Partida Rol por web

La Purificación de la Bruja

Prólogo reunión Navief y los caballeros

Cargando editor
04/09/2015, 15:37
Sir Ulrich Ulfgart

Ulrich asintió a las palabras de Sir Rudolph y esperó la respuesta de Edgar. Aquel hombre hacía gala de unas dotes de comunicaciones inusuales a pesar de carecer de linaje nobiliario. Sin embargo eso más que una ventaja era una desventaja para un viaje como aquel. Ulrich era un hombre serio, recto y recio. Poco amigo de la palabrería sin sentido y un caballero directo. No le gustaba andarse por las ramas. Si Denia tuviese el mismo pico que aquel muchacho no le extrañaba que hubiese convencido al Obispo, hombre que valoraba más la suntuosidad y las formas que el fondo.

Ulrich observaba con desconfianza al muchacho. Sin embargo cuando comentó el dominio de tantas lenguas, la perspectiva del caballero cambió. Era necesidad mayor el poder comunicarse y se les ofrecía la oportunidad. En Tierra Santa, lugar de tantas lenguas y costumbres diferentes, hombres como aquel eran bien valorados y necesarios.

Sir Ulrich se giró hacia Navief de nuevo y preguntó:

-Doña Navief, ¿Cuántos idiomas domináis? ¿Sois capaces de comunicaros con cuantos nativos podamos encontrar en el camino?

De tener cubierto dicho aspecto, la utilidad del muchacho volvía a verse en entredicho.

Cargando editor
04/09/2015, 19:34
Denia

No pensaba decir nada, pues sabia de la elocuencia de su amigo y sabia que con la palabra podía de sobra defenderse, ese era su terreno.

Miro a los que hablaban, no le pareció del todo bien escuchar como Rudoph se dirigía a Navief con lo de tareas masculinas, estaba segura de que la exploradora era tan competente o incluso más que cualquier hombre en su terreno, pero la habían enseñado a ser discreta y no soltar siempre lo que pensaba.

Cargando editor
05/09/2015, 03:30
Sir Rudolph del Escudo Brillante

- Uhm... un charlatán de feria - murmuró Sir Rudolph al escuchar como las palabras salían y salían de la boca del joven, al parecer sin que el mismo necesitase ni siquiera tomar aire para respirar

- Eso si, un charlatán en muchos idiomas - debió reconocer, para si mismo al escuchar como nombraba las lenguas que decía dominar, un tras otra - Disculpadme, Sr. Músico - lo inquirió - Realmente creeis que sabeis de... como la habeis definido?... cualquier cosa que nos encontremos, bestias, gentes, lugares singulares? Si fuera cierto sería algo que podría ayudar a mi compañero a completar su decisión. pero por ahora solo hemos oído vuestras propias auto-alabanzas. Quizás nos lo podais demostrar -

- Por ejemplo... - el caballero se mantuvo pensativo un momento antes de continuar - Quizás podais hablarnos algo acerca de algun animal como... ya se. Que nos podéis decir de los bactrianos? - preguntó recordando cuanto le habían llamado la atención dichos seres cuando llegó a tierra santa - Y de San Ponape? - preguntó inocentemente

Notas de juego

Cita:

@Rudolph: no te comas mucho la cabeza con lo de Maria Magdalena, es ambientación: el obispo uso esa idea para alejar sus propios demonios (temores) al respecto de la situación cuando fue derrotado en un duelo de diplomacia y, por tanto, convencerse de que no era mala idea que Edgar se incorporara a la expedición.

Así lo tomé yo (el Jugador), pero eso no significa que a Sir Rudolph (el PJ) le haya llamado la atención ;-)

Camellos bactrianos, supongo que es una tirada de saber Naturaleza con una CD sencilla. Le iba a preguntar por el origen de mi propio escudo, pero me pareció maldad ;-)

Cargando editor
05/09/2015, 13:43
Edgar Elric

Edgar, convencido de estar complaciendo a los nobles con la prosa recargada que tanto les gustaba, siguió en sus trece, al complacer la petición de Sir Rudolph.

