Partida Rol por web

No es ciudad para viejos

[Escena 2] Primer paso en la busqueda del tesoro

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10/10/2025, 19:15
Gunkhnulf Klakkrsson Æsbiorn

Gunk siguió las indicaciones del sujeto, internándose por entre los improvisados pasillos que se iban formando entre el nutrido grupo de trabajadores que convivían en el lugar. El inmundo hedor del lugar no le molestaba en absoluto al tosco Hombre de Fuego. Para alguien acostumbrado a dormir en charcas de aguas podridas, aquello no le producía más que un leve picor en la garganta. Sin embargo,de tanto en tanto debía hacer algún esfuerzo para no golpear con su imponente anatomía las estrechas hileras de bancos que salpicaban el lugar.

- Saludos, Valentina.- dijo cuando llegaron por fin ante el estrado que dominaba el lugar, donde la impresionante mujer los observaba con cara de pocos amigos – Venimos por los coseletes de Arneé.

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11/10/2025, 08:46
Valiant "Lengua de Plata"

Valiant observó el entorno, precavido, mientras rodeaba el corpachón de Gunk. La flamante sonrisa que había instalado en su rostro en previsión de este encuentro había muerto miserablemente en la entrada de la estancia, asfixiada por el olor de la tenería, y había sido sustituida por una mueca macilenta e incierta que Valiant lograba ocultar a duras penas.

Así es, mi señora. Un amigo nos indicó que nos convenía echarles un vistazo, y aquí estamos, después de haber superado a los terribles e indómitos guardianes que en habéis colocado en el umbral de vuestra fortaleza.

Valiant hace un vago gesto con la mano, en dirección al custodio accidental del tenderete. Y luego, en voz baja, añadió:

- Casi no lo contamos...

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11/10/2025, 12:09
Director

La cara de Valentina se endurece cuando escucha las últimas palabras de Gunk. Se dispone a bajar del estrado cuando Valiant interviene. La jubonera se detiene un instante y parece meditar algo. Finalmente, reanuda el descenso.

- ¿Terribles e indómitos guardianes? - Mira detenidamente a Valiant. Por unos segundos, la mujer sopesa la posibilidad de que el montero esté bromeando. Entonces cae en la cuenta de algo. - ¿Habéis dado el santo y seña a unos trabajadores que no tienen ni idea de qué va todo esto? Increíble. Seguidme.

Valentina niega con la cabeza lentamente antes de indicar por gestos que le sigan. Su mano, con los rollizos dedos extendidos, se abanica atrás y adelante para guiar al grupo hasta un rincón apartado, tras un montón de piezas de cuero en las que se distinguen claramente las marcas de los patrones.

- Id al Velo de Raso. Es un burdel, por si no os lo imaginabais. Debéis hablar con Gorrión, quien supongo que os dirá qué tenéis que hacer a continuación. Pero - Valentina sonríe sin humor, en un gesto que aumenta levemente el volumen de sus ya de por sí rellenas mejillas. - lo último que he escuchado es que el Velo ha sido clausurado por las autoridades. Asuntos de salud pública.

Al decir aquello, la jubonera se encoge de hombros en claro ademán de indiferencia. Ella ha cumplido con su parte; el resto es problema de los cuatro compañeros.

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12/10/2025, 12:06
Sergei Schon

Sergei se queda en silencio, con la mirada fija en un punto indefinido entre los adoquines y la entrada del local. No responde al instante a las palabras de Valiant. Su expresión es difícil de leer: no hay desagrado, pero tampoco entusiasmo. Simplemente está sopesando.

Me disponía a iniciar el camino de la puerta para entrar, se detuvo en seco cuando escuchó la voz del Hombre de Fuego retumbar desde detras. Me quedó escuchando a Gunk y para mi sorpresa, escuchar al curtidor, respondiendo a lo que se le preguntaba.

Hace una breve pausa, se alisa el abrigo, y comienza a caminar hacia el local, con un andar relajado, casi despreocupado, tras mis compañeros.

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12/10/2025, 12:32
Sergei Schon

Con la mente en blanco, no encontraba las palabras, y menos a ver a Valentina, la jubonera, una figura que impone por su presencia antes que por sus palabras; corpulenta, sí, pero no torpe.

