Partida Rol por web

Cadena alimenticia

Sr. Olvidable

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12/02/2025, 01:25
Jack Johnson

Se quedó unos segundos más en la escena del crimen, observando la pintada en la pared. La sonrisa ensangrentada parecía burlarse de él. Hora de volver. Maldita sea. No le gustaban los crímenes con mensajes. Significaban dos cosas: que el asesino estaba jugando con ellos y que, probablemente, se creía más listo de lo que era. Jack asintió con fingida solemnidad, aunque en su cabeza solo resonaba una palabra: mierda.

-Bien, bien… Discreción es mi segundo nombre -dijo con confianza, aunque sabía que a esas alturas ni Eliza ni Edwards se lo creían- Bueno, en realidad es "Jenkins"... Pero tanto da.

Si tenía que tragarse páginas y páginas de informes sobre un asesino muerto, al menos esperaba que hubiera algunas fotos interesantes en el camino.

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13/02/2025, 12:39
George Tort

George había esperado otro tipo de respuesta de la teniente Edwards al enterarse de la hipótesis que barajaban, la vuelta del Antrófago. Pero parecía que la faceta artística del asesino coincidía con lo sucedido en el caso cerrado. Más similitudes. Fuera el Antrofago o un imitador, se enfrentaban a alguien peligroso. Con un poder capaz de provocar a los demás cometer actos atroces. George ya estaba casi convencido de que era el sospechoso que buscaban. 

- Los estuvo mirando Cumorah. - respondió ante la pregunta de los archivos y sin poder resistir la oportunidad de marcar un punto para el equipo. Ya se habían adelantado. - Leonard Meyer. - musitó al nombrar el asesino del supuesto Antrófago. Aquel era su nombre, o algo así... 

No pensaba que aquel hombre fuera a darles grandes respuestas. Podían haber mil razones por las que decidiera matar al Antrófago... Incluso haber sido controlado para hacerlo... El pensamiento apareció en su cabeza para quedarse. ¿Cuánto había tardado en matarlo? ¿dos años? Era posible... y que el método de control mental usado por el culpable que buscaban tardara tiempo en tener resultados. No quería ampararse en aquello, en un posible enfrentamiento tenía que estar preparado para cualquier tipo de ataque por su parte, pero pensaba que no podría controlarlo. Al menos no de manera efectiva, quizás solo desorientarlo...

- Sí, teniente.

Si el asesinato había sido inducido, el culpable tras las sombras tuvo que haber estado visitando al preso. Era una pequeña posibilidad que merecía la pena comprobarse. 

Por lo demás, disfrutó del desamparo de Jack y le dedicó una sonrisilla. 

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14/02/2025, 21:41
Eliza Thomson

Eso haremos, teniente.

Debía reconocer que aquel era un hilo interesante del que tirar. Era una buena oportunidad de lucirse, aunque solo si le daban permiso.

Quizá podríamos pedir una orden para leerle la mente al tal Meyer. No es que me apasione recrear asesinatos, pero puede que rebuscar en sus recuerdos nos de alguna pista del caso.

Y, si volvía a encontrar interferencias como con Jared, sabrían que definitivamente había una conexión en ambos casos más allá de los mensajes amenazadores con sangre. ¿Cuánto se habría interesado en borrar su rastro?

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17/02/2025, 22:32
Director

El aire en la lujosa calle de Aldwych Crescent estaba cargado de tensión. Las sirenas aún iluminaban la estancia con sus luces azules y rojas, un recordatorio de que alguien había cruzado un umbral que no debía. El cartero seguía sentado en el bordillo, con la cabeza entre las manos, mientras los agentes intercambiaban miradas. Nadie decía nada, pero todos sentían lo mismo: la inquietud de haber tocado algo enfermo, algo que no se limitaba a un simple homicidio.  

Dentro de la casa, la grotesca sonrisa dibujada en la pared seguía observándolos con su mudo desprecio, un testimonio de que el Antrófago no solo mataba, sino que se deleitaba en el miedo que dejaba atrás. Tort exhaló lentamente, sintiendo el peso de la escena sobre sus hombros. Napier era solo una pieza más en este juego macabro, y encontrarlo antes que el asesino podía marcar la diferencia entre detener esta locura… o llegar demasiado tarde. Jack lanzó una última mirada al dibujo en la pared antes de apartar la vista, con una mueca de disgusto. Había trabajo por hacer. 

El grupo se alejó, dejando tras de sí una escena de horror que no se borraría fácilmente de sus mentes. Pero el Antrófago seguía ahí fuera. Y no había terminado todavía.

Notas de juego

Cambiamos de escena: Anatomía de una puñalada