevaremos con nosotros.

Se acuclilló un momento junto al templario. -Y siento que tengas que pasar por ese sufrimiento, lo creas o no. ¿Existe alguna forma de que te llevemos con nosotros también? -la maga no creía que el templario pudiera sobrevivir a aquellas heridas, pero cuantos menos cuerpos dejasen detrás a los inquisidores que Kalak soltase para desenmarañar aquel entuerto, mejor. Kaireen buscó la daga del templario y la colocó a su lado, para que la pudiera coger sin problemas. Adivinaba que Tretor no trataría de demorar el final; era un capullo integral, pero no parecía un cobarde. Lo que no entendía era por qué querría ayudarlos a salir, ahora que estaba claro que no iba a sobrevivir a aquello. Se preguntó qué habría hecho allí para acabar así, cuáles habían sido sus planes...

Pero poco importaba aquello ahora. Aun cuando no confiara en Tretor, no le quedaba más remedio que depender de él. Y, pese a todo, en el fondo Kaireen no temía que les traicionara. Extraña paradoja... Rozó un segundo la muñeca del templario, un roce amable, solidario, humano. No dijo nada, porque no había palabras que pudieran endulzar la situación del templario. Además, Tretor no las habría apreciado. Tampoco era exactamente compasión; la hechicera intuía que el hombre odiaría verse objeto de compasión. Comprensión, más bien. Nadie debería morir de aquella forma, y desde luego nadie debería morir solo y sin amigos... aunque fuera una triste realidad de la vida.

Se levantó y miró a Asha. -No sé lo que ha pasado aquí, pero no nos mires así, no te queremos mal… y más vale que todos estemos bien lejos de aquí cuando vengan los otros templarios.

Y a Tretor de nuevo: -Estamos listos, sácanos de aquí. ¿Qué clase de magia vas a emplear?

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11/06/2015, 02:34
Akiva

La joven cleriga renegó entre dientes, incluso antes de recuperar el aliento. Aquel maldito zigurat la había sumido en tal estado de confusión que apenas había dado pie con bola desde que habían entrado.

La repentina reaparición del explorador semielfo, enviado como avanzadilla invisible gracias a los podere de Kaireen, la había pillado completamente por sorpresa, cuando todavía estaba decidiendo si su amiga estaba dejándose llevar por el excesivo poder acumulado en el zigurat de Kalak.

Ahora, relativamente a salvo, Akiva trató de controlar sus temblores y asimilar toda la información posible... Totalmente aterrada por el monstruoso tamaño de su error de juicio.

"Claro... Como no... Por eso envió a los gith... Para recabar información... Igual que nosotros... Tanta energía vital podría destruir la Ciudad Muerta... Y nuestro maldito amigo no podía permitirlo... Pero, ¿por que? ¿Kalak realmente se preocupa por nosotros? ¿Y para que, en primer lugar, acumula el Rey Hechicero tanta fuerza vital?"

La reflexión de Akiva, expresada medio para si misma se vio interrumpida por la repentina reaparición del templario Terror... O de lo que quedaba de él.

La joven ahogó un grito al ver el lamentable estado del traidor, antes de acercarse, dispuesta a socorrerle. Sin embargo, tuvo que contenerse ante las palabras de Terror y las implicaciones de lo que planeaba. Tampoco podía hacer demasiado por la antipática Asha... No aquí y no con sus limitados poderes. 

 

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15/06/2015, 00:44
Tandras Sul

El gladiador no estaba acostumbrado a la magia, aunque, ¿Quién podría estarlo?

 

Sabía que su compañera era maga, pero no se esperaba que hiciese desaparecer a alguien, lo cual lo pilló un tanto desprevenido. Por un momento se sorprendió, pero después recordó que aquello iba a ser mucho más habitual en adelante. Así que avanzó distraído, observando aquellos huesecitos a modo de rastro. Era mejor pensar en eso, y olvidarse por un momento donde se encontraban.

Las paredes se cernían sobre ellos, estrechas, y el silencio se tornó ruidoso con la batalla que se libraba en el exterior. Eran muchas las dudas que en ese momento, Tandras, no quería ni plantearse. Otro huesecito más.

Hasta que el explorador volvió insistiendo de que se diesen la vuelta. El momento de tranquilidad fue breve, pues les instó a que aceleraran la marcha. Como si hubiese visto al mismísimo kalak, y en cuyo caso la mejor opción probablemente fuese correr…

Tandras se quedó el último para cerrar la marcha; fuese lo que fuese, quería poder encontrarse con ello si algo les perseguía, así que corrió al ritmo del grupo, espada en mano, y de vez en cuando mirando hacia atrás. Pero en todo el recorrido, no percibió nada a sus espaldas, y Kaireen pidió parar. Era comprensible que quisieran descansar, sobre todo los que no tenían un cuerpo atlético, así que siguió ojo avizor en última posición, por si debiese actuar.

Comenzaron a hablar sobre el combate que estaba sucediendo en el interior, y quizá aquello fuese otra parte de aquel plan. El grupo de Tandras solo conocía su parte, por lo que posiblemente encontrasen respuestas si salían de allí, vivos. Ellos habrían cumplido, en el caso de llegar sanos y salvos con la información, así que los apremió.

-Sea Nimrod o no, debe de ser muy importante poder contar todo esto. De otra manera, nuestra incursión habría sido inútil. Sí, es importante.

Parecía unánime la voluntad de salir corriendo de allí por parte de todo el grupo, así que no se demoraron. Hasta que vieron la salida bloqueada.

-¡Abrid! –gritó vigorosamente Tandras, para que pudiera oírse su llamada tras la recia puerta.

