Observo cómo Gwen y Myrrha deciden organizar las clases para ella. Me parece una buena idea, especialmente porque Shana aún no sabe leer, algo que quedó claro cuando no pudo leer la carta que le entregaron. Cuando acabé de recoger me quedé de pie junto al resto, con los brazos cruzados. Shana regresó con lo último que había lavado en el río, y entonces nos mostró la olla llena de agua. Desde donde estaba y al estar de pie pude ver cómo el agua se movía. Había pescado algunos peces, incluso uno de buen tamaño. La princesa felicitó a Shana por traer agua, lo que me hizo alzar una ceja, sin entender del todo. Pronto Shana levantó la olla para que la princesa lo viera, demostrando que no solo había agua en la olla. El movimiento provocó que el pez se escapara. Shana adoptó una postura felina e intentó atraparlo, pero no lo logró, cayendo de costado al suelo. No soy alguien que suela reír. En mi interior resonó una pequeña risa áspera al escucharla amenazar al pez mientras se reincorporaba. El pez seguía dando brincos de un lado a otro. Shana, decidida, saltó de nuevo y esta vez lo atrapó, aunque perdió el equilibrio y estuvo a punto de caer otra vez. Como todo ocurría cerca de nosotros, con un movimiento rápido logré sujetarla antes de que se golpeara contra el suelo. No fueron mis brazos los que llegaron a tiempo, sino mi cola, que la sostuvo antes de que se cayera. La ayudé a ponerse de pie. Ella parecía feliz, con el pez aún en la boca orgullosa de haberlo atrapado.
— Casi eres vencida por un pez, Shana —dije, señalando al pequeño animal que había sido su adversario—. Esta noche tendremos cena fresca. Buen trabajo.
Retiré mi cola de su cintura y tomé el cubo de agua con los demás peces, para que pudiera volver a meter el suyo dentro. Miré a Myrrha por un momento.
— Lady Myrrha, he estado pensando, si vais a darle clases a Shana ¿podría pedirle que me enseñe el lenguaje de signos? —pregunté con tono serio—. Me gustaría poder comunicarme mejor con Faelan.
— Lady Myrrha, he estado pensando, si vais a darle clases a Shana ¿podría pedirle que me enseñe el lenguaje de signos? —pregunté con tono serio—. Me gustaría poder comunicarme mejor con Faelan.
Esa pregunta llama la atención de Gwen.
—¿Lenguaje de signos? Yo lo conozco un poco, pero no lo domino muy bien ya que mi conocimiento es teórico. Me gustaría participar también en esas lecciones, Myr.
—Ahí puedo enseñaros yo también— comenta Levi, quien acaba de regresar cargando con una cesta de frutas —Esto es un obsequio de parte del profesor De Sanctis.
Gwen mira a Levi con cara de sorpresa.
—¿Tú... conoces el lenguaje de signos?
Levi deja la cesta con cuidado en el suelo y responde con gestos.
"Si entiendes esto entonces dejaré de considerarte una elfa problemática".
Gwen atiende a los gestos de Levi e infla los mofletes molesta.
—¿Me acabas de llamar elfa problemática?
—Perfecto, tu nivel es bueno— replica el pícaro antes de volver a recoger la cesta y entregársela a Feng —Toma, guárdala para que no se ponga mala.
Desde el camino observa la estudiante que acompañó a Levi, quien se despide con una cortés inclinación antes de regresar a su caravana.
Eleanor se acerca a Shana con una sonrisa.
—Me gustaría unirme a tus estudios, Shana. Espero que no te importe tenerme de compañera— comenta con una cálida sonrisa —Y Faelan también se apunta.
Faelan se muestra genuinamente sorprendido. ¿Acaba de apuntarlo la princesa a las clases por su cuenta?
—Te toca hincar codos, pelirrojo bonito— se burla Levi mientras ayudar a terminar de recoger.