Cuando Valiant, toma la iniciativa y habla con la jubonera. El silencio que sigue a esa frase final de Valentina se vuelve espeso como el betún de curtido.

Parpadeo lentamente. La tensión que aún me colorea las mejillas no ha desaparecido del todo, pero esta vez lo que asoma en su rostro no es rubor, sino incredulidad.

-"Salud pública", repito, como si estuviera saboreando las palabras para asegurarse de haberlas entendido bien. “Qué manera tan... sugerente de decir plaga, soborno o revuelta de colchones.”

Un tanto cariacontecido, miro a mis compañeros, "¿Y ahora que? Lo que ha dicho suena a problemas", "Un burdel" comento susurrando, con cierto rubor y agachando la cara.

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12/10/2025, 23:05
Valiant "Lengua de Plata"

Valiant apretó suavemente el hombro de Sergei y le dio un par de palmaditas, tranquilizándolo.

Un burdel cerrado por salud pública es la materia con la que están fabricadas las pesadillas- suspira-. Muchas gracias, doña Valeria. Con su venia, nos vamos.

El antiguo barbero encabezó la comitiva hacia la salida de la apestosa tienda y se detuvl brevemente en el exterior para respirar profundamente, aliviado. La ciudad, en general, puede abrumar a cualquiera con sus alcantarillas al aire libre y las toneladas de residuos que se amontonan en las esquinas, pero las tenerías, desde luego, son una liga aparte.

- Podríamos comer algo (si es que en algún momento podemos recuperarnos de esto, claro) y recabar información sobre el motivo concreto por el que fue clausurado el local, o tal vez podríamos optar por sortear los preliminares e intentar dar con nuestro pequeño Gorrión preguntando a los vecinos del lugar.

Miró al cielo para calibrar cuántas horas de luz quedaban por delante.

- Es posible que nuestro pájaro se vea obligado a trabajar en la calle, estando el establecimiento cerrado, por lo que no sería descabellado aguardar a la noche y preguntar a sus compañeras de gremio por su paradero, previo reparto de monedas para soltar lenguas y engrasar voluntades. ¿Qué opináis? ¿Comida y descanso, o vamos al lío y a ver qué nos encontramos?

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13/10/2025, 00:52
Sergei Schon

Sonrió a Valiant con una mezcla de cansancio y resignación, sacudiéndose el olor rancio que parecía habérsele pegado al alma.

"Creo que un poco de comida no le haría mal a nadie" comentó, echando una mirada hacia el bullicio de la calle. "Con el estómago vacío, hasta el plan más brillante suena a castigo divino."

Se encogió de hombros y añadió, en tono más ligero:

"Comamos algo. Podemos decidir nuestros pasos mientras masticamos algo que no huela a muerte lenta."

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17/10/2025, 20:02
Sergei Schon

Sonrió a mis compañeros con una mezcla de cansancio y resignación, como si recién recordara que el hambre ya no era una excusa.

—“Cierto… ya comimos,” murmuró, dejando escapar una risa breve, más por alivio que por humor.

El bullicio de la calle se desdibujaba un poco, como si el peso de las preocupaciones perdiera filo. Se permitió aflojar los hombros, respirando más hondo de lo que había hecho en todo el día.

—“Entonces… cambio de planes.

Y con eso, doy el primer paso hacia el burdel, sin prisa , dejando que la inercia me guiara entre la multitud. Las calles olían a vino barato, sudor.

No había urgencia en mis pasos o ¿si?. Solo un dejarse llevar, pensativo, nuestros pasos nos llevar de un puesto a otro.

-”¿Un burdel…..”, murmurando, mientras se va apagando mi voz.

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17/10/2025, 22:39
Valiant "Lengua de Plata"

Valiant palmeó suavemente el hombro de Sergei y sonrió de medio lado.

Sí, ya sabes. Bebida cara y amor de alquiler, la receta perfecta  de la sordidez, pero, en ocasiones, sienta bien que te cuiden sin juzgarte- suspiró, mirando al cielo con fingido sufrimiento-. Qué dura la vida del barbero ambulante, si el único burdel que va a visitar ha sido cerrado por "razones sanitarias", signifique eso lo que signifique...