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Crónicas Giovanni: La última cena

Prólogo Nicolae

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26/08/2019, 22:27
Director

Hace varias semanas recibiste la visita de un mensajero ricamente ataviado. Te llevaba una invitación perfumada para que asistieses a un suntuoso banquete en la mansión del señor Claudius Giovanni. Giovanni pertenece a una rica familia de comerciantes italianos, y es tan temido como respetado. Una invitación como esta es un gran honor, que no puede ser desdeñado a la ligera, ni siquiera aunque provenga de alguien tan misterioso y de tan siniestra reputación como Claudius Giovanni.

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27/08/2019, 00:36
Nicolae Dobrich

Por enésima vez desde que llegara contemplé la invitación que guardaba en el pequeño cofre que yo mismo había fabricado y descansaba sobre la cómoda de mi habitación. Era un papel caro, de gran calidad, que a mi nunca se me habría ocurrido comprar. Al menos en caso de que pudiera. Estaba claro que su finalidad era hacer ostentación de la riqueza de la que disponía el anfitrión.

Por supuesto había oído hablar de la familia Giovanni. Su reputación los precedía, fueran o no verdad los rumores y habladurías sobre ellos. Algunos difíciles de creer pero con familias tan herméticas como aquella no era sencillo distinguir verdad de exageración.

En parte por curiosidad y en parte porque sería un un insulto rechazar tal invitación, había decidido aceptarla. No me imaginaba el motivo que había impulsado al señor Giovanni a invitarme a su mansión. Ni siquiera cómo había sabido de mi existencia. Sólo era un soldado que trabajaba las tierras de su señor entre conflictos bélicos. Sería entonces una buena ocasión para averiguarlo.

No estaba seguro si entenderían mi lengua materna, pero por fortuna el italiano no era desconocido para mi. Carlo, un compañero de armas con el que había luchado en más de una ocasión procedía de Venecia y se había establecido en Valaquia. A lo largo del tiempo había aprendido de él italiano y él, a su vez, valaco de mi.

No poseía ropas refinadas ni demasiado elegantes y desde luego ya no tenía ocasión de conseguir unas más adecuadas. La pequeña fortuna que había conseguido en la última campaña ya se había acabado, parte en el tributo anual y parte invertida en la finca. Tendría que conformarme con las ropas más nuevas que poseía y las botas limpias y lustradas. Añadiría la daga que había conseguido y aún conservaba. Esperaba que eso bastara. Eran adecuadas para el castillo de mi señor Vlad II pero no sabía si para una familia como aquella resultaría un insulto.

Aunque el atuendo no era mi única preocupación. Los modales. Era un soldado, no un cortesano. Esperaba no meter la pata.

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29/08/2019, 03:00
Director

Un elegante carruaje llega para recogerte para emprender lo que probablemente sería el viaje más largo de tu vida... a los oscuros bosques de los Cárpatos.

Tras dos semanas de incómodo viaje por malas carreteras, a través del barro y la lluvia, llegas a últimas horas de la noche al Cordero Rojo, una acogedora posada donde hay ya otros invitados a la mansión Giovanni. La cena tendrá lugar a la noche siguiente, y hoy pernoctaréis en la posada