Partida Rol por web

Tenebris diebus - El ladrón de humo

Prólogo — Puertas entreabiertas

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22/09/2018, 01:49
Narradora

Prólogo — Puertas entreabiertas

 

13 de Agosto, 1970 — Departamento de Misterios

 

Cuanto más la miraba, más parecía perder su forma y su silueta, deformándose las líneas de madera hasta crear dibujos totalmente diferentes sobre la puerta. ¿O era su imaginación? ¿Un hechizo? ¿A caso seguía dormida y no se había dado cuenta? Le resultaba francamente difícil decirlo incluso estando allí mismo, esperando junto al despacho a ser llamada. Viridian le había mencionado aquella posibilidad por primera vez hacía cerca de un año, tanteando el terreno para un posible traspaso al Departamento de Misterios. Su jefa confiaba plenamente en sus cualidades, pero había mucho más que trabajar antes de poder ser una Inefable, mucho que demostrar. Las preguntas y entrevistas comenzaron cerca de dos meses después de aquello, sucedidas por algunos tests ciertamente peculiares. El asunto se había mantenido en el aire de forma incierta y silenciosa hasta que una carta firmada por Geraldine Lannon había aterrizado en la mesa de su cocina hacía una semana.

Una posibilidad. Una puerta entreabierta.

Y allí estaba a la espera, contemplando aquella extraña puerta de madera que parecía ondear en su sitio, gravitando entre colores fríos y oscuros bajo una luz fúnebre: llena de misterio; llena de incertidumbre. Había algo en aquel lugar, en el noveno piso del Ministerio de Magia, que le ponía los pelos de punta. Era una sensación de intranquilidad que se deslizaba bajo su piel de forma sinuosa dejándole un extraño vacío, como el frío que quedaba al terminar un abrazo. Como el frío que había dejado Fíonn al escabullirse de su cama de madrugada sin decir una palabra. Otra vez. Raine sabía de sobra que entrenaba muy pronto, que tenía otras responsabilidades, y que seguramente, de haberla despertado, ella misma habría encontrado la forma de engatusarlo para retenerlo allí mismo un rato más. Aún así, no podía deshacerse de aquella punzada aguda en el fondo del estómago. Era un día importante para ella, uno quizás decisivo, y tenía demasiado años a la espalda como para saber que las coincidencias casi nunca eran tal. Había algo susurrándole al oído que algo no estaba como debería estar, y quería escucharlo, pero necesitaba la cabeza en su sitio si quería afrontar aquella entrevista con éxito.

Había cosas que iban primero, y otras… Otras debían esperar.

De nuevo, el dibujo que unía la puerta doble pareció cambiar, formando una enredadera que envolvía una calavera. ¿O eran serpientes? ¿Un sol naciente? El silencio era absoluto y abrumador, tan denso que parecía oprimir el lugar. Y entonces, la puerta crujió levemente rompiendo el dibujo en la madera al separarse en dos.

Nadie salió a recibirla. Nadie le dijo de pasara. Sencillamente se entreabrió.

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22/09/2018, 16:35
Raine Doe
Sólo para el director

13 de Agosto, 1970 — Informe parcial de avances

“El mundo es más de lo que vemos o sentimos. Tras minuciosa investigación, había podido concluir que todo lo que existe (e incluso lo que no), tiene un alma, un principio que le da forma y significado.

El flujo de almas es la esencia que sustenta la realidad y de la cual nacemos. Es el inicio de todo, el espíritu de la misma existencia... Por ello, y sin temor a errar, puedo aseverar que la magia del Amor es el nexo de unión común, a toda la creación. La argamasa que mantiene unidas las almas. Nace de la naturaleza propia de los conceptos puros y de su necesidad de encontrar interacciones atractivas entre ellos,​y que confiere estabilidad al Todo.

No obstante, para poder comprender en toda su magnitud este principio, es necesario entender que todas las cosas tienen una sustancia anímica.

Detengámonos un momento, y realicemos un sencillo ejercicio mental. Pensemos en un libro. Cada uno de nosotros, pensará en un libro distinto. Sin embargo, un libro es materialmente un conjunto de hojas de papel llenas de tinta que a su vez forman palabras, pero para que en realidad seamos capaces de afirmar que “existe” como tal, ha de haber un concepto que defina lo que es.

La abstracción de dicho concepto, a nivel cognitivo e intelectual, nos dota de la capacidad de agrupar los comportamientos y estados esperables de dichos conceptos y generar un “ente”, una “idea”...

Por tanto, ese libro que sostenemos en las manos es la suma de muchas facetas, tanto físicas como espirituales, que en su conjunto, forman un libro como tal. Su parte corpórea es la sustancia que genera el mundo material, mientras que su esencia existe a otro nivel, en el “mar de almas”, o plano espiritual donde nacen los conceptos, las ideas y los sentimientos.”

Era momento de dejar de divagar. El hipnótico patrón de aquella puerta, había conseguido captar mi curiosidad investigadora. En las últimas semanas, aquel estado de semi-consciencia, se había presentado más veces de lo común. Demasiadas. En dicho estado, no era capaz de distinguir de forma fehaciente el “Mundo Onírico” o “Mundo de las Ideas”, de su Representación Material… es decir, nuestro plano de existencia. A ese estado intermedio, lo había apodado cariñosamente, aunque de forma científicamente poco rigurosa “Vigilia”.

Se trataba de un concepto, que me resultaba cognitivamente revolucionario, pero que por desgracia, no era original. Había tomado prestado el concepto de antiguos volúmenes, pero la determinación de integrarlos en mis investigaciones era férrea.

Mi mente había viajado a lugares remotos y extraños, acompañada de mis teorías, sueños, y esperanzas más ocultamente enterrados, bajo el inescrutable auspicio de aquella misteriosa puerta.

No era la primera vez que debía someterme a otra serie de baterías de pruebas, tests, y entrevistas. Pero convertirse en Inefable no era un camino fácil y mucho menos al alcance de cualquiera.

Había otras preocupaciones que perturbaban mis sueños y me acosaban en forma de pesadillas. En la quietud de noche y el sosiego de mi alcoba, la fría ausencia de Fíonn, me había generado una intranquilidad semejante a la que comenzaba a sentir en aquellos momentos.

Mi mente era un torbellino de ideas y de sentimientos enfrentados. En las últimas semanas, le notaba distante, preocupado, displicente… dando más prioridad a otros aspectos de su vida, que al nexo que nos unía. Pero ahora, había otros menesteres que requerían de mi absoluta atención.

Cuando el patrón de la puerta varió de nuevo, creí intuir en las vetas, una enredadera que envolvía una calavera. Inmediatamente, y gracias a mi extraordinaria memoria, recordé la clase de herbología de primero, en Hogwarts… el Lazo del Diablo… Aunque, quizás… podría tratarse de serpientes… el patrón no era suficientemente preciso para detallarlo con tanta precisión.

