Partida Rol por web

La Purificación de la Bruja

Prólogo para Lirio

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22/09/2015, 10:27
Director

-"El inquisidor es el Obispo Primado de Toledo, la cabeza de la Iglesia católica en la Monarquía Católica." - por desgracia aquello le seguía sonando poco, aunque intuía que era un cargo importante entre los seguidores del Dios de la cruz, si no el jefe del otro obispo, al menos más poderoso - "No se si ha venido a ver a la tal Denia o no, se habrá reunido con el obispo, no se si para hablar de la bruja o no, aunque por aquí la llaman santa, más que bruja. Lo que está claro es que las relaciones de Frankfurt con los Habsburgo no van bien, eso es lo que implica: estamos a un paso de la guerra y nos estamos posicionando del lado del más débil. También han acudido al Palacio varios nobles, incluidos un par de caballeros templarios. Supongo que si la chica es tan especial, pretenderán usarla como un símbolo o algo, como los francos con Juana de Arco." - Lirio sintió una cierta desesperanza, ignoraba todo respecto a la historia y costumbres de los humanos, de modo que apenas podía entender más que la generalidad de la explicación pues los detalles le eran inescrutables: podía ser que la chica estuviera implicada - a posta o no - en la política de los humanos, más allá de eso no entendía nada.

Aquel sitio era tan diferente y extraño que daba ganas de llorar. ¿Cómo podían complicarse tanto la vida los humanos? Y ¿para qué? Misterios inexcrutables.

Notas de juego

Logicamente, Lirio no sabe qué es la Monarquía católica, ni quienes son los Habsburgo, ni qué gobiernan, ni quien fue Juana de Arco - que vivió toda su vida en lo que para ella era una siesta - ni qué hizo importante, tampoco lo que es un templario. Sólo sabe que los francos son los humanos que viven al Noroeste, que los caballeros son guerreros acorazados y, desde hace unos días, dónde está Frankfurt. Además de entender el concepto general de política, pero no los detalles.

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22/09/2015, 10:44
Lirio

- Sigo confusa. Yo era una sanadora en mi pueblo, vivía ajena a los asuntos humanos, y todas esas cosas que me explicas me resultan desconocidas, no soy capaz de seguir el hilo. Aunque las guerras me aterran, siempre han dejado muchos muertos... Tengo un problema práctico inmediato que no sé como resolver, y por eso buscaba a esa chica, Denia. En la cabaña que ella vivía, se produjo magia diabólica, la bruja levantó muertos de sus tumbas. El lugar ha quedado infestado de esa energía maligna, y afecta al bosque y a los seres que viven en él. Por eso me separé ayer de vosotros, alguien me avisó de ello y me preguntó si podía sanar ese tipo de daño, pero no, no tengo conocimientos suficientes. Pensé que la chica podría ayudarme. No sé mucho de los poderes de los sacerdotes humanos, pero quizás ellos tengan un conocimiento del que yo carezco. Por lo que entiendo, ahora será imposible hablar con esa chica, Denia ¿no?

Notas de juego

¿Podría salir y buscar una pepita de oro o una gema para recompensar a los cíngaros?

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22/09/2015, 11:40
Director

-"Ahora las puertas de la ciudad están cerradas. Podríamos intentar colarte, pero incluso si no llamas la atención de la ronda nocturna, en el Palacio Episcopal no te van a dejar entrar y, si pudieramos colarnos ahí, seríamos ricos ¿no te parece?" - el viejo rió con ganas, pero a Lirio no le hizo mucha gracia porque estaba sugiriendo que si pudiera saquearía el edificio.

-"Podemos guiarte mañana, o acompañarte. Pero lo cierto es que no creo que te dejen entrar, aquí no sienten aprecio por los elfos y el obispo es el clérigo más importante de la ciudad. Sólo recibe a gente muy importante, está muy ocupado, pero por intentarlo no se pierde nada. Tampoco te voy a engañar, si te ven llegar con nosotros no te ayudará en nada. Tampoco nos tienen en mucha estima."

