Partida Rol por web

Historias de Horror I.

CC: 1 - Regreso a Ravengro.

Cargando editor
23/05/2017, 17:43
(CC) Konrad Mykephoros.

INVIERNO DE 4711 RA:

DÍA DE LA LUNA, 3 DE ABADAR.

JUNTO AL TEMPLO DE FARASMA, POR LA MAÑANA.

Tuvieron que dejar su majestuoso carromato detrás del templo de Farasma. No le hacía ninguna gracia tener que dejarlo allí, sin cuidado alguno, pero consideraba que Gruñido tenía derecho también a asistir al funeral. Konrad sacó una moneda y se la dio a un lugareño para que le echara un vistazo mientras estaban a otras cosas. No se fiaba de aquel pueblo de paletos y se temía que, a la vuelta, hubiera un corrillo de curiosos alrededor de su imponente carromato, como moscas alrededor una mierda reciente.

Su reencuentro con Kendra abrió viejas heridas. La pérdida del padre le recordaba a la suya propia, lejos de las diferencias. El profesor Lorrimor había sido un buen hombre mientras que su padre...Bueno, era mejor no hacer comparaciones. Konrad saludó con efusividad a Kendra, dándola un cariñoso abrazo que no hacía más que resaltar el ya de por sí evidente contraste entre su hermano y él.

- Me alegro de verte, Kendra. ¡Wow, cómo has...crecido!- Se había convertido en toda una mujer. Cuando la compungida hija mencionó la ausencia de más otros invitados y mencionó Versex, los ojos de Konrad se cruzaron con los de su hermano Gheorghe. Konrad hacía mucho que no tenía relación con su hermano pequeño pero por un momento se imaginó que Gheorghe habría venido acompañado de él. Fue sólo un pensamiento fugaz que nada más vino se fue.- Te acompaño en el sentimiento, Kendra.- Negó con la cabeza en un solemne gesto para después pasarse las manos por el cabello largo de forma que ningún mechó se saliera de su sitio.

El ataúd del profesor era extremadamente sencillo, así que al final agradeció no haber traído su carro. No hubiera sido de recibo aparecer con un boato mayor que al que se rinde tan sentido homenaje. Acarició la cabeza de Pevrin, el hijo del tabernero, alborotándole el pelo y dedicándole una cálida sonrisa. - Konrad MyKephoros, mucho gusto.- Contestó a las presentaciones de los lugareños. Cuando el concejal Gharen Muricar indicó a Gruñido que podía tirar del sencillo carro con el ataúd, Konrad intervino para corregirlo.- Gruñido. Ese es su nombre.- No semiorco.- Es algo tímido pero conocía también al profesor y le tenía en gran estima. - Konrad no soportaba aquellos prejuicios de la gente y su rostro se había tornado serio, duro, casi como el de su hermano.-  No me dirá que no es un nombre adecuado.- Bromeó, relajando sus facciones, para quitarle un poco de hierro al asunto. Después de todo "Gruñido" no hacía más que reflejar la forma de comunicarse de su sirviente. Con los años Konrad ya se había acostumbrado a aquel tipo de comunicación, aunque a veces echaba en falta usar el lenguaje con algo más de profundidad, como había hecho un rato antes con el Doctor Querio Vandel.

Por si no fuera poco, del otro lado, como su peculiar ama de llaves, estaba Sascha. Tampoco era una mujer de muchas palabras. 

Menos mal...- Pensó cuando la bárbara kellida por fin guardó su inseparable hacha, que Konrad no entendía qué pintaba allí, en el funeral. Ante la mirada de Sascha y su gesto, Konrad contestó con otro, un movimiento leve del dorso de la mano, indicándola que podía proceder. Con su inusitada fuerza la penosa tarea del llevar el cuerpo inerte del profesor se vería aliviada. Desde luego las ausencias se iban a perder un buen espectáculo con el que fardar en la taberna después. El féretro del Profesor era portado por un varipinto grupo de personajes. 

Había estado atento a las preguntas que el demacrado Vandel hacía a los concejales y que cortaron con el signo de la espiral, como marcando un punto y final. Si el Doctor necesitaba alguien en quién apoyarse para hacer más leve la subida al cementerio y una voz amiga con la que charlar allí estaba Konrad.

- Permítame, Doctor.- Le dijo tendiéndole el brazo para que se apoyase.

Cargando editor
23/05/2017, 22:28
"Los Pecados de los Padres".

Notas de juego

DOCTOR VANDEL, KONRAD:

- Tiradas Ocultas de Engañar o Diplomacia.

- Si no se hacen en pocas horas se entenderá que fallan automáticamente.

Cargando editor
23/05/2017, 22:32
Historias de Horror.

Una mujer de la localidad se une a la comitiva funeraria en el último momento, ya casi entrando en las Tierras del Reposo. Se sitúa detrás del tabernero y de su hijo, el pregonero local.

Cargando editor
23/05/2017, 23:08
(CC) Konrad Mykephoros.
Sólo para el director
- Tiradas (1)
Cargando editor
23/05/2017, 23:24
"Los Pecados de los Padres".