No obstante, lo que si podía aseverar, era que el silencio era realmente opresivo. Cuando la puerta crujió, salté como un resorte del asiento. Aunque me avergonzara reconocerlo, y a pesar de mis años, la soledad me incomodaba y situaciones de ese tipo, me hacían sentir especialmente tensa.

La puerta se abrió y aunque nadie había salido a recibirme oficialmente, tampoco lo esperaba. En mi departamento, era reconocida como una de las agentes de campo con más experiencia y mejor preparadas, pero en esta planta, con tanto que descubrir y conocer… no era más que la novata.

Alisé mi traje de chaqueta y me aseguré de que el plisado de la falda estuviera perfecto, impecable. Doblé metódicamente, casi con precisión milimétrica, mi copia del Profeta, en cuyo interior iba una edición especial del Nosy Crow. La acomodé bajo el brazo, junto al pequeño bolsito de mano, que tan de moda estaba entre las muggles. Quería causar la mejor impresión posible a quien fuera que me estuviera esperando al otro lado. Respiré hondo y traté de relajarme, sentirme segura de mi misma. Raine Doe no se amilanaba tan fácilmente.

“La vida es una obra de teatro que no permite ensayos; por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos”- pensé antes de blandir la mejor de mis sonrisas. "Haz tu magia, Raine. Se la estrella de este circo"- Tenía mis armas, y sabía perfectamente cómo usarlas…

Me acerqué a la puerta, haciendo resonar mis tacones en el suelo, con paso firme y confiado. Estaba preparada para cruzar ese umbral sin retorno en mi vida…

 

Notas de juego

En cuanto a nivel de reglas por el turno, me gustaría realizar una entrada impactante para causar la mejor impresión posible. Entiendo que lo oportuno podría ser una tirada de Apariencia + Etiqueta, junto a los dones activos de Semiveela. Adicionalmente a la tirada, gastaría un PFV temporal, para un éxito automático, en el caso de poder cruzar el umbral y que hubiera alguien al otro lado.

Por otro lado, mi paranoia, hace que me plantee si puede tratarse de una de las jugarretas de mi abuelo. No obstante, una puerta abierta es una invitación a entrar...

"Bienvenido a mi morada. Entre libremente, por su propia voluntad, y deje parte de la felicidad que trae consigo...."

 

 

 

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25/09/2018, 01:00
Narradora

Raine se adentró en la estancia, erguida en su totalidad y llamando a la sangre, a su sangre. Los años le habían enseñado control, mesura, y también cómo mover los hilos con extrema suavidad para ejercer influencia sobre los demás. Como una tejedora experta, había aprendido a formar trampas, si uno quería llamarlas de esa manera, aunque ella no lo considerase tal. Había gente que nacía con ese je ne se quoi inherente en su personalidad, y otros, como ella, que lo heredaban de alguna forma a través de la magia. No siempre había podido o había sabido cómo manejar las cualidades que venían implícitas en su sangre, pero la fortuna había puesto mentores en su camino y ejemplos múltiples a los que seguir, como Viridian. Aquel era un momento tan bueno como cualquier otro para demostrar de lo que realmente era capaz cuando se lo proponía.

Sus pasos resonaron de forma extraña al adentrarse, como si caminase sobre madera en vez de sobre las losas de mármol que reflejaban el fuerte color rojo de su vestido. El sonido viajó hueco, perdiéndose rápidamente en vez de prolongarse lo que debía, acentuando aquella sensación de que había algo incoherente en todo aquello. No tenía lógica o correspondencia, lo que resultaba desorientador, pero muchas cosas lo eran al ser descubiertas por primera vez.

La sala estaba dominada por una fuente baja de varios metros de diámetro, cuya agua permanecía completamente quieta, tanto que por un instante pensó que bien podría haber sido cristal. En el fondo, contra la superficie gris, había monedas que brillaban en función del ángulo de la luz. Le recordaba a una fuente muggle, donde la gente tiraba monedas esperando que sus deseos se cumpliesen. Raine distinguió sickles y knutens, y también algún galeón. Pero sobre todo encontró monedas que no le eran conocidas, ni siquiera del mundo muggle. Sus ojos se movieron entonces para reconocer otras partes de la luminosa estancia: Tanto a derecha como a izquierda, las estanterías ascendían cubriendo las paredes casi en su totalidad con objetos y libros, curvándose al final para formar un techo alto y abombado dominado por una cúpula de cristal que quedaba justo encima de la fuente. Curiosamente, ninguno de los objetos que descansaban en los últimos tramos, casi paralelos al suelo, parecían tener intención de obedecer la ley de la gravedad. A través de la cúpula se filtraba la radiante luz de un sol inexistente, un hechizo, por supuesto. Al frente, más allá de la fuente, varios escalones daban paso a una sección un poco más alzada donde se encontraba lo que debía ser el despacho. Sin embargo, sus ojos no llegaron a explorar aquella zona ya que descubrieron a Geraldine Lannon sentada en la escalerilla. Vestía una túnica ligera color lavanda, muy suave, con adornos plateados. Su pelo quedaba recogido tras las orejas, con una línea perfecta separándolo en dos mitades iguales, dejando el rostro despejado. Sonreía levemente, aunque no parecía mirarla específicamente a ella.

—Bienvenida, señorita Doe. Muchas gracias por esperar tan pacientemente.

Notas de juego

He entendido por la última línea del post que cruza. Si no es así, avísame y corrijo :)

Respecto a la tirada, adelante. Depende de lo que quieras o cómo lo quieras enfocar. Si es meramente al hacer la entrada, basándose meramente en su apariencia, sí, Apariencia + Etiqueta. Si fuese al hablar, Carisma + Expresión. Además, hazme una tirada adicional de Percepción + Alerta, dificultad 6, por favor. Ambas en oculto.

No avanzo más para describir su reacción en base a tu tirada.

 

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25/09/2018, 23:05
Raine Doe

"Gracias a usted, por recibirme en persona. Soy consciente de lo apretada y ajetreada que es su agenda. Estoy a su entera disposición ante cualquier asunto que estime oportuno" -dije mientras sostenía la más dulce de mis sonrisas y hacía una leve inclinación a modo de reverencia.

- Tiradas (2)

Notas de juego

Realizo las tiradas en oculto y quedo a la espera de la reacción.

Voy a gastar un punto de FV temporal para un éxito en la tirada de Apariencia + Etiqueta. Y no se si es posible gastar otro punto de FV temporal  para la tirada de Percepción + Alerta. Se que no es productivo quemar la FV tan rápido, pero la intención es la de causar la mejor impresión posible a Geraldine Lannon.

Listado de Especialidades:

Apariencia -> Rostro Inolvidable

Inteligencia -> Analítico

Hechicería -> No se cuales son las especialidades disponibles.

Investigación -> Buscar

Especialidades de habilidades mágicas, no se cuales están disponibles.


Otra duda que tengo es la relación previa con Geraldine Lannon. Por fechas, sería plausible que hubiera sido profesora de Raine en la Academia Grindwell.


¿Sería apropiado en situaciones como esas, usar Investigación en lugar de Alerta?