El viejo trató luego de sonsacarle detalles escabrosos sobre los sucesos del claro, claramente encantado de cotillear y conseguir rumores sabrosos a los que poder sacar partido.

Notas de juego

Lo cierto es que la región es pobre en esas cosas, si fuera una oréade o algo así dificilmente; siendo una ninfa que no da ni el más mínimo valor a esas cosas imposible. En cualquier caso los servicios médicos que has prestado son muy valiosos, más suponiendo que puedes haber lanzado algún conjuro menor.

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22/09/2015, 12:39
Lirio

- ¿Y uno de sus sacerdotes de rango menor podría ayudar con la tierra des-sacralizada del bosque?

Notas de juego

Yo soy consciente de que mi interés es encontrar a Denia, pero mi pj no lo sabe, ella está buscando ahora el modo de ayudar a la pobre muchacha y a su roble.

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22/09/2015, 13:12
Director

El viejo miró a Lirio con cara de ignorancia. La pregunta le había pillado por completo descolocado.

-"Pues... no tengo ni idea. Si te soy sincero nuestra devoción cristiana es de boquilla, seguimos nuestras propias tradiciones, reverenciamos a nuestros antepasados y seguimos nuestra propia filosofía de vida. No tengo ni idea de si un clérigo puede hacer eso... Ellos consagran sus Iglesias, no se si pueden consagrar un trozo de tierra ni qué consecuencias tiene para su orden natural que lo hicieran" - se quedó pensativo un tiempo antes de abrir los ojos con un brillo en la mirada.

-"¡Los camposantos! Eso es tierra virgen consagrada por un sacerdote católico. Si te sirve eso... supongo que es lo que harían." - Lirio había oído hablar de la costumbre de los humanos de enterrar a sus muertos. Era de las costumbres que menos raras le parecían, al fin y al cabo así volvían a Gaia. No terminaba de entender por qué no volver a usar esa tierra tan rica y dejarla improductiva, pero tampoco iba a protestar porque dejasen sin explotar esquilmadoramente un trozo de tierra, claro. Pero ella nunca había estado en un cementerio, no sabía cómo eran o cómo de cercanos a Gaia se sentían.

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22/09/2015, 14:44
Lirio

- Eso ha sido brillante anciano. El lugar debería ser sacralizado como un camposanto, dado que hay muertos enterrados allí. difícilmente podrán negarse a eso, y como fue el hogar de la muchacha, quizás nos permitan ir a hablar con ella. Diré que hay espíritus rondando el lugar debido a la magia usada, espero que me crean...

Lirio comenzaba a urdir un plan, seguramente viable.

- Necesitaré uno de sus libros sagrados, si hay un resumen para niños mejor, si no, el original me bastará. Debo aprender a hablar como ellos para no generar rechazo. Mira a ver si alguno de los tuyos tiene un libro sagrado. Cuando haya podido echarle un vistazo, iré con uno de tus muchachos. Se hará pasar por mi guía, como si yo fuese una enviada o embajadora, o algo así. Sí... creo que funcionará.

Notas de juego

A ver si alguno de los Gipsy Kings tiene un catecismo o, si no, una Biblia.

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23/09/2015, 08:39
Director

El anciano miró a Lirio con sorpresa.

-"Bueno, supongo que para los elfos es diferente, siendo tan avanzados y todo eso. Pero aquí los libros son muy caros, aunque están bajando de precio con la imprenta y todo eso, pero sigue siendo bastante costoso hacerse con uno. Nos costaría tanto como un cerdo, y no le sacaríamos el mismo partido: muchos son en latín y, aunque no lo fuera, sólo yo se leer y ya no puedo, mi vista no es lo que era. Lo siento, pero no tenemos nada parecido; además como te dije en realidad no somos cristianos, si comprásemos un libro no sería una Biblia... Y si lo robáramos, lo venderíamos." - remató el último comentario con una sonrisa amplia y desdentada. No le pareció que se refiera a que fueran a robar una Biblia, sino algo general, dando a entender lo poco que valoraban allí los libros.

