
La Voz del Primero de los Padres(P). Lo notas, dentro de ti, como parte de tu ser. Has dado algo a cambio y has sido recompensada. El conocimiento del mundo está en ti. Parte del Primer Padre reside dentro de ti. Un retazo de su ser, un pedazo escindido de su alma. Siempre que busques refugio, consuelo o consejo, podrás lanzar una pregunta. Y responderá.
Todas las tiradas de esta habilidad tienen que hacerse en secreto, solo tú puedes escuchar la Voz. La Voz posee todo el Conocimiento. Puedes hacer una pregunta en cada ocasión. Las preguntas deben ser concretas. Las preguntas pueden darte información. ¿Qué es esta sala? ¿Cómo activo ese mecanismo? Sientes el calor de la presencia. Es reconfortante. De alguna manera, lo que tienes dentro de ti quiere que sobrevivas. Tú sobre los demás. Tú elegiste, tú sacrificaste. Cuando encuentres una amenaza, el Padre podrá decirte como sobrevivir, el Padre podrá guiarte, mirando siempre por ti, por tu supervivencia. Pero, presta atención, al Padre solo le importas tú. Puede que sus respuestas no te gusten.
El ojo que has perdido ha sido sustituido. Se mueve, parpadea, de vez en cuando duele. Pero no puedes ver. No es apreciable desde fuera. Solo tú sabes que tu ojo ha sido arrancado, devorado. Como Odin, has renunciado a la mitad del mundo a cambio del conocimiento.
Sacrificio (1D6):
1.Riñón.
2.Pulmón.
3.Oído.
4.Ojo.
5.Mano
6.Recuerdo.
Motivo: Sacrificio
Tirada: 1d6
Resultado: 4 [4]
Ganas la habilidad Voz del Primero de los Padres. Va con percepción. Modificador: +4
La tirada siempre en secreto.

Las Gafas de Nicolai Pyotr Maxwell.
Son tus gafas. Material, graduación. Las mismas muescas y defectos que las originales. Pero algo las hace diferentes. Si te las colocas, tu visión se vuelve más aguda. No es que te permitan ver algo que de normal no pudieras ver, pero las distancias ya no parecen tan lejas y las formas ya no son tan difusas.
Siempre que efectúes una tirada de percepción que tenga que ver con tu vista podrás usar el dado mayor, ya que las gafas te permiten ver más detalles de los que veías hasta ahora. Obtendrás información adicional que, de otra forma, permanecería invisible a tus ojos.
Hay algo más, claro.
Las gafas son un símbolo. ¿Y qué no lo es? Es probable que ciertas formas de vida reconozcan ese símbolo. El símbolo pertenece al ser que mora dentro de la construcción, al monstruo que recorre los espacios muertos que hay tras las paredes. No sabes lo que es, ni lo que significa, pero ponerte las gafas implica que tienes una relación con esa forma de vida.
Imagina llevar una cruz invertida tatuada en tu frente. Los que sirven al diablo te darían la bienvenida, los antiguos inquisidores querrían quemarte en la hoguera. Para otros, no significará nada. Tus dinámicas sociales se podrán ver afectadas si llevas las gafas puestas, pero es imposible saber si eso será saludable o perjudicial para ti.

La Inmortalidad.
El Ankh alberga el poder de la vida eterna.
Puedes obtener su don, si así lo deseas, u otorgárselo a quien tú quieras.
El Ankh solo tiene un uso.
Aunque intentes deshacerte el Ankh, el Ankh volverá a ti. Si lo pierdes, lo robas o lo lanzas al mar, descubrirás que tarde o temprano a vuelto a ti.
Aunque otra persona lo tenga, no podrá usar su don. Sólo tú tienes esa potestad.
El Ankh concede la inmortalidad. La persona que lo reciba no puede morir. No obstante, eso no le impide recibir heridas, envejecer, enfermar, perder miembros, etc. Eso quiere decir que el agraciado con el don podría seguir vivo aunque le arranquen las tripas, pero sufriría una eterna agonía por el dolor. Aquel que obtenga el don, no podrá morir, pero sufrirá las consecuencias de cualquier castigo físico o mental igual que otro espíritu más mundano.
Me gusta que precisamente sea LJ quien haya recibido este objeto.

