Partida Rol por web

El Condado de la Flor de Piedra

4. Axelle en Normandía

Cargando editor
05/06/2011, 00:54
Director

10 de mayo de 1999 - 18:23

La Dama Axelle había viajado hasta Saumur, en Maine. La corte de la Duquesa Hiver tenía su centro en Puerto de Lanza, una aldea costera ocupada enteramente por duendes. Pero aquella no era una visita ordinaria ni de cortesía, por lo que fue realizada en la "intimidad" de una gran ciudad.

La Duquesa Hiver poseía una galería de arte en Saumur. Aquella tarde había una exposición de cuadros surrealistas. A diferencia del aprovechado arte moderno, aquello tenía verdadero Glamour. Los interesados en los cuadros eran tanto turistas perdidos como verdaderos amantes del arte, con lo que el aire olía espléndidamente. Si a esto se le sumaba el delicioso vino rosado que servían los camareros, Axelle se encontraba razonablemente cómoda pese a la abundancia de la Banalidad, allá fuera.

Mientras husmeaba entre los cuadros, una mujer se le acercó por la espalda, copa en mano.

Cargando editor
05/06/2011, 01:20
Lady Hiver

-La Dama Axelle. -Le hizo entrega de la copa-. Se escuchan muchas cosas sobre vos, pero no me esperaba que tuviéseis vuestra propia agenda secreta. Imagino que Lord Lothar no sabe nada acerca de esta visita... y Lady Sarianne tampoco.

Pese a ser una gruñona, apenas rondaba los treinta y cinco. Debía de ser muy vieja en realidad, con unos ojos a un tiempo grises y morados que evidenciaban los largos años que había vivido. El cabello, recogido en un moño, dejaba ver sus afiladas orejas adornadas con pendientes. Era muy hermosa a pesar de las finas hebras de plata que cruzaban su tocado.

-Bebed, es delicioso incluso para algo mundano.

Cargando editor
05/06/2011, 14:44
Dama Axelle

-A veces a una le gusta tomarse algo de tiempo libre fuera de los quehaceres y las miradas de la corte -Axelle recibió la copa con mucho gusto y la acercó a su nariz para impregnarse del aroma del buen vino antes de probarlo-. Espléndido.

La Fiona tuvo la oportunidad de mirar a Lady Hiver por encima de su copa, mientras probaba aquel nectar, y lo que vió le gustó. Había oido hablar mucho acerca de ella y de su tenacidad, pero nada sobre su aspecto. En un principio se la imaginó como una sidhe anciana, una vieja gloria ansiosa por tener poder, lo cual la echaba para atrás a la hora de decidir si visitarla para comprobarlo o no, pues no quería llevarse un disgusto al descubrir que su objeto de admiración era solo una ilusión. Pero la realidad superaba mucho a la ficción, y no solo era una mujer atractiva, sino que tenía un porte misterioso, confiado y regio digno de una lider.

-Me halaga que hayáis oido hablar de mi, Lady Hiver. Aunque seguro que no del mismo modo que yo he oido hablar de vos... Si me preguntáis os diré que me he visto en la obligación de venir a comprobar con mis propios sentidos si sóis tan extraordinaria como me han dicho.

Cargando editor
05/06/2011, 15:28
Lady Hiver

-¿Extraordinaria? -Lady Hiver sonrió misteriosamente-. Extraordinarios son estos cuadros, este vino. Este oasis.

Inspiró cerrando los ojos y volvió a sonreír.

-Ah, de vez en cuando intento recordar cómo era Arcadia sólo para poder huir de nuevo a ese hermoso lugar. Pero no, es una parte de la memoria a la que ninguno podemos acceder. Debemos recordar que estamos aquí, en el mundo mortal, atados por el dinero, las hipotecas y las grandes marcas. Pero de vez en cuando... de vez en cuando es como volver al periodo anterior a la Ruptura. A veces te hace olvidar que cada año que pasa una está más cerca del olvido.

Sacudió la cabeza.

-Pero no nos pongamos tristes. Os ruego, Dama Axelle, que seáis honesta y franca. ¿Qué os ha traido aquí, a tantos kilómetros de Blois? Y dudo mucho que sea el contemplar mi belleza. Apuesto a que cualquiera de las cortesanas de Flor de Piedra son mucho más hermosas que yo. Como la hija de Lord Sirius, por ejemplo.

