El polvo del sector industrial todavía flota bajo cuando abandonan el refugio improvisado. No están en el puerto. Aún no. Se mueven entre estructuras oxidadas y depósitos clausurados que alguna vez alimentaron el tráfico principal, ahora convertidos en periferia olvidada. Desde allí se ve el resplandor del espacio puerto como una constelación artificial sobre el horizonte bajo.
Los deslizadores avanzan sin luces directas, aprovechando el tráfico lejano como ruido de fondo. Annie conduce con precisión contenida; ya no es huida, es cálculo. Kael observa en silencio, más atento a los reflejos y a los puntos ciegos que a la nave misma. El Gris no mira el camino. Mira el puerto.
Y entonces aparece.
El Gozanti-class cruiser Heliox sobresale sobre la plataforma 3-B, visible incluso desde esta distancia. La silueta gris se recorta contra las torres de iluminación. Está levemente inclinado, sostenido por estabilizadores extendidos. Cables gruesos lo conectan a generadores externos. No hay despliegue ceremonial. Hay contención.
El puerto está activo. Gruas móviles desplazan contenedores, transportes menores aterrizan y despegan con intervalos irregulares. No hay alarma abierta. No hay caos.
Pero sí hay seguridad.
Dos stormtroopers vigilan el acceso directo a la plataforma. Más allá de ellos, seguridad portuaria local marca un perímetro laxo. Chalecos oscuros, armas reglamentarias, actitud relajada. Uno fuma apoyado en una baranda mientras otro conversa con un técnico imperial. No parece tensión militar; parece gestión incómoda.
Desde las cercanías donde están, se distinguen huecos en la cobertura. Sectores donde la visibilidad se pierde entre contenedores apilados. Rutas de servicio que conectan con niveles inferiores. Accesos técnicos que no están custodiados de forma estricta.
No es un bloqueo total.
Es un problema que están intentando mantener bajo control.
El Gris observa unos segundos más de lo necesario.
Kael nota que la seguridad local no mira con demasiado interés lo que ocurre fuera del perímetro inmediato.
Annie siente lo evidente: no es inexpugnable.
El puerto respira con normalidad artificial. El Heliox no.
Master el Sentry-KR07 esta con nosotros?
Después de revisar la seguridad del lugar, se hace evidente para Kael que hay lugar para infiltrarse.
En esos momentos se percata del hombre que los acompañó en todo momento en su huída. Gracias por ayudarnos allá atrás. - Le dice al gris sin apartar la vista del lugar que están inspeccionando - Si no se hubieran apagado las luces todo habría sido más difícil.
Kael siente la necesidad de preguntar por la niña pero se contiene. Sin duda sería una pregunta algo indiscreta en este momento y todavía no conoce bien a sus compañeros.
Tengo que acceder a esa nave. Estoy buscando a mis compañeros y seguramente ahí hay información. - dice finalmente, aún con su vista en el objetivo - ¿Ustedes hacia donde se dirigen? - Gira la cabeza para evidenciar que le habla a los tres, tanto al gris como a Annie y su hija. Les muestra una sonrisa suave y amistosa de manera que da la sensación de que es una invitación a sumarse.
El Gris no aparta la vista del puerto cuando Kael habla. Sus dedos siguen deslizándose sobre la terminal, procesando datos, cruzando frecuencias, buscando ángulos muertos en la cobertura imperial.
- La ayuda fue mutua... responde al fin, con esa voz plana que no delata emociones. Sin la conducción de Annie, el factor sorpresa habría sido insuficiente.
Por primera vez desde que comenzó la huida, gira ligeramente la cabeza hacia Kael. No hay sonrisa. No hay calidez. Pero hay algo parecido a la evaluación.
- Mi objetivo no es la nave. Es la información. El Imperio no custodia chatarra. Si tus compañeros están relacionados con lo que hay dentro, acceder a ella nos beneficia a ambos.
Una pausa. Un parpadeo en la terminal.
Sus dedos se detienen un instante sobre la pantalla. Luego, con movimientos precisos, activa el protocolo de enlace con Sentry-KR07. En la visualización aparecen los datos del droide: sistemas operativos, nivel de camuflaje, rutas posibles.
- Sentry va a acercarse... murmura, casi para sí mismo. Hay un cargador de munición junto a la plataforma. Nadie mira dos veces a un droide que transporta material.
En la pantalla, la silueta de Sentry comienza a moverse. El Gris ajusta parámetros: firma energética reducida, protocolo de transporte activado, evitando focos de luz directa. En cuestión de segundos, el droide se funde con el flujo de operarios que van y vienen entre los contenedores.
- Necesito que confirme accesos, puntos ciegos, y sobre todo... una pausa... si hay algo que no estamos viendo. Algo que el Imperio prefiera mantener oculto.
La terminal parpadea una vez. Sentry está en posición. Solo falta la orden definitiva.
El Gris levanta la vista hacia Kael y Annie. Su expresión no ha cambiado, pero hay algo nuevo en sus ojos: expectación.
