No me escondí, aunque tampoco hice por que me viera, dejando a la casualidad el momento. Si hiciera algo, nuestro extraño contacto sabría que estaba con los chinos y no era el momento.
Parecía que se iba, sin embargo, al que llamaban "el Aguila" estaba dentro de la red de bandas que parecía que tenían algo que ver con el posible ataque. La periodista no me había respondido y la mujer había confirmado las sospechas. Solo faltaba ver si el ataque sería ahora, o qué tipo de trato habían hecho.
Saqué el móvil y escribí a Blas, que estaba fuera.
Yo: ¿Alguien sospechoso?, los rollitos siguen en el nido pero un Águila sale fuera. Vigila nuestra salida del nido.
Motivo: Percepción, ¿alguien es sospechoso a parte del Águila?
Habilidad: Fantástico (+6) (6)
Dificultad: Competente (+2) (2)
Tirada: [1] [0] [0] [-1] = 0
Resultado final: Fantástico (+6) (6), Éxito
Tiradón creo.
He aplicado mi proeza: "Ese detalle no se le ha escapado" +2 si la tirada es en momento de tensión. No se si aplica, yo diría que sí al estar buscando más gente mala XD.
Solo quedo yo parece, pero me da igual, voy a salvar a ese rollito!
El Águila ha levantado el vuelo en un viejo Camaro. No hay moros en la costa.
Respondió Blas por mensaje de testo dos minutos después.
PNjotizado
Santiago finalmente se acercó a la barra y se colocó a tu espalda, lo bastante cerca como para que sus palabras quedaran ahogadas por el murmullo del local. Tenemos problemas gordos. Susurró, tenso.
Pidió un chupito de whisky y una cerveza, sin dejar de vigilar de reojo el reservado. Los chinos están jugando a Juego de Tronos… y nosotros estamos en medio. Apuró el chupito de un trago antes de continuar.
El joven Bruce Lee trajeado quiere matar a su maestro, y así heredar la empresa. Y para eso ha contratado al Águila y a los Tiguerones. Hizo una pausa breve, midiendo el peso de sus propias palabras. El ataque será mañana.
El joven Bruce Lee dirá que el chop suey le sentó mal… y usará eso como excusa para no asistir a la reunión de la mañana.
PNjotizado
Tras la información de Santiago, todo encajó de golpe. Iba a haber un ataque. La situación se complicaba… los chinos estaban jugando a su propia versión de Juego de Tronos, y vosotros estabais justo en medio del tablero.
Tu mirada volvió a recorrer el local en busca de cualquier indicio de peligro. Nada. Todo parecía en calma.
Bueno… no todo.

De reojo, captaste a la intérprete en el reservado. Tenía el rostro completamente pálido, rígido, como si acabara de comprender algo que no podía decir en voz alta. A su lado, el joven Bruce Lee trajeado fumaba un puro con parsimonia, apurando una copa de whisky con una expresión de satisfacción difícil de disimular.

Ahora las preguntas se agolpaban.
¿Qué hacer?
¿Avisar al viejo maestro chino?
¿No hacer nada y dejar que todo siguiera su curso… y que lo mataran?
¿Avisar a Olivares y al resto del equipo de RedRiver?
¿O simplemente desaparecer y salir de aquel avispero antes de que todo estallara?
Demasiadas opciones. Ninguna limpia. Y el tiempo… empezaba a agotarse.
Si. Estas tu solo contra el peligro. ;)
Pero nos acercamos al final, ahora hay que tomar decisiones complicadas, y dependiendo de las decisiones habrá un final u otro. XD
La tirada esta perfecta, y el bono esta correctamente usado.
Esto es un problema. Susurré mientras pensaba quién era realmente nuestro objetivo a proteger. Lo mejor era simplemente preguntar y acabar con el que no lo fuera.
Saqué el móvil y mandé dos mensajes.
El primero al teléfono de RedDriver.
Yo: Código duda sobre la misión.
El ataque se ha confirmado, los objetivos de protección se han dividido en dos nidos. Solicito instrucciones sobre si nuestra prioridad de defensa es el pájaro jefe o el polluelo oriental.