-"Ah, sin dudas sus señorías son hombres de mundo, no hay mucha gente por aquí que haya visto un camello. Tiempo ha que viajé con un comerciante que decía descender de la sangre de Seléuco, cuya caravana no llevaba caballos, sino de aquestas bestias malhumoradas y jorobadas. ¿Sabíais que...?" - el conocimiento de Edgar resultó ser mayor que el suyo, a pesar de que su maravilla por ellos le había hecho informarse, incluso le explicó que había otras variantes en otros lugares del mundo, aunque ya no eran bactrianos. Aunque notó que no era el natural de quien les había trabajado toda la vida, como era el caso de los camelleros que él conoció, sino algo más... de profesor.

-"¿San Ponape? ¿Allí vamos?" - dirigió una mirada a Denia un poco insegura - "Un sitio peculiar. Y un camino peligroso, si sus señorías me permiten decirlo. Más que los camellos, deberían preocuparle las bestias. La Selva Negra es hogar de Padres Oso, Padres Lobo, Grifos y otras bestias salvajes y terribles, más de un dragón habita sus parajes más recónditos. Y las tierras del monasterio son reclamadas por los elfos ¿no lo sabían? El mismo monasterio es misterioso, unos monjes de una clausura extrema y un aislamiento no menor. Dicen que tienen una biblioteca impresionante, pero nadie puede acceder a ella salvo la orden. Y ¿saben sus señorías qué? no conozco otro monasterio del Santo, ni nadie me ha sabido decir nunca su historia." -

- Tiradas (3)

Notas de juego

Aprovecho la pnjtización de Edgar y la pregunta para daros información que seguro habríais buscado en otras fuentes en otro caso.

Cargando editor
05/09/2015, 13:58
Director

La información sobre San Ponape era mucho más de lo que incluso los caballeros, siendo monjes, tenían. Hasta que no les hablaron de la orden ni siquiera sabían del monasterio. Saber algo ya era bastante impresionante, y sus conocimientos, aunque él mismo decía que procedían de historias y vivencias estaban muy bien estructurados.

¿Podía ser que fuera un simple trovador itinerante, sino uno de los Bardos de antaño, guardianes del conocimiento y el saber?

Notas de juego

Separo lo que es impresión de Edgar de lo que es objetivo, ésto último os lo digo como director.

Cargando editor
05/09/2015, 16:29
Navief

Escuchó bastante intrigada lo de los bactrianos, ya que a pesar de su experiencia y conocimiento sobre la Selva Negra en general, solo había tenido la oportunidad de ver un camello una sola vez en su vida, y eso cuando era bastante joven. Le pareció entonces que Edgar no era del todo un charlatán, aunque seguía incomodándole su exagerada labia. De todas formas, había logrado llamar la atención de Ulrich, y por el bienestar de la hermana Denia contestó a su pregunta, favoreciendo al bardo.

- La verdad es que aunque quisiera, no tengo todo el conocimiento que el varón aquí presente. Lamentablemente, de las lenguas de los hombres solo domino el Alemán, el Italiano y el Francés. Conozco un poco de otros idiomas, pero solo lo básico para guiar caravanas extranjeras. -Se puso una mano en el cinturón.- Por otro lado, conozco lo básico de las lenguas élficas y distingo algunas palabras del dialecto de otras criaturas de la Selva Negra, pero la verdad es que con estas últimas poco me detengo a "conversar". -No quiso mencionar que la mayor parte de sus encuentros con este tipo de criaturas terminaban en ella desenfundando su arco.- Así, que si bien os parece, creo que no estará de sobra llevarlo con nosotros.

Luego volvió a reparar en lo de San Ponape, pues tenía leves sospechas de que en realidad aquellas tierras perteneciesen a los elfos de las altas montañas, pues el camino era poco transitado, y ella misma nunca había alcanzado del todo el monasterio, aunque sabía el camino.

- En cuanto a los peligros del camino, es cierto lo que menciona Don Edgar, pero tampoco es para alarmarnos demasiado. Simplemente hay que avanzar sin mucho escándalo. La mayoría de las bestias no atacan porque sí, a menos que se sientan ofendidas o que su territorio ha sido invadido; por tanto, si somos prudentes y sensatos, no creo que tengamos que pasar por tantos altercados. Quizá uno que otro encuentro desafortunado... Para encontrarnos con un dragón tendríamos que desviarnos mucho del camino principal. -Añadió, en un comentario que buscaba aliviar la tensión. No era que desconociese los peligros que podrían acecharles, pero ponerse a pensar ahora en ellos era completamente innecesario e inútil.- Hay cosas que solo se solucionan sobre la marcha, y preocuparse de ellas con antelación es un desgaste perjudicial para la mente.

