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Proyecto Prometheus

[Prólogo] Retorno a Ophius. Acto II

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06/10/2024, 13:23
Destino

Agazapada, a paso ligero y con todos tus sentidos plenamente receptivos, abandonaste el pequeño pasillo, cruzaste el corredor principal y avanzaste hasta llegar a la primera de las salas. No encontrando hasta ahora ningún tipo de eventualidad. Algo, quizá, previsible.

Si echabas un ojo a tu cronómetro, este marcaba que habías llegado hasta la entrada del complejo en menos de 50 segundos. Por lo que todavía te restaban seis minutos y diez segundos para completar tu objetivo. Todo marchaba mejor de lo previsto.

Durante el camino caíste en un detalle de lo más curioso a la par que extraño: todo apuntaba a que las comunicaciones estaban fallando. Era un hecho. Sin embargo. Ni el cronómetro, que era 100% digital, ni tampoco el sensor de movimiento había fallado todavía. Ni siquiera tu ciber implante había hecho ninguna cosa rara, ¿entonces? ¿El fallo podía limitarse únicamente a las comunicaciones y no al resto de dispositivos electrónicos? Claro que, por otro lado, estabas bastante segura que habría detalles técnicos que igual se escapaban a tu conocimiento. Eso explicaría que afectase a algunas cosas y a otras no.

Nada más cruzar el umbral de las herméticas y colosales compuertas que te llevaban al exterior del complejo, y habiendo estableciendo contacto visual con la Ulisses —localizada en el mismo punto en el que aterrizó—, tuviste que detenerte en seco al sentir algo extraño en tu interior. Al principio igual pudiste creer que era mera paranoia por el lugar, el estrés de la situación, la presión del peso que habían cargado sobre tus hombros o el cúmulo de todo. Pero pronto te diste cuenta que no tenía nada que ver con eso.

Avanzaste un paso más y descubriste que el sonido de tus pies sobre el terreno sonó de lo más lejano y embotado. No solo eso. Tu visión empezó a emborronarse y sentiste cómo todo daba vueltas a tu alrededor. Obligándote, en el mejor de los casos, a arrodillarte momentáneamente en el suelo. Esa sensación, que parecía crecer y hacerse cada vez más pesada y demoledora, no parecía ir sola. Y más pronto que tarde dio la cara un agradable y cálido hormigueo procedente de tu sexo. Aquel estímulo, también progresivamente creciente, comenzó a extenderse por tu cuerpo como el fuego sobre un campo de hierba seca. Ocasionándote una atípica y anormal excitación que, casi de forma inmediata, se manifestó en tus pezones: que se endurecieron notablemente y cuyo roce con el traje de nanofibras solo empeoraba tu estado de necesidad, y sobre tu entrepierna: muy sensible y abundantemente húmeda. Hasta el punto de notar cómo esa humedad resbalaba por tus muslos.

- Tiradas (2)

Notas de juego

Dado que la tirada implica solo al Atributo, el resultado de las tiradas (8 y 6 respectivamente) se multiplica x2. Ergo, para resistir las esporas azules habrías sacado un 16 (frente a una dificultad de 30) y para resistir las rojas habrías sacado un 12 (frente a una dificultad de 24).

En estos instantes, nuestra querida Mayor se encuentra sometida al efecto de ambas esporas: mareos, visión borrosa y sonidos embotados para el caso de las de color azul. Y excitación sexual para el caso de las rojas. La misión, y si bien todavía sigue la prioridad de la oficial, ha quedado en un segundo plano aunque sea por el momento...

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06/10/2024, 23:00
Elaine West

Elaine estaba haciendo una buena marca de tiempo. Mientras avanzaba, repasó mentalmente el careo con Müller. No entendía el comportamiento de la mujer, y supuso que se debía a algún tipo de animosidad personal hacia ella. Aunque a decir verdad, había sido una cabrona desagradable con casi todos. No se explicaba como había durado tanto tiempo en su puesto de la Lexine con una actitud semejante. 

