Partida Rol por web

Tenebris diebus - El ladrón de humo

0 — Dictamnus Albus

Cargando editor
17/10/2019, 07:12
Daire O'Connor

Y allí la seguía, si hacía falta. Si le hubiera avisado lo del díctamo antes, Daire se habría encogido de hombros y habría aceptado la nueva tarea con resignación. Pero en cambio le había dejado a él resolver el acertijo, y ahora se sentía como si acabara de escalar una montaña. Eufórico, capaz de hacer cualquier cosa.

Sí, así le hacía sentirse ella.

No quedaba demasiado para volver a la mansión, y las sombras eran cada vez más largas. Pero quizás, solo quizás, podían disfrutar un pequeño resto más de aquella aventura. De repente, el mar se abría ante ellos, y no había kelpies, ni merrows, ni dobhar-chús, pero sí olas, y arena, y la península de Howth y el Ojo de Irlanda recortándose en la distancia. A pesar de los hechizos protectores de la isla, el viento silbaba y el mar estaba inquieto. ¿Qué maravillas les ocultaba? ¿Qué extrañas criaturas y secretos acechaban en sus mareas? Mejor no saberlo. Gran parte de la magia de Irlanda nace de dichos misterios.

Con agilidad, se subió a una roca, sin preocuparse por mancharse los pies de arena. Luego extendió sus brazos y dejó que el viento le azotara el rostro. Cerró los ojos y gritó, intentando que su voz llegara a la costa opuesta.

Notas de juego

​¡Cliché-mus Maximus!

Oye, no sé qué plan tienes para el prólogo, pero antes de volver a la academia quiero que Daire haga una cosica que se me acaba de ocurrir.

Cargando editor
22/10/2019, 12:41
Recuerdos

Lo que Evelyn era de ducha con las pociones y los duelos, también lo tenía de torpe a la hora de moverse por el bosque, quizás por la falta de costumbre. Daire sabía que su padre era un aventurero, y que en algún recóndito lugar de su alma ella también lo era. Pero mientras lo seguía con torpeza hasta los confines del mundo, uno jamás habría podido decir en la mujer que se iba a convertir.

Cuando abrió los ojos de nuevo, ella lo miraba con absoluta fascinación y un rubor que declaraba la envidia que le daba el verlo ahí subido, libre, chillándole sin sentido al destino y al más allá. Sus ojos parecían vidrio, cada uno de una tonalidad diferente. ¿Iba a llorar? ¿Por qué? Daire solo estaba haciendo sus cosas normales de Daire. Sin embargo, Evelyn sacudió la cabeza y trató de subir tendiendo la mano hacia él para que la ayudara.

Cargando editor
22/10/2019, 20:05
Daire O'Connor

Daire no destacaba por su educación, pero tampoco era capaz de rechazar una petición de ayuda como aquella.

-Venga, sácalo.

Se dispuso a gritar con ella.

Notas de juego

A menos que la máster decida que Evelyn se toña al subir, o que realmente esta no quisiera gritar y se le quede mirando con cara de "pero qué diceh"

Cargando editor
23/10/2019, 13:37
Recuerdos

Evelyn clavó los pies y se alzó junto a él. Era tan solo un poco más alta, y el viento le revolvía los rizos con una violencia inusitada. Se quedó allí, mirando hacia la inmensidad del mar, donde la costa de Howth se perdía, quizás intentando buscar una razón por la que gritar. El chiste es que no había razón alguna, uno sencillamente tenía que hacerlo, armarse de valor y gritar con el corazón abierto para dejarlo salir todo sin excepción, lo bueno y lo malo y todo lo que había entre medias. Daire no sabía entonces, en aquel momento, cuánto iba a echar de menos poder gritar de esa manera sin que nadie pensara que estaba loco o desquiciado. Era una lástima que los adultos censurasen aquello como si fuese una ofensa a los modales, pero nada de eso se le ocurrió entonces, sobre todo porque se dio cuenta de las ataduras que pesaban sobre su amiga, quien a pesar de despegar los labios con buena intención, no logró dejar escapar aquel grito.

Tú primero —dijo finalmente, avergonzada.

