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Los reinos del norte

El Señor de la Guerra (II): Barad Esher

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24/07/2013, 22:51
Director

Acompañáis a Bergond y al oficial a la enfermería, dónde quedan a cuidado de Curumith, fuertemente vigilados, al igual que el oficial que intentó ayudar a escapar al espía. Poco después se les une el espía para recibir cuidados por las heridas que le ha causado Maeglin para que hable. Afortunadamente no ha perdido ningún miembro y puede caminar, más o menos.

El espía no ha aportado más información de la que ya había dicho cuando fue interrogado y no habéis averiguado nada más. Tras informar a lord Camiel, os retiráis a descansar. Vuestro descanso es intranquilo, ya que el campamento está en plena ebullición debido a la actividad que tiene por si son atacadas por Saralainn. Al final acabáis por uniros a vuestros compañeros y ayudáis a organizar la defensa de Barad Esher.

Los exploradores que regresan informan de que no han encontrado ni rastro de ningún ejército de Saralainn, por tal motivo se procede a interrogar de nuevo a los soldados de Saralainn que capturasteis hace unos días. Os informan de que el ejército estaba pendiente de sus noticias en una posición alejada. Ellos se limitaban a transmitir los informes desde la aldea de Halnen a un mensajero que contactaba con ellos cada cierto tiempo. La última vez que informaron avisaron de que todo estaba listo para su llegada, por lo que piensan que no tardarían mucho en aparecer.

Bergond y los dos oficiales confirman la versión del prisionero. El espía contactó con Bergond y fue con quien negoció. Bergond incluyó a sus dos oficiales de más confianza en las negociaciones para tener cierto respaldo y ayuda frente a sus soldados cuando tuviesen que ceder la torre. El trato incluía que los soldados del "Hacha Mellada" se quedarían en la torre pero a las órdenes de Saralainn, mientras Bergond y los dos oficiales se refugiarían en Saralainn. Bergond había recibido una cierta cantidad de dinero como pago por sus servicios, parte del cual tenía que ser para su tropa como incentivo pero al final tanto él como sus soldados optaron por quedárselo todo.

Lord Camiel ordena el registro de las habitaciones de Bergond y los oficiales, así como de sus pertenencias, y en la ofician de Bergond encuentran documentos que confirman todo lo dicho por los prisioneros, y que Fiorel, senescal de Saralainn y líder del clan Mactosh, el clan real de Saralainn, se encontraba al frente de las negociaciones. Al registrar las pertenencias del espía (el macuto que llevaba consigo), se encuentran emblemas del clan Mactosh y en un bolsillo de su camisa, una carta de Bergond dirigida a Fiorel poniéndole sobre aviso de lo que pasaba y aconsejando retrasar toda la operación.

También se encuentran 150 monedas de oro. Lord Camiel ordena incautar todas las pertenencias tanto de los dos oficiales como de Bergond y envía un informe completo por medio de un mensajero a "El Refugio" para informar de lo ocurrido y esperar instrucciones. A los pocos días llega una compañía de Dol Tinereb la cual se lleva todas las pruebas que habéis encontrado y a los prisioneros. También las pertenencias de los prisioneros, las cuales se consideran cómo botín de guerra, y la mitad de las monedas de oro, siguiendo las directrices de reparto de botín.

Al enterarse de los planes de su capitán y de sus dos principales oficiales, cunde el desánimo entre los miembros del "Hacha Mellada". El mando de la compañía pasa a manos del tercer oficial, mientras que el cuarto queda como su segundo al mando. Durante el tiempo que permanecéis en Barad Esher, la colaboración es total y cumplen sus tareas a la perfección.

Tras la marcha  de los prisioneros lord Camiel os manda llamar.

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24/07/2013, 23:21
Lord Camiel

-Bien, por fin este asunto ha quedado zanjado, sólo nos queda esperar instrucciones, hasta el momento nuestra misión a Halnen queda aplazada hasta que nos releven de Barad Esher, algo que espero que no demore mucho. Habéis realizado una buena labor, aunque habéis pasado por alto algunos detalles, algo imperdonable en vosotros, ya que os creía con más experiencia para lidiar con esta situación, veo que me equivocaba -toma un trago de vino-.

-Como sabéis se encontraron 150 monedas de oro, provenientes del pago de Saralainn a Bergond. Son botín de guerra y según lo acordado con Dol Tinereb, la mitad de ese botín pertenece al príncipe Hallas, así que nos quedan 45 monedas de oro, de las cuales un tercio me corresponde a mí, otro tercio corresponde a los oficiales, en este caso Mellongaladh y Talin, y el resto para vosotros -dice señalando a Maeglin, Tharkin y Thinion- Ahora bien, creo habéis cumplido tanto como Mellongaladh y Talin, así que de mi parte pondré lo necesario para que obtengáis lo mismo que Mellongaladh y Talin, y renuncio el resto a favor de la compañía, en especial los montaraces de Mellongaladh, que son quienes han estado más involucrados en este asunto.

Lord Camiel saca varios saquitos. En cada uno hay siete monedas de oro y cinco de plata. Os lo va dando a cada uno, pero cuando le toca el turno a Maeglin y está a punto de dárselo, en el último momento lo retira.

-Tú tendrás que esperar, sigues siendo miembro de la "Compañía Negra" y la única recompensa que puedes tener será el indulto, ahora bien, creo que tus servicios no han de quedar sin ninguna gratificación, así que guardaré esto hasta que consigas el indulto....o mueras en el intento -dice lord Camiel sonriendo.

-Eso es todo. Espero que tengamos noticias en breve. Si todo va bien seguiremos con nuestra misión e iremos a Halnen a conseguir provisiones. No os pongáis cómodos, no creo que tardemos en partir. Podéis retiraros.

 

Notas de juego

FIN DE LA PARTIDA