Luego volvió a escuchar lo que los demás tenían para decir.

Notas de juego

Bueno, yo me adapto a cualquier cosa, siempre y cuando no se metan conmigo y no me anden dando besos en la mano (?)

Cargando editor
06/09/2015, 13:37
Sir Ulrich Ulfgart

Cada vez que hablaba Elric el humor de Ulrich iba a peor. ¿Los elfos reclaman las tierras del monasterio? De nuevo el caballero pensaba que el Obispo estaba riéndose de ellos. ¿Acaso era lógico llevar a una novicia a un monasterio desconocido cuyos terrenos eran reclamados por lo elfos? ello implicaba entonces tener que adentrarse en los dominios de los mismos y estaba claro que no les iban a dejar pasar con facilidad. Todo ello junto con la hermeticidad de un monasterio que nadie conoce, hacía que los pensamientos del caballero le llevasen a pensar que algo extraño estaba cociéndose y ellos eran los títeres. Algo que le molestaba sobremanera.

El caballero quedó pensativo unos segundos, dándole vueltas al asunto. Tenía que hablar con Lord Vilhelm antes de partir. Estaba claro que el obispo le había ocultado demasiada información al respecto. Se giró hacia el Vicario y con cara de pocos amigos y con molestia en sus palabras preguntó:

-¿Qué sabéis vos al respecto del monasterio de San Ponape, su ilustrísima? Y por favor, sed directos y sinceros si queréis que nuestra encomienda sea satisfactoria. Si quisiera que me regalasen los oídos entraría de nuevo al despacho de su excelencia.

El rostro de Ulrich era tenso y serio. Sabía que estaba fuera del protocolo al instar al Vicario de esas formas, pero cierto era que le estaban tomando el pelo y no le gustaba nada.

Cargando editor
06/09/2015, 14:45
Navief

La tensión de Ulrich era palpable, y la verdad es que a estas alturas, a ella también comenzaba a parecerle que todo esto era muy sospechoso, pese a no haber leído la carta. Tal parecía que el asunto no era tan simple como su Ilustrísima le había hecho creer, y agradeció que el Caballero preguntara por el asunto. Si bien ella guardaba cierto tipo de amistad con los elfos, había otro tipo de asuntos que la inquietaban un poco. 

- La verdad, su Ilustrísima, a mi también me inquieta un poco este viaje tan repentino. En esta ocasión habéis sido muy amables en sus negociaciones conmigo, más de lo usual, pero veo que aún los posibles viajeros están bastante inquietos sobre el asunto. Ya os dije que vuestros asuntos eclesiásticos no son de mi incumbencia, pero me da la impresión de que sabéis algo sobre esas tierras que ni siquiera yo misma conozco. Por favor, sed sinceros en vuestra respuesta a Sir Ulrich.

Su voz sonaba un poco más suave de lo habitual, como si de un momento a otro hubiese adoptado los modales de una mujer normal, que pedía desde su lugar conocer los asuntos que la envolvían. De vez en cuando tenía que usar sus encantos femeninos.

Notas de juego

Ahh, perdón lo de Sir, sé me fue sin querer xD Andaba medio dormida cuando escribí eso. 

Cargando editor
06/09/2015, 20:06
Sir Rudolph del Escudo Brillante

La reacción de Sir Ulrich, y el sorpresivo apoyo de doña Navief descolocaron por un momento al joven caballero del escudo brillante. El no veía que nada hubiese cambiado demasiado por la presencia de los elfos... después de todo esas criaturas no podían ser tan peligrosas como un ejercito de sarracenos enfurecidos por su presencia en tierra Santa. Y ellos ya se habían visto con ese ejercito de sarracenos y habían sobrevivido.

