Umbragorri y su castillo de fondo
Bandidos de camino a Trebaños.
Trebaños
La tensa amistad entre don Juan y don Alfón esconde un pasado oscuro. Resulta que hace unos cinco años un amor prohibido floreció entre Juan y Mariñe. La cercanía de sus familias, con Alfón como antiguo escudero del padre de Juan, había propiciado que durante las visitas de uno al otro, que eran más o menos frecuentes, propiciasen tal hecho.
Don Alfón, enterándose de los hechos, preocupado por esta situación (la cual no veía con buenos ojos) actuó de inmediato, orquestando un precipitado matrimonio secreto con un hidalgo castellano. De esta manera separaría a su hija y a su amigo evitando cualquier interés amoroso entre ambos.
La criatura, si llegó a nacer, fue apartada y su destino es un misterio para todos, salvo para Alfón y Mariñe.
Cuando don Juan supo lo del matrimonio de Mariñe, entre éste y don Alfón floreció una enemistad. Juan intuyó las verdaderas razones y quedó decepcionado, y poco a poco surgió un distanciamiento que se mantuvo durante años. La relación entre ambos nobles se volvió cortés pero fría, limitada a los encuentros estrictamente necesarios en los concilios o festividades de la región.
Justo antes de que el padre de Juan falleciera, el último deseo de éste era que don Alfón y Juan volvieran a brindarse amistad, y la visita al castillo de don Alfón es un intento forzado de reconstruir lazos.