Ni siquiera se atrevió a mirarle, dejando que un nuevo grito se extendiese hasta el infinito, aguardando unos segundos en los que hizo acopio de su valor para al fin gritar como si le fuese la vida en ello. Un grito agudo, alto, desesperado. Un grito que Daire no terminó de comprender del todo salvo porque cuando acabó, varias rondas más tarde, sobre las mejillas de la muchacha resbalaban un par de gruesas lágrimas.

Cargando editor
24/10/2019, 17:15
Daire O'Connor

Había pocas razones por las que Daire perdiera la sonrisa. Ver a un amigo llorar era una de ellas. Posó una mano sobre su hombro.

-Ya está. ¿Ves? -señaló hacia el mar-. Se ha ido con el viento.

Fuera lo que fuera, no se había ido con el viento. Pero, quizás por un rato, podían creer que así había sido.

Cargando editor
24/10/2019, 17:40
Recuerdos

No sabía si se había ido o no, si había sido el viento o el propio grito de Daire el que lo había impulsado lejos. No parecía convencida de nada salvo de que Daire estaba allí con ella y por un instante, eso pareció suficiente. Los brazos de Evelyn rodearon su cuello sin previo aviso, apoyando la mejilla en dirección contraria por lo que todos sus rizos le hacían cosquillas en el rostro. Y se quedó allí, callada y quieta, no fuera a ser que se resbalase y termiasen los dos perdidos por el agua.

Cargando editor
24/10/2019, 18:07
Daire O'Connor

Daire se sintió torpe, fuera de lugar. No es que le costara empatizar con otros, o que no quisiera consolarlos cuando sufrían. Pero su mecanismo era el mismo que él utilizaba con sus propias penas. Recurría a lo que se le daba bien: el humor. Y sabía arrancar sonrisas en situaciones como aquellas, pero sabía que eso no era lo que necesitaba su amiga. Ella necesitaba un abrazo, y unas palabras de consuelo que nunca llegarían porque él no sabría encontrarlas. El abrazo, al menos, sí podía devolverlo.

Y sentaba bien. Durante un rato, simplemente dejó la mente en blanco y decidió en aquella visión, aquellos sonidos y en la cercanía de Evelyn. Dejó que el silencio hiciera su trabajo, y se limitó a disfrutar del tacto de sus rizos juguetones. Y allí se habría quedado, minuto tras minuto, una hora quizás, de no ser por el frío y la creciente cercanía del ocaso. Le habría gustado preguntarle, pedirle que le hiciera partícipe de su historia. ¿Para qué están los amigos, en realidad, sino para compartir sus historias? Los capítulos bonitos, y también los tristes. Pero había algo en sus lágrimas, en su grito... Algo que incluso un niño como él, todavía ignorante de los insondables laberintos de la mente humana, entendía. Aquella historia, fueran cuales fueran sus horribles derroteros, le pertenecía a ella, y solo debía compartirla cuando se sintiera preparada. Ni él ni nadie tenían derecho a forzarla a ello, ni siquiera con una pregunta tan simple como un "¿Quieres hablar de ello?".

Cargando editor
29/10/2019, 19:09
Daire O'Connor

Tras un rato que se le hizo corto, sin embargo, Evelyn se separó.

-Hay que marcar este lugar.

Daire se bajó de la roca, y sacó la varita. Carraspeó.

-​​​Orchideous.

Unos Pendientes de la Reina crecieron junto a la roca. Un poco pequeños y de un color apagado, pero Daire estaba más que satisfecho.

-Lo aprendí hace una semana. Creo que estoy mejorando. Mira, son diferentes al resto. Así sabremos cuál es nuestra roca de gritar.

Cargando editor
01/11/2019, 12:32
Recuerdos

—Son bonitas —musitó Evelyn, sonriendo al fin y acercando la mano a las mismas sin ser capaz de imaginarse la repercusión que aquellas flores iban a tener en su futuro. Un futuro oscuro y muy lejano, donde sus caminos se habrían reencontrado de nuevo tras una sentida ausencia. Un futuro que aguardaba el comienzo de algo más.

—Gracias.

Notas de juego

¡Y fin!