Investigación

Has aprendido a percibir detalles que otros podrían pasar por alto y serías un gran detective. Este Conocimiento representa no sólo un buen ojo para los detalles, sino además la capacidad de hacer pesquisas y seguir pistas. 

 

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27/09/2018, 17:23
Geraldine Lannon

La mujer ensanchó la sonrisa sin llegar a despegar los labios, describiendo una línea larga y curva en su rostro, y entonces sí, posó la mirada sobre ella. Tenía unos ojos claros y transparentes que se advertían incluso a distancia, llenos de amabilidad. Era una de las pocas cosas que recordaba con claridad de la que había sido su mentora hacía ya tiempo, y una de esas características imborrables que ni los años podían estropear. Pero la edad le había pasado factura hundiendo líneas en su rostro y otras heridas en su alma. Sin embargo, seguía teniendo ese aire casi maternal.

—Su tiempo vale tanto como el mío, Doe. Pero a veces el momento exacto se hace de rogar.

Hizo un gesto con la mano para que se acercase, levantándose con cierta dificultad y dejando un largo suspiro atrás. Seguía siendo alta y con garbo, pero los pliegues de la túnica disimulaban bien la menudez de su cuerpo. Terminó de bajar las escaleras, encontrándola a medio camino, momento en el que le tendió la mano para estrecharla.

—¿Cómo has estado? —dijo en un tono mucho más familiar y cercano, deshaciéndose de formalismos, y a Raine le quedó claro que se alegraba de forma genuina por tenerla allí presente.— No he podido evitar seguir tu trayectoria dentro del Ministerio de cerca. Elegiste un camino singular, desde luego. Espero que lo hayas disfrutado.

Notas de juego

Técnicamente sólo se puede gastar un punto de FdV por turno. En este caso no estamos en combate, pero sí que coinciden ambas acciones con la entrada de Raine y dentro del mismo post, así que no, sorry.

Creo que depende de varios factores y de lo que sea que yo esté poniendo en tu camino (que normalmente no sabes lo que es hasta que no pasas la tirada). En este caso en concreto, dado que Raine está en un lugar nuevo e imagino que está prestando atención a su alrededor, podría valer Investigación. Pero generalmente considero que Investigación es una habilidad mucho más activa (la persona decide Investigar) mientras que alerta es más pasiva (estás en una conversación y de repente notas algo extraño). Así que aquí me vale :)

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27/09/2018, 22:10
Raine Doe
Sólo para el director

Cuando Geraldine Lannon, hizo el gesto para que me acercara , me apresuré a hacerlo.

Mi primera intención, fue la de ayudar a la veterana bruja a ponerse en pie; pero si algo había aprendido de ella, en los años en los que había recibido sus lecciones era a ser autosuficiente. Su apariencia había cambiado levemente, de como la recordaba, pero había cosas que el inexorable avance del tiempo, no podía medrar.

Ese aura maternal que desprendía, seguía intacto, como siempre. La veterana profesora, no había participado en las Guerras, ni había tenido familia propia, a diferencia de su gemela. Solía volcar todo su "instinto maternal" con sus alumnos, a los cuales aleccionaba y educaba como si fueran sus propios hijos.

Nos encontramos a medio camino en la escalera, y aunque sabía que estaba saltándome el protocolo, estreché su mano y la acerqué cariñosamente a mí, para darle un rápido, pero cálido abrazo. Me separé de ella, manteniendo la sonrisa y ella respondió con un tono mucho más familiar y cercano. Observo a mi alrededor, oteando con mi ojo entrenado, de hábil investigadora, acompañado de mi innata curiosidad científica.

"Todo bien, Prof... digo... Geraldine" -dije con aire inocente, ya que ver a mi antigua profesora, hacía que volviera a sentirme una joven nerviosa y con casi todo que aprender. "Viridian, como algunas pociones: algunos días tendría que llevar una etiqueta de 'manejar con cuidado'. Pero es una gran Jefa y he aprendido muchísimo bajo su tutela. El trabajo de campo es interesante y la verdad es que no tengo queja alguna. He tenido oportunidades de ampliar mis conocimientos, pero sabes perfectamente, que mi verdadera pasión es la investigación" -dije en tono distendido y alegre, como si hablara con una vieja amiga.

"Me alegra saberlo. Si, es un camino atípico para la carrera promedio que suelen elegir otros magos" -respondí sinceramente. "Muchos sueñan con sus insignias de aurores, pero hay otros menesteres que realizar y que son igualmente importantes. He disfrutado mucho estos años y espero seguir haciéndolo sea cual sea, el puesto que desempeñe"- aseveré con seguridad y confianza en mi misma. "17 de Enero de 1946: Convierte tu pasión en tu profesión y no tendrás que trabajar nunca" -apostillé seguidamente. La profesora Lannon, aquella mañana había llegado tarde a clase, algo muy inusual en ella. Eran fechas convulsas para el mundo mágico y el muggle. Su discurso de primera hora de la mañana caló muy profundo en mi y gracias a mi memoria cuasi-perfecta, podía recordad detalles con claridad meridiana.

¿Recuerda? - dije mientras la miraba a los ojos algo nerviosa. Aquella miranda penetrante y profunda hacía que uno sintiera como si escrutaran en lo más profundo del alma.

 

- Tiradas (1)

Notas de juego

En este caso, creo que la especialidad no es aplicable, ya que no estoy "buscando detenidamente", sino que estoy observando la habitación superficialmente, ya que hay muchas cosas que despiertan mi atención y curiosidad "científica".

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29/09/2018, 22:26
Geraldine Lannon

Todos tenemos nuestros días malos —dijo ante el comentario de Viridian, guiñándole un ojo con complicidad.— Pero, desde luego, Viridian no seguiría en su puesto si no supiese exactamente lo que hace. La Ley es la Ley, y todos son conscientes de ella, pero las criaturas no tienen ni idea de que lo que están haciendo está… mal. En su mayoría, claro. Pero supongo que no hace falta que lo repita.

Hacía falta una sensibilidad particular para lidiar con las criaturas mágicas. Muchos magos no entendía, o no alcanzaban a ver que también eran parte de aquel mundo, un mundo que se había sido forjado mediante la voluntad de los seres humanos y no del resto. No todo el departamento seguía esa filosofía visionaria, claro. Ni siquiera la mayoría, pero Viridian intentaba hacerla cumplir a veces de forma demasiado insistente, lo que le había fraguado no pocas enemistades. Pero era lo que era, y Raine había aprendido a navegar a través de todo aquello.

La bruja se movió alrededor del estanque con parsimonia, escuchándola hablar de sus experiencias, y Raine pudo observar mejor lo que había a su alrededor. Había objetos y libros que reconoció de inmediato, como la amplia colección de Aglaè Caron y los orígenes de la magia, o una exquisita recordadora que descansaba sobre un cojín morado. Pero también muchos que le resultaban poco familiares a la par que curiosos. Además, uno nunca podía estar del todo seguro qué era parte de la decoración y qué ocultaba habilidades sorprendentes. Pero sí notó algo peculiar: desde que había llegado, sobre el escritorio, una pluma garabateaba en el aire sobre un pergamino flotante. Cuando ella dejaba de hablar, a los pocos segundos también lo hacía la hermosa pluma de faisán. Estaba casi segura de que estaba transcribiendo su conversación, y no pudo evitar preguntarse quién más estaría escuchando en aquel lugar. Había cuadros, por supuesto...