Solicito respuesta antes de 12 horas para poder coordinar la defensa.
El segundo a la periodista.
Yo: Sin dramas, los valientes tienen derecho a prosperar. Recibirás una dirección y una hora mañana por la tarde, si haces las fotos correctas tendrás una primicia para avanzar como periodista en este país.
Cuando recibas el mensaje mañana por la mañana, borra el teléfono, no volveremos a vernos ni a hablar. Un pequeño regalo por la información.
Hecho.
Guardé el móvil y me despedí de la mujer.
Debo trabajarr… mañanna estaré libre porr la noche. Si quierres volverr a verrme, ven a este barr. Pasado mañanna probabllemente esté en ottrro paíss… te invvitaré a champán.
Tras la despedida, fui a donde los rollitos.
Pareces afectada, ¿Te encuentras bien? puedo pediros algo de beber, el coche está preparado para la vuelta y el bar es seguro ahora mismo.
Si quieren una ronda o que prepare la vuelta solo deben decírmelo. Dije en el tono más profesional que pude.
Con delicadeza, apoyó una mano sobre tu brazo y te dedicó una sonrisa. Tranquilo… mañana nos veremos. Estabas casi seguro de que solo había oído el principio de la conversación, y que el resto de la información le daba igual. Había terminado su trabajo contigo. Ahora buscaría a otro cliente.
La traductora asintió, recuperando poco a poco la compostura.
Sí, me encuentro bien… pero ¿podría acompañarme al baño? Su amigo podría vigilar mientras tanto al señor Chen Qiao. El aludido, el joven Bruce Lee, alzó el vaso de whisky con una sonrisa despreocupada, como si nada fuera con él.
Zhao Yulan caminó hacia el baño con paso ágil, caminado con naturalidad sobre sus tacones de punta. A pesar de su edad, se movía con una soltura sorprendente. Al llegar, comprobasteis que solo había un cubículo, y que no destacaba precisamente por su limpieza. Yulan no puso ninguna objeción. Entró sin dudar y cerró la puerta.
Desde fuera, pudisteis oír su voz. Hablaba por teléfono en un tono bajo pero tenso, casi agresivo, como si estuviera discutiendo o dando órdenes. El idioma era chino; el mensaje, ininteligible.
Pasaron unos minutos.
Finalmente, la puerta se abrió. No llevaba un móvil convencional en la mano. Era un dispositivo pequeño, compacto. Un teléfono satelital. Antes de salir del cubículo, con un movimiento rápido, Zhao te agarró del brazo y te metió con ella dentro. La puerta se cerró de golpe, impulsada por el muelle.
Quedaste atrapado con ella en un espacio minúsculo. Vuestros cuerpos se rozaban y podías percibir el perfume tenue de su piel y el tacto frío de la seda de su vestido amarillo.
Tenemos que hablar de algo serio. Dijo en voz baja. Sé que has escuchado la conversación. Chen Qiao planea asesinar a Liang Zemin mañana.
Hizo una pausa táctica, apenas un segundo para dejar que el peso de la información se asentara.
Tu tienes que asegúrate de que Liang Zemin sobrevive. Eres el único en quien confío para esto. No temas: la República Popular China sabe ser agradecida con sus aliados.
Su expresión no cambió cuando añadió, con una frialdad absoluta.
Yo me encargaré de que Chen Qiao reciba lo que merece cuando regrese a China. Una bala en la nuca… y la factura correspondiente a su familia.
Me parece bien. Haré que el ataque no se produzca, y que mañana, el señor jefe no muera.
Prometo también que el pequeño asesino saldrá vivo, aunque no prometo que pueda moverse un tiempo, la prioridad será la vida del jefe.
Confirmemé esto y la misión comenzará. Apenas sabía de quien me estaba hablando, todos esos nombres parecían iguales.
Además, una cosa más. Dada la celeridad con la que me lo pide, y que voy a cumplirlo sin tiempo para corroborar la información con mis superiores, tengo una pequeña condición, si esto resulta ir en contra de la empresa de seguridad a la que represento, solicito seguridad para que yo salga del país, y, por su parte, un escrito de que mis dos compañeros han actuado engañados y yo soy el cabecilla de todo. A mí no me importaba volver a ser un exiliado, pero ellos no tenían la culpa de nada de lo que estaba sucediendo, con esto podrían volver a trabajar para Redriver si resultaba que estaba eligiendo proteger al incorrecto.