No se atrevió a volver a gritar, ante la nula respuesta del exterior, por lo que decidió  que tenían que intentar salir de allí. Guardó su espada y se preparó para intentar mover aquella pesada puerta, que parecía no desplazarse. Se situó en ángulo, inclinado para hacer mayor fuerza con su cuerpo, sirviéndose de la posición de sus pies y de la tensión de sus músculos. Notaba la sangre fluir en su interior, bombeada a aquellos músculos mientras empujaba a la puerta. Su expresión de tensión era evidente para los presentes; estaba realizando realmente un gran esfuerzo físico para mover un poco aquella maldita puerta, y le estaba costando trabajo.

Una vez abierta, la maga sintió el terrible impulso de salir al exterior; en parte era lógico, pero por otra parte la situación no era la más recomendable. Una alfombra de cadáveres se extendía ante ellos. Cadáveres que contaban silenciosamente lo que allí había sucedido, y la ciudad parecía encontrarse en la misma situación.

Tras examinar unos cuantos cadáveres, fueron encontrando uno a uno a los gladiadores del grupo de Tretor, así como a otros templarios, a los que dieron menor importancia. Por último, Tretor, que se encontraba medio muerto, les habló en tono ácido.

-Sacarla de aquí, por supuesto –dijo decididamente Tandras, afirmando a Tretor y sin esperar la aprobación de ninguno de sus compañeros; al menos, podrían salvar a alguien, y después de todo, el templario parecía tener simpatía por alguien-. Y con respecto a eso de que muerda… creo que tendré que encargarme de que no le muerda a los míos. Yo puedo aguantar alguna herida extra, a la vez que intentar que no se dañe a sí misma.

Sin esperar gran respuesta de Tretor, se acercó a Asha, que parecía una niña traumatizada ante aquella escena. Inmóvil, vacía, con la mirada perdida… Pero no podía fiarse. Había sobrevivido, al contrario que el resto de gladiadores, y posiblemente fuese gracias a su pericia en el combate. Por ello, fue él quien examinó a Asha y la acercó hacia Tretor, para que él utilizase aquella magia con la que los sacaría de allí.

Tretor parecía bien ácido y desagradable, pero si de alguna manera había ayudado a desbaratar los planes de Kalak, no sería en el fondo lo que otra mucha gente creía. Además, Tandras estaba acostumbrado a tratar con gente mucho más desagradable, por lo que hasta le pareció dulce el tipo, con respecto a aquella faceta protectora hacia Asha. Claro, que seguro que si le decía aquellas palabras a los suyos, lo tomarían por loco. Dulce Tretor…

En su faz, se asomó un leve indicio de sonrisa, tan leve que podía confundirse simplemente con un gesto tenso. Que cada uno pensase lo que quisiera, pero se encontraban ante un hombre que sabía que iba a morir, y cuya última voluntad era salvar a alguien.

-Estamos listos –dijo mirando a los otros-. Será mejor que utilices tu magia antes de que un sirviente de Kalak pueda bloquearla. Cuidaremos de Asha.

Como acto reflejo y ante la incertidumbre de lo que iba a utilizar Tretor, se inclinó levemente para dar la sensación de cubrir al grupo, de modo protector. Después de todo, hasta le parecía pequeños sus compañeros por la diferencia de estatura (sin contar al mediano, que era pequeño hasta para estándares humanos). Sobre todo, se encontraba ansioso por que aquella magia fuese desatada, y que pudieran salir de aquella desagradable escena.

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21/06/2015, 17:57
Ukos

Ukos querría haber ido con el explorador, seguir viendo maravillas y saciar su insaciable curiosidad. Pero su Manada estaba en peligro y no podía permitirse el riego de relentizarlos. Pese a todo el costó unos segundos levantar los pies y ponerse en marcha. Le costó mucho.

El camino de vuelta fue rápido, pues el tiempo no les sobraba y allí parecía estarse desatando el mismísimo infierno y al llegar a donde estaba Tretor todo se confirmó. Allí estaba teniendo lugar una batalla campal y aun no había terminado. El halfling no entendía esas ansias de los humanos de matarse unos a otros, de pelear por poder político cuando el único poder real se conseguía de otras maneras. Pero teniendo en cuenta que su ideal de sociedad era su vida con su Manada (la antigua o la nueva), intentaba pensar en todo aquello como la lucha entre manadas rivales... o algo así.

Al encontrar a Tretor y este propuso su acuerdo el halfling asintió

-Viejo morir, joven vivir... A Ukos parecer justo y natural.- dijo para que Boca-De-Jefe supiese su opinón al respecto- Y Manada necesitar magia para vivir- añadió como hecho relevante

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22/06/2015, 15:27
Akiva

Sin embargo, Akiva no podía quedarse de brazos cruzados y menos aún permitir que alguien muriera sin hacer algo... Incluso si ese alguien era Tretor. Con un felino movimiento, se acercó a Asha y trató de reanimar sus articulaciones, frotandolas vigorosamente con una especie de pulpa vegetal que habia sacado de un pequeño estuche, hecho con la quitina de una cria de ank. Realizó las friegas a toda prisa, desde los pies hasta las caderas y de los dedos de sus manos al pecho. Consciente del poco tiempo que tenía trazó un arabesco sobre el vientre de Asha, dejando una estela ligeramente brillante, mientras pronunciaba atropelladamente un sencillo conjuro que ayudaría a la feroz e indefensa luchadora.

"Suponiendo que se trate de los efectos de un veneno de algún tipo... y suponiendo que no sea demasiado tarde..."

A pesar del sudor y la mugre que cubrian el abdomen de la desagradable luchadora, a la joven esclava no le tembló el pulso al trata de restablecer su estado.

Ni le tembló ni desvió la mirada al tratar de repetir el mismo ritual sobre el maltrecho templario, a pesar de la animadversión que despertaba en ella. Sin embargo, antes de poner manos a la obra, Akiva le interpeló con voz atona y fria.

- Si puedo darte más tiempo, lo haré. Si puedo calmar tu dolor, lo haré. Si puedo ayudarte, lo haré, sin pedirte que supliques... Solo tienes que cerrar la boca y dejarte hacer... ¿De acuerdo?.

