La guardia parece transcurrir tranquila. Todo en Krote salvo los grillos, se ha ido a descansar. Incluso la incesante llovizna que os ha acompañado durante todo el día ha amainado. Ahora solo queda un viento gélido y húmedo.
La actividad de la granja Oppenkrote es nula. Holder, el guardia custodio del sótano, dormita frente a la puerta envuelto en una enorme manta de piel de oso cedida por la paciente Mathilde. Todas las luminarias de la granja están ahora apagadas, o sucumbiendo a las corrientes del aire nocturno.
El resto de la villa parece igual. Paseais por el camino principal junto a la puerta de la granja. La casa de los Krummel está frente a vosotros; oscura y en silencio. Al igual que la granja Lankdorf y prácticamente toda la aldea.
Pero algo os llama la atención; de una forma más curiosa que alarmante.
Una casa solitaria, al oeste del templo donde descansan vuestros compañeros, tiene una actividad inusual para las horas que corren. Observais durante un buen rato unos leves destellos de fuego que se cuelan por la ventana desde el interior. Son destellos metódicos, sin duda la iluminación de alguien. Y en cierto momento también llegais a oír un ruido fuerte y puntual; como quien arrastra algún elemento pesado.
Al cabo de no mucho tiempo la puerta de la casa se abre, y una figura de negro sale con una antorcha en una de las manos, y lo que parece un fajo de pergaminos o vitelas en la otra. Sin preocuparse en absoluto de cerrar la puerta de la casa, toma el sendero que lleva hacia el camino principal; hacia donde estáis vosotros. Y una vez allí gira hacia el centro de la villa.
Pasa cerca vuestra; y es entonces cuando reconoceis la figura. La Cazadora de brujas. Pero su mirada no se desvía del camino. No os mira; no os saluda. Simplemente con paso firme y la mirada al frente sigue su camino...
Nada más ocurre esa noche.
Nada más ocurre en vuestro turno. Esta escena termina aquí, salvo que querais aventuraros en la noche a alguna empresa que se os ocurra.
Si no es el caso, simplemente postead vuestro retorno en la escena Benedictus Requiem
Por suspuesto también podéis usar esta escena para hablar entre vosotros antes de volver a templo.

En rojo, la casa de donde salió la Cazadora de brujas, para que os hagáis una idea en cuanto a referencia espacial.
KR: son los Krummel, y OK la finca Oppenkrote. Vosotros simplemente patrullabais entre la casa y el camino. A la cazadora la veis mientras estáis cerca de la puerta del recinto. Junto al camino principal.
Todo está yendo de maravilla, ningún movimiento en la aldea, excepto por la tabarra que me está dando el maldito Buttons, ¿Qué le habré hecho yo a este chucho para caerle tan bien?
De repente vemos salir de una casa a la cazadora de brujas, cargada de pergaminos.
—¿Qué estará tramando? no me gusta ni un pelo —comento bajito, una vez que está fuera de nuestra vista. Nuestro turno está llegando a su fin, es hora de volver al templo para que nos hagan el relevo, pero...
—Oswald ¿te apetece que echemos un vistazo a la casa o prefieres que la sigamos para ver que está tramando? —no estoy seguro de que ninguna de las dos opciones sea buena idea, pero tengo curiosidad, una curiosidad irresistible, aunque ya se sabe lo que se dice que le pasa a los gatos curiosos.
No necesitáis seguirla para ver a donde va. Desde vuestra posición veis como su figura, portando la antorcha, se adentra en la plaza del pueblo y una vez allí franquea con un ademán a los dos guardias que custodian la puerta de la posada clausurada, y entra.
—Creo que mejor uno la sigue, mientras el otro sigue vigilando la casa-Le hable con voz algo seria, para luego mirarlo con un semblante a la par-La pregunta aqui es... ¿Quien de los dos va a seguirla, y quien se queda aqui vigilando?
Esa pregunta fue más algo que desvario, pues bajo mi punto de vista, la respuesta era más clara que estos días lluviosos. Sin esperar una respuesta, me levanto y me acerco a mi fiel compañero canino.
—Buttoms, quedate junto al escriba. Si alguien intenta hacerles daño, corre y avisale a los demas-Acaricio a mi pequeño amigo con una sonrisa-Luego nos vemos, ¿okey amiguito?
—No te expongas Oswald, ha entrado a la taberna, si puedes ver algo bien, sino date media vuelta, pero no te expongas —digo mientras veo al cazarratas marcharse, y a su perro mirándome como si fuéramos amigos.
Acto seguido me acerco a la casa de la que salió la cazadora de brujas, aprovechando que se dejó la puerta abierta, solo quiero echar un vistazo. Veo a Buttons que comienza a seguirme.
La casa está a oscuras. Primero cruzas un pequeño huerto lleno de hierbas de todo tipo y luego te asomas a la puerta.
Y aunque no llevas antorcha, la luz de la luna es fuerte y penetra por entre la puerta y las ventanas.
La casa está patas arriba, los muebles desplazados o volcados. Hasta donde llega tu vista toda la casa se encuentra en la misma situación. Te das cuenta de que la casa es modesta, de dos pisos; y en situaciones normales parecería hasta bastante acogedora.
Entonces haces la relación. La única casa que has visto en todo Krote que no es una granja, o una de las casas unifamiliares hacinadas en el centro de la villa. La única casa con un huerto ecléctico de hierbas. La casa de una herborista; que vive frente a Lankdorf.
La casa de Ilsa.
Por un momento maldices para tus adentros. Nadie registró esa casa.
Bueno, ahora sí.
Mierda, esto no me gusta.
—Buttons quédate fuera vigilando, si viene alguien ladra —ni siquiera sé si el maldito chucho pulgoso entiende lo que le digo, pero trato de imitar el tono de Oswald cuando le habló hace un instante justo antes de marcharse.
Entro a registrar la casa con cautela, rápidamente, supongo que la cazadora de brujas ha conseguido lo que vino a buscar, pero quiero ver si encuentro algún indicio de que es lo que buscaba.
Echas un vistazo. Tus sospechas eran ciertas , toda la casa está patas arriba. En el piso de arriba la cama esta desplazada con el colchón rasgado, papeles y libros abiertos por el suelo. Esto te duele especialmente, y luego te sorprende que Ilsa posea tomos encuadernados; no lees bien el contenido debido a la penumbra pero asumes que si fuera herético, se lo habría llevado la Cazadora.
Abajo, en la cocina, muchos frascos derramados. Y por toda la casa cajones y estanterías abiertas y una gran cantidad de menaje y utensilios domésticos por el suelo.
El registro parece exhaustivo. Si habia algo útil allí, para bien o para mal. Ya no está.
Tirada oculta
Motivo: Percepción
Tirada: 1d100
Dificultad: 25-
Resultado: 50 (Fracaso) [50]
Regreso a la casa del alcalde, a esperar a Oswald, en cuanto vuelva iremos deprisa a contárselo todo a los demás. Y por su puesto, a que nos releven.
Podeis postear vuestro regreso en el templo.