Tras la marcha y el viaje sin mayores incidentes, de nuevo compartieron uno de esos sueños tan vívidos que tenían de vez en cuando, el cual parecía siempre tan real... Rakshan no durmió bien aquella noche por culpa del sueño, y se levantó al día siguiente cansado y con mal humor.
Continuaron con su viaje y el pícaro no esperaba la llegada de un dragón plateado a manos de su jinetes para recibirles con buenas palabras.
Un placer conocerle, Comandante- responde al saludo- yo soy Rakshan. Gracias por esta bienvenida- no estaba demás ser educado y presentarse, mas teniendo en cuenta que estaba en presencia de un hombre con un maldito dragón como montura.
Motivo: ts voluntad
Tirada: 1d20
Dificultad: 20+
Resultado: 5(+3)=8 (Fracaso) [5]
Gaius asintió con la cabeza, dándole la razón a Lycaon.
—Si, hoy es Pythor quien se sienta en el trono—concedió con tono solemne— Es una pena, si se preocupara por el bienestar de sus súbditos hace tiempo ya habría abdicado, pero ahí sigue, borracho de vino, poder e indolencia por el sufrimiento de sus ciudadanos—Gaius negó con la cabeza en gesto de desaprobación.— Y si una vez que el juramento de paz concluya persiste en su testarudez, nos traerá a todos un penoso y evitable derramamiento de sangre. Pero ¿Qué más puede esperarse del Dios de la Guerra? ¿Verdad?— Gaius hizo un gesto amplio con los brazos, como para señalar la campiña que les rodeaba. Sacudidos por la pesadilla, nadie lo había notado, pero la tierra a los lados del camino empedrado estaba agrietada, los campos tenían un color amarillento reseco, casi no había gente trabajándolos y el único animal de granja que habían visto en las últimas seis horas era una vaca muerta al costado del camino. Aún así, el aire estaba cargado de una humedad pesada, y el cielo estaba encapotado de gris y plata.
Gaius giró la cabeza hacia Rakshan y lo mismo pareció hacer su montura.
—Rakshan de los Filo-Mortal ¿Verdad? He oído un poco sobre ti. Tu caza de la quimera es una historia con cierta fama entre tu gente. Aunque quienes están en mi campamento no son miembros de tu tribu, espero que sepan hacerte sentir bien recibido si decides pasar a conocerles— respondió, añadiendo una sonrisa cortés.
Tirada oculta
Motivo: Conoce a Raskhan?
Tirada: 2d20
Dificultad: 19+
Resultado: 12(+4)=16, 20(+4)=24 (Suma: 40)
Exitos: 1
Una tenue reminiscencia te asalta los sentidos.
El aroma salado de la brisa marina, la sensación de un viento veloz arremolinándose en torno a tu cabello sin serpientes.
Es la primera vez que recuerdas ver un dragón, y sin embargo tu tacto adivina sin dudas exactamente cómo sería tocar la superficie de esas escamas resplandecientes.
Asiente ante las palabras de Gaius y sobretodo por la información de que había mas miembros de los suyos en aquel lugar.
Así lo haré- contestó. Quizás podría pasarse a ver a alguno de los suyos.
Al salir del templo, viendo que las plantas ya no reaccionaban, Geppe se acercó chapoteando hasta recuperar su espada corta. Estaban casi sin blanca y necesitarían cualquier metal que pudieran vender o fundir para hacer cosas útiles.
Lo de ser héroes locales le había arrancado una sonrisa, le gustaba como sonaba, pero luego vino lo de aguantar a lo de aguantar a los adolescentes de camino a Estoria, de lo que trato escaquearse todo cuanto pudo aunque no dejara de observarlos a lo lejos y tomar notas de sus interacciones que le parecían sumamente interesantes y entretenidas, desde una distancia, claro.
El primer sueño le gustó. Más o menos. Lo de subir al cielo convertidos en una nueva constelación de estrellas era chulo si lo pensabas, aunque un absoluto sin sentido si uno se paraba a pensarlo. Además, preferiría seguir viviendo a convertirse en una gran bola de gas ardiente, pero si lo entendían de una manera más poética… tenía su punto.
El segundo directamente lo asustó hasta la médula. Se levantó ojeroso y con el ánimo por los suelos, así que cuando aterrizó aquel impresionante dragón plateado frente a ellos no atinó salvo a abrir la boca y a presentarse en algún momento indefinido de la conversación.
- Geppe Tto… un placer… supongo… - carraspeó – Será un placer visitarle, comandante Gaius… en cuanto llevemos a estos jóvenes con sus familias… Sus madres seguro que están muy preocupadas. Seguro que lo entenderá… - trataba de ser todo lo respetuoso que podía, pero era indudable que se sentía muy amedrentado por el dragón plateado, a la vez que impresionado. Quizás ambos sentimientos exaltados por el cansancio de la falta de sueño.
Motivo: TS SAB
Tirada: 1d20
Dificultad: 20+
Resultado: 6(+2)=8 (Fracaso) [6]
—Por supuesto, tómense el tiempo que necesiten para resolver eso— dijo Gaius.— Mis propias responsabilidades ya no me permiten demorarme más, tengan un buen arribo.
Gaius hizo una inclinación para saludarlos y luego un gesto de brazo para saludar al resto de la multitud, se acomodó la capa y miró a su dragón.
— Argyn, πτήση στα ύψη— dijo con tono imperativo, y de inmediato la majestuosa criatura comenzó a batir las alas, levantando una nueva nube de polvo y despegando hacia los cielos.
Todos están un tanto familiarizados con la fonética de la lengua de los dragones, pues es lo que hablaban los políticos y los poderosos en las fechas en torno a la fundación de Mytros y esto ha dejado trazas en el lenguaje común, pero… aún sin nunca haber estudiado el idioma, se dan cuenta de que han entendido perfectamente lo que Gaius ha dicho “Argyn, alza vuelo”.
Cuando Kyra pensó que ya estaban fuera del rango de audición del Comandante, rompió el silencio absorto en que la mayoría se encontraba mirando el puntito plateado desaparecer entre las nubes. Una sonora pedorreta rompió con el ambiente.
—Mimimi, futuro gobernante de Estoria, mimimi, Pythor no se preocupa por su gente, mimimi, derramamiento de sangre innecesario— dijo, levantando la mano y moviéndola al ritmo de sus palabras como si tuviera un títere.
—Yo sé que son héroes y toda la cosa, pero si les da por ponerse sanguinarios con ese tipo en particular, prometo embellecerlo u omitirlo de los registros. Se lo merece. Encima trata a su dragón como si fuera un perro, no lo ha presentado, y en el único momento en que le ha hablado fue para darle una orden— añadió poniendo los brazos en jarra, notablemente ofendida— Ustedes saben que los dragones son seres pensantes ¿Verdad? No es para tratarles como mascotas… Pero bueno, vamos andando. Cuanto antes lleguemos a Estoria, antes podrán poner en su lugar a ese mentecato.