Lo que odiaba era que la hubiera puesto en situación de mostrarse dura y contundente. Ese no era su estilo de liderazgo, y siempre intentaba congeniar con sus compañeros de equipo y mostrar cordialidad. Escuchaba todas las opiniones, si se expresaban con respeto y ánimo de contribuir. Pero la situación había sido desmoralizante para el equipo desde el principio, empezando ya por lo Sweigert y siguiendo a casi cada paso que habían dado. Müller podía pensar lo que quisiera de sus decisiones como oficial al mando, estaba en su derecho, pero no se podía permitir que desmoralizara aún más a la tropa, que dinamitara su intento de levantarles los ánimos e inspirarles a cooperar y a funcionar como un equipo, estando en una situación tan peligrosa e imprevisible, y sobre todo, tan crítica para todas las vidas de la Lexine. Era una insubordinación intolerable y, sobre todo, peligrosísima.

Tendría que hablar con Nathan sobre todo ello al volver...

Pensar en el ingeniero jefe, en su musculoso cuerpo, en sus fuertes manos, hizo que sintiera un hormigueo en sus partes bajas. Se obligó a centrarse.

Pero era verdad. Las comunicaciones no funcionaban bien. Esas interferencias no eran normales. Si se debiera al campo electromagnético, fallarían otras cosas también. Si era un efecto focalizado en las transmisiones, tenía que ser algún tipo de inhibidor de señal, o algo que ella desconocía por completo. Pero eso hacía que su tarea fuera aún más importante. Tenía que llegar a la Ulysses y comprobar que todo estaba en regla. Porque el resto se equivocaban. Les habían mandado allí abajo en una de las pocas naves que podían hacer ese viaje. Si algo fallaba, lo más probable era que no hubiera otro equipo que pudiera bajar a Ophius. 

Al salir al exterior y tener visual de la Ulysses se cumplió el minuto establecido, e intentó mandar informe al equipo del complejo, pero no logró establecer contacto. 

Siguió adelante sin demorarse... y entonces sus sentidos empezaron a distorsionarse de una manera de lo más desorientadora. Hincó una rodilla en el suelo, intentando despejar la mente, intentando sobreponerse a lo que le estaba ocurriendo. Tenían que ser esas malditas esporas... 

Se miró la mano con los dedos extendidos, viéndolos borrosos y dobles por momentos. Y la zona de aterrizaje y la propia Ulysses parecían dar vueltas a su alrededor.

-Tengo que... 

Aquella sensación en su bajo vientre, en su entrepierna, se intensificó de repente. De repente sintió una excitación física muy intensa, y no pudo contener un suspiro al sentir aquel fuego que se extendía desde su sexo y le provocaba un escalofrío de deseo que le recorría la columna vertebral. 

-¿Qué diablos...?

De nuevo la imagen de Nate le vino a la mente... No, la de Zanetti desnuda saliendo de la ducha... 

-Ummmmm...

Noto la humedad que empezaba a lubricar su sexo a un ritmo atroz, sintió su flujo deslizándose por sus muslos, por dentro del traje de nanofibras que llevaba sobre la piel desnuda, como si hubiera estado sometida a unos intensos preliminares sexuales, con su cuerpo totalmente preparado para dar y recibir placer. 

Sintió la tirantez de sus pezones al ponerse erectos bajo las nanofibras. No pudo evitar llevarse una mano a uno de sus pechos y reseguir su curva con la palma, sintiendo la punta dura rozándose con la malla de fibras. Y sentía el clitoris hinchado y tan sensible que cada roce con el traje encendía sus miles de terminaciones nerviosas que tenían como único propósito y función generar placer femenino.

Sus labios se entreabrieron en un nuevo suspiro. Si estuviera bajo techo, si estuviera en un lugar con atmósfera y gravedad normales, no sabía si sería capaz de evitar masturbarse frenéticamente, en un intento de poner fin a esa súbita e inexplicable lujuria que se había adueñado de ella. 

