Dixon contemplaba la escena desde la puerta, en un segundo plano, había llegado corriendo del baño cuando escucho el jaleo. Todo lo que estaba pasando le revolvía la tripa y le hacia recordar la botella de wiski que guardaba en casa.
Voy a ir entrado poco a poco en la partida. ;)
Katie piensa que sería arriesgado continuar presionando a la señora Bauman. Si no le ha dicho ya lo que sabe, ya no lo hará, y lo que está claro es que cabe meditar sobre las palabras que la señora ha transmitido entre su estado de semi conciencia.
—Descanse Mary... nosotros nos ocupamos.
Dejó a la señora descansar de nuevo en su sueño comatoso y se dirigió hacia la puerta donde Tess esperaba. Ahora habría que explicarles a todos lo que había conseguido averiguar, si es que algo de lo que le había dicho la señora significaba algo, y decidir cuales serían los pasos siguientes.
Junto a Tess encontró a Kurt, y les contó sus cuestionables hallazgos. Habría que decidir que hacer ahora.
Como ya han leído toda la escena no hace falta que la vuelva a reproducir pero Katie le cuenta a Tess y Kurt lo que ha pasado y deberíamos hacer lo mismo con Mack... y decidir todos qué hacer a continuación. A mi me da que el vídeo igual tiene algo oculto que hemos pasado por algo... ¿es así Guardián?¿Debería revisarlo de nuevo tirando a descubrir o algo para darme cuenta de algo que nos hubiera pasado por alto?
El sonido del monitor cardíaco se desvanece. La respiración de Mary Bauman se vuelve un murmullo lejano. Katie introduce cuidadosamente el sedante en la vía intravenosa, observando cómo el rostro de la mujer se relaja, cayendo de nuevo en un sueño profundo y reparador. Fuera, los pasillos del hospital se llenan de pasos y murmullos. La vida sigue.
[FUNDIDO A NEGRO]
El logo de la agencia aparece borroso a través del cristal esmerilado de la puerta. El sonido de la lluvia ha cesado, pero el cielo sigue encapotado, gris. Dentro, el aire huele a café recalentado y papel húmedo.
Mack, con una venda visible bajo la camisa y el paso aún torpe, se deja caer en su silla con un gruñido.
—No es el mejor día para volver a trabajar —murmura, encendiendo el ordenador—, pero supongo que no iba a quedarme en el hospital a mirar el techo.
Kurt revisa unas notas mientras apura un cigarrillo medio consumido.
—Hablé con el inspector jefe —dice, sin levantar la vista—. Van a poner dos agentes en la habitación de Bauman. Uno dentro, otro fuera. Turnos de ocho horas. Dicen que esta vez no habrá sorpresas.
Tess, sentada en el borde del escritorio, juega con el bolígrafo entre los dedos, el bolso de Mary abierto frente a ella, con todo su contenido cuidadosamente dispuesto: el móvil formateado, los pastilleros sin marcas, las llaves, el carnet, el fajo de billetes y, en el centro, la cinta VHS con la etiqueta «WENDY».
—La policía hará lo que pueda —dice con una media sonrisa escéptica—.
Mack la observa en silencio unos segundos, luego asiente.
Katie, de pie junto a la ventana, con el cabello recogido y una taza en la mano, interviene:
— ¿Cuál va a ser nuestro siguiente paso?
El silencio se instala un instante en la oficina, pesado. El sonido de un trueno lejano resuena sobre la ciudad.
Motivo: Puntos vida Mack
Tirada: 1d4
Resultado: 4 [4]
¿Y bien? Que váis a hacer ahora.
Mack, súmate 4 puntos de vida.... El tiempo que has pasado en el hospital ha surtido efecto :)
Informó al grupo, con tono aséptico, de las actuaciones de la policía. Finalmente añadió, con cierta resignación: Sí, la policía tratará de hacer lo que pueda.
Kurt miró con curiosidad la cinta. Recordaba lo que había visto en ella, y el simple recuerdo de aquellas imágenes le hizo volver a pensar en la botella. Rápidamente buscó otra idea en su cabeza para alejar ese pensamiento. Mary… fue lo primero que le vino a la mente.
¿Podríamos visitar la casa de Mary? Propuso. Puede que encontremos algo más, algo que no nos haya entregado o que piense que no es importante.
El tiempo parece detenido.
Las luces parpadean un par de veces, como si el edificio compartiera el cansancio de todos los que lo habitan.
Mack Poulson se inclina en su silla, las piernas estiradas, el café frío en la mano. Observa la cinta “WENDY” sobre la mesa como si fuera una serpiente dormida.
—No sé vosotros, pero a mí me gusta más cuando los muertos siguen muertos —dice con una sonrisa torcida—. Si la señora Bauman tiene razón, esta historia no terminó hace cuatro años… solo se tomó un respiro. No sé. Pero cuando una mujer medio muerta te pide que busques a su hija, lo mínimo que puedes hacer es asomarte al infierno a ver si todavía queda fuego...
Fuera, el viento vuelve a soplar, empujando la lluvia contra los ventanales.
La tormenta había amainado, sí… pero solo para coger aire.
Katie, con la mirada perdida en el infinito a través de la ventana, sostenía una taza caliente que la reconfortara tras los sucesos vividos las últimas horas.
—Por algún lado tendremos que empezar. Como sugiere Kurt podemos ir y registrar la casa de la señora. Parece el sitio más obvio. — Toma un sorbo de su café — Y de paso comprobar que esos hijos de puta no la han vandalizado.
Siguió mirando por la ventana esperando la reacción de sus compañeros.