—Por cierto, Weifeng Jun, me gustaría hablar contigo sobre mi maestra y vuestra especie. Tengo mucha curiosidad y me encantaría aprender de vosotros— comenta Gwen con una sonrisa.
Motivo: Lenguaje signos Gwen
Tirada: 2d6
Resultado: 8(+2)=10 [5, 3]
Dejaré la escena abierta para que Myr pueda responder a Yu Fengxiao, y los demás podáis reaccionar o hacer cosas antes de pasar a la siguiente escena.
Feng consigue atraparme con su cola y por un momento me quedo con brazos y piernas colgando y el pez en la boca mientras me agarra por la cintura. Mi cola se mueve feliz de haber conseguido volver a atrapar al pez escapista. Después me deja suavemente en el suelo. No recordaba cuándo había sido la última vez que nadie me había agarrado, pero era divertido.
— Casi eres vencida por un pez, Shana —dije, señalando al pequeño animal que había sido su adversario—. Esta noche tendremos cena fresca. Buen trabajo.
Le sonrío orgullosa. Lo había hecho bien a sus ojos.
Cuando veo a Levian volver con la cesta de frutas no le quito la vista de encima. Capaz es de lanzarnos alguna pieza y pillarme desprevenida de nuevo. La princesa Ely se acerca a mí.
—Me gustaría unirme a tus estudios, Shana. Espero que no te importe tenerme de compañera— comenta con una cálida sonrisa —Y Faelan también se apunta.
Asiento volviendo mi mirada hacia la princesa. No pensaba que alguien como ella necesitase estudiar pero entonces recuerdo que no tiene recuerdos y que probablemente sabe incluso menos que yo. El que no pensaba que necesitase estudiar era Fae. El chico debía ser como Sol, pero al ser más joven quizá no sabía tanto.
— ¡Claro, así podremos dejar de ser racistas! — Comento con una sonrisa.
—¿Qué opinas, Myrrha? Puede que tener a Eleanor de compañera de estudios pueda ser beneficioso para Shana. Además podemos evaluar su nivel mental y examinar su progreso... bueno, al menos hasta que termine mis asuntos— admite la elfa avergonzada —Perdonad si estoy haciendo planes a largo plazo sin saber siquiera cuánto tiempo estaremos viajando juntas. Ojalá no termine todo en el bosque y pueda acompañaros.
—Creo que es una gran idea. Estoy segura de que Shana agradecerá poder estudiar y repasar con alguien más; además, las clases se pueden hacer más entretenidas —contesto con una sonrisa. Es entonces que aparece Shana con la olla llena de agua.
—¡Qué bien, Shana! ¿Has llenado la olla de agua para la cena?— pregunta la princesa inocentemente.
Lo que sigue es un bailoteo muy mal coordinado entre la semiloba y un pez que salta de la olla. Me obligo a apretar los labios para evitar reirme, aunque la situación es verdaderamente cómica. Weifeng Jun intercede antes de que la muchacha se haga más daño. Al poco se gira hacia mi.
— Lady Myrrha, he estado pensando, si vais a darle clases a Shana ¿podría pedirle que me enseñe el lenguaje de signos? —pregunté con tono serio—. Me gustaría poder comunicarme mejor con Faelan.
—¿Lenguaje de signos? Yo lo conozco un poco, pero no lo domino muy bien ya que mi conocimiento es teórico. Me gustaría participar también en esas lecciones, Myr.
—Ahí puedo enseñaros yo también— comenta Levi, quien acaba de regresar cargando con una cesta de frutas —Esto es un obsequio de parte del profesor De Sanctis.
—Oh, que amable por su parte —digo con cortesía mientras me giro hacia la estudiante en el camino y le sonrío antes de que se vaya. Mientras, Levi hace una de las suyas y consigue enfadar a Gwen. En cuanto se gira hacia mí, le hablo en signos: “¿Por qué eres siempre tan grosero?”. Aprovecho que se va para contestar al resto.