Al mencionar su propia cita, Geraldine alzó el mentón despegando los labios, pensativa durante un instante hasta que finalmente asintió.

Ah, tiempos turbulentos fueron esos. Por suerte quedaron atrás. —Se detuvo mirando el agua, las manos entrelazadas a la espalda, y una de sus múltiples arrugas se pronunció más en su ceño.— Lamentablemente ya no puedo decir que esté de acuerdo con esa frase, aunque tiene un valor sentimental particular para mí. El trabajo sigue siendo trabajo después de muchos años, y aunque vaya de la mano de la pasión, la esperanza y lo mejor que podemos ofrecerle al mundo… Hay cosas que cobran un peaje adicional durante los años.

Por un instante, aquel recuerdo pareció empañar la conversación, pero Geraldine no permitió que durase más de lo necesario, consciente de que Raine no lo había mencionado con aquella intención. Le dedicó una sonrisa amable, ladeando la cabeza ligeramente.

Pero no es eso por lo que estamos aquí hoy, ¿me equivoco? Hoy hablamos de tu pasión, la cual se acompasa con lo que hacemos en este Departamento. ¿Qué crees que hacemos en este Departamento, Raine?

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30/09/2018, 10:10
Raine Doe

La sensibilidad de Viridian y su buen hacer era algo que estaba más allá de toda discusión. Uno no ostentaba la Dirección de uno de los Departamentos más grande,s durante más de 40 años, si no conocía a la perfección lo que estaba haciendo y sobre todo, si no tenía los contactos adecuados.

Por muy bueno que se fuera en algo, la política ministerial siempre resultaba compleja… Para el ojo poco entrenado, podría parecer caótica, convulsa… una vorágine de puestos, cargos, ascensos… Pero en su interior, moraba una verdad aún más inquietante… El aparente Caos no era un foso… No… El Caos es una escalera. Muchos han intentado subirla pero han fallado y nunca lo intentan de nuevo. La caída los destruye. Y a algunos se les da la oportunidad de subir. Se niegan, se aferran a la tradición, la sangre o sus propias ilusiones. Pero solo la escalera es real. Escalar es todo lo que queda.

Viridian, al igual que Lannon, había jugado al “Juego” y seguían en él tras muchos años...

Observaba a mi antigua profesora, empleando toda mi capacidad analítica en discernir el más mínimo resquicio entre sus expertas defensas. Mi admiración por ella, era sincera. Era plenamente consciente de que gracias a sus dotes legeremánticas, mi mente podía estar siendo sondeada al más profundo nivel. No era “rival” para ella, ambas lo sabíamos;, por lo que ni me molestaba en tratar de aplicar mis rudimentarios conocimientos de Oclumancia. Tratar de emplearlos, podría entenderse como que tenía algo que ocultar y ese no era el caso…

“Atesoraré tu reflexión y la tendré muy presente” - apostillé a su comentario sobre cómo la percepción de nuestra “realidad” no permanece inmutable a través del inexorable devenir del tiempo. Yo misma, echando la vista atrás, reconocía mis pueriles sueños de juventud… Ya no era la misma chiquilla idiota y frágil que entró en Hogwarts. Ahora era toda una mujer, hecha y derecha, que sabía lo que quería y que estaba dispuesta a luchar cuanto fuera necesario por alcanzar sus metas.

“Existen numerosos rumores y habladurías sobre las atribuciones de este Departamento; tantas y tan absurdas, como los oídos dispuestos a escucharlas. Lo único que puedo aseverar, es que aquí se realiza una importante labor, dado su carácter de absoluta confidencialidad. Los Inefables, sin lugar a dudas, deben ser agentes polivalentes y su lealtad a este Ministerio, estar más allá de la más mínima duda” - expliqué con seguridad y plena confianza. “Este departamento se nutre de mentes afiladas, despiertas y capaces” -fue entonces cuando iba a ser yo, la que se moviera alrededor de la fuente.

“Una colección, realmente impresionante, Geraldine. Ese incunable de Aglaè Caron, debe ser una pieza increíble y de valor incalculable. Me encantaría poder ojear los grabados originales” -un paso más. “La recordadora, sobre el cojín morado, tiene una manufactura exquisita. Ya no se fabrican así hoy en día… diseño victoriano… ¿primer cuarto del XIX?” - me atreví a preguntar, basándome en mis sólidos conocimientos sobre Teoría Mágica. Aunque mi especialidad no era la tasación de objetos encantados, si los había estudiado con interés. Proseguí en mi lento deambular alrededor de la fuente.  “Pero lo que de verdad ha captado mi atención, es esa delicada y preciosa Vuelapluma del escritorio, que trabaja de forma tan diligente… una auténtica maravilla. ¿Transcribe cualquier idioma mágico o muggle?. Por supuesto, esto es estrictamente confidencial." - inquerí con auténtica fascinación, por los tesoros que había descubierto de un simple vistazo en aquella sala.

 

Notas de juego

Me he tomado alguna leve licencia descriptiva sobre los objetos, para no sobrecargar el turno con tiradas. Espero que no suponga ningún problema.

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02/10/2018, 06:33
Geraldine Lannon

Geraldine escuchó y asintió levemente conforme Raine hablaba, dejando entrever sorpresa a la vez que un atisbo de satisfacción ante la capacidad de observación de la mujer. Dejó que caminase e hiciese a placer en los alrededores, sin ponerle trabas y sin esperar nada al mismo tiempo. Parecía, en definitiva, complacida con su actuación y su despliegue de conocimiento. Allí, de entre todos los lugares del Ministerio, podía ser quien era y, seguramente, debía. Potencial significaba oportunidades, y por ello precisamente había cruzado la puerta.

Me alegra enormemente comprobar que sigues teniendo el ojo avizor que solías para los detalles. Eso siempre se te ha dado muy bien, y asumo que es una de las cualidades que te ha llevado a estar donde estás.

Lo dijo con una sonrisa y esa huella impresa de amabilidad en el tono. Sin embargo, a Raine le quedó la creciente sensación de que faltaba un “pero”.

También has sorteado elegantemente mi pregunta al desconocer la respuesta. No esperaba menos. Aunque no negaré que me habría gustado que te aventurases con algo más allá de lo obvio. No obstante —prosiguió, alzando una mano con delicadeza—, has dado con un punto muy interesante: lealtad. Verás, Raine, pertenecer a este Departamento va más allá de la lealtad. Es una lealtad impuesta, algo que va mucho más allá de tus principios o de quién eres. Quién eres ahora cambia en el momento en que te conviertes en una Inefable y… Lamentablemente no puedo expresar cuánto.