Pero no... estaba en Ophius... estaba en plena misión... tenía que... debía llegar... llegar a la Ulysses... 

Notas de juego

Intento reforzar mi auto-control como sea para intentar llegar a la Ulysses aunque siga así de... ejem... distraída.

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08/10/2024, 10:27
Destino

18:37
Ophius,
Exterior del Complejo de Aguas.


 

Fuiste consciente que ni era el momento, ni tampoco el lugar, para calmar aquel fuego que amenazaba con hacerte enloquecer. Además de ello, y estando todavía en tus cabales, fuiste consciente que habrías muerto asfixiada si te hubieses abierto el traje de nanofibras para dar rienda suelta a tus impulsos. Ya que en Ophius no había atmósfera.

Aún así. Y si bien parecía que aquellos repentinos efectos no hacían más que agravarse por momentos, conminando con colapsar tu cuerpo más pronto que tarde, conseguiste reunir las fuerzas necesarias para finalmente erguirte. Avanzando a continuación poco a poco, con bastante dificultad y con algo de torpeza hacia la Ulisses.

Varios pasos después, y si la situación ya de por sí era suficientemente complicada, pudiste oír la dulce, quebrada, apenada y temerosa voz de la teniente. No sabes si procedente de tu mente, de tu comunicador o, por el contrario, del mismo firmamento.

—«Eli... por favor. Despierta. Mi amor. Mi vida. No me hagas esto... yo... no sé vivir sin ti... no... no quiero vivir sin ti... »

- Tiradas (2)

Notas de juego

Intento reforzar mi auto-control como sea para intentar llegar a la Ulysses aunque siga así de... ejem... distraída.

A efectos mecánicos, y pese a que los mareos, la visión borrosa y la excitación continúan en tu sistema con la misma intensidad y contundencia que antes; ya que tu cuerpo no ha podido resistir ni deshacerse de los efectos, habrías gastado 1 de tus 3 Puntos de Destino para anteponerte momentáneamente a ellos y así poder avanzar.

Al ritmo al que lo haces, y si no te topas con más complicaciones, en unos dos minutos estarías plantada delante de la rampa de la Ulisses.

Pd: Me ha encantado lo de "distraída". Jajajaja

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10/10/2024, 10:34
Elaine West

El sonido de aquella voz suplicante le desgarró el alma, incluso en su estado de excitación máxima. ¿Qué era real? La voz de Bianca sonaba tan real, tan de verdad... Era como escuchar el eco de otra vida, que has vivido sin saberlo. O como escuchar de fondo la voz de alguien que intenta despertarte mientras duermes profundamente. 

Se mordió con fuerza el labio inferior, para que el dolor le diera un foco en el que centrarse, algo a lo que agarrarse para superar tanto la lujuria como el desconcierto y el pesar de aquella voz. Los primeros pasos fueron lentos, pero después fue cogiendo carrerilla, gruñendo para sus adentros, hasta que logró iniciar de nuevo el laborioso camino hacia la nave.

A la vez, intentó no hacerse mala sangre por el comportamiento indisciplinado e individualista de los miembros civiles de la expedición. No estaban acostumbrados a situaciones tan peligrosas y tensas, y eso podía hacer saltar a cualquiera. Y estaba claro que muchos de ellos no comprendían la importancia de seguir las órdenes a rajatabla. Se había visto obligada a pararle los pies a Müller para evitar que siguiera desmoralizando a todo el mundo y desautorizándola a ojos del resto, la mecánica la había puesto en esa situación y era algo que le molestaba profundamente, porque no era su estilo para nada. Pero era eso o cumplir con las extremas órdenes que Zanetti le había dado, y eso no pensaba hacerlo a no ser que la vida de todos los demás dependiera de ello. 

Tampoco entendían lo que significaba ser oficial al mando. Lejos de ser un privilegio, era una pesada carga. Ellie había hecho lo mismo de siempre: escuchar las sugerencias y opiniones de todos, y después decidir en base a su propio criterio; ni más ni menos que lo que hacían todos los oficiales al mando competentes. Para ello la habían designado, a pesar de que los civiles y sus egos no lograran entenderlo.