Notas de juego

No creo que Akiva tarde más de un par de Turnos en atender a Asha y lanzarle un "Veneno Lento". Y más o menos la misma cantidad de tiempo en lanzarle un par de Curar heridas ligera a Tretor... Si cierra la boca y se deja hacer.

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22/06/2015, 16:34
Tretor

- Déjame en paz niñata.- Masculló Tretor con dureza en su mirada hacía Akiva.- El dolor no me molesta y no necesito que alargues nada hasta que los agentes de Kalak lleguen. Idos y llevaosla.
 

Notas de juego

Asha esta paralizada con un retener persona, Akiva puede darse cuenta de ello sin tener que lanzar el conjuro.

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22/06/2015, 16:43
Director

Tyr en el 189º era del rey en el año del Desierto Adormecido, 39 días después del sol bajo.

Tretor soltó lo que sea que estuviese sosteniendo en su interior y la sangre comenzó a manar rápida. Pero el templario no se inmutó ni un instante, hizo una serie de complicados pases con la mano y enunció en voz firme una plegaria a Kalak y a algo que llamo “el Gris”.

El espació frente a vosotros en una linea de unos cuatro metros comenzó a rielar furiosamente, como si le estuviese golpeando el sol del mediodía. Pero tras un instante la imagen se deformo y “exploto” como si se hubiese convertido en una enorme pompa de jabón, y en su lugar quedó otra imagen distinta. El yermo, no muy lejos de Tyr reconoció Arkleris enseguida.

El templario no dijo nada más. Pero el hecho de que se estuviese quedando pálido a ojos vista mientras se mantenía firme os dijo que si el conjuro requería concentración a esta no le quedaba mucho. Así que cruzasteis con rapidez, dándoos cuenta que desde el otro lado tan solo se apreciaba un ligero rielar, y segundos después ni eso.

Justo cuando el rielar desapareció un grito profundo y sostenido que era a la vez desgarrador y escalofriante comenzó a sonar entre los brazos de Tandras Sul. Asha comenzó a revolverse en los férreos brazos del gladiador que no la soltaron ni un instante a pesar de la luvia de golpes y patadas que recibió, e incluso algún mordisco con pinta de doloroso. Aun aturdidos por aquello os costó reaccionar, pero cuando ya ibais a hacerlo los golpes fueron perdiendo fuerza a medida que los sollozos la ganaban. Finalmente solo quedo una piltrafa lloriqueante en los brazos del gladiador que no se habían movido en todo ese tiempo.

Para cuando llegasteis a la casa franca el ocaso comenzaba a tintar de carmesí el cielo. Estabais cansados y sedientos, pero lo que habíais descubierto ardía en vuestro interior como si fuesen preguntas de las que vuestra vida dependía.

Ya era de noche cuando la triada se reunió, recordándoos mucho a la noche días atrás en que salisteis de la mina. Con el añadido de Asha, que dormía hecha un ovillo contra Tandras, recordando ahora más que nunca a una niña. Una niña rota y muy peligrosa.

Los tres lideres, de facto aunque no de nombre, escucharon vuestro relato sin esconder miradas preocupadas y gestos severos ante lo que contabais. Esta vez no salieron a conferenciar fuera, simplemente se miraron y asintieron.

- Iré a darle una versión depurada a mi esposo. Imagino que tras el escándalo que monto ese templario, Kalak no vaya a dar tiempo a los demás reyes a ponerse de acuerdo. Pero mejor no darle tampoco margen de maniobra.- Dijo la bella noble cubriéndose la cabeza con una delicada mantellina de seda y dándole dos afectuosas palmadas a Tandras al pasar a su lado, además de dedicarle una sonrisa cargada de intención al mirar a Asha que parecía huir de algo en sueños y se sujetaba al gladiador un naufrago del polvo a una roca.

- Yo iré a iniciar los preparativos para informarle de esto.- Se ofreció Kern levantándose con el esfuerzo de la edad y cogiéndole la mano a Akiva que había estado silenciosa hasta ahora.- En un mundo imperfecto no podemos aspirar a actuar de forma perfecta si queremos conseguir algo, da igual que sea bueno o malo. Esta bien dar valor a toda vida, pero recuerda que el agua no desaparece con una muerte, el ciclo continua.

- ¿Quieres que me ocupe de ella?- Preguntó a Tandras mientras soltaba a la joven, y tras un momento pensativo el gladiador le negó con la cabeza y Kern salio por puerta.

 

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22/06/2015, 16:46
Grim de Nibenay

- Antes de que comencéis con las preguntas.- Dijo Grim mirando en particular a Kaireen cuando la puerta se hubo cerrado.- Dejadme aclarar algunas cosas. Lo primero es que lo habéis hecho bien, muy bien. Tened por seguro que apreciamos lo que habéis hecho y que dudamos que nadie pudiese haberlo mejor con los medios con que contabais. Lo segundo es que no puedo deciros mucho a ciencia cierta sobre el zigurat, Kern ha ido a contactar con un “experto” en el tema que esperamos pueda decirnos más.

- Por último os informaré de lo ocurrido el día de hoy, gran parte a raíz de lo ocurrido en el coliseo y el zigurat. En lo que a la gente compete esto ha sido tan solo una revuelta de esclavos mal preparada abortada por las tropas del rey hechicero. Aunque aquellos que tienen más contactos saben que todo fue provocado por la lucha de poder entre varios templarios, entre ellos uno de los cancilleres de Kalak.

- Obviamente no tenemos ni idea de que sabe Kalak, pero si que sabemos que aunque las altas instancias están al tanto de una intrusión en el zigurat (por la que ya han rodado cabezas templarias) parecen confundidos por la presencia de Nimrod. Es bien posible que ni siquiera sepan que estuvisteis ahí. Y por lo que se ese era el plan de Tretor.