- Voy a enviarlo. Si esto funciona, tendremos un mapa. Si no... encoge los hombros con una frialdad casi insultante siempre podemos probar otra cosa.
Motivo: Estilo metodico Mover a Sentry camuflado sin ser detectado
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [-1] [1] [0] [0] = 0
Resultado final: Bueno (+3) (3), Éxito
Voy a crear un aspecto de metódico para el Sentry para que se camufle entre los operarios que están trabajando en la plataforma, que pase desapercibido transportando cualquier cosa, y se empape de como nos podemos meter sin llamar la atención
Intento crear el estilo metódico, Mover a Sentry camuflado sin ser detectado
El movimiento de Sentry no pasa tan desapercibido como parecía al principio.
Desde la distancia, el flujo del puerto sigue activo: grúas en marcha, contenedores desplazándose, motores que no se detienen. Pero en el punto donde el droide se mezcla con los operarios, algo cambia. Es leve. Una pausa de más. Una mirada que se sostiene un segundo adicional.
Luego otra.
Un trabajador deja de mover carga. Otro gira el cuerpo apenas, observando sin disimulo. No hay alarma, pero la normalidad empieza a romperse en ese pequeño sector.
—¿Ese es tuyo?— se alcanza a escuchar.
—No.
La respuesta llega rápida.
Y eso basta.
El Gris permanece en silencio, observando.
Kael puede notar cómo la atención comienza a concentrarse en ese punto, cómo la rutina pierde naturalidad y se transforma en vigilancia.
Annie sigue ahí, junto al deslizador, con la niña cerca, presente pero sin intervenir.
El Gris, fallaste.
El Gris observa la pantalla. La imagen de Sentry avanza, sí, pero el flujo a su alrededor ha cambiado. Es un cambio de patrón mínimo: una rotación de hombros, una cabeza que se gira un segundo de más, un operario que deja de mover la carga. Normalidad rota.
- Lo han visto.
Su voz no sube de tono. No hay frustración. Solo constatación.
Los dedos vuelan sobre la terminal. No intenta detener a Sentry —sería peor, llamaría más la atención—. En lugar de eso, ajusta parámetros. Cambia el protocolo. Sentry deja de simular transporte y pasa a simular confusión. Un droide que se ha desviado de su ruta. Algo aburrido. Algo que no merece un informe.
—Van a interrogarlo... dice, esta vez más bajo... Pero no en el acto. No aquí.
Una pausa. Su mandíbula se tensa apenas.
- Sentry tiene órdenes. No revelará nada de nosotros. Pero el tiempo de ventana se acaba.
Por fin aparta la vista de la terminal. Mira a Kael. Mira a Annie. La niña está callada, demasiado callada, pero eso no es lo que le preocupa ahora.
- Tengo dos formas de leer esto... dice, y hay algo en su tono que ya no es solo análisis, es cálculo de riesgo en tiempo real. Una: el Imperio tiene más presencia de la que muestran. Hay alguien con formación mirando. Dos: la tensión no es solo por la nave. Hay algo más en el puerto que no queremos ver. O las dos.
Se gira completamente hacia ellos. Por primera vez, su cuerpo está orientado hacia el grupo, no hacia el puerto.
- Sentry es recuperable. Pero si entramos ahora, lo hacemos sabiendo que nos esperan. Si esperamos, perdemos el factor sorpresa y quizá la nave. Si intentamos otra ruta…
Deja la frase en el aire. No es indecisión. Es ofrecer el problema a los demás.
- Kael... dice, y hay una rareza en su voz: no es fría, no es amable, pero es directa. Dices que necesitas acceder. ¿Qué hay dentro que no pueda esperar? ¿Y qué estás dispuesto a arriesgar para conseguirlo?
La pregunta no es un desafío. Es un cruce de información. El Gris no confía, pero está reconociendo que Kael tiene un motivo que él no comparte del todo. Y en su cabeza, los patrones empiezan a reordenarse.
Puedes si quieres, y te parece, que yo actúe como el Sentry en el interrogatorio y si quiere el compi me ayude a darme ideas, para no cagarla, xD
Kael sostiene la mirada de El Gris, sin dejarse intimidar por su frialdad. Sabe que el tiempo se agota y que el error con el droide, aunque peligroso, ha creado la distracción perfecta si saben aprovecharla.
- No estoy seguro de qué hay adentro, por eso tengo que ir - dice Kael con una seriedad que no deja lugar a dudas. - Para algunos esa nave es chatarra o un archivo de datos, pero para mí es un cofre de información que tengo que abrir. Y estoy dispuesto a arriesgarlo todo, porque en este momento los míos están en poder del imperio y se que ellos harían lo mismo por mi.
Se gira hacia el mapa de la terminal, señalando los accesos técnicos que vio antes.
- Si están mirando al droide, no nos están mirando a nosotros. Dile a tu Sentry que simule una avería, algo sucio que obligue a los operarios a apartarse por el olor o ir en busca de algo para limpiar. Mientras ellos se quejan del desastre, nosotros entraremos por los espacios entre contenedores que no están vigilando.