Notas de juego

KONRAD MYKEPHOROS:

- Eres un noble y sabes comportarte como tal. A nadie le resulta extraña tu actitud de no querer arrimar el hombro para transportar el ataúd del Profesor Lorrimor, un acto honorable y que sería de esperar de quien fue en vida un buen amigo suyo. Tienes la certeza, sin embargo, de que tu hermano y su Escudero te despreciarán por escaquearte del esfuerzo físico (y una parte de ti te dice que probablemente no les faltará razón si así lo hacen).

Cargando editor
23/05/2017, 23:49
(CC) Gruñido.

INVIERNO DE 4711 RA:

DÍA DE LA LUNA, 3 DE ABADIO.

JUNTO A LA VERJA DEL CEMENTERIO, POR LA MAÑANA.

Un mudo cabeceo hacia el Amo Konrad basta para demostrar el agradecimiento de Gruñido a su Señor. Es un mero eco de la deuda que Gruñido tiene hacia él, ya que siente que las vidas de su hermana Sascha y él mismo le pertenecen. Él se encargó de salvarlas tiempo ha, en un acto que sí fue noble como su linaje.

Finalmente, ante la falta de manos dispuestas, el fornido semiorco toma el lugar más atrasado en el acarreo del ataúd, dispuesto a aportar además de la suya propia, la fuerza que su maduro Señor ya no puede dar de sí. En esta extraña comitiva, sus hermanos y él se han unido a señores de noble linaje, y es que la muerte al final nos hace a todos iguales.

Gruñido dedica apenas un vistazo a la mujer que se ha unido al grupo. Inicialmente no la reconoce, pero es difícil fijarse en los detalles cuando a uno le están lanzando palos y piedras, y su memoria no alcanza a tanto.

Cargando editor
24/05/2017, 09:43
(CC) Doctor Querio Vandel.
- Tiradas (1)
Cargando editor
24/05/2017, 11:01
(CC) Velkan Matacambiantes.

INVIERNO DE 4711 RA:

DÍA DE LA LUNA, 3 DE ABADIO.

JUNTO A LA VERJA DEL CEMENTERIO, POR LA MAÑANA.

Cuando todos los porteadores estuvieron listos, Velkan hizo fuerza y elevó el ataúd junto a sus compañeros. Nunca hubiera dicho que el cuerpo del profesor Lorrimor pudiera pesar tanto, en un principio había llegado a pensar que entre él y Gruñido podrían cargar con aquello sin problemas. Echó un vistazo al grupo y comenzó con la carga. 

La muerte los alcanzaba a todos, siempre, no había forma posible para escapar de ella. Era una conversación que había tenido en más de una ocasión con el difunto. Velkan no había entendido muy bien aquello en un principio, pero con el paso del tiempo captaba mejor esa certeza. Olfateó varias veces el aire de forma apresurada y giró la cabeza, como pudo, para ver a una nueva mujer que se sumaba al cortejo fúnebre. La desconfianza cruzó su rostro de manera momentánea, para luego centrarse de nuevo en la tarea que le estaba ocupando.

Cargando editor
24/05/2017, 16:41
CC: Ravengro: Jominda Fallenbridge.

INVIERNO DE 4711 RA:

DÍA DE LA LUNA, 3 DE ABADIO.

JUNTO A LA VERJA DEL CEMENTERIO, POR LA MAÑANA.

Todos miran con extrañeza al Doctor Vandel y al noble Mykephoros por un momento, pues sería de esperar que ambos quisieran ocupar el puesto que queda como portador del féretro, un gran honor y una muestra de auténtica amistad y cariño hacia un fallecido. Sin embargo, ambos están hablando y no parecen mostrar interés alguno en dar un paso al frente, ninguno de los dos.

Los dos Concejales presentes se miran extrañados, el hijo del tabernero mira al suelo, y el propio posadero Elkarid da medio paso para ser él quien ocupe del puesto, pero Jominda es finalmente quien ocupa el lugar restante portando el ataúd, y Elkarid agacha la cabeza, avergonzado por su osadía.

Kendra hace el signo de la espiral sobre el pecho, y lo mismo hacen los dos Cencejales, el tabernero y su hijo Pevrin, pues es el signo de resperto tradicional antes de entrar en los dominios de Farasma, la diosa de la muerte.

Detrás de Kendra, avanza el féretro, ahora portado por seis personas: Gruñido, Velkan, Gheorghe, Janos, Sascha y Jominda.

Tras ellos, los Concejales Hearthmount y Muricar, y el tabernero y su hijo cierran la escasa comitiva funeraria.

Notas de juego

// Salen de escena: Doctor Vandel, Paladín Mykas, Gruñido, Escudero Mykerinos, señor Mykephoros, Sascha, Velkan; Kendra Lorrimor, ataúd con el cadáver del Profesor Petros Lorrimor, Jominda Fallenbridge, Concejal Hearthmount, Concejal Muricar, tabernero Elkarid y su hijo Pervrin. - Siguen en: Las Tierras del Reposo.