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Crónicas Giovanni: La última cena

Prólogo Robert

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26/08/2019, 21:46
Director

Hace varias semanas recibiste la visita de un mensajero ricamente ataviado. Te llevaba una invitación perfumada para que asistieses a un suntuoso banquete en la mansión del señor Claudius Giovanni. Giovanni pertenece a una rica familia de comerciantes italianos, y es tan temido como respetado. Una invitación como esta es un gran honor, que no puede ser desdeñado a la ligera, ni siquiera aunque provenga de alguien tan misterioso y de tan siniestra reputación como Claudius Giovanni.

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27/08/2019, 10:19
Robert Popescu

Tal como llegó la carta y Robert la leyó la curiosidad y el interés entraron en su cabeza como un jinete atraviesa una casa de paja. ¿Como sabia el Claudius Giovanni quien era él? Llevaba unos años malviviendo, como un pordiosero prácticamente. Alojándose en tabernas y tugurios de bajo precio y sin ningún tipo de categoría. Por otro lado ¿Como le había encontrado? Robert estaba en continuo movimiento, siguiendo las pistas, siguiendo el reguero de muerte que dejaba aquel asesino.

Sin duda la influencia y los contactos de aquel hombre debían ser largos y numerosos.

Lo cierto es que hace ya más de una semana que Robert ha perdido la pista, otra vez. Le ocurre de vez en cuando, y no saber el motivo lo desconcierta y llena de ira, rabia y frustración por igual. Sabe que eventualmente aparecerá, quizá en el pueblo vecino; puede que en una ciudad a kilómetros de distancia, pero aparecerá.

Así que... sin pistas, sin nada que le indique cual puede ser el siguiente paso salvo la tediosa y solitaria espera tenía dos opciones. Obviar aquella carta y comenzar a buscar alguna pista mientras realizaba trabajos de baja estofa, o acudir a aquella cita. Sabía que romper la carta y tirarla tendría consecuencias, ya le había encontrado. Pero es que además no quería tirarla. En su interior quería ir, tenía curiosidad de porque era convocado ante el señor Giovanni. Quien sabe, con un poco de suerte habría oído acerca de sus servicios y quizá quisiera a alguien que pudiera ser prescindible, eficaz y que pasara desapercibido entre los bajos fondos.

No tardó más de diez minutos en recoger sus cosas en el macuto de tela roída que llevaba a su espalda. Un par de mudas de ropa, su pistola con algunas balas y el poco dinero que le quedaba. Según la carta transporte y seguridad eran cosa del anfitrión. Quizá si hubiera decidido iniciar el viaje en el mismo momento, pero habían pasado ya unos días. Probablemente tendría que hacerlo por su cuenta. 

Miró el mapa en la recepción de la taberna y calculó el tiempo de viaje. Le sobrarían un par de días para imprevistos. Perfecto. Se despidió del joven muchacho que estaba en la barra y puso rumbo a los Cárpatos...

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29/08/2019, 03:02
Director

No llevas mucho andado cuando un elegante carruaje llega para recogerte para emprender lo que probablemente sería el viaje más largo de tu vida... a los oscuros bosques de los Cárpatos, no sabes de donde ha salido, ni siquiera puedes imaginar cómo sabía que ibas a salir en ese preciso instante, pero allí está, esperando por ti

Tras dos semanas de incómodo viaje por malas carreteras, a través del barro y la lluvia, llegas a últimas horas de la noche al Cordero Rojo, una acogedora posada donde hay ya otros invitados a la mansión Giovanni. La cena tendrá lugar a la noche siguiente, y hoy pernoctaréis en la posada

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30/08/2019, 10:52
Robert Popescu

El viaje al final resultó ser mucho más confortable. Decidí no preocuparme por que me estuvieran esperando. Al final la gente con el poder adquisitivo de ese nivel no tiene reparo en demostrarlo. Su pomposidad y que sea bien reconocida por todos es parte de su esencia.

Al llegar y ver la posada sonreí. Hace mucho tiempo que no estaba en un sitio como aquel. Con lujo, buena comida y bebida de calidad. El olor a carne salía hasta el exterior y me invitó a pasar al interior como un canto de sirena. Una noche y todo un día libre para disfrutar a cargo del señor Giovanni. No sería yo quien lo desaprovechara...

Abrí la puerta y me dispuse a disfrutar de toda su hospitalidad.