Partida Rol por web

El Cerdo, la Bruja y su Amante

Prólogo - La víspera (Cerrada)

Cargando editor
29/10/2025, 23:06
Jurgen Baer
Sólo para el director
- Tiradas (1)

Tirada oculta

Motivo: Carisma

Tirada: 1d100

Dificultad: 41-

Resultado: 13 (Exito) [13]

Notas de juego

Si, de que acepte el grupo como está, incluído Oswald y de qué todos podemos resultar útiles. Tengo 31 en Empatía +10 de modificador = 41

He hecho de d100 simple sin modificadores sobre 41, la he hecho oculta pensando que tenía que ser así, por lo que no sé lo que ha salido. Ya me dices.

Cargando editor
30/10/2025, 09:51
Rosalin Falkenheim

Cuando Oswald se dirige hacia puerta, Rosalin frunce el ceño visiblemente molesta al darse cuenta de que su ingenioso escarnio no ha sido respaldado por nadie, más que por Alfreid. Y más molesta aún por el cazarratas, que no solo parecía inmune a sus burlas, sino que de alguna manera parecía haber sacado provecho de la situación. 

Luego lanza un largo suspiro impaciente cuando la cazadora reprime sus modales, y Jurgen expone su argumento.

Mira a Alfrei buscando validación, mientras dice con un tono ya hastiado.

_ El Barón confía en tus capacidades, cazadora. Es cierto. Pero yo no soy mi padre, y si tenemos que pasar al menos un par de días juntos, esperaba una compañía más... _ dice mirando hacia la puerta por donde instantes antes había desaparecido Oswald _ ... decorosas.

Lanza otro suspiro, esta vez más breve. _ Desde luego no tengo intención de prolongar esta reunión más de lo que me apetece todo este asunto en su totalidad _ mira  Jurgen y asiente pensativamente sopesando las palabras que el Alguacil había pronunciado.

_ Si así han de ser las cosas, que así sean. Mañana, al alba, partimos hacia Krote. Mi padre se ha limitado a decirme que una vez allí el sacerdote local nos pondrá al corriente. Entiendo que vuestro cometido es velar por mi seguridad. A Alfrei lo llevo conmigo porque no sabe estar lejos de mi, y para que registre el informe para mi padre como es debido. Así que os quiero a todos frescos mañana al despuntar el sol.

En ese momento se abre la puerta y un pequeño perro gris y sucio entra correteando frenético, olfateando a todos los presentes con el rabo bailando de excitación. Oswald entra tras él con una sonrisa en la sala.

_ Espero que haya algún rastro que seguir para que esto merezca la pena _ dice Rosalin poniendo una mueca sardónica.