Dicho esto, me pongo con la defensa. Mándeme un mensaje con el lugar del incidente, y el lugar donde quiere que deje al jefe cuando lo salvemos. Tenemos el vehículo y las armas. Solo necesitamos direcciones.
Pareces buena, en los lugares en los que he estado eso es un contra, aunque también es fiel, y eso es un pro. Espero volver a verte cuando esto acabe.
Tras ello esperé a que ella saliera, con el fin de salir detrás, al fin y al cabo la estrategia de este momento es que necesitaba acompañante para ir segura al baño, sería raro si salía yo primero.
Llevaría al rollito al hotel, esperaría la dirección y planearía el lugar y la huída. Por fin iba a disparar el maldito rifle, lo que estaba costando.
Tiene mi palabra: la República Popular China se ocupará de que disponga de un plan de huida… y de que su equipo no quede manchado. Hizo una breve pausa antes de continuar, bajando aún más la voz. El ataque será mañana, a mediodía. El equipo diplomático de minería Xinzhou irá a reunirse con un importante magnate local en el restaurante Vistasur. Es un sitio de prestigio… pero para llegar hay que atravesar un barrio conflictivo, con calles estrechas y carreteras empinadas. Un lugar perfecto para una emboscada.
Sus ojos se mantuvieron fijos en los tuyos un instante más. Eso es todo lo que sé. Dicho esto, la mujer se apartó de ti, dejando tras de sí el dulce aroma de su perfume.
Una vez salisteis del baño, todo se precipitó. El pequeño “Bruce Lee” pidió que lo llevarais de vuelta al hotel. Estaba claramente ebrio.
Al llegar a la furgoneta, Blas os esperaba con la cara larga. Sobre el capó, apoyado como si fuera una pieza incómoda, estaba el teléfono satelital.
Tío… Dijo nada más verte. No sé qué has liado, pero el mismísimo manda más se ha levantado en bata para llamar. Negó con la cabeza, aún sorprendido.
Dice que nuestra misión es defender a TODOS los VIPs. Que aquí no hay diferencia entre polluelos o gallos grandes… o no sé qué leches. Ha reorganizado los equipos.
Mañana yo me quedo en el hotel con el salvadoreño, protegiendo el nido… y al pequeño polluelo. Tú pasas a estar bajo mando directo de Olivares.
Mientras hablaba, Blas arrancó y condujo con calma hacia el hotel. Pero nada estaba en calma. Todo había saltado por los aires.
Y la figura de Olivares esperando en la puerta del hotel dejaba claro hasta qué punto la situación se había acelerado.
PNJotizado
Olivares tenía el rostro cansado… y decepcionado. No tardó en soltarte una bronca sobre la lealtad y la cadena de mando.
¿Por qué has contactado con el jefe antes que conmigo?
¿No confías en tu equipo?
¿Vas por libre ahora?
La misma cantinela de siempre. La misma presión. Cuando terminó, se quedó en silencio un segundo.
Bien. Concluyó finalmente. Si quieres ir por libre, ve por libre. Se giró ligeramente.
Santiago y tú vais a inspeccionar la ruta de mañana. Hizo una pausa. AHORA. Pronunció cada sílaba con un peso que no dejaba lugar a discusión.
Cuando termine el operativo… volveremos a hablar.
Sin rechistar, Santiago comenzó a preparar su equipo. Al verte, esbozó una sonrisa ladeada.
No sé qué has hecho… pero nos ha tocado la tercera imaginaria del cabo.
Se colgó el equipo al hombro y añadió, con tono irónico:
La guardia de castigo, ya sabes. Esa que no existe en el papel… pero que siempre aparece cuando alguien la lía. La peor: la de madrugada, sin relevo y con el cabo vigilando que no cierres un ojo.
Te miró un segundo más, aún con esa media sonrisa.
