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[DM 26/01] Dragonlance - La Legión te llama

La Legión de Acero

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29/12/2025, 01:23
Dungeon Master

La Legión de Acero

Tanto los Caballeros Oscuros como los Caballeros de Solamnia defienden el orden como un fin en sí mismo. Sin embargo, algunos creen que el orden es inútil si no beneficia al pueblo. Mientras que las dos órdenes de caballería más antiguas se obsesionan con la política, la conquista y el estudio legalista de sus códigos escritos, la Legión de Acero se preocupa por tomar medidas pragmáticas para defender el bienestar de la gente común de Ansalon. Se guían por el Legado, el código rector de la Legión transmitido de legionario a legionario mediante la tradición oral.

La Legión de Acero tiene una imagen pública prominente, pero también incluye legionarios clandestinos habilidosos. En tiempos de guerra, reclutan tropas, tanto legionarios entrenados como milicianos civiles. En tiempos de paz, refuerzan la vigilancia de las ciudades, protegen caminos solitarios y asisten a sus comunidades de innumerables maneras cotidianas.

La Legión no es solo una organización marcial; gran parte de su misión consiste en la enseñanza. Los hechiceros de la Legión han sido vitales para enseñar el uso responsable de la magia arcana ambiental a quienes demuestran talento. Los guerreros de la Legión instruyen a la gente común en las artes militares para que puedan actuar como guerreros competentes y defender sus hogares en caso de guerra. Los legionarios experimentados tradicionalmente aceptan aprendices, transmitiendo sus conocimientos en relaciones individuales entre maestros y alumnos, en lugar de en aulas u otros estudios académicos.

En algunas regiones de Ansalon, la Legión puede operar abiertamente. Sin embargo, cada ciudad importante de Ansalon cuenta con agentes encubiertos de la Legión, incluso en regiones donde una presencia abierta sería indeseable.

La Legión es un grupo poco organizado. Fuera del campo de batalla, se organiza en células que pueden estar compuestas por hasta veinte o treinta legionarios. Dentro de esta célula no existe una estructura jerárquica formal. Los legionarios más jóvenes y menos experimentados suelen someterse a sus mayores, y las decisiones importantes suelen tomarse por consenso entre los líderes informales de la célula. Las células clandestinas suelen ser mucho más pequeñas y cada miembro solo conoce a uno o dos de los demás. Algunos miembros que operan de incógnito en regiones muy peligrosas solo son conocidos por otro legionario; este anonimato es necesario para garantizar su seguridad y eficacia.

Aunque las razas más comunes en la Legión de Acero son los humanos, los elfos y los semielfos, la Legión acepta miembros de cualquier raza. Enanos, kenders, gnomos e incluso miembros bondadosos de las razas monstruosas, ignoradas durante mucho tiempo por las órdenes de caballería más tradicionales, han contribuido enormemente a la Legión de Acero.

El único factor unificador entre todos los diversos miembros de la Legión de Acero, desde los guerreros con armadura hasta los exploradores escurridizos, se compone de un vínculo de camaradería y un propósito común al servicio del Legado. En su afán por aliviar el sufrimiento del pueblo de Ansalon, saben que las palabras de Steel Brightblade fueron proféticas:

«Únicamente nos tenemos los unos a los otros».

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29/12/2025, 01:28
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Orígenes: la visión de Sara

La historia de Sara Dunstan está rodeada de incertidumbre. La mayoría de los legionarios creen que fue una Dama de Takhisis expulsada de la orden y muchos juran que fue una gran guerrera por derecho propio. Algunos incluso llegan a decir que no solo era una Dama de los Caballeros Oscuros, sino también la amante de Ariakan, lo que le dio una visión única de los ideales sobre los que se fundó la Caballería. Otros afirman que simplemente era una mujer astuta que sabía jugar a la política y vio la oportunidad de hacer el bien. Sin embargo, entre los Caballeros Oscuros muchos niegan que alguna vez fuera armada caballero y la consideran una espía, una hereje y cosas mucho peores. La propia Sara se resistía a hablar de su pasado, así que la historia podría no conocerse nunca con certeza; las grandes hazañas suelen dar un aire de mito a quienes las realizan.