Notas de juego

La verdad, tengo mis dudas de que incluso Lirio sepa incluso leer. Es una criatura mágica de la naturaleza, por muy inteligente que sea, en su entorno la cultura sería puramente oral. No le serían útiles las palabras escritas.

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23/09/2015, 13:22
Lirio

- Bueno, me las arreglaré como pueda.

Notas de juego

Cierto, metedura de pata por mi parte.

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23/09/2015, 18:12
Director

-"Como quieras. Al Episcopado no podemos llevarte hasta que abran las puertas de la ciudad, después de amanecer. Pero si te sirve cualquier sacerdote, con el que tenemos más trato está en las afueras, en la parroquia del Cristo de los Labradores, a él podemos ir con las campanas de la hora tercia* que se habrá levantado y no se sobresaltará por ser levantado en mitad de la noche."

Notas de juego

*Tercia: como a las seis de la mañana

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23/09/2015, 18:42
Lirio

- Pues con él, que el tiempo corre.

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24/09/2015, 18:16
Director

El anciano se rió con ganas, era una risa sincera y feliz, no de burla.

-"Que me lleven los demonios, es la primera vez que oigo de un elfo con prisa. Tranquila, amiga mía, por mucha prisa que tengamos nadie nos va a abrir la puerta en mitad de la noche. No sirve de nada que lleguéis antes del toque de campana."

El tiempo se le hizo largo, aunque trató de dormir un rato - desventajas bastante serias de encarnarse - los nervios no ayudaron. Al final pudo descansar lo justo para recuperar su magia, la parte que no había perdido ya, en cualquier caso. No veía la hora de volver al hogar, a su cuerpo, y recuperar su fuerza. Pero si volvía ahora, a saber qué hogar le esperaría y qué sería de él en el futuro.

Uno de los vagabundos más jóvenes la acompañó. Era uno de los que no dejaba de cortejarla, lo que hacía la situación un tanto incómoda, pero hacía mucho tiempo que esas niñerías que distraían a casi todas las dríadas y a muchas de las ninfas jóvenes le afectaban.

Oyeron la campana cuando el sol aún no había salido, pero la vista aguda de la ninfa, junto a la antorcha nueva que llevaba el muchacho, distinguía contra el fondo negro la silueta de las grandes torres de campanas que tenían siempre las iglesias humanas.

Cuando llegaron rodearon la construcción hacia la parte de atrás dónde había una sacristía y un corral pequeño. El párroco estaba dando de comer a las gallinas, para que tuvieran alimento cuando despertaran en menos de una hora. El joven le llamó a gritos, aunque con tonillo humorístico, para no preocupar.

Un anciano de unos cincuenta años, rechoncho y calvo, salió con cara un poco de circunstancias y les miró alumbrando con un candil de aceite.

-"¿Iosef? Vaya, de todos los gañanes buscavidas que pululan por la faz de Dios eres el último que esperaba ver levantado tan temprano." - les miró a ambos y frunció el ceño al distinguir la forma de Lirio, aunque aún no podía haberla reconocido como no humana. Pero pronto se desveló el misterio, no era su raza lo que le incomodoba.

-"Espero que no hayas vuelto otra vez esperando que arregle tus descuidos con las damas. Ya te he dicho que eso es una abominación a ojos de Dios y..." - el hombre estaba furioso y se empezaba a poner rojo.

El tunante le interrumpió riendo con ganas y bromeando, mientras se acercaba más a Lirio.

