Partida Rol por web

El Condado de la Flor de Piedra

5. El paseo

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05/06/2011, 15:56
Sir Cedric

10 de mayo de 1999 - 12:30

La Dama Ariadna estaba en el castillo, sola. Algo insólito, teniendo en cuenta que Sir Marin solía actuar como un perro guardián, sin alejarse más que lo necesario de ella. Pero el mundo mortal necesitaba de cuidados, con lo que el gruñón había salido pronto, dejándola sola.

Mientras paseaba por los jardines vio a Sir Cedric caminando en su dirección. Llevaba una carpeta bajo el brazo y vestía una túnica roja y sencilla, que a pesar de su falta de opulencia era toda una obra de arte. El Fiona se acercó a ella y la saludó con una inclinación.

-Buenos días, Dama Ariadna. Qué extraño veros sola.

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05/06/2011, 17:14
Dama Ariadna

 Ariadna había agradecido poder pasar aquella mañana sola. El incidente con Helène no había contribuido a su adaptación en la corte, y Sir Marin se había encargado de recordarle las palabras que le había dicho en la fiesta. Aun no había tenido tiempo de acudir a hablar con Ibrahim, y de veras que tenía muchas ganas de presentarle sus disculpas por haberle sido de tan poca ayuda.

Al menos, dentro de toda aquella espiral de incertidumbre y desamparo, la joven dama encontraba gran consuelo en los parajes del feudo y, poco a poco, también en sus habitantes. Apenas los conocía, pero ya había encontrado a varios con los que compartir una buena conversación.

-Buenos días, Sir Cedric –saludó con la misma deferencia al escriba y una tímida sonrisa en los labios. Con él a penas había intercambiado más de cuatro frases corteses-. Por suerte, me atrevería a decir. Se agradece en ocasiones poder tomarse un respiro, aunque la verdad es que empieza a ser bastante solitario. ¿Puedo saber a dónde os dirigíais? –preguntó dubitativa.

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06/06/2011, 02:15
Sir Cedric

-Al archivo del castillo para dejar un par de cartas que me han entregado. Pero viendo que estáis sola puedo quedarme para acompañaros; no corre prisa, y así podría aprovechar para conoceros mejor. Si así lo deseáis -ofreció el Fiona.

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07/06/2011, 11:43
Dama Ariadna

 -No quisiera interrumpir vuestros quehaceres, Sir Cedric... -trató de excusarse la dama haciendo acopio de sus modales, aunque en realidad su comentario la había halagado enormemente y no pudo evitar que se reflejase mínimamente con un leve sonrojo -. Mas, sería agradable disfrutar de vuestra compañía. 

Hizo un gesto grácil con la mano para instarle a seguir caminando y procuró mirar al frente en casi todo momento.

-Y... ¿Cuánto tiempo lleváis sirviendo al Conde Lothar como escriba?

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08/06/2011, 22:53
Sir Cedric

Sir Cedric se giró para mirarla, sosteniendo la carpeta con las manos tras la espalda.

-Dos años hará en julio. Tuve mi Crisálida hace cuatro y serví al Barón Bastien hasta que el Conde requirió de mis servicios. Un hermoso lugar, los Cedros, a pesar de los cambios que ha realizado Lady Marjolaine. Os recomiendo una visita. Si lo deseáis, yo mismo podría acompañaros si mis deberes de escriba no me mantienen en Blois.

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09/06/2011, 12:25
Dama Ariadna

 Ariadna sonrió con ganas.

-Eso sería todo un detalle por vuestra parte, Sir Cedric. Me encataría conocer los Cedros. También tengo una invitación por parte del Barón Ibrahim para acudir a El aliento de las Dunas, y espero poder ir pronto.

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09/06/2011, 13:25
Sir Cedric

-Ah, Lord Ibrahim. Se toma en serio sus raíces. Es una lástima lo que ha ocurrido con su doncella. Sé que estaba bienintencionado -afirmó Sir Cedric-. Yo aún no he tenido ocasión de ver lo que ha hecho con Hoja de Hiedra. Sigue en construcción, creo. No lo veréis en todo su esplendor.