Sin embargo, si su mentor quería respuestas, Sir Rudolph estaba dispuesto a ayudarlo a conseguirlas, por lo que sonriendo alegremente añadió, sin mirar al vicario - Quizás nos estamos dejando llevar por las palabras del sr. músico y el lugar no es tan peligroso como nos quiere hacer creer. Aunque debo reconocer que de los camellos SI sabía, así que quizás sus palabras respecto al monasterio también son verdaderas - completó mientras se acariciaba el mentón, en un claro gesto pensativo

Dirigiéndose al Vicario añadió, disminuyendo la carga agresiva que sir Urchich había inluido en sus comentarios - Si lo fueran, es cierto que necesitaríamos algún detalle adicional. Entiendo que es deseo de su excelentisima autoridad, el Obispo, que lleguemos sanos y salvos. Hay más posibilidades de que lo hagamos si nos informais de lo que nos debáis informar -

Cargando editor
06/09/2015, 22:59
Director

El vicario les miró con ojos chispeantes, era obvio que no se había tomado a bien el tono agresivo y que no estaba acostumbrado a ser tratado así.

-"No se mucho de ese monasterio, más allá de que en 500 años apenas nadie ha podido acceder. Es una orden de estudiosos de reclusión estricta y no se más. Los elfos reclaman toda la Selva Negra, pero eso no la hace suya. Si fuera por esas criaturas paganas la mitad del mundo sería suyo y la otra mitad un bosque salvaje sin uso ni beneficio. Si usías creen que tenían más preguntas, pueden hacérselas a su Excelencia Reverendísima, yo mismo les solicitaré la audiencia." -

Y se dispuso a llamar a la puerta, si así lo deseaban.

Cargando editor
07/09/2015, 14:25
Sir Ulrich Ulfgart

Ulrich suspiró disimuladamente. si tenía que volver a entrar en el despacho del Obispo seguramente no sacase nada en claro. El Obispo era hombre poco directo y muy dado al pico de oro. Seguramente el Obispo no le diese más información que la que le había dado el Vicario, pero si que había otro hombre que quizá fuese más claro y les ayudase mucho más.

-No es necesario molestar a su excelencia para esto, su ilustrísima. Agradecemos su aportación.

Dijo dando por cerrado el asunto por el momento. Entonces se giró hacia el resto del grupo y les comentó:

-Elric, vos iréis con Navief si queréis acompañarnos en el viaje. Navief, buscad información sobre la situación en la Selva Negra. Hermana Denia, descansad. Mañana vendremos a primera hora para partir hacia vuestro destino.

Finalmente se giró hacia su compañero y dijo:

-Sir Rudolph. Deberíamos volver. Seguramente Lord Vilhelm se estará preguntando por el motivo de nuestra reunión. Hemos de ir e informarle.

Se giró dispuesto a irse, no sin antes recordar a todos la hora de partida.

-Al alba partiremos hacia San Ponape. Estad preparados.

Finalmente se despidió del Vicario:

-Muchas gracias por su tiempo, su ilustrísima.

Cargando editor
07/09/2015, 14:51
Denia

Más contenta visiblemente por la incorporación de Edgar al viaje, respiro profundamente, mirando a Edgar diciéndole sin palabras que se alegraba enormemente de que la acompañase.

Asintió a las palabras de Sir Ulrich y respondió respetuosamente con un -Vos también- y con una inclinación de cabeza se dirigió a sus aposentos.

Nunca había salido de la cuidad y estaba bastante emocionada, por todas las cosas que vería, quizás por esa emoción no se percato de que podría ser peligroso.

Cargando editor
07/09/2015, 15:42
Edgar Elric

Edgar asintió enérgico al consentimiento de Sir Ulrich.

-"No os decepcionaré, señoría. Aunque, por supuesto, lo ideal sería que nadie tuviera que demostrar su valía porque el viaje transcurra sin sorpresas desagradables, claro." -

Acto seguido se despidió de Denia, con una sonrisa reconfortante tomando sus manos delicadamente por los dedos para llevárselas a la frente en un gesto de respetuosa despedida inusual que habría aprendido en alguno de sus muchos viajes.

-"Hasta mañana Denia, cuando tu luz deba iluminar nuevos caminos." 

Y, con premura, se puso junto a Navief listo para acompañarla donde fuera menester y poner en práctica sus dotes para obtener información.

Notas de juego

Edgar está pnjtizado y en proceso de búsqueda de un sustituto. Throngray era una estupendo narrador y creador de personajes, pero su capacidad de mantener el ritmo ha fallado significativamente.

