- García. Detengáse, es una orden. Inicie el descenso, repito, inicie el descenso
La voz de su comandante se oía nítida en su casco mientras Reno García la ignoraba. Un comentario en el entrenamiento nocturno había prendido la llama:
- Podrás ser un gran cerebrito y te podrás machacar lo que quieras aquí, pero te faltan cojones, García- le había dicho Hudson arrojándole con rabia el balón medicinal.
-Tal vez le falte también polla- intervino Indio- ¿Viste que pronto le despachó aquella la semana anterior? ¿Qué pasa Reno, ese motor no sabías ajustarlo o qué?
Reno tiró con fuerza el balón contra su compañero. Pero como siempre que le perdían los impulsos sólo sirvió para fallar y tener que dar vueltas al campo mientras todos cenaban.
Cuando finalmente se duchó y llegó habían guardado comida para él y aunque fría se la comió en la litera mientras escuchaba otras bromas de sus compañeros de habitación. Pero él seguía con la misma idea en la cabeza:
- Yo os digo que el prototipo ya está listo, joder, ese caza no tendrá pintura pero puede apretar más duro que la ostia que te va a calzar tu madre como te la sigas follando, Hudson
- No parece que el sargento piense lo mismo, Reno... y no me vengas con la gilipollez de que te tiene manía por ser ingeniero y no haberte formado aquí desde chaval. Tu proyecto no está listo y no van a volarlo este verano. Con suerte para cuando sepas follar tal vez lo testen.
- El teniente me odia y lo sabéis. Dejarme una mes sin permiso sólo por corregirle la mierda que me acababa de soltar...
- Jajaja, ahí estuviste bien Reno, eso es verdad.- de un salto Hudson se incorporó y escenificó cómo había sido todo "Sargento Reno, debería prestar más atención a su escuadrón y dejar que los expertos decidamos si el prototipo está listo o no ¿O acaso no sabe lo que le pasó a Icaro por volar cerca del sol? Sus alas de cera se derritieron y acabó de cabeza contra el suelo" Entonces Hudson cambió de posición y juntando las cejas y achaparrándose un poco, como hacía cada vez que se burlaba de Reno respondió como lo hizo él "Sí, señor, pero porque los antiguos consideraban al sol a 700 metros de altura y de ahí el error del mito. Y el avión puede volar mucho más alto que eso, así que no arderá".
Indio interrumpió la parodia con una risa:
- Yo creí que te fulminaba en ese instante, joder, Reno, que ya tienes varias amonestaciones de liderazgo y estás a punto de perder el control del escuadrón ¿no puedes cerrar tu pedante boca por una puta vez? ¿No estás demasiado mazado ya como para seguir siendo un puto nerd? ¿O es todo tan de mentira como las putas enchiladas que hace tu padre, eh?
Reno salió de la habitación dando un portazo pero volvió a entrar una hora más tarde con una idea en la cabeza. Se despertó a las 4. Se vistió ceremonioso con su traje de piloto y se dirigió al hangar de pruebas. Allí tuvo que dar un par de explicaciones muy pilladas pero antes de que se dieran cuenta Reno ya estaba arrancando el prototipo y probando que ya estaba listo para volar
- Maldita sea, García, ¡¡descienda el puto caza o le juro que le mandamos un misil que le acompañe al puto infierno!!
Caza. Se repetía, Reno, lo ha llamado caza. Ya no lo ha llamado prototipo. Aquello era suficiente. Reno había pasado algo de miedo los últimos segundos. Era un buen piloto pero aún no tenía el nivel para testar algo así. Su brabuconada le podía haber costado la vida. Pero solo le costó 3 días de calabozo, la bronca de sus superiores que no pudieron ocultar su satisfacción por el nuevo modelo y las risas y aplausos de todos sus compañeros de escuadrón.
Al segundo día le soltaron. El mismo comandante fue a buscarle.
- Sargento, se va de aquí una semana. Pero no de permiso, no se haga ilusiones, no creo que vaya a disfrutar de uno en mucho tiempo a no ser que quiera la baja definitiva. Un amigo me ha pedido un favor personal. Esto no tiene que ver nada con el ejército pero no está en condición de negarse, ¿verdad? Me ha pedido que vayas a verle a esta dirección. Es en Nueva York así que ya estás cogiendo un avión para allá. Tienes que estar en dos días en al 324 de Lexington Road, a las 9 de la mañana. Es una no-orden que usted va a sí-cumplir si quiere no perder sus galones ¿¿entendido??
