Dejar atrás las montañas y observar el paisaje llano que tenía ante sus ojos dejó a Tzumir con una sensación de extraña de vulnerabilidad. Aún así el descenso fue rápido y una vez llegaron al camino que discurría junto a la ribera del río detuvo la marcha. Fué en ese momento cuando se dió cuenta del mal estado en el que se encontraba Maelor, francamente deteriorado, y eso le inquietaba.
- Maelor, me preocupa tu estado. Vamos ha hacer una parada rápida y luego seguiremos camino a Camsey, espero que divisemos una aldea o granja en nuestro camino para poder comprar una carreta y un caballo. Así, en ella, descansarás algo mejor.
Llamo a Anie para que se acercara.
- Por favor, acercate al río y empapa algo de tela para aplicar a Maelor, a ver si algo le calma -.
Su mirada se centro en el camino, como este se dirigía hacia el sur.
- Aquí nos separamos -. Les dijo a los Rancore. - Id por este camino hacia el sur y empezad una nueva vida, el destino os ha dado otra oportunidad -. Sin más ceremonia les observó hasta comprobar que la familia se alejaba haciendo caso de su indicación y continuaron el viaje.
Director. La idea de Tzumir es poder comprar un carromato sin desviarse mucho del camino, si no es posible sostendrá a Maelor o si empeora lo llevará en brazos.
Maelor se detuvo solo cuando Tzumir habló. No antes. Alzó la mirada con esfuerzo; tenía el rostro pálido, los labios resecos y los ojos hundidos, pero aún conservaban su lucidez.
Negó despacio con la cabeza.
—Te lo agradezco… de veras —dijo con voz baja, algo quebrada, pero firme—. Pero no. No es una herida que se calme con agua fría, vendas o ungüentos. Lo que me aflige… no sangra. —Esbozó una mueca que no llegó a ser sonrisa—. Ya lo hemos intentado en el pueblo, pero nada.
Miró un instante hacia el río, luego al camino que se perdía hacia Camsey.
—Cada parada es tiempo que no tengo. Si me detengo ahora, empeorará. Necesito llegar a Camsey. Allí hay conocimiento, archivos, templos, magos… y medios que aquí no existen. —Alzó la vista hacia Tzumir—. Si hay una oportunidad, está allí. Los dioses serán testigos de que llegaré a la ciudad.
Sin desaparecer la preocupación de su rostro Tzumir escucha la voz entrecortada y sufriente de Maelor.
- Así será, si es tan necesaria la premura no nos detendremos hasta llegar a Camsey -. Contesta al mago. - allí donde indiquéis le llevaremos y espero que encontréis cura para la dolencia -.
Decidido pues. Vamos directos a Camsey.
Los Rancore se alejan abatidos y melancólicos. Tan solo Marcus el Rompecercas se da la vuelta tímidamente y se acerca indeciso.
.-Gracias por no entregarnos a los kobolds-. Agradece a sus tres escoltas.
Después corre a juntarse con el resto. Camino hacia sur la familia desaparece. Tal vez sin la influencia del líder del clan familiar y por el aprendizaje de las últimas experiencias puedan escoger una mejor forma de vivir.
Los viajeros avanzan una media hora más por el camino, al borde del río, hasta que se encuentran un grupo de tres jinetes que avanzan por el mismo camino en dirección contraria. A un galope suave no se detienen por el grupo y tan solo se mueven lo justo para no arrollarlos en su paso. Más bien esperan que sean los otros los que abran paso.
.-¡Mantened los ojos abiertos!-. Grita el que encabeza a aquellos que con tal ímpetu recorren el camino.
La misma escena se repite con otros jinetes de caballería ligera en menos de una hora y también se sucederá con otros tantos que se mueven en la otra dirección.

En su avance hacia Camsey, ven lo que queda de un puente de piedra derribado. Tal obra había tenido en origen una arquitectura y dimensiones tan magnificentes, que ni Maelor ha visto cosa así si no es por prodigio mágico. El derribo no parece accidental sino planificado, y no hay restos sobre el cauce.
También ven en un punto la ribera opuesta del río acribillada por flechas y despojos no deseados de equipo militar.
Misión cumplida: Salvar a la familia Rancore del linchamiento y darles una nueva oportunidad.
300 XP por cabeza.
Director continua próximamente en Camsey: El ojo del huracán.
Si se quiere rolear algo no cierro la escena.
Por mi cerramos. Excelente escena, chicos.
Bien roleado. Director satisfecho cierra escena.