Cargando editor
07/09/2015, 18:58
Navief

Asintió a las palabras de Ulrich, pues si algo le gustaba era que todo estuviese perfectamente ordenado y asignado, y su papel no le molestó en absoluto, aunque veía innecesaria la compañía de Edgar, pero como era una mujer de pocos prejuicios, decidió que no estaría de más intentar conocerle y sacar sus propias conclusiones sobre el hombre. Luego de recibir las ordenes se disculpó con un gesto para apartarse un momento de Edgar y acercarse al Vicario.

- Su Ilustrísima, antes de retirarnos, permítame ofreceros una disculpa por el repentino cuestionamiento. Usted sabe que yo misma nunca he llegado hasta San Ponape, aunque conozco el sendero que lleva allí. Solo pretendíamos saber si vos tenías alguna información que nos fuera útil. De parte de toda la comitiva, mil disculpas y que pase un excelente día.

Le sonrió amablemente, como pocas veces lo hacía en público. La verdad es que, independientemente de que fuese o no el Vicario, aquel hombre le caía bastante bien y no deseaba incomodarle en absoluto. Volvió al lado de Sir Edgar y le comentó su propio plan.

- ¿Que os parece ir conmigo al hostal donde acostumbramos quedarnos los guías acá en la ciudad. Tal vez podamos obtener cierta información de parte de aquellos que hayan frecuentado aquellas tierras un poco más que yo. Tengo en mente a uno en partícular, viejo amigo de mi padre y mucho más experimentado que yo, que tal vez podría proporcionarnos valiosos aportes para nuestra empresa.

Mientras esperaba su respuesta, rebuscó algo entre su bolsa de cuero que llevaba colgada en el cinturón.

Cargando editor
07/09/2015, 21:27
Director

-"Excelente idea, si alguien sabe cómo estarán las cosas en los caminos del Sur, serán los guías y exploradores. Mientras vos habláis con el amigo de vuestro padre, yo puedo ver qué puedo sonsacar a los demás y hacer amigos que puedan decirnos algún rumor."

Cargando editor
08/09/2015, 02:58
Sir Rudolph del Escudo Brillante

Las palabras de su compañero consiguieron que el Vicario reaccionara informándoles lo que sabía. Quizás algo de diplomacia habría sido igual de efectiva, pero la diplomacia y Sir Ulrich no solían ser buenas compañeras, por lo que el del escudo brillante se mantuvo impertérrito ante la velada amenaza del vicario y asintió ante la reacción, ahora más prudente, de su mentor

El joven caballero asintió ante la distribución de roles aunque añadió - Hermana Denia, si bien es importante que descanséis, el viaje comenzará temprano y los días, en ruta, suelen ser extensos, quizás podáis aprovechar para averiguar algo más sobre el convento. No creo que nadie se sorprenda de que preguntéis por vuestro próximo destino -

Tras interrumpirse un momento y buscar la forma de explicarse añadió - Después de todo si nosotros intentaremos averiguar lo que podamos en el monasterio y Doña Navief y el señor músico en el hostal... porque no intentáis vos hacer lo propio aquí mismo - Lo cierto es que Sir Rudolph no tenía demasiadas expectativas de lo que pudiera conseguir la novicia, pero entendía que solicitándole que lo intentase la incluía en la tarea del grupo. Y después de todo, tampoco era probable que la guía y el charlatán consiguieran demasiada información

- Sir Ulrich, volvamos al monasterio. Más allá de cumplir con nuestro deber de informarle a Lord Vilhelm, y quizás obtener algo de información sobre nuestro destino, me gustaría preparar a nuestros animales para... Repentinamente se interrumpió y observó al bardo con curiosidad - Por cierto, señor músico, si deseáis acompañaros deberéis conseguir alguna montura. El camino, a pie, puede ser demasiado dificultoso y cansador. Y no creo que podáis mantener el ritmo - completó mientras meneaba la cabeza de un lado a otro

Cargando editor
08/09/2015, 07:56
Edgar Elric

-"Totalmente de acuerdo con el análisis del camino de su señoría, por eso tiempo ha que me agencié un buen corcel y un carrito para cargar mis enseres y dormir en alto, lejos de las alimañas del suelo."

Cargando editor
08/09/2015, 13:40
Sir Ulrich Ulfgart

Quedando las cosas claras, Sir Ulrich abandonó el lugar junto a su compañero.