Partida Rol por web

Las guerras barbaras.

Campos de entrenamiento

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12/06/2012, 17:47
Director

Volvias de ver al gran chaman, tu marido te habia dicho que iba a ver a alguien en la aldea Highthunder, alguien muy importante, no sabias quien era ni porque, y Manfred te lo contaba todo... absolutamente todo, incluso aquel pequeño incidente con Kar te suponia una gran carga, cada vez que Manfred se sinceraba contigo y te lo contaba todo, las charlas con el viejo Hiam aliviaban tu alma, ya que siempre daba buenos consejos y te hacia ver que el hombre es debil y lo divino perdona... llegado el dia, ante la puerta de Eidolon ya seria momento de preocuparse por aquello...

cuando llegaste a las puertas de tu morada, viste el caballo de Morded, el caballo de Jener y un tercer caballo blanco precioso, estaban los tres atados a la puerta en lugar de estar en los establos,... se lo habias dicho miles de veces, los caballos no se dejan en cualquier lugar... eso te hizo pensar, que no habias visto el caballo de Manfred en los establos, quizas aun no habia vuelto de la tribu Highthunder.

Notas de juego

hace 3 años.

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12/06/2012, 17:51
Morded Silverfang

-Sagrados dioses, ¿Tu también vas a ruborizarte Jener? ¿Es esto una epidemia?

El bárbaro bromeaba, siempre trataba de quitarle hierro a todo, pero si era un tema que incomodaba a su compañero, no seguirían hablando de eso.

-Esta bien, esta bien, no hablemos mas de mi prometida, hablemos de la de Jener... Si Jener, ahora debemos encontrar una adecuada para ti, nuestros hijos también deben luchar como hermanos. Como lo hemos hecho tu y yo y como lo hicieron nuestros padres antes. ¿Te imaginas como nosotros? Abriéndose brechas en la cabeza a pedradas jajajaja.

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12/06/2012, 18:00
Jener Bearmaw

-Creo que te costará bastante encontrarme una prometida Morded- Digo mucho más sonriente -Tal vez debas esperar algunos años más antes de tener hijos si quieres que luchen como nosotros lo hacemos- Rio de forma algo escandalosa.

-Aunque bien pensado, ya tengo veinte inviernos... quizás sería responsable por mi parte comenzar a pensar en eso...- Miré a Morded a los ojos y comencé a reir como si hubiera contado el mejor de los chistes ¿Yo?¿Jener?¿Responsable para con una esposa? No lo creía posible.

Una vez acabado de reir comento -No creo necesario pensar en eso hasta que mi padre insista, cuando vea necesario desposarme supongo que buscará una prometida adecuada...- Digo no muy convencido.

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12/06/2012, 18:35
Alexandra Silverfang

Me puse mucho mas roja ante el comentario de Jener, pues parecia que al menos habia quedado claro a que me referia, o almenos se lo imaginaban...

Cuando comenzaron hablar de la futura esposa de este sonrei y lo mire de forma directa - ¿No hay ninguna mujer que llame vuestra atencion? - En ese momento me di cuenta de algo y pase a mirar tambien a mi prometido - ¿Y a vos mi señor...? Pues creo que ninguno de los dos esperaban esta peticion de vuestro padre... - Y preferia saber lo que habia a vivir engañada, o a separar a dos personas...

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13/06/2012, 00:00
Morded Silverfang

Morded rió de buena gana ante la broma de su amigo de sentar la cabeza, era difícil imaginar a Jener tan centrado, pero también se habría reído hace unas pocas horas si la broma fuese sobre el mismo centrando la cabeza, y mira ahora.

Aunque una vez mas, la que estaba acertando con las preguntas era su prometida, desde luego que el vino funcionaba, le gustaba ver como pensaba realmente.

-No, no puede haber otra que llame mas mi atención que tu.

Lo dijo con sinceridad y era cierto, como también lo era que Morded había estado con mas de una joven. Pero jamás inspirado por el amor, tan solo le interesaban los atributos de esas jóvenes y pasar un buen rato.

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13/06/2012, 13:24
Alexandra Silverfang

Con esa respuesta me quede unos segundos mirando a sus ojos sin decir nada, como intentando ver si era sincero, una parte de mi me decia que si pero... aun no conocia lo suficiente a ese hombre. Los habia visto en una par de ocasiones con mujeres que los rondaban, asi que tenia claro que no seria la primera para el... y no sabia si eso me asustaba o no, pues seguramente esperara cosas de mi y yo no sabia que hacer o como reaccionar...

Baje de nuevo la mirada un segundo con mis pensamientos - Gracias mi señor... - respondi finalmente.