Si logramos entrar mientras el personal de tierra está distraído limpiando el aceite de Sentry, tendremos el camino libre hasta la esclusa del Heliox, piensa Kael, ajustando sus herramientas.
Avisame si tengo que tira algo, Master, por favor.
El operario no se detiene.
Llega hasta Sentry y le da un golpe seco en el chasis, como quien prueba si algo responde.
—Oye. Te estoy hablando.
El droide no reacciona como debería.
Eso es lo que lo delata.
El segundo operario se acerca también, ahora sin disimulo. Uno de los guardias portuarios empieza a caminar en esa dirección, lento, evaluando.
Y entonces ocurre.
Un chasquido interno.
Un sonido húmedo.
Algo oscuro comienza a filtrarse desde la base de Sentry.
No es una fuga limpia.
Es densa. Aceitosa. Con un olor metálico que corta el aire.
—¿Pero qué…? —el primero retrocede— ¡Eh, eh, eh! ¡Apágalo!
El fluido se expande por el suelo. Uno resbala. Otro suelta una maldición. El guardia se detiene, claramente dudando si acercarse o no.
—¡Llama a mantenimiento! ¡Esto está hecho mierda!
Ahora sí.
La atención se rompe.
No hacia afuera.
Hacia abajo.
Hacia el problema inmediato.
Entre los contenedores, el acceso sigue abierto.
Nadie está mirando ahí.
No ahora.
Annie sigue junto al deslizador, con la niña cerca, observando.
Esta vez, la ventana no es teórica.
Está ocurriendo.
El Gris no cierra los ojos. No respira hondo. Solo observa.
En su terminal, los datos fluyen como un código que él mismo escribió años atrás, cuando aún creía que el Imperio recompensaba la eficiencia. Ahora usa esa eficiencia contra ellos.
Protocolo de emergencia... murmura, casi para sí. ... Una... fuga térmica inminente, si, podría funcionar...
Sus dedos no tiemblan. Cada parámetro que introduce es real: temperatura del reactor, fatiga de materiales, historial de mantenimiento. Nada de esto es mentira. La mentira está en la urgencia. En la curva que simula un colapso en noventa segundos.
La terminal parpadea.
En la plataforma, una consola imperial emite un pitido grave. Un oficial mira la pantalla. Frunce el ceño. No grita "evacuación". Grita "verificación".
El Gris lo ve antes de que el oficial termine la palabra.
No va a ser limpio dice, y esta vez su voz tiene un filo que no había mostrado antes.
Sentry sigue ahí, goteando aceite, emitiendo la señal falsa. Pero alguien ha marcado su posición. No es alarma general. Es una consulta. Una semilla de duda que va a germinar en menos de tres minutos.
El Gris levanta la vista. Mira a Kael. Mira a Annie. La niña sigue callada.
Esto tiene que funcionar...
Motivo: crear una ventaja "evacuación por fuga térmica inminente del Sentry"
Habilidad: Bueno (+3) (3)
Dificultad: Mediocre (0) (0)
Tirada: [1] [0] [0] [0] = +1
Resultado final: Grande (+4) (4), Éxito
Intento crear una ventaja desde mi terminal portátil, donde indico un protocolo falso para una "evacuación por fuga térmica inminente del Sentry"
Uso "la verdad incomoda" para que me de +2 a las tiradas de persuasión
Kael observa la escena algo divertido. - Ya lo tenía pensado - concluye riendo para sí.
Me parece suficiente distracción, buen trabajo ¿Vamos? - dice, pero no avanza, se gira y ve a la niña - Es mejor si ustedes se quedan a esperarnos acá ¿No te parece? - le dice a Annie con cara de preocupación.
Los pitidos no aumentan.
Se estabilizan.
Eso es lo que desconcierta.
—No debería hacer eso… —murmura uno de los técnicos, revisando la consola portátil.
Se agacha junto a Sentry, inclinándose más de la cuenta para observar el panel abierto.
Un chasquido seco.
Y luego—
Una expulsión brusca.
Un chorro de lubricante oscuro salta desde el interior del droide y le golpea directo en el pecho y el rostro.
—¡¿Pero qué—?!
El técnico cae hacia atrás, resbalando, manchándose aún más al intentar afirmarse. Su compañero retrocede de inmediato.
—¡Apágalo! ¡Apágalo!
A unos metros, los guardias portuarios no intervienen.
Uno señala la escena, riéndose abiertamente.
—¡Míralo!
El otro se le suma, sin moverse de su sitio.
—Te dije que era chatarra.
Las risas cortan el momento.
Los técnicos no.
Uno intenta limpiarse como puede. El otro revisa el panel sin atreverse a acercarse demasiado otra vez.
No hay alarma.
Pero la atención está completamente atrapada ahí.
Entre los contenedores, la línea hacia el Heliox sigue abierta. Limpia. Sin miradas.
La rampa secundaria permanece en penumbra, apenas iluminada por una luz tenue que parpadea.
Un transporte pesado cruza lentamente al fondo de la plataforma, bloqueando parcialmente la vista desde los sectores más abiertos durante unos segundos.
Un instante.
Nada más.