- No creo que fuese ninguna casualidad el que llegasen allí al tiempo que vosotros. Alguien les dijo donde debían perforar y cuando estarían las defensas del zigurat ocupadas. Supongo que el mismo alguien que consiguió que la mayoría de bajas en la “revuelta” fuesen de obreros del zigurat y que los gladiadores del establo de Kalak hayan sido prácticamente borrados del mapa. A Tretor siempre se le dieron bien ese tipo de cálculos despiadados.- Añadió el semielfo en un tono cansado y evitando decir explícitamente que consecuencias tenía aquello.

Fue entonces cuando Kaireen volvió a preguntar a Grim por lo que sabía de Tretor y aunque el adusto semielfo parecía que iba a negarse finalmente cedió y contó su historia.

LA HISTORIA DE TRETOR

Hace varias décadas uno de los templarios de mas alto rango de Kalak llego a una insólita conclusión. Incluso entre las clases bajas y los esclavos se daban en un reducido porcentaje de alumbramientos niños con un potencial de inteligencia altísimo, de ser desarrollado. Del mismo modo creía que este potencial, al no ser apreciable hasta los 6 ó 7 años se vería ya entonces “contaminado” por experiencias no deseadas. Así que decidió ponerse a ello e intentar conseguir una nueva generación de “supertemplarios”.

Cincuenta niños, hijos de esclavos y ciudadanos libres pobres, que cumplían con estas características fueron requisados por la ciudad (lo que requirió muchas veces de medidas “contundentes” contra la familia). A estos niños se les practicó varias intervenciones invasivas. Se extirparon quirúrgicamente partes del cerebro y se estimulo el uso de otras mediante la alquimia y la psiónica. El primer año 43 de esos niños habían muerto o sido “descartados”. Y de los siete supervivientes cuatro no lograron superar la fase de “educación y reacondicionamiento”. Habían sobrevivido tres de cincuenta niños elegidos con esmero, unos niños con un potencial que solo se daba en apenas un 2% de los nacimientos. Esto, junto con la variabilidad de las “virtudes” que había implantado el proceso hizo que se considerase poco rentable, sobretodo en una época en que el zigurat comenzaba a requerir de más mano de obra. Aun así se consideró esta investigación todo un éxito, y la información obtenida de él le valió al templario el título de canciller.

Tretor como supondréis era uno de esos tres supervivientes. En el caso de Tretor los experimentos lo habían convertido en un psicópata funcional. No tenía sentimientos, ni podía desarrollar placer, tristeza o gusto por nada. También le dieron ciertas capacidades cognitivas relacionadas sobretodo con el calculo profundo. En conclusión, lo convertía en el perfecto templario, inteligente, despiadado, que no se cuestionaba ordenes y podía realizar planificaciones de alto grado. Pero hubo un problema que escapó incluso al atento escrutinio de los instructores. Tretor recordaba completamente sus años de vida antes del reclutamiento, y aunque no podía comprender sus memorias sobre los sentimientos si que le hizo consciente de lo que le había sido arrebatado. Y con la paciencia y el frio calculo que le habían otorgado comenzó a maquinar lo que nosotros llamaríamos venganza, y él corrección.

 

- No hay mucho más que añadir. Tretor consiguió a lo largo de los años orquestar la muerte de los instructores y especialistas del proyecto (algo no muy difícil) y otro de los niños supervivientes murió en acto de servicio. En el día de hoy Tretor ha acabado con los últimos cabos sueltos, los dos supervivientes del programa han muerto, así como el templario que ideo y dirigió el programa y sus notas sobre él.

- Y esto es todo lo que quería explicaros. Si tenéis algún pregunta hacedla, hay tiempo. Estaremos aquí toda la noche antes de trasladaros a un lugar más seguro.

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23/06/2015, 17:40
Akiva

Akiva se mostró silenciosa y preocupada durante todo el camino de regreso a la cabaña que les servia de refugio. Aunque podia haber supuesto la reacción de Tretor, la frialdad y el desprecio conque el templario la habia apartado habia afectado cruelmente a la sensible joven.

Las verdaderas motivaciones de Tretor no haban servido para calmar las aprensiones de la ex-esclava, que se recriminaba no haber comprendido lo que le pasaba a Asha a tiempo para intervenir... Y, aun más profundamente, se recreminaba a si misma saber que, en el fondo, hubiese dejado a la pequeña gladiadora como estaba.

"Tretor sabía lo que Asha sentía por él... Sabía que no le habria dejado hacer lo que tenia que hacer y, de algún modo, hizo lo que tenia que hacer."

Lo único que Akiva habia podido hacer por Asha hasta la llegada de sus patrones era prepararle una infusión tranquilizante y pedirle a Tandras que se la administrase como buenamente pudiera.

- Que se la beba toda, Tandras.- Habia susurrado Akiva, hablando en voz baja para no alterar más a la estremecida muchacha.- Te hara bien, Asha...

La joven clériga hizo suficiente cantidad para todos, consciente de que al menos ella, necesitaba calmar su ansiedad. Su mente no dejaba de repetir la imagen de Tretor desangrandose, regando el suelo con su sangre, mientras extraia toda la energia que podía para facilitarles la huida a traves del portal... Los gritos y gemidos de Asha... Sus lagrimas de furia e impotencia, revolviendose entre los musculosos brazos de Tandras...

"Madre mia... Maldito seas, Tretor... Maldito seas..."

Como buenamente pudo, Akiva contribuyó al relato de su viaje al ziggurat de Kalak, expresando las sensaciones que le habia transmitido el lugar, el vacio de toda presencia espiritual, de toda forma de vida... La presencia de aquella bestia no muerta de Nimrod y de sus criaturas... Todo ello sin poder evitar dirigir fugaces miradas a la niña que, entre hipidos y sollozos, descansaba en un rincón.

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24/06/2015, 00:29
Akiva

Para sorpresa de Akiva, fueron felicitados por su labor y por los conocimientos que habían traído consigo. La joven sacerdotisa aceptó en silencio el reconocimiento que le hacían, incapaz de admitirse a si misma que ella hubiese tenido que ver...