Suspiró profundamente, permitiendo que el aire de sus pulmones escapase de forma progresiva mientras la miraba con fijeza. Enfatizaba sin palabras la relevancia de aquella conversación y, en especial, de aquel momento.

Una de las principales razones por las que no verás a gente joven en este departamento no es por falta de talento. Hay magos jóvenes y muy, muy capaces. El problema es que una vez pones un pie aquí, ya no hay vuelta atrás. No hay forma de no-conocer lo que ya se conoce, ni siquiera con magia muy avanzada: siempre queda un riesgo que el Ministerio no está dispuesto a tomar. Sería realmente cruel e imprudente por nuestra parte atar a alguien tan joven que no comprende la extensión de lo que está haciendo. No hay despidos; no hay renuncias; no hay vuelta atrás. Si te conviertes en una Inefable, serás una Inefable hasta el día en que mueras.

Tras la gravedad de aquellas palabras, guardó silencio de nuevo, escudriñando en sus ojos como si quisiese averiguar cada pensamiento que se alojaba en su interior, cada emoción que vibraba bajo la piel y los huesos. Raine se percató muy lentamente de que los tenues sonidos que ambientaban la escena —el rasgar de la pluma, los mecanismos internos de un reloj oculto, etc.— se habían apagado paulatinamente hasta desaparecer. Entonces Geraldine extendió la mano señalando el estanque de agua cristalina e inmóvil, invitándola gentilmente a mirar en su interior.

 

Notas de juego

Nada, no hay problema ^^

Hazme una tirada de Percepción + Consciencia, por favor, para cuando Raine mire el agua.

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03/10/2018, 23:15
Raine Doe

En las palabras de mi antigua profesora, podía atisbar, a pesar de su amabilidad un "pero" y aquello no era buena señal. Debía de haber dejado escapar algún detalle. Sin embargo, parecía haber pasado su exigente escrutinio; aunque no como me hubiera gustado. Más, sólo podía aprender de los errores y proseguir hacia adelante.

Atendía a sus palabras, tratando de empaparme de las sensaciones que transmitía. La gravedad de las mismas, dejaba entrever que mi destino estaba siendo escrito en aquellos instantes.

"Una vez pones un pie aquí, ya no hay vuelta atrás.... una vez pones un pie aquí, ya no hay vuelta atrás... una vez pones un pie aquí, ya no hay vuelta atrás" -las palabras martilleaban en mi mente. La tensión era tal que se podía cortar con un cuchillo... mi corazón latía desbocado en el pecho y notaba como se me erizaba el vello por la adrenalina segregada a borbotones... la calma antes de la tempestad... Incluso los sonidos de la habitación parecían atenuarse sobrecogidos por la gravedad del momento. Los ojos de Lannon, se clavaban en los míos, escrutando en lo mas profundo de mis entrañas.

Pero no iba a dejarme amedrentar. Era la senda que había elegido y nada me apartaría de ella. Nunca me había asustado el trabajo duro y mis métodos, aunque poco convencionales solían dar sus frutos. Tenía que hacer lo que mejor sabía hacer, confiar en mis posibilidades y ser yo misma.

Sostuve la mirada, reafirmándome en mis propias convicciones e insuflándome valor. No estaba dispuesta a que hicieran quebrar mi determinación, ni vacilar mi voluntad. Raine Doe no se amilanaba así como así. Como agente de campo, había tenido que hacer frente a terrores que habrían hecho retroceder a no pocos aurores... Geraldine tenía razón... "What Has Been Seen Cannot Be Unseen"... En las quietud de la noche, algunos de esos horrores de tiempos pasados, acudían a quebrar mi descanso... Como hábil duelista, entrenada personalmente por la Primera Varita de Gales, había forjado a fuego mi templanza... No, no iba a vacilar, no iba a retroceder, rendirme ni abandonar.

Busque con la mano, el pequeño medallón de plata que llevaba siempre al cuello. El diseño, aunque de materiales simples, era intrincado y conjugaba varias de las más poderosas runas de protección que conocía. Aunque carecía de efectos mágicos reales, pero era un poderoso foco guía personal... Un tótem...

Un tótem, no es más que un objeto físico, cuya existencia es completamente transparente para su Dómitor. Un objeto con el que se está completamente familiarizado, peso, dimensiones, comportamiento, densidad... Cuando una persona es consciente de que está soñando, puede alterar los objetos y su entorno con toda libertad. Y el pequeño medallón, me servía para ser consciente de cuando me hallaba en los límites de la "Vigilia"...

Por regla general, no somos capaces de ver ni de entrar en la "Vigilia". Es como si se tratara de una dimensión paralela que existe a un nivel diferente, a uno puramente conceptual... Sin embargo, en algunos lugares la barrera que separa ambos mundos es mucho más frágil, y en ciertos momentos, si concurren las circunstancias adecuadas, es posible que se abran pasajes de entrada por los que caer en ella. Estas “puertas”, si se pueden llamar así, no tienen nunca una forma definida. Pueden ser prácticamente cualquier cosa, desde unas ruinas de piedra a una simple moneda antigua...

Aquella fuente, disparaba todas mis alarmas internas... Respiré profundamente, tratando de tranquilizarme. Y haciendo caso a la indicación de Geraldine Lannon, me dispuse a enfrentarme a lo que pudiera hallar "al otro lado del espejo", en las profundidades de la "Vigilia"...

 

- Tiradas (1)

Notas de juego

Lo indiqué en la tirada, pero lo pongo por aquí también. 1 Punto de FV para la tirada de ver "al otro lado"...

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11/10/2018, 03:07
Agua

Los ojos claros de Raine se centraron en la luminosidad del agua, ahondando en la superficie y los reflejos de las diferentes monedas, y en la sombra que su propia figura proyectaba. No pudo decir cuánto estuvo mirando antes de que la superficie comenzase a ondear, como si hubiese corriente. Le pareció que las pequeñas olas se movían en una sola dirección, dibujando formas oscuras, pero pronto descubrió que la marejada se dispersaba sin control, haciendo difícil deducir desde dónde provenía. Como muchas otras cosas en aquella estancia, era extraño y transmitía una sensación desconcertante e incierta. Cuánto de ello era realidad y cuánto se encontraba en su mente era una pregunta a la que probablemente jamás encontraría respuesta.

Las olas fueron cogiendo una cadencia estable, y la estampa se fue concentrando como si fuese un dibujo en movimiento, con trazos gruesos y firmes, mezclando claros y oscuros, y emborronando todo lo que caía fuera del límite del estanque. Olvidó donde estaba, con quién estaba, por qué estaba. Su atención se vio absorbida por la tentación del vacío, de la profundidad. Algo dentro de ella tiraba hacia lo desconocido casi de forma irremediable. Fue entonces cuando comenzó a ver, de nuevo, sin tener la certeza de si eso era lo que debía ocurrir pero con el coraje de enfrentarlo de todos modos.

Surgió de a poco; la oscuridad se concentró en diferentes brotes poco a poco, alargándose y retorciéndose como serpientes unos sobre otros… Raine podría haber deslizado los dedos, la mano, el brazo y después el cuerpo entero hasta convertirse en aquella misma silueta.