Centrarse en esos pensamientos le hizo más fácil recorrer la distancia hasta la Ulysses sin dejarse llevar de nuevo por arrebatos calenturientos. 

Llegó a la nave y dio un par de golpes en la puerta de la rampa, mientras se acercaba al botón exterior de apertura manual.

-¡Aquí West! Frost, Sweigert, estoy en el exterior. ¿Va todo bien ahí dentro?

Anunció su presencia para no tomarles por sorpresa y evitar accidentes que lamentar. Dicho eso abrió la rampa, en guardia y con el rifle apuntando al interior por si acaso, esperando con el corazón en un puño para comprobar qué sucedía ahí dentro.

Notas de juego

¡Pues gasto ese punto con mucho gusto! 

Jejeje es que esas cosas, a ver... desconcentran. O más bien, te concentran mucho pero en una sola cosa, y claro... 

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14/10/2024, 12:10
Elaine West

Elaine estaba esperando respuesta por parte del interior de la nave, cuando el característico crujido del comunicador sonó en su oído, seguido de la voz de Müller. 

Luchando contra su propio estado, a la ranger le sorprendió recibir aquella comunicación. Sobre todo porque acababa de comprobar que las comunicaciones con el equipo de dentro del complejo no funcionaban. Entonces, ¿cómo se estaba comunicando Müller con ella? 

Y la única respuesta que se le ocurría era que esa voz, igual que la de Bianca, no era real. Era una alucinación más, provocada por lo que fuera que estuviera actuando en ellos.

Pero... ¿podía permitirse el riesgo de ignorarla? Aunque solo hubiera una pequeña posibilidad de que todo aquello fuera cierto, no podía dejar que el equipo siguiera ahí dentro en esas condiciones.

Intentó ignorar las sensaciones que su cuerpo estaba experimentando, las... distracciones...

Maldita sea, Elaine... Piensa, piensa.

Intentó abrir un canal privado con Adams. Si las comunicaciones con Müller funcionaban de verdad, deberían hacerlo también con el resto del equipo. Después lo intentó con Spencer.

Notas de juego

Si no hay respuesta, como me imagino que pasará, responderé a Müller.

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16/10/2024, 10:57
Destino

18:39
Ophius,
Rampa de la Ulisses.


 

No recibiste ninguna respuesta por parte del equipo que, presuntamente, se encontraba dentro de la Ulisses cuando intentaste comunicarte con ellos. Pero claro, eso tampoco era algo nuevo ¿verdad? Aquella misión, en un principio rutinaria, se había vuelto de lo más caótica, confusa y ciertamente peligrosa. Pero ahí estabas tú, impávida e indómita, luchando contra viento, marea y contra varios posibles intentos de insubordinación. Intentos que no dudaste lo más mínimo en disolver con contundencia. Si bien habrías preferido no hacerlo de aquella forma, eras muy consciente que las circunstancias tampoco te habían permitido hacerlo de otra. No, al menos, por el bien de la supervivencia de todas las personas de la Lexine. 

Habías logrado, también, sobreponerte a esas malditas esporas: manteniendo a raya los mareos, la visión borrosa y ese profundo, asfixiante, lujurioso e inexplicable deseo que se arremolinaba en tu bajo vientre y que sentías que todavía continuaba ahí. Como esperando a que bajases la guardia para hacer acto de presencia. Si todo lo anterior no era ya suficientemente problemático, los mensajes de Bianca y de Max, que parecían de lo más reales, no hacían si no complicarlo todo aún más. Llegando a cuestionarte su veracidad.