Cargando editor
07/06/2011, 14:52
Dama Axelle

 Axelle se sonrió al escuchar hablar a la duquesa de la Dama Ariadna. La Gwydion parecia seguir siendo la comidilla de todas las cortes de Neustria. La canciller se preguntaba si Ariadna lo sabría.

 
-Ah, si, la Dama Ariadna. Una joven belleza, sin embargo nada comparable a vos, creedme, he tenido el placer de conocerla en persona -Axelle se dio la vuelta y volvió a mirar el cuadro que había estado observando antes-. Tenéis una colección impresionante, pero tenéis razón, no he venido aquí llamada por su belleza ni por la vuestra. La verdad es que he pensado que conocernos podría resultar productivo para ambas.
Cargando editor
07/06/2011, 16:20
Lady Hiver

 -Me halagáis, Dama Axelle -dijo Lady Hiver asintiendo con una sonrisa-. Decidme, ¿en qué puedo serviros?

Cargando editor
08/06/2011, 00:14
Dama Axelle

 -¿Servirme a mi? Me alagáis -sonrió la Fiona agitando ligeramente la copa para mover el líquido de su interior-. Veréis, creo que tenemos ciertas afinidades, sobretodo respecto a algunas ideas que tienen que ver con Neustria...

Cargando editor
08/06/2011, 00:44
Lady Hiver

 -Ya veo.

Dio un sorbo al vino y se adelantó un paso para mirar el siguiente cuadro. Era una cascada cuyos colores se tornaban de arco iris, flotando en volutas extrañas. El Glamour estaba muy presente en él, casi se podía paladear. Hiver habló sin mirarla, sus ojos fijos en el cuadro.

-La Canciller de los Condes de Blois viene a mí para decirme que... ¿estáis de acuerdo con la anexión y el vasallaje? Vaya. Eso es ciertamente inesperado. ¿Sabéis lo que eso supone a nivel político? Imagino que ni Lady Sarianne ni Lord Lothar lo saben. Es un tema peliagudo. No se puede forzar u obligar, sino convencer. Y si accedieran, sus Majestades no estarían nada contentos con ello. Pero... habría beneficios. Soy una buena señora.

Cargando editor
09/06/2011, 00:26
Dama Axelle

 -No os preocupéis, he pensado mucho en las posibles consecuencias de esta visita y ninguna me ha echado hacia atrás -Axelle siguió a Lady Hiver y miró sin ver el cuadro del arcoiris-. El condado no está pasando por su mejor momento y me he cansado de ver como la locura y la dejadez se lo comen poco a poco... En cuanto a los condes, creo que ninguno de los dos estaría siquiera dispuesto a hablar con vos de todas maneras, al menos no el conde regente. Ahora tiene su mente ocupada en otros menesteres...

Cargando editor
09/06/2011, 00:39
Lady Hiver

-Es muy triste padecer la muerte de un amado -dijo Lady Hiver asintiendo-. No deseo menospreciarlo. Pero el Conde necesita reordenar sus prioridades. Y en eso puedo ayudar. O más bien, obstaculizar.

Hiver carraspeó y se acercó al oído de Axelle.

-Me inclino a pensar que Lord Sirius ha enviado a su pupila con un doble objetivo. Prepararla para la vida cortesana y... asegurarse la amistad de Lothar por medio de un compromiso con su hija. Sir Marin, dicen mis informadores, no hace más que intentar que coincidan. Y la chica es una preciosa e inocente niña. Se parece a la difunta Mariona.

Cargando editor
09/06/2011, 01:02
Dama Axelle

  -Pase lo que pase, alguien de su posición debe cumplir siempre con sus deberes como vos y yo cumplimos con los nuestros -contestó la dama sonando inesperadamente áspera, incluso para ella, pero no tardó en volver a mostrar su característica sonrisa sardónica para quitarle importancia.Aquella frase le había recordado inevitablemente que ella también había perdido a alguien por el camino,aunque en su caso lo había llevado mejor. O al menos en apariencia. Y la actitud de Lothar le ponía especialmente de los nervios por ello, no lo soportaba.

 
La canciller además sintió como un calambre le recorrió la nuca cuando la duquesa se acercó a su oido, y no supo que la sorprendió y le resultó más grato, si ese acercamiento o las jugosas suposiciones que salieron de los labios de Lady Hiver.
 