Lo que sí se sabe es que fue madre adoptiva del Caballero del Lirio Steel Brightblade, hijo de la Dama Azul Kitiara Uth-Matar y concebido en un encuentro con el Caballero de la Corona Sturm Brightblade.

Manuscritos de los caballeros de Takhisis la sitúan en Neraka en el 386 A.C., tres años después de la muerte de su hijo adoptivo durante el Verano del Caos. Si viajó hasta allí para investigar el resurgimiento de los Caballeros de Takhisis sin su fundador ni su deidad patrona o por otros motivos, es algo en lo que la Legión de Acero no se pone de acuerdo; ni tampoco sobre qué hizo, ni con quién habló durante su estancia allí.

No obstante, la tradición oral sobre la fundación de la Legión de Acero sí se pone de acuerdo al afirmar que ese mismo año Sara Dunstan visitó la tumba de su hijo adoptivo en Solace y allí tuvo una visión; aunque sus detractores aseguran que no fue más que un sueño o que quizá fuera un invento de la propia Sara. Comoquiera que sea, ella aseguró haber visto a dos jóvenes caballeros, uno oscuro y otro solámnico, derrotando juntos a un gigante y después combatirse entre sí hasta darse muerte el uno al otro. Y aseguró también que, muertos ambos caballeros, se le apareció el espectro de su hijo adoptivo y que éste le habló de cómo se había sacrificado heroicamente en el Abismo, combatiendo al Padre de la Nada, con estas palabras: «Cuando Caos se burló de nosotros, afirmando que no teníamos dioses ni esperanza y preguntó que qué nos quedaba. Le respondí: 'Los unos a los otros'. Y juntos triunfamos».

La literalidad de las supuestas palabras del espectral Steel Brightblade es algo que varía levemente dependiendo de a qué legionario se le pregunte, pero todos coinciden en que le entregó a su madre adoptiva la joya estelar que Alhana Starbreeze le había dado a Sturm Brightblade durante la Guerra de la Lanza como muestra de su amor y que, supuestamente, Sturm había transmitido a su hijo también en una visión.

Se dice que fue entonces cuando Sara tomó conciencia de que Ansalon necesitaba un contrapeso a las órdenes de caballería de Takhisis y Solamnia, una hermandad de guerreros que recordara que el honor y la unidad debían servir al bien de los mortales de Ansalon. Ese convencimiento le llevaría a fundar la Legión de Acero, dando forma al heroico ejemplo de su hijo Steel.

Es sabido que el primer cuartel general de la Legión se fundó en Solace y que sus integrantes eran, en su mayoría, antiguos Caballeros Oscuros con ideas afines a las de Sara y que habían desertado tras la muerte de lord Ariakan y la desaparición de Takhisis junto con los demás dioses.

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29/12/2025, 11:35
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El Legado

Sara Dunstan enfermó en el 398 A.C., quince años después del Verano del Caos. Presintiendo la proximidad de la muerte, sus consejeros y amigos más cercanos se reunieron para presentarle sus respetos y despedirse. También la instaron a dictar un código de conducta, una especie de firmes ideales que los futuros legionarios que jamás conocerían a Sara pudieran usar como guía en sus acciones.

Durante años, Sara se había resistido a hacer tal cosa pues estaba convencida de que los códigos de conducta fijos solo traían problemas. Aseguraba que era un completo disparate que existieran caballeros solámnicos cuya especialidad fuera interpretar la Medida y jugar a ser abogados para procesar o defender a los caballeros acusados de quebrantarla. Se negó a permitir que la Legión de Acero cayera en semejante pedantería. Se debía confiar en que los legionarios de buena voluntad sabían distinguir el bien del mal sin que nadie se lo dijera.