Con más preguntas que respuestas, y haciendo un alarde de auténtica superación y sobresfuerzo, llegaste al fin hasta la la nave. Tras golpear la rampa un par de veces con la base del puño a modo de llamada de atención, buscando evitar cualquier encontronazo o accidente no deseado, caminaste hasta un lateral del vehículo y presionaste el botón que extendía la pasarela de acceso al interior del transporte. Sin embargo, y aunque fuese durante unos segundos, daba la sensación que el botón no funcionaba. Sonando de repente un prolongado bufido gaseoso que, instantes después, dio paso a un zumbido eléctrico. Empezando a extenderse la rampa, lenta aunque imparable, hasta acabar incrustada en la añil y baldía tierra del satélite.

Subiste por la rampa, en guardia y con el rifle apuntando hacia el interior en todo momento, no encontrando ningún rastro aparente de violencia o desorden en la bodega de carga. Todo parecía estar tal y como lo habíais dejado antes de abandonar la nave. Imperando un absoluto, total y asfixiante silencio...

 

Notas de juego

      
               Planta 0                                Planta 1               

Te encuentras justamente en la Planta 0 (sobre el rectángulo que pone rampa). Los cuadrados amarillos son palets y el rectángulo azul que está cerca de la rampa son las escaleras que llevan a la 1º planta.

En el plano no aparece, pero hay un pequeño panel de mandos al final de la rampa para poder cerrarla manualmente desde dentro.

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16/10/2024, 18:10
Elaine West

Tras sus intentos fallidos de comunicar Adams, Spencer y Müller, las dudas sobre la realidad de aquel mensaje no hacían sino acrecentarse. La lógica indicaba que si no había comunicación en un sentido, tampoco podía haberla en el otro. O al menos a eso se aferró Elaine. Tenía que optar por un curso de acción, y solo podía cruzar los dedos para que fuera el correcto. 

Maldita sea... estos malditos calores no paran.

En cuanto bajaba un poco la guardia, se veía a sí misma en brazos de Jim, recordando todos sus greatest hits sexuales. O montando y siendo montada por Nate. O comiendo y siendo comida por Bianca. Y Kira. Y Pike. O... o todo a la vez, todos a la vez, en un totum revolutum que amenazaba con derretirla por completo. 

Joder...

No creía haber estado tan cachonda en toda su vida, ni siquiera cuando Jim y ella compartieron aquel licor afrodisíaco denaariano en Raisa-4.

De nuevo se obligó a relegar todo aquello a un rincón de su mente, a ignorar la abundante lubricación natural que se deslizaba desde su sexo y empapaba la nanofibra que recubría sus muslos. 

Había conseguido entrar en la Ulysses... no porque sus ocupantes le hubieran abierto la rampa.

Aquello le daba peor espina cada vez. 

Que le dieran entornos hostiles. Especies agresivas, depredadores mortales. Enemigos armados, a los que se pudiera contraatacar. Cualquiera de los peligros a los que estaba acostumbrada. Pero esto... aquella manera de retorcerles la mente, de provocar estados en sus cuerpos, de no permitirles distinguir realidad de alucinación... era una batalla que no podían ganar.

Y aun así debían hacerlo. 

-¡Frost! ¡Sweigert! ¡Klausner! ¡Aquí West! ¡Voy a subir!

Dicho eso, y sudando por el esfuerzo de contener aquella suprema excitación física y mental, presionó el cierre manual de la rampa por si acaso y empezó a subir las escaleras, rifle en ristre, con la intención de llegar hasta la parte superior, a la cabina incluso, y averiguar de una puta vez qué hostias estaba pasando allí.

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16/10/2024, 23:26
Sweigert, Michael

Poco después de avisar que subías, y llevando ya un cuarto de escalera recorrido, pudiste escuchar cómo unos apresurados pasos procedentes del piso superior se acercaban en tu dirección.

—¡Mayor! —exclamó una voz que identificaste como la del Dr. Sweigert— ¡¿Qué ha ocurrido?! ¡¿Y los demás?! —preguntó con evidente preocupación.

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17/10/2024, 13:33
Elaine West

Al ver aparecer a Sweigert, el alivio y la calentura se mezclaron de tal modo en Elaine que tuvo que contenerse para no besarle intensamente allí mismo.