—La verdad es que yo tampoco soy ninguna experta, pero me esforzaré para enseñaros, así Faelan podrá no tendrá que pasar siempre por Levi o por mi para comunicarse.
Faelan se muestra genuinamente sorprendido. ¿Acaba de apuntarlo la princesa a las clases por su cuenta?
Lo miro y le dedico una sonrisa comprensiva mientras digo en signos: “Parece que no te dan mucha opción”.
—Al final tendremos la clase llena, que ilusión. Podemos aprovechar el viaje para ir practicando.
— ¡Claro, así podremos dejar de ser racistas! — Comento con una sonrisa.
Me giro de golpe hacia Shana con mi mejor cara de poker. “¿Ha dicho lo que creo que ha dicho?...Si, pero…¡¿qué?!” Parpadeo un par de veces antes de preguntarle con mucha calma:
—Shana, una pregunta rápida, ¿qué crees que significa “racista”? ¿Me lo puedes explicar, porfavor?
Levi regresó con una cesta de frutas. El ambiente parecía más animado. En realidad, mi interés por aprender el lenguaje de signos era simplemente para poder comunicarme con Faelan si llegaba a ser necesario. Pero al ver que todos, incluso Levi, se habían ofrecido a enseñar, y que lo hacían con entusiasmo, el entorno se sentía distinto. Más reconfortante. Más cálido. Negué con la cabeza y tomé la cesta que Levi me entregó para guardarla dentro del baúl. Me detuve al escuchar las palabras de Gwen. Sentía curiosidad por mi especie. La miré y vi su sonrisa.
—Por cierto, Weifeng Jun, me gustaría hablar contigo sobre mi maestra y vuestra especie. Tengo mucha curiosidad y me encantaría aprender de vosotros— comenta Gwen con una sonrisa.
— Por supuesto, puedes preguntar lo que desees —respondí con serenidad—. Si se trata de costumbres o religión, debo hablar en nombre de todos los Tianxuanos, humanos que viven allí, Foxianos y Vidyadhara —Me giré para dejar la cesta en el baúl—. Cuando quieras, podemos hablar de ello. Será un placer.
Después de eso, dejé la fruta en su sitio y tomé las riendas de los caballos para entregárselas a Zareth.
— Es hora de partir —dije para avisar a todos.
Mientras los demás subían, sin pensarlo demasiado, extendí una mano para ayudar a Myrrha y Gwen a subir al carruaje. Fue un gesto automático, sin mayor importancia. Luego me dirigí hacia Siru para montarlo.
—Shana, una pregunta rápida, ¿qué crees que significa “racista”? ¿Me lo puedes explicar, porfavor?
Ladeo la cabeza sorprendida por la pregunta.
— ¿Eh? Pues... eso, que no sabes las cosas. Porque no sabía que los elfos y los dragones vivían mucho, y porque no sabía que los... eh... lo del aceite de la verdad no se ponía malo y por decirle a Gwen que mentía cuando no podía hacerlo...
Tener que reconocer de nuevo todo lo que no sabía me incomodaba un poco pero quería contestar a su pregunta con lo que había aprendido.
— ¿Eh? Pues... eso, que no sabes las cosas. Porque no sabía que los elfos y los dragones vivían mucho, y porque no sabía que los... eh... lo del aceite de la verdad no se ponía malo y por decirle a Gwen que mentía cuando no podía hacerlo...
Respiro profundamente mientras busco la manera más suave y amable para sacarla de su error.
- Bueno, no significa eso - digo mientras sonrio- pero no te preocupes, ahora en el carro puedo empezar por allí en nuestra primera lección.
Y así el grupo avanza hacia el bosque de Xilvarin, desconocedores de lo que les esperaba.
Les espera un evento donde habrán revelaciones trascendentales y, para algunos, muy dolorosas. Un evento lleno de riesgos y peligros que pondrá a prueba a este grupo de personas, cada una con historias y motivaciones diferentes.
Cierro la escena. Seguiremos en el Capítulo 2.