Sin embargo, mientras yacía en su lecho de muerte, los legionarios a su lado finalmente la persuadieron para que les diera las directrices y sus ideas siguieran enseñando a los futuros legionarios. Sería su último discurso, el de una mujer frágil con una enfermedad terminal susurrando y jadeando a sus confidentes más cercanos. Pero, aunque su voz era débil, sus palabras resonarían en el futuro lejano de Ansalon. El Legado, como se conocería la interpretación que Sara hizo del ejemplo de Steel, sirve hasta el día de hoy como los principios rectores de la Legión.

Sara no vivió mucho después de entregar el Legado. Apenas unas horas después, cayó en un sueño tranquilo del que nunca despertó. A la mañana siguiente, ya había fallecido.

Su sucesor ordenó que el Legado se promulgara en toda la Legión, y que se transmitiera solo de boca en boca, respetando el deseo de Sara de que nunca se escribiera. Desde entonces, se ha considerado deber de todo legionario conocer y comprender el Legado, y ser capaz de interpretarlo y aplicarlo en cualquier situación aun cuando la literalidad de las palabras sea diferente según quién las recite, la esencia de las mismas pervive.

 

Ten el coraje de hacer lo correcto

Lo correcto pocas veces es lo más fácil de hacer. Un legionario debe estar dispuesto a sacrificar cualquier cosa por el bien común y el éxito de la Legión. Honor, riqueza, gloria e incluso dignidad. Un legionario no debería estar por encima de las tareas más mundanas; a veces, limpiar un granero después de una inundación es una tarea tan importante para el bien común como cualquier otra. Sara también advirtió que un legionario debe estar preparado para causar daño inmediato en aras del bien común. Este principio ha sido motivo de mucha controversia a lo largo de los años.

 

Conócete a ti mismo

No se espera que los legionarios sean perfectos. Sin embargo, se espera que sean conscientes de sus limitaciones, prejuicios y debilidades. Conocer estas cosas les permitirá saber para qué tareas son más aptos. El autoengaño es más peligroso que cualquier encantamiento enemigo, porque su origen está en el interior.

 

Respeta la virtud

El poder, el rango y la reputación nunca deberían generar respeto, insistió Sara, solo virtud. Su sucesor amplió este punto advirtiendo a los Legionarios que respetaran a quienes realmente lo merecían. Los Legionarios no suelen honrar ni respetar a nadie simplemente porque se les diga que deben hacerlo; al menos no más honor o respeto del que le darían a cualquier otra persona. La Legión también toma este principio muy en serio en su firme política de igualdad racial. Sara recordó a la Legión que sus enemigos también pueden poseer virtud, y eso los hace aún más peligrosos.

 

Mantente alerta

Sara enseñó que, si bien el fracaso debido a la adversidad es lamentable pero inevitable, el fracaso debido a la falta de atención es vergonzoso. Los legionarios deben estar alerta en todo momento. No poder detectar a un enemigo por cualquier razón evitable, ya sea ingenuidad, embriaguez o cualquier otro tipo de falta de atención a los detalles, es casi imperdonable.

 

Todos merecen justicia

Todo mortal en Krynn merece justicia, creía Sara, y es responsabilidad de los mortales impartirla. La justicia debe castigar a los culpables y brindar alivio a los agraviados. Al mismo tiempo, nunca debe ser cruel ni arbitraria y debe reconocer el arrepentimiento genuino. A menudo, la justicia exige una segunda oportunidad.

 

No te rindas nunca

La lucha de un legionario solo puede terminar con su muerte, enseñó Sara. A la Legión nunca le faltarán injusticias que corregir, por lo que un legionario siempre debe estar listo. Un legionario puede dejar una tarea sin terminar si surge una mayor prioridad, pero siempre debe retomarla. Esto no significa que los legionarios siempre deban avanzar, siempre deban atacar; a veces, la paciencia y la espera son las formas más seguras de alcanzar la victoria. Los legionarios deben tener la sabiduría para reconocer la diferencia.