Mientras Kern, Grim y la dama conversaba en voz baja, Akiva se acercó a sus compañeros, examinandoles con ojo critico y restañando las heridas mas graves con hierbas medicinales, masticadas hasta convertir las en una pasta con las que fabricar una cataplasma.

Akiva, de común extrovertida y afable, evitó hablar con sus compañeros aunque les obsequió a todos y cada uno de ellos con una cálida sonrisa... Levemente ensombrecida por un abatimiento indefinible. 

Una vez se cercioró de que Asha estaba sumida en una duermevela intranquila, Akiva asintió para si misma y volvió al mundo real. Con un leve cabeceo despidió a la bella noble cuando les abandonó. Y, para su sorpresa, se vio animada por Kern. Akiva se mordió el labio inferior para controlar el repentino temblor de su barbilla y aspiró con fuerza para contener las lágrimas que empezaban a brotar de sus ojos, amenazando con des,izarse por sus mejillas.

- Gra-gracias... Sois muy amable...- Akiva sonrió débilmente, mientras sentía la calidez de las manos del anciano en torno a las suyas.- Igual que el agua adopta la forma del cuenco que la contiene, así tendre que adaptarme yo a estas extrañas circunstancias... Para que el agua fluya y el círculo se complete.

Confortada por las palabras del anciano,  le obsequio con una agradecida reverencia para despedirle y se giró para escuchar a un reluctante Grim de Nibenay.

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26/06/2015, 11:39
Akiva

El estomago de Akiva protestó al comprender las implicaciones morales de lo Grim estaba explicando. La joven clériga no daba credito a sus palabras... aunque, en el fondo de su corazón sabia que no era la primera vez que los poderosos Reyes Hechiceros de Athas hacian algo similar.

"Templarios aún más poderosos, aún más temibles, aún más leales... y, a juzgar por lo que nos ha mostrado Tretor, aún más implacables..."

Las alabanzas de Grim sobre su labor y los resultados del mismo la revolvierón aún más el estomago, provocando que una arcada hiciese temblar su pecho y obligandola a taparse la boca con la mano para sobreponerse.

"Asi que, todas estas muertes son solo el resultado de una vendetta personal... Tormentas de polvo y arena para distraer la atención del Rey Hechicero o de su circulo de confianza... Trampas y traiciones para que unos y otros se mataran entre sí... Maldito seas, Tretor..."

Akiva inspiró profundamente, recuperando las formas con gran esfuerzo, solo con la ayuda de su propia fuerza de voluntad.

- Me temo que no lo he entendido bien, señor Grim...- La joven ex-esclava azó la vista para mirar al conspirador.- Tretor era uno de los supervivientes y acabó con otro... ¿Es Nimrod uno de los tres... supratemplarios? ¿O se trata de una amenaza totalmente distinta?

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28/06/2015, 11:43
Ukos

El pequeño halfling sintió una pequeña puntada de empatía por el templario. Hay que ser valiente y capaz para llevar a cabo todo aquel plan y aun tener energía para poder teletransportarnos a otro lugar. Ukos se golpeó el pecho con el puño cerrado a la altura del corazón en señal de respeto ante un hombre de capacidad y talento.

Cuando pasaro por el pliegue dimensional, la niña pareció recuperar la movilidad y luchó por liberarse del poderoso mul.

- Tretor dejar tu con nosotros, si Asha hacer daño a Asha, Tretor morir por nada. Comportar y hacer que Tretor sentir orgulloso. Vivir legado que el dejar.- le dijo a la muchacha con palabras firmes en la peculiar forma de hablar del mediano.

Cuando llegaron a donde estaban sus jefes, Ukos se sorprendió de las explicaciones que les dieron. Por un lado aumento mas el respeto que se había ganado Tretor, todo ese plan para matar a unas pocas de personas, tal capacidad de calculo y tal determinación eran dignas de elogio. Y por el otro lado, y pese a que era cierto que había hecho un buen trabajo, la magnitud de lo que había visto había calado en lo mas profundo de la mente del hafling.

-¿Haber manera para parar Rey-Hechicero? si el crear objetos de poder, Ukos creer que Rey-hechicero poder eliminar Manada sin pensar dos veces- Preguntó a Grim tras mirar a los miembros de su Manada. El hafling no era un cobarde ni mucho menos, pero no le hacía ninguna gracia enfrentarse a una muerte segura, y peor, la muerte de sus Hermanos de Manada.

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28/06/2015, 17:51
Grim de Nibenay

- Lo de Tretor no tiene nada que ver ni con Nimrod ni con nada relativo a esta organización. Simplemente lo he contado por la reiterada insistencia de Kaireen.- Dijo el semielfo a Akiva.

- Los reyes hechiceros no son inmortales ni indestructibles. Pero desde luego están más allá de la capacidad de nuestra organización. Pero seguimos en la lucha, y esperamos que lo que habéis averiguado nos de otra pieza más de información.- Le respondió a Ukos.

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28/06/2015, 19:56
Kaireen

Kaireen miró a Tretor, y pareció que iba a decir algo. Pero finalmente sacudió la cabeza y cruzó al otro lado del mágico portal. No entendía a aquel hombre ni sus acciones. Era la última persona en que podría pensar como voluntario para sacrificar su vida. Y, sin embargo, lo había hecho.

-Nunca se entiende realmente a otro ser -dijo en voz baja, y con un suspiro emprendió el camino hacia la casa franca. El cansancio empezaba a pasar factura y pensó que aquel trecho iba a ser lo más duro del día, irónicamente.

Pero descargar toda la información que habían reunido resultó todo un alivio. Kaireen suspiró, sabiendo que ahora la responsabilidad de lo que hacer a continuación pasaba a otras manos. Era un alivio… y una frustración. Se preguntaba qué harían al respecto, y si ellos se llegarían a enterar algún día.