¿Qué secretos se habrían escondido en su interior? ¿Qué historias habría podido contar?

Las preguntas quemaban en su lengua mientras la inmensa silueta crecía e inundaba sus ojos. Pero su mente, voluble como el agua, desechó aquella fascinante curiosidad cuando las sombras se comprieron tras un repentido estallido, ocupando tanto espacio su propia mano. No entiendió por qué, pero aquello le enfureció. Contemplar aquella pequeña porción despertaba en ella un odio irascible que hacía vibrar su ser. Aquella pequeña porción parecía… querer liberarse. Parecía contenida, agonizante, como si necesitase de algo más que no se encontraba allí. Raine podía notar la impaciencia crecer en su pecho tanto como en aquella silueta oscura. Había algo gestándose a su alrededor, algo antiguo pero también nuevo, unido por delicados hilos cobrizos, como una tela de araña. Sabía que los había visto alguna vez; tenía la certeza absoluta pero, sencillamente, su mente se veía incapaz de recordar dónde: exactamente como tener la solución en la punta de la lengua y verla deslizarse entre los dedos sin solución.

Tampoco duró mucho, aunque en el fondo podría haber durado cientos de años.

Brevemente, recuperó la visión del agua, de las olas insonoras y los tenues reflejos que yacían en su interior. Pero aquello duró poco, como cualquier otra cosa preciada en su vida. La negrura de las sombras volvió a absorberla tirando de sus entrañas...

                     … una masa ansiosa, un nido de serpientes se removía, y cada moneda era un ojo centelleante y dispar que evitar. No podía escuchar su siseo en aquel abrumador silencio, un siseo de advertencia y peligro, pero estaba allí presente. Podía notarlo en su piel, erizándose. Era un nudo en el fondo de su estómago, un sudor frío en su espalda, un susurro cálido y conocido que debía resultarle agradable pero que sólo hizo que quisiese alejarse de allí. De nuevo, sentía que reconocía aquella sensación sin llegar a reconocer el qué. Era frustrante…

… y siguió… cada vez menos consciente...

como en un mal sueño dentro de otro sueño, demasiado lejos de todo lo comprensible…

Notas de juego

1/2

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11/10/2018, 03:10
Geraldine Lannon

Y despertó.

Como un ancla hacia el cielo, la mano de Geraldine se posó sobre su hombro con suavidad, y el efecto fue un tirón en su subconsciente seguido de vértigo y náuseas. Durante los primeros segundos sólo pudo ver la claridad blanquecina del lugar. No se encontraba bien, ni física ni emocionalmente. Las sensaciones bullían como un caldero al fuego, con una miríada de ingredientes que no debían ir juntos. Podía notar su propia naturaleza revelándose en contra de todo lo que había aprendido, pero sobre todo, se sentía desconcertada. ¿Qué había pasado?

Era como despertar, sabiendo que había soñado algo pero incapaz de retener entre sus dedos qué era. Las imágenes estaban dispersas, como si alguien hubiese tirado un jarrón de agua sobre un dibujo de acuarelas. Veía los colores, las sensaciones, algo profundo que había tocado su interior... Pero no podía decir el qué.

Siéntate, por favor —pidió con gentileza Geraldine, y la idea sonó realmente apropiada.

Tras ella había aparecido una cómoda butaca orejera color lavanda, y la mujer la guió para sentarse, dejando una caricia en su pelo. No había sido exactamente como mirar en una bola de cristal; ni de lejos. Había sido peor que eso. Había mirado, pero algo también había mirado dentro de ella. Quería entender, pero necesitaba descansar la cabeza unos instantes, recobrar el sentido.

Has aguantado muy bien. Muchos terminan en el suelo o pierden la consciencia —comentó tras un tiempo prudencial, dedicándole una sonrisa.

Notas de juego

2/2

Imagino que me vas a pedir alguna tirada para descifrar algo de lo que hay ahí. Ahora mismo Raine no sabría ni por dónde empezar a coger el asunto. Lo que sí puedes hacer es tirada de Inteligencia + Teoría mágica (dif. 8) para sacar más información sobre qué es la fuente y qué ha hecho. Siéntete libre de hacer tus propias pesquisas e interpretaciones, y conforme vaya avanzando la partida, ya te pediré tiradas para que vaya atando cabos :)

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11/10/2018, 23:37
Raine Doe

Mis ojos se fueron abriendo paso lentamente a través del delgado velo que separaba la "Vigilia" de nuestro mundo... Nunca antes, había tenido una visión tan preclara y de tanta intensidad como la que se me mostraba en aquel momento. Sobre la superficie del agua, comenzaron a formarse pequeñas crestas y ondas, que abotargaban mis sentidos. No podía distinguir con certeza a pesar de mi tótem, cuanto de verdad y cuando de "sueño" contenía aquel instante...

Las sensaciones iban y venían en una vorágine infinita. Pero mi mente aguda y afilada, analítica, trataba de buscar y encauzar un orden lógico en el Maelstrom de ideas... Me sentía como el prisionero de aquella antigua alegoría... 

"Imaginemos una caverna... un espacio cavernoso, en el cual se encuentran un grupo de hombres, prisioneros desde su nacimiento por cadenas que les sujetan el cuello y las piernas de forma que únicamente pueden mirar hacia la pared del fondo de la caverna sin poder nunca girar la cabeza. Justo detrás de ellos, se encuentra un muro con un pasillo y, seguidamente y por orden de cercanía respecto de los hombres, una hoguera y la entrada de la cueva que da al exterior. Por el pasillo del muro circulan hombres portando todo tipo de objetos cuyas sombras, gracias a la iluminación de la hoguera, se proyectan en la pared que los prisioneros pueden ver.

Estos hombres encadenados consideran como verdad las sombras de los objetos. Debido a las circunstancias de su prisión se hallan condenados a tomar únicamente por ciertas todas y cada una de las sombras proyectadas ya que no pueden conocer nada de lo que acontece a sus espaldas.

Pero... ¿que ocurriría si uno de estos hombres fuese liberado y obligado a volverse hacia la luz de la hoguera, contemplando, de este modo, una nueva realidad?." -así me sentía en aquellos confusos instantes...

Estaba contemplando una realidad más profunda y completa... ya que ésta es causa y fundamento de la primera que está compuesta sólo de apariencias sensibles. Había sido obligada a encaminarme fuera de la caverna, a través de una áspera y escarpada subida, apreciando una nueva realidad exterior...

Ahora, traída de vuelta por la mano de Geraldine Landon, mi mente trataba de sobreponerse a la titánica labor de "volver dentro de la caverna"... poniendo a prueba los límites de mi propia cordura... No obstante, sentía que en mi interior, algo había cambiado... Mi mente luchaba por almacenar y recordar cada ínfimo... cada nimio detalle de la experiencia gracias a mi excepcional memoria eidética... Analizaba cada retazo de información, cada imagen, buscando un patrón, que me permitiera destilar cada gota de sabiduría oculta en aquellas dispersas visiones...