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10/06/2011, 11:31
Dama Ariadna

 -Bueno, un año da para mucho, ¿no? Aunque ahora no esté finalizado espero verlo antes de irme -afirmó convencida de ello-. Y lo de Helène... Fue un tanto bochornoso pero no creo que tuviese malas intenciones. La pobre tiene demasiados problemas.

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11/06/2011, 23:20
Sir Cedric

-Todo el mundo los tenemos, sin duda. Pero hay que procurar escoger un buen momento para desplegarlos, y la sátiro no lo logró -dijo Sir Cedric con algo de pena-. Lord Lothar está realmente enfadado con el Barón Ibrahim y sé que le ha echado un buen rapapolvo. Yo que vos procuraba mantenerme lejos de la ira del Conde, que es letal y relampagueante como una tormenta. Así que, volviendo a temas más livianos... Pronto será el cumpleaños de Lord Lothar. Como es tradición, se celebrará una gran fiesta y habrá una justa. Tengo entendido que vos sois buenas caballero. ¿Participaréis?

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12/06/2011, 13:14
Dama Ariadna

 -Comprendo –murmuró Ariadna asintiendo levemente con la cabeza.

Si quería ir a ver a Ibrahim tendría que son con discreción, algo que le desagradaba porque se sentía como si incumpliese las normas. Quizás sólo le enviase un mensaje de disculpas. Entonces la joven dama se ruborizó ligeramente.

-Mucho me temo que quien os haya dicho eso trataba de engañaros. Podría considerarme una esgrimista decente, pero poco más. Aunque… Sí, puede que me presente de cualquier modo. ¿Y vos, Sir Cedric?

 

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13/06/2011, 00:47
Sir Cedric

-¿Yo? -Sir Cedric se echó a reír-. ¡Mi verdadera espada es la pluma! Es cierto que como Fiona le encuentro cierto encanto a la lucha y no soy malo, pero prefiero la palabra como espada y escudo. En ese sentido soy una rareza. Algunos de mi Casa me llaman hijo de Eiluned y raro, pero de buen humor. No soy un hechicero precisamente. Pero eso me deja en una mejor posición: podré veros en acción y no tendré que enfrentarme a vuestra temible espada... ni tendré que heriros sin quererlo.

El sidhe la miró con deferencia.

-Sois demasiado hermosa como para poder haceros daño.

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13/06/2011, 01:33
Dama Ariadna

 Los ojos de la dama le sostuvieron unos segundos la mirada antes de desviarse hacia otro lado. Se colocó un mechón de pelo tras la puntiaguda oreja que sobresalía de su oscura cabellera y sonrió con timidez. Cuando ocurrían cosas como aquella se sentía enormemente halagada, pero como solía recordarle Sir Marin, no podía saber las verdaderas intenciones de nadie así que era mejor no creérselo demasiado. Y menos en un lugar donde no conocía a nadie.

-Sois muy gentil, Sir Cedric. Os lo agradezco, mas no creo que mi belleza resalte más que la de cualquier dama de la corte, ni tampoco mi destreza con las armas. Así que lamento informaros de que no me libraré de alguna que otra magulladura –suspiró, quizás algo incómoda, y trató de desviar la conversación-.Pero me gusta vuestra filosofía, yo siento más predilección por la música o el teatro que por las espadas. Supongo que también podría considerarse una rareza dentro de mi Casa.

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13/06/2011, 01:43
Sir Cedric

-Oh, ¿de verdad? Entonces... hum, quizá sea demasiado atrevido.

Sir Cedric ladeó la cabeza, dubitativo, y terminó por preguntar.

-Tengo entradas para el teatro. Es una representación humilde, pero con fuerza. Uno de mis actores es un amigo y soñador. Me preguntaba, tal vez, si querríais acompañarme. Sería todo un honor, Dama.