Claro que no iba a hacer preguntas que eran peligrosas de responder, de modo que se tragó la curiosidad y en vez de eso preguntó por Tretor. Un tema menos conflictivo, pero igualmente enigmático. Kaireen aun no sabía si detestar o admirar a aquel extraño hombre. Y seguía sin saberlo tras escuchar al señor Grim.

-Es una historia trágica y terrible -dijo al fin-. Aunque eso no quita que no fuera un hombre realmente detestable. Pero creo que ahora le entiendo mejor. Gracias por contarnos esto -le dijo a Grim.

Kaireen parpadeó; estaba muy cansada. Pero… miró fijamente al semielfo.

-¿Qué crees que estaba haciendo Nimrod en el zigurat? -preguntó-. Primero en las minas, luego allí… no acierto a entender cuál es el vinculo de unión entre ambas cosas. Yo… señor Grim, supongo que el grupo querrá investigar las andanzas de Nimrod. A mí me gustaría formar parte de eso -miró a los otros-. De hecho me atrevería a decir que no soy la única que pienso así.

Hizo una mueca ante el comentario de que los reyes hechiceros estaban más allá de las capacidades de la organización. Sólo de pensar en oponerse a Kalak ya la ponía nerviosa. ¡Como para pensar en algo más drástico!

-¿Puedes compartir con nosotros tus pensamientos acerca de lo que significa lo que hemos averiguado? -pidió, tímidamente. Levantó las manos, como diciéndole a Grim que si no quería contestar, no lo hiciera, pero que no se disgustase por la pregunta. Después de todo, se habían ganado el derecho a hacerla, al menos-. ¿Os ha iluminado en algo acerca del objetivo del zigurat?

La hechicera se encogió de hombros. No quería que Grim contestase si él pensaba que era peligroso hacerlo, aunque no veía mal en la respuesta, en las actuales circunstancias. No era lo mismo que preguntar acerca de futuros planes de actuación. Le dedicó una sonrisa cansada.

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01/07/2015, 01:17
Tandras Sul

Tandras acabó cuidando de Asha, que en cuanto reaccionó, se revolvió hecha un manojo de nervios, y comenzó a lanzar arañazos, puntapiés y mordiscos hacia el combatiente. Por suerte, su férrea mano siguió sosteniendo a la muchacha, pese a las heridas, hasta que se cansó.

Tras soportar la lluvia de golpes, decidió que aquella reacción seguramente fuese en parte por el estado en el que se encontraba Asha y por la posible batalla que contempló, sin poder siquiera reaccionar ante aquella parálisis.

-Tranquila, ya ha pasado –dijo con voz firme y en voz baja hacia Asha, que ahora gimoteaba y se mostraba más dócil-. Será mejor que nos vayamos; no nos conviene mantenernos por aquí fuera con los disturbios.

Todo el grupo se mostró unánime, y se encaminaron hacia la casa franca. Allí, Akiva ofreció una infusión tranquilizante, primero a Asha (que lo necesitaba más que nadie) y luego al resto del grupo.

Se reunieron con la tríada y les contaron lo que había sucedido en el Zigurat. La bella noble que era la “patrona” en particular de Tandras, dio unas palmadas hacia el gladiador, en cuanto vio la imagen protectora sobre aquella tierna (y engañosa) figura de Asha.

Por otra parte, Kern preguntó si quería que se hiciera cargo de la joven; era totalmente engañosa la posible imagen de “chica indefensa” que daba Asha, y pensó que era mejor que se mantuviese cerca de ella, para protegerla de sí misma y proteger a los demás de ella. En ese momento recordó el mordisco sufrido, y se tocó la herida; escocía por lo reciente, pero solo era superficial.

Luego, Grim, les contó la historia sobre Tretor. Ahora encajaba todo. Por una parte, la compasión mostrada por Tretor hacia Asha ya le había dado una pista de que no era lo que parecía ser, y por otra, el querer arrebatar al rey hechicero las vidas de los “super templarios”, terminaba de encajar con todo aquello.

-Tretor no solo se ha vengado, sino que ha arrebatado al Rey Hechicero el control de los super templarios. Con su muerte, no podrán ser controlados ni de manera voluntaria, ni con engaños, ni a la fuerza. Después de todo, hay que tener valor para sacrificarse por una causa como aquella; seguramente, sea una pérdida importante para Kalak. Claro, que han muerto muchos inocentes, pero todos nos encontraremos condenados si no hacemos nada para frenar al tirano – dijo hacia el semielfo, a modo de reflexión en voz alta-. Aunque hay que decir que no actuaba de manera agradable, su voluntad era la de dar un golpe al mismo Kalak. Y Asha, sobre todo debería agradecerle que esté aquí con nosotros –dijo mirando cómo dormía.

Kaireen preguntó sobre qué opinaba Grim del zigurat. Sería interesante conocer algo, por lo que habían arriesgado sus vidas, así que Tandras se quedó atento por lo que pudiera descubrir de la siguiente conversación.

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01/07/2015, 17:42
Grim de Nibenay

- Entiéndeme Kaireen, no es que no quiera explicároslo, es que directamente gran parte de lo que nos habéis traído me supera. Por eso ha ido Kern a contactar con un “experto”. Como he dicho yo no sabría añadiros mucho más de lo que ya habéis supuesto vosotros.

- Creo que Nimrod usó su “ataque” contra Atrea como una pantalla para su autentico objetivo. Por lo que me habéis contado apareció con sus giths desde debajo del zigurat. No puedo decir que entienda como, pero supongo que el acceso a unas instalaciones mineras no controladas era parte del plan.- Explicó Grim un tanto a disgusto por verse obligado a teorizar.- Lo cual es extraño, en vida nunca destacó por este tipo de estrategia, era más bien de los directos.

- Si.- Dijo el semielfo con un apenas perceptible asentimiento de cabeza.- De momento las investigaciones sobre el campo relativas al rey hechicero van a detenerse hasta que se enfríe un poco la cosa. Así que vamos a centrarnos en atrapar a esa cosa y...