-La misión se ha complicado. ¿Aquí está todo bien? No hemos recibido ni uno solo de los informes de situación que os pedí. ¿Qué ha pasado? ¿Frost y Klausner están bien?

Si la situación en la Ulysses estaba bajo control, como parecía, si solo se trataba de un fallo en las comunicaciones, tenía que volver con el equipo de dentro tan pronto como fuera posible. 

Si se daba prisa, aún podía llegar a tiempo para cumplir la marca de los siete minutos. Esperaba que con el tiempo el efecto de esas esporas se fuera reduciendo. 

Pero no se iba a marchar sin comprobar personalmente el estado de los otros dos tripulantes. Echó a andar hacia la cabina, indicándole por gestos a Sweigert que la acompañara mientras la ponía en situación.

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17/10/2024, 15:19
Sweigert, Michael

18:40
Ophius,
Interior de la Ulisses.


 

—¿C-complicado? —preguntó confuso al tiempo que retrocedía un par de pasos hacia atrás, dejándole espacio a la oficial para que subiera las escaleras sin impedimentos. Una vez arriba, viste que el doctor seguía con la armadura puesta pero iba sin casco.

—S-sí. Todo está bajo control. —le confirmó a la mujer en primera instancia, asintiendo a continuación un par de veces— Las... las comunicaciones no funcionan, Mayor. —comentó con apuro mientras avanzaba tras ella en dirección a la sala de control— Ni siquiera entre nosotros. —aclaró, refiriéndose a Pike, a Phil y a él—  ¿Isabelle está bien? —añadió inmediatamente después con preocupación.

—Frost está en la cabina. —afirmó con la atención puesta en la pelirroja, cabeceando en dirección al habitáculo— Estuvimos intentando recuperar las comunicaciones pero... no hubo manera. En cuanto a Phil, todo controlado también. Subió sin problemas, le ayudamos a tomar asiento en la antesala de la cabina y... —le explicó a la chica al tiempo que se giraba hacia donde se suponía estaba sentado el ingeniero.

La sorpresa del sanitario fue mayúscula cuando, contra todo pronóstico, no había ni rastro de él.

—¿Phil? —preguntó dubitativo y en voz alta, girándose hacia un lado y hacia otro con una más que evidente mueca cargada de confusión— Le... le juro que le dejamos aquí, Mayor. —se excusó— Igual se fue a alguno de los camarotes, a la cocina o a la sala común...

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18/10/2024, 23:47
Elaine West

West miró el lugar en el que supuestamente debía encontrarse Philip Klausner, y después volvió a mirar a Sweigert.

¿Estaba Sweigert también afectado? A él las esporas no podían haberle hecho efecto, pero las extrañas alucinaciones no provenían de ellas, al menos no del todo. Afectaban al personal arriba en la Lexine, y ella había tenido aquella visión de la maldita y sensual Zanetti... no pienses en eso, joder, ahora no... antes de verse sometida a las esporas.

-Compruébalo -dijo, mientras daba dos rápidas zancadas que la llevaron junto a la puerta de la cabina, sin perder de vista al rubio médico.

Abrió la puerta hidráulica de la cabina, y se asomó al interior, de nuevo apuntando con el arma.

-¿Pike?

Si la piloto había desaparecido igual de misteriosamente que Klausner, íban a tener un problema. Ella tenía conocimientos básicos del manejo de naves de ese tipo, igual que por instrucción básica, también Adams y Spencer. Pero ninguno era un piloto del nivel de Frost. 

Entró en la cabina dejando la puerta abierta para seguir controlando a Sweigert, mientras comprobaba si la Teniente estaba donde le había dicho.

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22/10/2024, 20:37
Sweigert, Michael

18:40
Ophius,
Interior de la Ulisses.


 

—¡A-a la orden, Mayor! —afirmó con evidente nerviosismo, justo antes de dirigirse con paso apresurado en dirección a los camarotes.

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22/10/2024, 20:37
Destino

Notas de juego

La escena continúa en... [Retorno a Ophius: Hilo secundario I]