-"Que no, padre, que no la he catado. Al menos todavía. De hecho, venimos a ver si le puede usted hacer un favor, padre." - más relajado el ambiente, el sacerdote se acercó tranquilo y más risueño, al parecer sin preocuparse por la naturaleza no humana de Lirio, que ni siquiera le sorprendió cuando la luz le alcanzó. Hasta que el cíngaro completó su frase, que había dejado reposar tres o cuatro segundos - "para ver si así está contenta y luego me hace uno ella a mi." - las carcajadas del chico se acoplaron con el silbido del cayado del párroco al tirarle un avío que falló por un pelo. El muchacho se puso a salvo riendo, mientras el cura se acercaba a ella, algo azorado.

-"Y dime, dama de la bella gente, ¿qué puedo hacer por ti?" 

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24/09/2015, 18:43
Lirio

"El mejor modo de que no te pillen en una mentira, es no contar mentiras, o las mínimas posibles" -se dijo Lirio antes de comenzar.

- Vengo a pedir consejo, pues ignoro como se hacen estas cosas entre los hombres, y no quisiera que por un error de comportamiento se desestimara mi ayuda. Hace muy poquito llegó a la ciudad una muchacha, de nombre Denia, que al parecer ha sido calificada de Santa o eso dicen las gentes del pueblo. Denia vivía con una bruja, quien cuando se la fue a buscar utilizó magia malvada para defenderse, levantando los muertos de la tierra, y al parecer el lugar ha quedado corrompido por ese poder tan repugnante a los ojos de Dios. Cuando venía a Francfurt me llamaron, pues soy una sanadora entre la gente de los bosques, pero mis capacidades son cosas como las plantas curativas y los emplastos, y nada pude hacer ante el mal que allí quedó debido a esa magia maligna. Quería pedirle ayuda a Denia, pues si es la persona que dicen que es, quizás tenga la capacidad para consagrar la tierra y convertirla en camposanto, de forma que los muertos que allí fueron enterrados puedan dormir en paz y el mal que ahora acecha ese bosque desaparezca antes de que haya una desgracia. Quizás usted pueda hacer algo para sacralizar al lugar, y quizás pueda hacer algo para que pueda trasmitirle mi preocupación a Denia pues aquella una vez fue su casa, y supongo que no deseará que el maligno haga de ella un lugar demoníaco. Además, es ella la que sabe exactamente donde se levantó a los muertos, yo sólo sé el lugar aproximado. Pero soy una elfa, y he venido con los cíngaros que parece que tampoco son bien vistos entre los hombres, y quizás por ello se me niegue el poder verla. Por eso hemos venido a pedirle ayuda. Hemos venido lo antes posible, pues comprenderá la urgencia de la tarea, Dios no lo quiera pero siendo un lugar ahora consagrado al Demonio y situado muy cerca del camino, cualquier caminante podría verse atacado por quien sabe qué aberración, o cualquiera buena persona verse arrastrada por el poder de la corrupción.

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25/09/2015, 09:32
Director

El sacerdote se acarició la calva, parecía un poco abrumado por asuntos tan serios, en parte por la hora intempestiva, pero mucho también porque se veía que le venía un poco grande todo aquello.

Por un momento Lirio pensó que el hombre les despacharía con excusas, pero probablemente era una buena persona y la actitud de la ninfa disfrazada y, seguramente, la sinceridad de su mirada y compostura, le convenció de no cerrar la puerta a quien pedía ayuda.

-“Algo he oído de esa historia. La chica de la bruja, si. Mucho me temo que está bajo guardia del Obispo, verás aquí las cosas son complicadas, nuestro sistema social no es igualitario como el vuestro. Puedo pedir una audiencia con el Obispo, seguramente tarde semanas, tal vez meses, en concedérmela, sólo soy un cura de barrio, pero con suerte podríamos ver a la muchacha en esa reunión o, si decimos que es para eso, nos podrían dar información o avisar si se va a ir.”

El cura había empezado a sufrir un sudor frío, tras la pausa para hilar sus pensamientos sobre el segundo tema, era obvio que le asustaba mientras se secaba la frente despejada con un pañuelo; pero a la vez dominaba el miedo con férrea convicción, que ella sólo podía suponer nacía de su fe.