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01/07/2015, 17:46
Director

Tyr en el 189º era del rey en el año del Desierto Adormecido,40 días después del sol bajo.

Lo primero que sentisteis fue confusión y un extraño mareo. Después oleadas de calor que os golpeaban desde algún lugar a la derecha y dolor en las extremidades. Rápidamente os espabilasteis al entender la situación. “Algo” había hecho estallar la parte derecha de la casita aturdiendoos por el impacto y encendiendo buena parte del mobiliario de ese lado. Pero apenas habíais tenido tiempo de levantaros cuando desde la oscuridad apareció una esfera llameante que se lanzó contra la casa, permitiéndoos ver el cuidado huerto en llamas allá donde había pasado la anterior. Pero esta vez Grim estaba preparado.

El espigado elfo, que se había levantado con la agilidad de una pantera, lanzó un objeto hacia delante al tiempo que pronunciaba una serie de palabras que aunque no entendisteis os pusieron los pelos de punta y os hicieron sentir como si algo caminase sobre vuestra tumba. Aun no se había pasado este efecto cuando una oleada de calor tan intensa que creísteis ibais a estallar en llamas os golpeó. Frente a vosotros había aparecido un muro blanco ¡Hielo! Algo que ninguno habíais visto antes y algunos ni siquiera habíais oído hablar de ello. Pero aquella cosa blanquecina y fría pareció bloquear el ataque de vuestro desconocido enemigo. Al menos para daros algo de tiempo.

No hizo falta decir nada, salisteis de la casa y os aprestasteis a enfrentaros a vuestro atacante que avanzaba al paso por entre los cultivos ardientes como si ni el fuego ni la oscuridad fuesen para él más que una cómoda mortaja.

- Lammar. Esperaba no tener que llegar a esto. Lo esperaba de veras. Pero eres tan testarudo como tus protegidos inoportunos.- Dijo la criatura con voz sepulcral, hablando en poco más que susurros pero que atravesaron las docenas de metros que os separaban como si hablase a vuestros oídos.

- ¿Nimrod?- Preguntó Grim que parecía más aturdido ahora que tras el impacto de la magia de su ex-compañero.

Nimrod, el Cazador, llegó más allá de la zona cultivada, y ahora podíais verle perfectamente a la luz de los incendios. Estaba completamente embozado por oscuras ropas, por lo que lo único que veíais bien era su rostro. La carne era pálida y tenía el aspecto de cera más que de algo vivo. Sus ojos parecían vivos, pero desde luego no normales. Eran totalmente blancos, como los de un pez, pero de algún modo expresaban emociones. Ira, dolor, furia, crueldad, regocijo... una riada de emociones aparecían y desaparecían en aquellos ojos malditos con tal velocidad que aquello o era algún tipo de brujería de confusión o el propietario de aquellas emociones estaba a todas luces loco.

- Por el Vacío Nim ¿Que te ha ocurrido?- Dijo Grim casi en un sollozo, lo cual os indicó que la amistad que había unido a aquellos dos era fuerte.

- Hay secretos bajo el polvo y las sombras. Secretos asesinados pero no muertos. Susurros de poder que esclavizan con un pasión pura. Nunca puedes llegar a ser más tu mismo que cuando te arrancan todo lo que eres.- Decía la criatura en el mismo tono que antes mientras seguía avanzando.

- Pero eso ya no importa. He venido a por la información de la que me privó tu último amante. En honor a que fuiste el único que intento sacarme del Pozo de Almas te permitiré huir. A ti y a tus protegidos, a todos menos a uno. Entregaré su ser y sus recuerdos al señor de polvo oscuro. Sera una ofrenda, y al mismo tiempo un bendecido. Y si no, arrancare la respuesta de vuestros cuerpos rotos y vuestras almas maltrechas. Me alimentare con unos y con otros. Y lo que regurgite seguiréis siendo vosotros y os entregaré, en el ajado altar, al Rey Terrible.

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03/07/2015, 23:29
Akiva

El terror hizó que Akiva abriese los ojos como platos y que se le secase la garganta. No podia dar credito a lo que veia y un antinatural miedo apenas le permitia moverse. Ni siquiera el despliegue de poder de Grim y el asombroso muro de agua dura que habia conjurado para protegerles del ataque de Nimrod podia superar el temor que le producia este.

La joven cleriga comprendió rápidamente el peligro en el que se encontraban... Nimrod era la antitesis de toda vida, un no-muerto y su existencia era totalmente contraria a todo lo que tenia sentido para ella. Cuando la cosa habló, Akiva sintió su poder y el reseco eco de su palabras se clavó profundamente en su mente...

La sacerdotisa tragó saliva como pudo, amedrentada por odio que rezumaban por las palabras del enfurecido no-muerto.

- Nimrod... Has abandonado el ciclo de la vida... -Poco a poco, la muchacha recuperó el aplomo y, a medida que sentia fluir el poder vital del agua por su cuerpo, su tono se hacia más y más firme, cargado de energia.- Debes marcharte... Fluir con el rio de la vida... Ser uno con el agua... Perder forma y substancia... Lavar tus pecados y descansar... Vete, Nimrod, el no-muerto. Vete, sumergete en el olvido... ¡¡¡Yo te lo mando!!

Con un diestro movimiento, clavó sus bastones en la arena y echó mano al pellejo de agua que que tenia a la cintura. Se lo colocó bajo la axila y apretó con fuerza, rociando con un generoso chorro de liquido el embozado rostro del maldito cadaver ambulante.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Akiva trata de útilizar su poder de Expulsar Muertos Vivientes, aunque me huelo que no va a tener efecto... Y menos con esa tirada :)

Editado y corregido :)

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07/07/2015, 01:48
Kaireen

Kaireen escuchó al señor Grim atentamente, como siempre, aunque no pudo menos que asombrarse de la reticencia del semielfo a teorizar. Cuando no había nada más sólido, ¿de qué otra forma se podía avanzar hacia el conocimiento? No obstante, no dijo nada. Kaireen no tenía por costumbre llevar la contraria a sus superiores; en su experiencia, nadie solía querer conocer la opinión de una esclava, aunque tal vez Grim pudiese ser una excepción en ese sentido. Pero lo cierto es que no lo conocía lo suficiente para asegurarlo, así que, ¿por qué arriesgarse haciendo una puntualización que de todas formas no aportaría nada en las actuales circunstancias?