Así que nada… paseo nocturno por el barrio bonito antes de que mañana nos intenten volar en pedazos.
La noche acababa de empezar.
PNJotizado
Señor pido perdón. Pero los rumores en el bar indicaban que los dos rollitos se dividirían y solo quería saber quién era el objetivo principal de defensa.
Una vez más me disculpo. No quise saltarme rangos, solo obtener información clara de la empresa para la que trabajo. Dije con tono militar. Haciendo ver que no era algo malo. Mientras iba con Santiago a la ruta.
Santiago, Dije mientras confirmaba que nadie me estaba escuchando.
Mañana vamos a liarla, y necesito que confies plenamente en mí. ¿Lo harás?. Dije mientras caminaba buscando un vehículo para ir al lugar. Una vez en el vehículo hice una miniparada en un parking de camino y expliqué la idea para estar seguro de que Santiago me entendería y ver si podía hacerlo.
Paré en el parking y me alejé del vehículo un poco.
Vale, tú llevarás pistola y serás el conductor. Sólo tú y el rollito pequeño en el vehículo. Saldremos del punto A e iremos a Vistasur por el barrio este... vah, da igual el nombre, el de las cuestas.
Yo me apostaré en el barrio, rifle en mano.
y ahora, lo divertido, vamos a fingir un ataque. Tenemos dos granadas de humo y dos de fragmentación. además de unos kits de herramientas. y mucha cerveza.
Primero. tú te quedarás una granada de fragmentación y dos de humo, y yo la otra de fragmentación.
Entrarás en el barrio y en cuanto veas la primera cabeza la tiras. Cuentas dos calles y tiras la de fragmentación por tu izquierda. Llenaremos ese lugar de cerveza para que parezca que hay mucho ruido.
Esperemos que la gente se ponga nerviosa y tú seguiras sin mirar atrás. Yo comenzaré los disparos al aire o, con suerte, a algún enemigo.
Al final de barrio, yo tiraré la de fragmentación y tú la de humo, saldrás del barrio e irás al restaurante.
No se si nos volveremos a ver, pero todo está preparado para que allí acabe la misión y yo seré el responsable de lo que ocurra.
¿Me copias?
Dije mientras iba otra vez al vehículo esperando que estuviera conforme y pudiéramos hacer la misión fantasma hasta el restaurante. Éramos dos así que lo mejor era hacer muchísimo ruido y salir del barrio entre el caos.
Olivares asintió, satisfecho con tu disculpa. Era algo lógico, incluso comprensible: saltarse al jefe inmediato para llegar al gran jefe y ganar tiempo en una situación delicada. Pero Olivares ya había impartido su castigo y dado sus órdenes. Buenas o malas, eso ya se vería, pero no podía retractarse ahora. Si rectificaba, parecería débil delante del resto del equipo; un soldado que se dejaba arrastrar por las emociones en lugar de por la disciplina cuadriculada que tanto defendía.
Se quedó en silencio unos segundos antes de hablar, con ese tono seco de quien ya ha tomado una decisión. Mantened los ojos abiertos. Si de verdad hay una emboscada… quiero que todos salgamos vivos de esta.
Santiago sonrió de medio lado. ¿Te estás haciendo el héroe? Puto ruso loco. Negó con la cabeza. Aquí no queremos héroes. Hemos venido los tres y volveremos los tres… y puede que también Olivares y su grupo. Es un poco estirado, pero me cae bien. Así que nada de sacrificios heroicos. Hemos venido a ganar dinero, no a salir en una película mala de guerra.
Se ajustó el equipo al hombro y añadió, ya más serio. Seguiremos tu plan al pie de la letra. Es un buen plan: distraerlos antes de que ellos puedan atacar. Si conseguimos que se muevan antes de tiempo, dejarán de tener el control. Y cuando alguien pierde el control… empieza a cometer errores.
Pnjotizado
El rugido de la furgoneta rompió el silencio de la noche, y el vehículo se internó en la oscuridad de Quito, deslizándose entre calles en dirección al barrio de Chiriyacu.
La operación ya estaba en marcha.

Fin de escena. Pasamos al Capitulo 5: Latas de cerveza y granadas