Pegue un brinco totalmente erizada ante el haz de luz, cuando pude volver a ver oí como los Yopukas me nombraban así que me puse entre ellos mirándolos.
La anutrof sonrió y cogió las bayas que Viel le ofrecía para empezar a comérselas. Qué ricas y dulces...
-Bueno. Esto ha sido una colosal pérdida de tiempo y esfuerzo y vosotros tenéis un peregrinaje que comenzar. Teniendo en cuenta la hora que es ya, si salís ahora mismo podréis llegar a la primera parada estipulada al anochecer. ¿Lo tenéis todo? ¿Necesitáis comprar algo más? En la posada tenemos un pequeño almacén por si los viajeros necesitan comprar suministros básicos, ¡os haré un buen precio!
Ya que había perdido la recompensa por la cabeza de los hermanos Smisse, al menos podría seguir intentando exprimir un poco más a los novios y sus escoltas. Bueno, a una no quería exprimirla del todo. Tras acabarse las bayas, miró a Viel y dijo:
-A ti te haré un descuento del 1% por ser tan amable y generosa, muchacha. Bueno, del 0,5%. En flechas y antorchas.
Al final no pudimos irnos mucho Efi y yo, a pesar de que quisiera poder hablar con ella tranquilamente a solas.
Una tremenda explosión surgió dentro dejando a todos locos por igual, pero algunos en exceso. Los anutrof estaban como locos pensando que perdieron una fortuna, los Yopuka pensando que Saki había muerto... Hasta que al final las dos Sadidas pusieron algo de cordura sobre la mesa - Por los doce... no teneis que tomaroslo todo a la tremenda... Nadie ha salido herido con esa explosión, ni animales ni nadie ¿Verdad Lyri? - pregunté mientras saltaba la pequeña sobre mi cabeza.
-Me da que las únicas que atendiamos eramos nosotras Efi... A fin de cuentas ellos no paraban de pegarse de porrazos... Menos mal que somos parte de los guardaespaldas porque sino... - dije riendo un poco a modo de una leve puyita - Por favor, la proxima vez usad más la cabeza antes de decir que alguien ha sido desintegrado o cualquier otra cosa... Y no la useis de la manera Yopuka, lo único que nos falta es destruir otra cosa más - y obviamente hacía referencia a la puerta
Pero a fin de cuentas y a pesar de todo, Emille tenía razón. Aunque a mi me pesara las palabras de ambos Anutrof eran bastante grandes y serias para tenerlas en cuenta... Debiamos movernos y yo... no podía hacer nada ante la situación - Supongo que deberiamos ir moviendonos... Supongo - me llevé la mano derecha al brazo contrario para acariciarmelo mientras desviaba la mirada
Cuando veo a Saki delante me tranquilizo y lo dejo pasar, sin embargo parece que había hecho algo mal pues todas empezaron a regañarme y de paso a Ruye, aunque por alguna razón el siempre se libraba de la peor parte.
- ¿Y que querías? ¿Qué dejara que todo "exopolotara"? Algo había que hacer, que dejar que la gente de dentro muriera. Es la única forma de unirse a las leyendas y es algo que ya deberías saber.- respondo a la regañina de Pivine un poco molesto.- ¿Ahora para ser héroe hay que no hacer nada? -Sin embargo el enfado se me pasa cuando dice que estaba preocupada.- Pues no deberías, si alguno iba salir bien de esa. Eramos nosotros.- añado al final en tono bastante más amable, mi atención cambia hacia Efi y Claire cuando nombran el "coglegio" apartando la mirada de la pareja.
- ¿En serio enseñaban sombre bombas y trampas? Si lo llego a saber no me dormía en clase.- comento sin estar seguro si siquiera había ido alguna clase más que la "foramación" de caballero.- Ese es tu problema, piensas demasiado y no como un Yopuka. Así que cuando hay peligro no haces nada y solo te ciega la luz. Que aquí todos somos muy capitán "retorispectiva".- era una palabra que le había oído a una aniripsa hace tiempo sobre algo de ver las cosas luego y no se que de temporales, pero estaba seguro que aquí cuadraba.
- Yo por mi parte lo tengo todo, cuando queráis salir, se sale.- es lo único que digo ante la necesidad de comprar equipo.
Vale que son unos cabezas de yopuka... ¿Pero en qué tipo de clase enseñan sobre las explosionadoras? Que a lo mejor sí lo enseñaban pero no me interesaba lo más mínimo, así que prefiero no decirle nada a Efi. Por otro lado, parece que he confundido aún más a Ruye pero tampoco es que me importe mucho. ¿Bostezo? ¿Pero qué...? Sadida, por favor, dame paciencia...
- ¡Precisamente, si vas al lugar en el que están las bombas es más probable que exploten, so mendrugo! Además, ¿cómo demonios esperas salvar a la gente si no podrías salvarte ni a ti mismo? - bufo, cruzándome de brazos después de haber terminado de abroncar a Trelden.
Doy un respingo al notar la caricia de Ruye y sin pensarlo le agarro la mano con fuerza, apartándola de mi cara y dirigiéndole una mirada casi asesina. No es que esté de humor para estas tonterías de casarme y demás, pero... Venga, Pivine, tienes que comportarte... Con un suspiro le suelto la mano y desvío la mirada al suelo, suavizando el tono de voz.
