Apenas salió del recinto Akira hizo un gesto a Hiroshi para que se acercase, y le dijo en voz baja - Hazle saber discretamente a Shoshuro Haru que esta noche es una buena oportunidad para escribir haikus juntos en los jardines - le entrega luego la caja en la que había llevado la estatuilla, dentro dejó algunos bu - Averigua entre los heimin locales con suma discreción, por qué la dama Doji no es querida por el sensei y el hatamoto, seguramente habrá rumores que escondan algo de la verdad. Negociar es tu especialidad, de ser necesario usa las monedas - lo despide enseguida y se dirije al templo familiar.
Tímidamente tu mono amaestrado corretéa por el tatami hasta encaramarse a ti, casi si notarlo. Lleva una sencilla nota escrita.
- Me alegra ver que habéis iluminado nuestras sospechas, pero quizas estáis tratando de volar antes de saltar. Hantei dono puede ser un maestro, un aliado.. Pero como te dije los tiempos de la corte no son los del campo de batalla. Antes de pedir los sellos de yoriky imperial o intimidar a monjes esgrimiendo su mal karma averigua la verdad que las sombras del miedo y el deber nublan ahora. La pluma se desliza sobre el papel, la espada lo atraviesa ¿Cual de los dos dibuja mejor un kanji?
Poco despues un hombre bajo, vestido en seda verde con un kimono sin bordados se acercó, realizó una honda reverencia y habló entre susurros.- Mi señor, Yoritomo Akira sama cree que esta noche la inspiración podría llegarles para escribir los haikus más elevados en sus aposentos.
Justo cuando os dirigíais al templo para realizar la primera despedida, ofreciendo las pregarias al pariente difunto tu siervo te hace entrega de un pergamino.
La señora Kitsune sama me vio hablando con los heimin y me dio esto para vos.
- Los heimin suelen saber como fluye el agua del rio, pero son silenciosos como las piedras de la orilla. El sensei considera que la senda del gorrión es tan honorable y efectiva en combate como la de la grulla, Suzume Noboru fue enviado a estudiar al clan de la grulla, uno de los dos únicos parientes cercanos del daimyo junto a su propio hijo, el hatamoto. Tiene miedo de lo que pueda pasar a la tradición del dojo si la influencia de Suzume hina sama se alza, ofreciendo su sombra alargada dibujando el cuello de la grulla. Suzume Noboru solo goza del afecto de la viuda en el clan del gorrión.
El pergamino portaba el sello de los kitsune, sin duda enviado por tu abuela.
- He hecho llegar vuestro mensaje a Shosuro sama.