-“Respecto al lugar de corrupción nigromántica, no se si pudiera hacer algo, pero estoy dispuesto a intentarlo, con la ayuda de Dios. En éstos temas no importa necesariamente la fuerza de la voluntad, sino la pureza de la misma; y me temo que un puesto alto en la jerarquía no es sinónimo, hoy en día, de estar más cerca de las enseñanzas de Nuestro Señor Jesucristo.” – el cura murmuró algo en voz muy baja, totalmente para si mismo, sin caer en que los oídos de Lirio serían agudos, de hecho mucho más agudos de lo que él debería haber creído: más bien de todo lo contrario.

El cíngaro había permanecido callado todo el tiempo, refugiado tras la espalda de Lirio, distraído con algo. La ninfa, recuperada la atención por si el hombre estuviera tramando alguna de las barrabasadas a que eran aficionadas aquellas gentes, suspiró al comprender que lo que tenía la hombre tan distraído era la contemplación su trasero, incluso aunque su capa no le hacía particularmente perceptible.

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30/09/2015, 12:33
Director

Finalmente, sin tener claro cuándo podría ver a la chica y con el compromiso del clérigo de acercarse al Episcopado a pedir una cita - lo que le preocupaba, pues semanas podían suponer que perdiese todo el contacto con la tierra y se encarnase por completo - pensaron que podían aprovechar las horas hasta la apertura de las puertas para acercarse al bosque y ver si el cura podía hacer algo por el claro. A fin de cuentas estarían de vuelta a media mañana, no mucho después de que se abrieran los despachos públicos del obispado.

Lirio, el cíngaro y el clérigo ya comenzaban a internarse por la senda del bosque, la sensación de malestar muy presente en la esencia de la ninfa, ahora que sabía que la mácula del lugar era la necromancia, cuando un cierto jaleo en el camino les llamó la atención.

Lirio se volvió a asegurarse de que no había peligro... y la vio. Sobre un caballo iba una humana que coincidía con al descripción que tenía, pero no lo necesitó. La mujer tenia un áura de bondad que tocaba el espíritu de Lirio, podía sentir en ella un alma gemela, incluso más pura que la suya, sin la mácula del rencor que ella había acumulado y mucho menos de aquello que se extendía por su valle encarnado en su pierna.

Podía sentir su poder, innato, estaba en su humildad, en su sencillez. Era el material del que se destilaban las fatas y los celestiales.

Pero la mujer no viajaba sola, de hecho había toda una comitiva. Aunque sólo eran cinco humanos, llevaban diez caballos y un carrito. Parecían dirigidos por una mujer guerrera, algo que por lo que entendía, nunca había sido habitual en los hombres, vestida con la piel de un basilisco - lo que hablaba su notable pericia, pues era una bestia cruel, feroz y muy peligrosa - y con un arco de excelente factura élfica. Un par de caballeros pesados, con un emblema de la cruz del Dios de los hombres, escoltaban el principio y el fin de la comitiva, ambos con corazas, armas de guerra y escudos pesados; el de uno de ellos brillando con una luz cálida y luminosa, bastante agradable de hecho. Y la muchacha llamada Denia parecía ir conversando con el hombre del carrito, al que llevaban atados varios de los caballos de sobra, un tipo de ropas llamativas y coloridas con aspecto más bonachón y menos peligroso que el resto.

En ese momento el carrito pegó un frenazo y el hombre miró en su dirección, pero eso no llegó a notarlo porque su mirada se cruzó con la del caballero del escudo brillante y la de la guía, cuyos ojos tenían la profundidad de mirada de quien acostumbra a buscar los detalles en lo que le rodea. La habían descubierto.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Disculpa que te adelante un poco, pero el resto han acelerado y si no nos desfasamos y ellos se cruzan cuando, en teoría, tu estas esperando desde antes. Puedes, de todos modos, contestar el turno aquí con lo que haces para tomar éste curso de acción si quieres.

Luego pasaremos a la escena del Capítulo I, con las siguientes acciones y reacciones.