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[ELdG] Sunny Tear Sanitarium

Prólogo: Bienvenido a Sunny Tear Sanitarium

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04/02/2018, 18:03
Paciente

Cuando escuchó el año en el que estaban, el corazón le dio un vuelco. Su madre muerta... Todos aquellos amigos que se habían hecho por el camino... Muertos. El pesar que sintió en aquel momento le provocó un ataque de rabia.

- Entonces, a ver si lo entiendo; nos encontró tirados en el campo, dio por hecho que eramos de una secta diabólica sin comprobar los hechos y nos encerró con esa vaga escusa moral para experimentar con nosotros como si fuesemos animales y robarnos nuestras pertenencias. Queda bien claro! Pues espero que se estén divirtiendo señores, porque algún día sus actos malignos se volverán contra ustedes. Quizás no seamos nosotros los afortunados de ver ese día, pero llegará. Hasta entonces allá con su conciencia. No son más que meros carceleros!

Y usted, Rehner, lo que está haciendo con su nieta, trayéndola a una cena llena de lunáticos enmascarados, encerrando a su padre como uno más. Es usted el ser más despreciable que haya podido encontrar en mis viajes, y miré que he encontrados bastantes.

Leiath apretó con fuerza los puños, frustrada. Habría montado una escena más rocambolesca, pero la presencia de la pequeña Sunny la hizo contenerse.

Apartó el plato pues ya no tenía estómago para comer esa bazofia.

- Ahora, si me disculpan, ya no aguanto más esta pantomima. Me retiro a mi celda. Ah, no, que antes me tocará una sesión de tortura para aplacar los deseos insanos del anciano aquí presente, verdad?

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04/02/2018, 18:08
Paciente

- Disculpe.

Onfale se echó atrás, de nuevo sumiso, cuando el tímido Heinfronth se hizo valer dando un puñetazo en la mesa. No era la primera vez que presenciaba una reacción semejante. Para alguien que no tenía familia ni amigos, más allá de los que conformaban el Aquelarre, que hubieran pasado más de cien años de la fecha en la que creía encontrarse no suponía demasiado. Casi todos sus seres queridos estaban en la habitación y, el que no estaba, su mascota Perezoso, se aproximaba lentamente. Eso le hizo pensar si es que no sería ya un camaleón anciano y por eso se demorara tanto.

Se trata de eso...- Una época oscura en la que la magia era perseguida. Por eso estaban allí encerrados. La semana que había pasado preso estaba más borrosa que internarse en las brumas demoníacas. Ni siquiera lograba recordar cómo era su celda, si la compartía o no, o si había lugar para esconder un arma, cuando lograra hacerse con una. Necesitaba tiempo. Tiempo para aprender a moverse por el complejo, para memorizar las rutas de los vigilantes, para diferenciar de un vistazo a uno y otros, para pillar a Rehner en un descuido.

La intervención de Leiath hizo que estuviera a punto de intervenir. Quería calmarla. Lo había hecho realmente bien hasta ahora, no dejándose llevar por su, a veces, indomable carácter. Ella parecía estar totalmente cuerda, como él, incluso Aire, dentro de sus propias rarezas. Entre todos podrían encontrar a los demás y salir de allí. Pero debía conservar la calma.

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05/02/2018, 18:16
Paciente

La maga hecho cuentas mentales rápidamente. Su antiguo maestro, ese enclenque viejo verde, había muerto ya hace años. Alice ya no podría llevar a cabo su venganza. Amargas lágrimas comenzaron a surcar sus mejillas. Una de las razones por la cual seguía luchando era por llegar a ser la maga más poderosa del mundo y vengarse de su perverso maestro, pero eso ya no sería posible. Es imposible, no podemos estar en 499. Pero en lo más profundo de su raciocinio mágico sabía que era posible, las brumas ya habían juagado con ella de esa forma más de una vez.

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05/02/2018, 19:28
Doctor Otto Rehner

¿Una sesión de tortura?-el Doctor Rehner enmudeció, saboreando la tentadora idea que le habían propuesto-No. No será necesario. La mayoría de ustedes han terminado el consomé, y el motivo por el que les invité a la cena ya fue llevado a cabo por Isabela. Que se vaya usted... que se vayan todos ustedes a sus respectivas celdas me parece una excelente idea. El Doctor Heinfronth, mi nieta y yo proseguiremos la conversación de manera más íntima, ya que deseo conocer las noticas que de primera mano puedan contarme de tierras más civilizadas que la atrasada Barovia.

Notas de juego

- Fin del Prólogo -

Paso a abrir nueva escena...