Entonces todo se volvió definitivamente caótico. Kaireen masculló una maldición al darse cuenta de lo que ocurría, pero se levantó apresuradamente, a tiempo para ver cómo el señor Grim conjuraba. A pesar de la urgencia y lo alarmante de la situación, la joven observó atentamente la forma en que el semielfo tejía su magia, envidiando un poco sus conocimientos y memorizando su técnica, por si algún día tenía oportunidad de aprender aquel conjuro en concreto. Kaireen hizo un gesto de sorpresa al ver el resultado del hechizo, y se preguntó si podría convencer al semielfo de que se lo enseñara. Pero sonrió amargamente, sabiendo que muy probablemente no haría aquella petición. Grim había sido un maestro paciente, pero la barrera que siempre había existido entre ella y sus otros tutores también había estado durante las clases que le había impartido. Kaireen se preguntó si aquello era algo normal entre maestros y alumnos, o si era algo inherente a su condición de esclava o como miembro de la Alianza que vivía de una forma excesivamente poco aislada para la seguridad de la organización. Salió corriendo tras el semielfo, sin esperar a ver qué hacían sus otros compañeros.

El aspecto de Nimrod la hizo torcer el gesto, pero casi al instante el rostro de Kaireen perdió toda expresividad, al asumir la joven su típica postura de observadora atenta, pero invisible. Al fin parecía que iban a descubrir qué quería aquel ser. ¿Por qué aparecer justo en aquel lugar, después de irrumpir en el zigurat? ¿Qué sentido tenía aquello, qué podría querer de ellos, que conocían tan poco, cuando el zigurat era mucho más goloso…?

De modo que escuchó, practicando su postura de solo-soy-una-pared-no-me mires. El rostro de Kaireen permaneció indiferente, aunque el obvio dolor de Grim la conmovió y le dio ganas de alargar la mano y tocarlo para confortarlo. No reaccionó tampoco cuando Akiva intentó expulsar a aquel ser, aunque le pareció un intento vano que probablemente sólo cabreara más a aquella cosa. Pero no sabía mucho sobre las prácticas de los sacerdotes, y quizá se equivocara al suponer que Nimrod era demasiado fuerte para ser repelido. Kaireen pensó en su propio arte y se sintió desanimada. No creía que pudiera ser ni una molestia para aquel extraño ser.

-Nunca puedes llegar a ser más tú mismo que cuando te arrancan todo lo que eres -decía Nimrod. Kaireen pensó que podía entender eso, de alguna forma. Muchas veces se sentía tan sola, tan aislada de todos los demás seres humanos, tan inútil e insignificante, que sentía cómo el vacío desesperante de su interior podía llegar a tragarla. Lo entiendo, sí. Es lo que se siente cuando crees que tu existencia no tiene ningún sentido ni futuro, sólo una monótona sucesión de días por venir sin ningún cambio, perspectiva ni futuro, sin nadie que te aprecie realmente, que te conozca, que te haga sentir alguien. Pero seguramente lo que Nimrod había pasado iba más allá de todo lo que ella pudiera imaginar. Inexplicablemente, Kaireen sintió también un ramalazo de compasión por aquello en que se había convertido Nimrod. Hubiera querido abrazarle, e incluir en el abrazo también a Grim, aunque al mismo tiempo se preguntaba cuánto no entendía de la relación que había unido a aquellos dos en el pasado. Los dos semielfos, más longevos que cualquier humano, ¿quién sabe cuánto tiempo se ha prolongado su amistad?

Meneó la cabeza, porque la compasión no podía imponerse mucho tiempo al aspecto horrendo de Nimrod y el miedo que en el fondo la inspiraba. Además, dudo mucho que se pueda razonar con él. Kaireen alzó la cabeza al oír lo último que dijo el ser.

¿Rey Terrible? ¿El Rey hechicero? ¿Sigue vivo? Kaireen meneó ligeramente la cabeza, sorprendida y confusa… y también alarmada. ¿Aquel ser quería un sacrificio? ¡Por la luz de Ral! ¿Cómo le iban a detener? ¿Y cuánto nos costará?

Pero aceptar tampoco era una opción. ¿Cómo iban a sacrificar a un compañero? Que sea lo que tiene que suceder.

Kaireen dio un paso hacia delante, y su voz sonó suave pero firme cuando habló. -No. No habrá sacrificios. No podemos aceptar semejante demanda. -Dirigió una mirada ceñuda al señor Grim, temiendo que hiciera algo noble y estúpido, como proponerse como sacrificio voluntario. Pero aquella mirada de advertencia -"te saco las tripas yo misma antes de que te lo pueda hacer Nimrod si se te ocurre algo así-", contenía también mudas pero elocuentes preguntas: ¿Podemos enfrentarnos a él? ¿Es suicida? ¿Te sientes con fuerzas para ser su rival…? ¿Tienes en la cabeza magia de evasión?

Los ojos de la hechicera volvieron a centrarse en Nimrod. Suspiró, con auténtico pesar. Pobre ser. -¿Pozo de almas? ¿Qué es eso? -No importa-. ¿Qué información buscas? Quizá no haya que llegar a las manos…

Mucho me temo que todo esto sea inútil, pensó Kaireen. Si no podemos enfrentarnos a él directamente, ¿qué tal una distracción y aprovechar para salir por patas? La mente ágil de Kaireen corrió hacia delante, intentando pensar en una maniobra de distracción apropiada…