-Aventuráis bien. El parecido es remarcable. ¿Y... cómo pensáis ayudar al conde? -preguntó la dama girando ligeramente la cabeza hacia el oido de la duquesa, del mismo modo que ella.
Cargando editor
09/06/2011, 01:04
Lady Hiver

-Creo que la joven Ariadna será pronto cortejada por algún varón de la corte. Es interesante que eso ocurra. Pero quizá, en su inocencia, no se atreva a llevarlo a cabo. Quizás necesite a alguien que conozca los entresijos del romance para servirla de carabina y de confidente. Alguien que pueda guiarla y le enseñe a aceptar los regalos del amor. Alguien como vos.

La Duquesa se paseó por la espalda de Axelle y posó una mano en su hombro.

-Si observáis que alguien se interesa por Ariadna y no es el Conde, animadla. Convertíos en su amiga y guiadla. E instruidla, si es preciso. Creo que eso sabéis hacerlo bien...

Cargando editor
09/06/2011, 01:11
Dama Axelle

 -Veo que tenéis todo pensado. Acabáis de serviros como ejemplo de por qué me he visto obligada a venir a conoceros -Axelle alzó una ceja y miró a la Duquesa de reojo hasta que se perdió a su espalda-. Alguien como yo... No hay duda de que tipo de rumores os han llegado a los oidos. Pero no voy a negaros que soy la persona adecuada. 

 
Axelle volvió a mirar el cuadro de la cascada, concentrándose especialmente en las salpicaduras blancas de la espuma, mientras sentía que la mano de Lady Hiver le quemaba el hombro. 
 
-¿Habéis pensado en alguien en particular también?
Cargando editor
09/06/2011, 01:29
Lady Hiver

-Las jóvenes como ella tienden a sentirse atraídas por caballeros y guerreros de renombre. Sin embargo... Creo que ella se sentirá más cerca de alguien intelectual, con sabiduría. Y pese a todo, romántico. De vuestra Casa. Alguien con valor para cortejarla. 

Volvió a poner los labios sobre su oído.

-Sir Cedric es un joven amable y muy inteligente.

Cargando editor
09/06/2011, 01:33
Dama Axelle

 La canciller sintió el cálido aliento de la duquesa en su oído y se estremeció.

 
-¿Sir Cedric? ¿Estáis segura? -susurró Axelle con ciertas dudas-. Es cierto que es Fiona y que en principio no creo que le resultase dificil hacerse con la inocencia de la joven, pero no se si podría interesarle... Y en ese caso mi trabajo sería el doble de arduo.
Cargando editor
09/06/2011, 01:47
Lady Hiver

-Le interese o no, Dama Axelle, Cedric lo hará -insistió Hiver haciéndose a un lado-. Y vos deberéis animarla para que abrace el amor. Le diréis lo maravilloso que es ser amada y lo amable y ejemplar que es Sir Cedric. Esquivaréis a su tutor para llenarle la cabeza de sueños y nadie en la corte lo verá extraño. Aseguraos de que nadie os relacione sentimentalmente a vosotras dos. Estad siempre en un lugar público y no provoquéis ningún tipo de sospecha en torno a vuestra relación con ella. Y sed sutil, pero firme.

Le tomó la barbilla para mirarla fijamente.

-¿Puedo confiar en vos?

Cargando editor
09/06/2011, 01:56
Dama Axelle

 Inmediatamente, Axelle dio por hecho que a lo que la Duquesa se refería es que Sir Cedric ya había tenido esta misma conversación con ella anteriormente. Lo cual también revelaba que Lady Hiver tenía más conexiones de las que esperaba... Pero lo que más le fascinó fue que tuviera a su servicio al mismísimo secretario de Lothar. Axelle se alegraba más por haber venido a visitarla a cada segundo que pasaba, y más aún cuando la duquesa tomó su barbilla después de enumerarle unas cuantas indicaciones. Por alguna razón eso la sedujo más que los susurros o las miradas. Sentirse bajo el mando de alguien verdaderamente competente parecía encenderla como ver a un amante desnudo. O igual solo era Lady Hiver.

 
-Podéis confiar en mi -contestó mirando a la duquesa directamente a sus ojos morados, luchando porque su mirada no se desbiase a sus labios para no mostrar debilidad.
Cargando editor
09/06/2011, 02:17
Lady Hiver

 -Lo sé, Dama -Lady Hiver sonrió, confiada, y soltó su barbilla para echar a andar hacia el fondo de la galería-. Si me seguís os mostraré el resto de tesoros de la exposición.