Reno aceptó aunque lo que menos le apetecía es salir de allí justo ahora que podía tener cierto reconocimiento de sus compañeros que casi siempre le ignoraban o provocaban. Cuando volviera su fama se habría disipado. Siempre se sentía teniendo que demostrar algo que para él era una certeza: Lo mucho que valía
Cuando salió de allí camino al aeropuerto, sonrió, no obstante al ver que en el hangar, alguien había pintado con un spray sobre la puerta: Hogar del Icaro 1
Este es el turno preparatorio. Puedes decidir o narrar que hacer antes de llegar allí, pero aún no es el verdadero juego y por tanto tu acción está bastante limitada.
Eran más o menos las diez de la mañana, el sol brillaba alto y claro, tanto como lo hacía mi ego. No paraba de pensar en lo bien que me había salido la jugada, puede que cuando volviera aun no se hubieran olvidado de mi gesta, si es que algún día volvía...
Cogí mi Ford Focus y me dirigí hacía casa, me hizo gracia ver aquella pintada en el hangar donde se escondía mi prototipo, me dije que si alguien hubiera visto mi potencial ahora mismo estados unidos ya podría haber acabado con sus muchas guerras y frentes abiertos, tan solo uno de mis prototipos puede cargarse a un escuadrón entero, ligero, resistente y armado hasta la cabina de pilotaje, era infranqueable e indestructible, y aún no lo quieren ver porque dicen que no es "bueno", es el mejor, pero les da rabia considerarlo.
Con ese pensamiento y muchos otros llegué a la casa de mis padres, una casa pequeña, perfecta para una familia de cuatro, pero en este caso sólo eramos tres... en ese momento me vino una imagen etérea a la cabeza. Al cumplir los diecisiete mis padres me contaron que yo era el primero de dos, es decir, junto a mí iba a nacer mi gemelo, según me contaron yo nací primero pero mi "hermano" se quedó atrapado en mi cordón umbilical, cosa que le provocó la muerte, desde ese día tengo pesadillas y cuando me acuerdo, siento como si hubiera matado a alguien, pero también creo que mi hermano me dio parte de su ADN, según pensé el debía ser el atlético mientras que yo el intelectual, y resultó que gracias a su sacrificio yo me quedé con todo, que irónica es la vida.
Entré y me preparé una pequeña mochila, lo indispensable, cogí un pequeño neceser, el pasaporte, mi DNI, un poco de pasta que tenía por si algún día la necesitaba, unas cuantas mudas, dos pares de bambas... lo típico que coges para un viaje exprés, una mochilita y lo que me faltara lo compraría al llegar a Nueva York.
El vuelo salía a las dos, así que a las doce y medía ya estaba comiendo con mis padres, mi madre me preparó pollo asado con patatas, mi comida favorita, se lo agradecí y cogí el coche camino al aeropuerto.
Allí me esperaba el coronel, me acompañó hasta la puerta de embarque, le pregunté un par de cosas, entre ellas que quería que hiciera allí pero no me quiso dar detalles así que entré en el pasillo que me dirigió hacia el avión destino Nueva York.
Bueno pues inicia la aventura!!!! Yeah!
Por cierto máster, cuando te puedo pillar, horario y tal, porque depende como podríamos avanzar rápido, yo todas las tardes hasta las 6:30 más o menos desde las 3 estoy on! xD
En ese año Reno permaneció en el Ejército: Si había decidido no irse con el resto de los Mythos para poder ayudar a la base militar, el compromiso con el ejército y con su país iba a ser total. Aunque no sabía cómo lo irían encajando sus superiores, pronto fue obvio que algo pasaba con Reno y su cuerpo. No era humano. Al igual que aquella criatura que les había atacado y había hecho que la base entera estuviera a punto de sucumbir al caos. Pero él había ayudado a defender la base.
Tras muchas reuniones de alto secreto, Reno siguió formando parte del Ejército, pero como soldado en una fuerza especial. De hecho él era la fuerza especial.
Entrenándole en maniobras aéreas, dotándole de un traje que aumentara su nivel de carga de energía, fue enviado a misiones secretas especiales para ayudar a su país.
Hubo en todos estos meses un continuo debate sobre el trato que dar a alguien como Reno. Dependiendo de qué superiores y compañeros tuviera, y en qué misiones estaba le percibían de manera diferente:
Algunos le consideraban un monstruo o un arma de laboratorio. No era un caza aunque fuera mucho más poderoso que ellos. Otros le seguían tratando y viendo como un héroe humano y un patriota.
El propio Reno trataba de aprovechar sus escasos permisos para estar con sus compañeros de unidad como Indio y Hudson. Tomar unas cervezas, echar unos bailes...
Necesitaba seguir considerándose una persona normal.
Y fue entonces cuando la última misión a la que habrían de enviarlo le puso en contacto de nuevo con otros que eran cómo él y le hizo dar un giro a toda su trayectoria.
Así justificamos que estés en nivel 5: Has estado entrenando y aprovechando tus poderes.