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13/06/2011, 01:59
Dama Ariadna

 Los ojos de Ariadna brillaron y su rostro se iluminó de alegría. La timidez y los modales se le olvidaron de inmediato. ¡Teatro! ¿Qué podría haber mejor que aquello? Todo dejó de tener importancia: los cotilleos, el cumpleaños de Lothar, las advertencias de Sir Marine... Ni si quiera se lo planteó dos segundos, en cuanto se le pasó la emoción del momento aceptó sin dudar.

-¡Oh, cielos! ¡Por supuesto! El honor sería absolutamente mío. -Juntó las manos y sonrió dejando a la vista una perfecta hilera de dientes blancos. Tardó varios segundos en darse cuenta de que había perdido totalmente la compostura y se avergonzó de su comportamiento. Carraspeó y alisó los pliegues del vestido con aire distraído-. Ay, disculpad mi repentina exaltación. No conozco el lugar y por desgracia Sir Marin lo encuentra poco apropiado, a sí que no me habría llevado nunca a no ser que le insistiera demasiado, y tampoco quiero parecer una chiquilla caprichosa. El teatro es la afición que más cultivo desde que tengo uso de razón, ¿sabéis?. Incluso estoy estudiando Arte Dramático, y la verdad es que puedo decir aun a riesgo de parecer presuntuoss que soy una actriz con talento. Eso decían mis profesores, y también Lord Sirius.

La joven parecía embriagada por la emoción ante la perspectiva de ver una obra, aunque también algo triste.

-Me gustaría encontrar un lugar donde actuar de nuevo, la verdad.

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13/06/2011, 02:19
Sir Cedric

-¿De verdad? -Sir Cedric sonrió-. ¿Una enamorada del teatro? ¿Será posible?

Se detuvo y miró alrededor, sorprendido.

-¿Por qué nadie me lo había contado? ¿Qué hago hablándoos de armas y caballos cuando compartís una de mis pasiones? Pero, ¡silencio!, ¿qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el Oriente y Julieta, el sol! ¡Surge esplendente sol y mata a la envidiosa luna, lánguida y pálida de sentimiento porque tú, su doncella, la has aventajado en hermosura! -recitó el Fiona-. Estoy seguro de que sois una actriz perfecta. Quizá... si le hablo a mi amigo de vuestro talento os pueda hacer una prueba. Quizá hasta le convenza de que actuéis con él.

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13/06/2011, 23:18
Dama Ariadna

Sir Cedric consiguió robarle la sonrisa más sincera desde que había pisado el feudo. Más tarde meditaría sobre ello, pero entonces apenas fue consciente.
-Oh, no, por favor. No es necesario que os toméis tantas molestias, ya hacéis bastante con ofrecerme invitación y vuestra compañía. Preferiría valerme por mí misma en ese aspecto, pero os agradezco infinitamente el gesto... De verdad.

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13/06/2011, 23:45
Sir Cedric

-Perfecto pues. Me alegro de haber sido de ayuda.

Sir Cedric hizo una inclinación.

-La obra será la semana que viene, el viernes por la noche. Yo os devolvería aquí sana y salva tras la función. Espero que a Sir Marin no le importe...

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14/06/2011, 00:15
Dama Ariadna

Ariadna le devolvió la inclinación.
-Lo dudo. A pesar de su edad es comprensivo, y sabe de mi pasión por el teatro. Guardaros el título de la obra, así será una mayor sorpresa -comentó. Entonces recayó en la carpeta que seguía sosteniendo entre las manos-. Me encantaría seguir charlando, pero ya os he robado bastante tiempo de vuestras obligaciones. Escribidme con la hora y el lugar, por favor.

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14/06/2011, 22:57
Sir Cedric

-Lo haré, mi señora. Aunque es una lástima tener que marcharme ahora que hemos descubierto lo que tenemos en común. Os volveré a ver pronto.

El sidhe sonrió y giró sobre sus talones.