El Loto Negro.
La flor se yergue orgullosa y altiva, de tallo retorcido y pétalos ásperos. Un loto negro, hermoso como un agujero negro a punto de colapsar, embrujado y fantasmal. Antinatural. Se podía apreciar el diseño biogenético que había detrás. Había sido cultivado, alterado y modificado siguiendo un plan concreto. Diseñado, construido en base a unas ideas concretas. La belleza, el conjuro de atracción que destilaba, era una cualidad residual. Su potencial, así como el motivo de su existencia, se encontraba en sus pétalos. Al masticarlos uno podía extraer la savia concentrada y asimilar los efluvios del loto negro.
Las flores son un regalo, por lo que Nick entendió que no podría usar el loto en él, pero que si podría ofrecérsela a otros.
Solo Nick puede hacer regalos. La persona debe masticar y tragar los efluvios de pétalo de loto negro por propia voluntad. Para generar un recuerdo, Nick solo tiene que pensar en él cuando hace el regalo. No hace falta decir lo que se espera de ese regalo.
Tira 1D6 y súmale 5. Ese es el número de pétalos que tiene el loto negro.

El báculo del Papa Urbano VII
Macizo, de oro y alabastro, labrado a mano. Una pieza antigua de un tiempo que ya solo existe en los libros de historia. A la vez, una pieza de alta tecnología. En cuanto pones tus manos en él sabes que tiene algo más, y que ese algo está relacionado con tu don mental. Cualquier otro telépata podría percibirlo. Puede que Giovanni lo sea.
El báculo estaba formado por diferentes piezas de alabastro pulido y anillos de oro. Giran. Al alinearlas puedes leer diferentes escrituras. Ninguna te dice nada, pero comprendes lo que es. Un dial. Al alinear los anillos y las partes móviles de una manera o de otra puedes canalizar tu poder a través del báculo y focalizar en un punto. Como un teléfono, puedes marcar un número para contactar con la persona, entidad o criatura que se encuentre al otro lado de esa combinación. Las combinaciones son múltiples. Cientos, puede que miles. Nunca sabrás a quien estás llamando hasta que lo hagas.
Por otro lado, Giovanni ha marcado una combinación. Una muy concreta. Un número de teléfono, el número de busca de alguien o algo. Él lo ha llamado Dios. De tal forma que, utilizando el báculo Axel podría llamar a casa de cualquier desconocido...o tener línea directa con Dios.

El Asesino de Hijos.
Lanza forjada en un crisol misterioso por manos sin dedos. El metal tiene el color de la sangre seca. Su filo corta la mirada.
La lanza posee una punta armada capaz de herir más que el cuerpo. No hay nada que no pueda alcanzar; éter, tormenta, espíritu, deseo. Dioses, faunos, fantasmas y monstruos. Olas, sueños, suspiros. La lanza puede herir a cualquier criatura, puede dañar cualquier máquina, objeto o sustancia. La lanza ha sido creada para destruir.
La lanza de adapta a tus necesidades. Puede crecer hasta tener cinco metros de longitud o encogerse hasta el tamaño de una aguja. Puede ser tan gruesa como una tubería de desagüe o fina como cabello. La punta puede ser sencilla, tripe, de estrella, boca aserrada, dientes, tridente, bicéfala. La empuñadura se adapta a tus manos, a tus dedos. Es, por ende, destornillador, pelacables, pinza, palanca, ganzúa, llave, broca, formón, plumín... Una herramienta multifunción que, con un poco de ingenio, puede suplir a una bolsa completa de herramientas.
La lanza te permite usar el dado mayor en cualquier tirada de manipulación o reparación de maquinaria, siempre que la utilices como una herramientas. Además, al adaptarse a cualquier forma y condición, te da la posibilidad de manipular casi cualquier artefacto, máquina o artilugio del lugar.