- Pues ya ves que no me ha pasado nada... No te preocupes. La próxima vez... - suelto otro suspiro, dejando caer los hombros. ¿Y si no hay próxima vez? Trago saliva y niego con la cabeza, intentando recuperar mis ánimos - ¡La próxima vez, avisad o algo y no vayáis de cabeza! Venga, vámonos. Creo que lo tenemos todo, Emille.
Más que el apartarme la mano con brusquedad, fue aquella mirada de ojos entrecerrados e iracundos la que me avisó de que quizás, de verdad si que estuviera enfadada. No era como solía reaccionar, al menos, no fue así cuando la agarramos primero Trelden para llevarla al hombro y luego yo mismo para llevarla en brazos. "Huhm..." si Pivine se había enfadado tanto era porque pensaba que habíamos cometido una temeridad. Pero no conseguía entender por qué, después de todo Trelden había dado en el clavo en sus puntos: cuando hay peligro hay que actuar, y si alguno ibamos a sobrevivir a una explosión como aquella eramos nosotros, por lo que era importante ser los primeros en actuar... ¿no? De igual forma, parecía que al final Pivine nos había entendido, ya que me dijo que no me preocupara porque estaba bien, y que la próxima vez la avisaramos. Pero ese punto de no ir de cabeza... ¡AH! En aquel momento recordé lo que me había pasado cuando me lancé de cabeza a las minas sin querer. ¡Las habría activado todas! Ahora entendía la confusión de Pivine: ¡ella había confundido bombas con minas! ¡Parecía que tampoco había atendido a sus clases de explosionadoras!
Cerré el ojo izquierdo y me crucé de brazos respondiendo a Claire: "Pero no usar la cabeza a la manera yopuka siendo un yopuka..." empecé a decir, bajando la mirada a la gata no-desintegrada "Sería como pedir a Saki que piense a la manera de un perrito y traiga el palito jugando..." cosa que era imposible... ¿¡O tal vez no!? Si yo había logrado eso, si podía pedirle a Saki aquello, supongo que podía intentar yo también pensar a lo guau-guau siendo un miau-miau... osea quiero decir, pensar a lo no-yopuka siendo yopuka... ¿pero para qué? Ellos no se ponían a pensar como Yopukas porque no eran Yopukas... ¿y cómo piensa un no-yopuka? No lo sabía, así que, si yo no lo sabía... ¿cómo iban a saber ellos cómo piensa un yopuka si no eran yopukas? ...Esto me recordaba a aquella vez que descubrí la solución de la raíz cuadrada de la base de un cubo... tarde o temprano daría con la solución de cómo pensar como un no-yopuka siendo yopuka. ¡Y hablando de tarde y temprano...!
"Si tenéis todo, ¡nos vamos! ¡Cuanto antes partamos antes nos casaremos!" exclamé alegremente
aunque por alguna razón el siempre se libraba de la peor parte.
XDDDDDDDDDDDDDDDDDD Es por el carisma el traje de chaqueta, primo. Te tengo que conseguir uno.
- Gracias. Pero tengo suficientes. - Afirma con calma, mientras el pequeño brillo morado de sus ojos se levanta un poco, como si un falso párpado o mejilla lo tapase suavemente por debajo.
Por otro lado, todo parecía estar listo. No comprendía del todo el motivo de la celebración, o tan eufóricas reacciones... Todo continuaba lo suficientemente normal para ella, ante sus ojos. Su cabeza se giró un poco, pero sin más, dio unos mecánicos pasos hacia quien identificaba como la novia.
- Eso significa que debo continuar mi deber. Cuando usted desee, señorita Pivine. - Soltando uno de sus brazos, mientras con el otro se acomodaba un poco su capa... Con mucho cuidado. Como si de algo importante se tratase, parte de su cuerpo. Pero... Si no lo era ¿O sí? ¿Por qué lo sentía tanto como una parte de sí... SI pertenecía a...?
Su mirada se apagó y perdió por lo bajo, un momento.
Cuando mi rabia se pasa, me percato de lo cansado que estaba siendo lo que había estado haciendo durante lo que yo creía que eran AÑOS, es decir, golpear al suelo con la pala.
Malditos tymadores... ¡Me las van a pagar todas juntas!
Pero entonces, observo como al resto del grupo dejo de importarles la recompensa. Algo quería salirme de los ojos. LÁGRIMAS. Pero me contengo. Después de todo, soy un adulto. Los adultos no lloran... ¿No?
Veo entonces el cartel de la recompensa por los hermanos Smisse. Y decido que es mejor que me lo quede yo. Para así mantener la pista de MI DINERO cerca. Bueno... mío y de los demás, claro... Desde luego.
- En fin, ya no sirve de nada lamentarse. Así que marchemos ya - me coloco la mochila en la espalda y cojo a ChupChup en una mano - Vamos ChupChup, es hora de iniciar un viaje.
Todos en general estaban más que listos para iniciar el viaje, lo que hizo que Emille se lamentara de nuevo (mentalmente esta vez) por los kamas que no iba a embolsarse. Pero bueno, si el peregrinaje salía bien, llenaría sus arcas con suma facilidad.
-Bien, seguid el camino señalado como "ruta para peregrinos", no tiene pérdida. Tened cuidado y recordad que cualquier perjuicio que sufráis por haberos salido del camino estipulado no es responsabilidad mía. ¡Buen viaje!
Melusine y Emille os despidieron agitando las manos, mientras os dirigíais al camino del peregrinaje. El viaje comenzaba.
Fin de la introducción.