"Gra.. gracias..." -dije mientras me dejaba caer pesadamente sobre la butaca, pero tratando de mantener la consciencia y la compostura. "Necesito un segundo para poner en orden mi cabeza..." -comenté sinceramente mientras la agitaba suavemente de lado a lado, tratando de reponerme del aturdimiento. "He visto muchas cosas..." -añadí con un leve tartamudeo debido a la sobrecarga sensorial. "Pero estoy bien..." -acaricié suavemente la mano, que tan gentilmente, había mesado instantes antes mis cabellos...

- Tiradas (1)

Notas de juego

Raine es especialista en pensamiento analítico, además posee una memoria prodigiosa y es especialmente habilidosa a la hora de encontrar la forma en que las piezas más pequeñas se unen en un todo cohesionado... (Enigmas 3). Cada hebra se une en el gran tapiz de la respuesta.

Aguardaré el desarrollo de la trama para conocer más... hype al máximo! ^^

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16/10/2018, 00:07
Geraldine Lannon

Geraldine le dejó espacio más que suficiente bajo una atenta mirada que parecía comprender muy bien por lo que estaba pasando, quizás por haber visto a muchos antes pasar por aquel mismo estado, o quizás porque ella misma había estado en esa posición. Lo más probable, una combinación de ambas. Con un gentil movimiento de su varita y un susurro quedo, atrajo hacia ellas una tetera que humeaba silenciosamente y un juego de tazas, acompañado por una caja de galletas. El conjunto sobrevoló la sala con gracia, quedando sostenido en la nada a su vera. Mientras, la mente de Raine bullía sin sonido alguno, como la propia tetera.

¿Qué era todo aquello? ¿Qué podía significar? ¿Eran retazos del futuro o tan sólo una posibilidad? Parecían fragmentos partidos de un sueño, pero en su conjunto formaban una extraña composición, como una manta tejida por cientos de pedazos de muchas otras. Era su propia obra, y a la vez era un recordatorio de muchas más. Sin embargo, no había manera de poner dichas cosas en orden sin saber su contexto, y en aquel momento, sin referencias y sin aliento, su mente se disipó hacia otro lugar. No tenía del todo claro qué era aquel objeto, aquel estanque de agua cristalina, aunque habría puesto la mano en el fuego diciendo que tenía inteligencia propia o, como poco, voluntad. Siempre se escuchaban rumores de toda clase sobre lo que ocurría o dejaba de ocurrir dentro de aquel departamento, algunos francamente absurdos y otros difíciles de creer (aunque cada vez parecían más probables). Su mente enseguida empezó a poner piezas juntas. Había algo en su composición, en la forma de actuar sobre ella que no dejaba de recordarle a un pensadero. No le cabía duda de que, de alguna manera, había indagado dentro de sus pensamientos y de su pasado; seguramente una forma «sencilla» de examinar a la persona más allá de sus habilidades. Pero, ¿qué había visto a cambio? ¿Podían ser fragmentos de todo lo que aquel objeto había recopilado durante años, décadas y posiblemente siglos? Esa era la parte que no podía descifrar, no al menos hasta que no le diese sentido a todo lo demás.

No lo pienses demasiado —susurró la jefa del Departamento con amabilidad.— Puede que se quede contigo un par de días, pero después la sensación se va apagando. No desaparece, pero no… Quema —explicó tras un instante de consideración.

Con un gesto suave, la tetera sirvió una taza de té que Geraldine asió con sus dedos largos y nudosos: la estancia se inundó con un inconfundible aroma a jazmín. La invitó por si quería hacer lo mismo.

Te recomendaría que lo escribieses. No por temor a que vayas a olvidarlo sino porque a veces, dejar fluir los pensamientos y las impresiones ayuda.

Notas de juego

Aguardaré el desarrollo de la trama para conocer más... hype al máximo! ^^

Me alegro! Disculpa que haya tardado unos días en contestar.

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17/10/2018, 19:28
Raine Doe

Analizar debidamente la naturaleza mágica de la misteriosa fuente y del agua que contenía no era algo que pudiera hacer a la ligera. Necesitaría un concienzudo análisis y de toda mi pericia, para poder formular un informe detallado. No obstante, había hechos que habían captado mi curiosidad y avivado mi sed de conocimiento.

"Cuando se quiere conocer algo realmente, debemos transformarnos en ello. El truco consiste en no perderse a uno mismo en el proceso" - las palabras del Profesor Bailey acudieron en mi auxilio en esos momentos. Nunca antes me habían parecido más ciertas sus perlas de sabiduría.

En algunas contadas ocasiones, la magia que rodea a un objeto es tan intensa y su proximidad a la "Vigilia" es tan infinitesimal que el propio objeto, es capaz de tomar consciencia de si mismo. A diferencia de los efectos de animagia, este suceso tiene implicaciones mucho más profundas a diversos niveles. El ejemplo más significativo y notorio de esta clase de "artefactos" era un viejo y notorio "habitante" de Hogwarts. Todos los alumnos de Hogwarts habíamos pasado por el imparcial escrutinio del Sombrero Seleccionador. El artefacto, no sólo tenía consciencia de si mismo, sino que además era capaz de analizar de forma empática a su portador y emitir sus propios juicios de valor. Un ejemplo perfecto.

El artefacto que acababa de sondearme mentalmente, a diferencia del Sombrero Seleccionador, realizaba una intrusión mucho más profunda. Tenía mis teorías, pero no dejaban de ser más que eso... teorías... Lo importante no es el contenedor, sino lo que contiene... Albergaba profundas sospechas de que la clave estaba líquido elemento. El artefacto, me recordaba al funcionamiento de un Pensadero. Un objeto íntimamente ligado a la "Vigilia" en la que el usuario era capaz de volcar parte de su propia conciencia... "y podría proyectar sus propias sombras en la pared de la cueva" - en una clara referencia al "Mito de la Caverna".

Estaba completamente segura de que la desorientación que estaba sufriendo, no eran más que los efectos secundarios del invasivo sondeo mental. Creía firmemente que el artefacto permitía acceder a recuerdos, de antiguos usuarios, que podían remontarse años, décadas o posiblemente siglos atrás... en un rito iniciático de los Inefables. ¿Cuantas mentes abrían sido sondeadas y analizadas? ¿Cuantos recuerdos albergaría? ¿Serían sólo ecos del pasado? O gracias a la "Vigilia", se podrían entrever los delicados hilos de las Nornas...  "Una vez pones un pie aquí, ya no hay vuelta atrás.... Una vez pones un pie aquí, ya no hay vuelta atrás...." -de nuevo, las palabras de Lannon volvieron a martillear mi cabeza...

En mi fuero interno, me sentía extraña, desconocía con certeza cuales serían los costes de la decisión que había tomado, pero no me arrepentía. "No hay forma de no-conocer lo que ya se conoce, ni siquiera con magia muy avanzada: siempre queda un riesgo que el Ministerio no está dispuesto a tomar... no está dispuesto a tomar... no está dispuesto a tomar..." -otra vez, el eco de las palabras de Lannon golpeaban en lo más profundo de mi ser.

Nuevamente, sus palabras me sacaron de mis divagaciones. Estaba convencida de que mis pesquisas iban en la dirección correcta. El sondeo dejaría "cicatriz"... no desaparece, pero no... quema... Como si un rayo se hubiera abierto paso a través de mi consciencia y dejado marca en lo más intrínseco de mi ser...

​"Gracias, Geraldine. Tomaré una taza" -dije para proceder a alargar torpemente la mano en dirección a la tetera. Esa esa la diferencia radical entre los artefactos y los objetos animados mágicamente. El uso y manejo de artefactos era sustancialmente más peligroso.

"Así lo haré" -miré a mi alrededor, buscando cálamo y tinta, aún algo aturdida, por si las palabras de Lannon era una sugerencia futura o una recomendación con cariz inmediato. "Tengo muchas preguntas... y supongo... que a todos los que hemos pasado por ello, nos ocurre... ¿cierto?." -empleando la primera forma personal del plural, le daba a entender que pensaba que ella también había pasado por lo mismo y trataba de apelar a su empatía, para arañar cada mínimo ápice de información. También sabía, que era muy probable que la Directora del Departamento, prefiriera dejarme madurar las preguntas, fluir los pensamientos y analizar las impresiones.

Traté de recobrar la compostura, y sentarme de una forma más apropiada. Me había dejado caer pesadamente en el asiento y era momento de recobrar las buenas formas, ahora que el entumecimiento mental se iba disipando poco a poco. Me senté más al borde del asiento, con las piernas cruzadas y mis manos apoyadas grácilmente sobre las rodillas. Buscaba una mayor proximidad a mi antigua tutora y un retener ese ambiente relajado y distendido del que ambas parecíamos estar disfrutando.

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19/10/2018, 20:04
Geraldine Lannon

La Inefable dejó que una sonrisa significativa se deslizase en sus finos labios a modo de respuesta, quizás porque no podía contestar verbalmente, o tal vez porque, en realidad, no hacían falta más palabras para que Raine entendiese. Se llevó la taza a los labios, dejando que el gesto ocupase el silencio durante unos segundos. Mientras, el juego seguía flotando grácilmente a su vera; una magia que reflejaba la personalidad de su portadora. A primera vista las cosas podían parecer similares, pero cada mago y bruja poseía sus toques distintivos, sus fuertes y sus puntos débiles. Geraldine era meticulosa, cuidadosa, y portaba una elegancia y dignidad que no era tan frecuente como cabría esperar. Cuando sostenía su varita lo hacía sin fuerza y de una forma muy específica, dando la sensación de que tan sólo era una extensión de sus propios dedos. Con esa misma delicadeza sujetaba la taza de té.

Nadie en su sano juicio pondría en entredicho tus habilidades, Doe, y dudo que algo inusual vaya a salir a relucir tras nuestra conversación. —Por la forma en la que enfatizó la última palabra, Raine supo perfectamente que no se refería tan sólo a las palabras, las cuales, de hecho, tampoco habían sido tantas. Uno podía decir mucho con nada, y era sumamente fácil confundirse. El lenguaje, después de todo, era un método de comunicación con muchas fallas. —En cualquier caso, como ya habrás podido deducir, procedemos siempre con suma precaución. En las próximas semanas se te asignará una tarea como parte del Departamento de Misterios, y en base a ello se tomará una decisión. No obstante, quiero que aproveches para meditar lo que hablamos al principio.

Sus ojos claros se fijaron en ella como dagas, penetrando más allá de lo que uno podía apreciar. Reflejaban severidad y también advertencia. No era algo que uno debiese tomarse a la ligera.

Es una carga pesada, y una carga que llevarás para toda la vida: no lo olvides. Y si decides aceptarla… —dejó la frase flotando en el aire durante unos instantes— estoy segura de que también disfrutarás enormemente de los entresijos que se esconden tras esta puerta. Será tu decisión cruzarla o no.

Soltó la taza, la cual quedó flotando junto al resto del juego, y se levantó con ceremonia plisando la tela de su túnica al hacerlo. Le tendió la mano para estrecharla.

Ha sido un verdadero placer volver a verte, Raine Doe.

Notas de juego

A no ser que Raine tenga alguna pregunta urgente que no pueda esperar, te toca el último post :)

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21/10/2018, 01:48
Raine Doe

Las sutilezas de los juegos de poder no me eran desconocidas, pero debía reconocer que Geraldine, era una auténtica maestra. Admiraba la meticulosidad y la elegancia de la que la Directora Lannon hacía gala. Su lenguaje no verbal, denotaba absoluto control.

Asentí ante las palabras de Geraldine. "Pensaré y meditaré en ello, como me has aconsejado" -respondí con franqueza. "Comprendo que puede ser un sendero tortuoso, pero como acabas de decir... Nos conocemos los suficiente para saber que no me arrepentiré de la decisión y que disfrutaré de los secretros tras la puerta. Aguardaré la asignación de la tarea" -volví a aseverar con confianza y sinceridad.

"Igualmente, Directora Lannon. Nos veremos pronto." -procedí a estrechar cordialmente la mano de mi antigua profesora y esperaba que futura jefa. "Con su permiso, vuelvo a mis obligaciones..."

Notas de juego

Preguntas hay muchas, pero urgentes ninguna. Nada que no pueda esperar al desarrollo de la trama o a una búsqueda de información por mi cuenta. A fin de cuentas, se que tampoco me van a responder a nada en claro. Así que es mejor mantener la boca cerrada y parecer estúpida, que abrirla para confirmarlo. ^^
 

Hoy ando un poco destemplado, con fiebre, siento si el turno es un poco breve... No obstante, el turno de cierre tampoco debía ser demasiado largo.

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22/10/2018, 02:53
Narradora

Geraldine cubrió la mano de Raine con ambas al estrecharla en un gesto cordial pero también muy revelador. No había mucha gente que saludase de aquella manera tan cercana y peculiar, sin miedo al contacto, a la cercanía. Era un gesto de bondad, pero también de confianza lo que resultaba extraño en parte ya que, ¿en cuánta gente realmente confiaba una Inefable como ella? Y, sin embargo, parecía ciertamente genuino.

Sus pasos la llevaron de nuevo hasta la puerta y pudo percibir cómo de forma gradual el despacho cobraba vida a sus espaldas una vez más. El aire se llenó de una suave amalgama de sonidos, ruiditos y movimiento que procedía de todos los lados, como si los objetos se sintieran libres de nuevo para moverse a su antojo. Y con esa peculiar serenata, Raini cruzó la puerta de nuevo hacia el área de espera, cerrándose tras de sí con miles de preguntas todavía por responder y muchas cosas que meditar y considerar.

Notas de juego

No te preocupes en absoluto. Escribe lo que sientas necesario y ¡mejórate! :)

Cargando editor
02/12/2018, 21:25
Narradora
Sólo para el director

Notas de juego

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