¿Una única pregunta?
Tiene que ser una especie de prueba porque la mente de Bert bulle con una decena de preguntas: ¿Cómo saben que van a alterar la historia? ¿han visto los posibles resultados de sus intervenciones? ¿quién ha contratado a los klingon¿ ¿cuánto pueden alterar el flujo temporal? ¿Acaso no lo están haciendo ya?
El ingeniero mira a sus compañeros, a los que considera más cualificados para planificar la operación.
Recuerda, Bert, a veces es más eficiente desmontar todo el circuito y limpiarlo que simplemente cambiar la junta B de la sección AC3. Las impurezas van a seguir fluyendo y volverán a desgastar la junta. Eso no resuelve el problema, es un apaño temporal.

Los sabios consejos del tata Ambrose resuenan en la cabeza de Bert, junto con más preguntas ¿No necesitarán muestras de ADN Klingon para calibrar los dispositivos? ¿Valdrá simplemente con establecer un margen de error en el DNA humano? ¿Qué equipo podrán llevar? ¿Tendrán un escaner de la época que pueda apañar ya?
La angustia comienza a reflejarse en el rostro de Bert. ¿Y si estropea su única pregunta? ¿Y si lo mandan al último momento por inútil?
El ingeniero respira hondo y comienza a consultar toda la información disponible en el pad, como si allí estuviera la respuesta a todas sus dudas (*).
Por la Gran Galaxia, ¿no va a poder despedirse de Becc?
(*) ¿Vale para conseguir más contexto, jefe?
Las respuestas de Darek a las preguntas del grupo le dejaron la certeza de que debería dedicar tiempo a leer los registros que tuviera la DTI sobre otras razas, especialmente sobre el colectivo Q. De alguna manera, parecía que al conocerlos les resultaban menos terroríficos, pero una parte suya consideraba que eran solamente las palabras de una persona que nunca había sido juguete de uno de ellos.
Las palabras de Darek le permitieron poner en perspectiva todo lo que habían estado estudiando respecto de los opositores a la Federación. Les tocaría jugar el papel de defensores invisibles de la misma, trabajando fuera del tiempo para evitar ese tipo de sabotajes y daños. No es lo mismo que hacía antes, pero seguiré velando por el bienestar de la Federación y de los planetas, especialmente la Tierra.
Esa noche, gracias a la compañía de su equipo, logró reponerse así sea parcialmente y prepararse mentalmente para comenzar a desempeñar sus nuevas funciones. Tocaba empezar desde 0, estudiando todo como cuando recién había ingresado a la Academia, pero era una segunda oportunidad y tenía que aprovecharla.
Al día siguiente se les asignó su primera misión, algo que no imaginó tener que hacer en su vida. ¿Mercenarios klingon perfectamente disfrazados de humanos? ¿Cómo podrían saber en quién confiar así? ¿Qué clase de civilización invertiría tanto esfuerzo y recursos en destruir la Federación? Las preguntas se acumulaban en su cabeza y no tendrían mucho más tiempo para aclararlas con Nedim.
Se apuró por revisar los detalles de la misión en su pad. Era consciente de que había probabilidades de que se presentara un conflicto diplomático con los klingon y, un poco emocionada y un poco asustada, supo que podría tener que desempeñar un papel clave. Contaba con sus compañeros para estar atentos a lo que sucediera y poseer con la mayor información del conflicto al momento de intervenir.
Pensó unos segundos sobre la misión y qué tipo de información les podría ser de mayor utilidad. Quizás si supieran algo más sobre el grupo de mercenarios podrían tener puntos para explotar a futuro.
- Antes de que se retire, instructor Prah, ¿Hay alguna información sobre este grupo de mercenarios? ¿Son conocidos en la galaxia, poseen algún lider o figura importante que podamos conocer o de la que pudiera saberse algo? Desde las habiliades de pelea, hasta relaciones en el imperio, cualquier cosa que nos pueda ayudar a prepararnos para lidiar con ellos.
Staafar había leído los manuales de arriba a abajo, tal y como habían sugerido, sin embargo todavía encontraba información que le resultaba del todo ilógica. En el siglo XXIV, la Flota estelar había logrado derrotar a dos especies que habían logrado viajar en el tiempo e interferir con la Tierra, todo sin ayuda del DTI. Sin embargo, aquellos dos encuentros resultaban baladí comparados con los verdaderos enemigos de la Federación. Ni siquiera el entrenamiento vulcano le permitía discernir el alcance de esas implicaciones.
Al día siguiente, su instructor les informó de su primera misión de entrenamiento. Staafar estaba familiarizado con los distintos simulacros que realizaba la Federación para entrenar a sus cadetes, pero la que tenían entre manos parecía valorar especialmente la capacidad de adaptación, improvisación y detección. Sin duda, un reto de lo más interesante.
—¿Se nos asignará algún tipo de uniforme o acudiremos a la misión vestidos como civiles? ¿La obtención de vestuario será otra forma de evaluar de nuestras capacidades de adaptación e improvisación?
Sirril escuchó la información dada por el instructor, no era mucha pero la suficiente para empezar a buscar. No sería fácil identificar a los klingon y tendrían que manipular algún escaner con aquel fin sobre el propio terreno.
- Me gustaría saber cuales son las reglas de enfrentamiento que debemos seguir así como si se conoce el número de Klingons infiltrados.
Las pregunta del vulcano intentaba esclarecer alguno de los puntos grises de la misión, cuanto más claros estuvieran los términos y condiciones más fácilmente podrían cumplirlos.
El oficial científico hecho un vistazo a sus compañeros a find e calcular las probabilidades iniciales de éxito dado el grupo que formaban preguntándose si írian solos o les acompañaría el resto de sus compañeros.
Bert resopla y cierra con un gesto cansado el pad. Está claro que quieren probarlos. La información práctica es casi nula. Bucea en los archivos históricos para familiarizarse con el escáner de la época. Al menos, cuando se enfrente a él sabrá cómo funciona. Aunque está entretenido mirando los planos y especificaciones del escáner, atiende a las preguntas de sus compañeros, mientras sigue rumiando cuál formular.
Está convencido de que puede ser otra prueba y no quiere pifiarla. Lo peor sería que lo mandaran lejos de Becc.
- Estoy bien no tienen porque preocuparse, tan solo es un ligero dolor de cabeza. Respecto a mi comentario acerca de los Q no se trata de una opinión sino de una certeza Capitana.
Cristina miró a Sirril, ya le gustaría a ella tener la capacidad del vulcano para leer la mente con la misma facilidad que lo hacía él cuando usaba la fusión mental, confiaba plenamente en el científico, había depositado su vida en él en muchas ocasiones y jamás le había fallado, pero algo le había recordado a fantasmas del pasado y aquello hizo que la española permaneciese callada y preocupada… a ella sí que le estaba empezando a doler la cabeza…
Cuando el oficial comenzó a darles las instrucciones de su nueva misión, se centró en lo que tenia delante y comenzó a recopilar los datos que les daban… klingons… que bien.
- Antes de que se retire, instructor Prah, ¿Hay alguna información sobre este grupo de mercenarios? ¿Son conocidos en la galaxia, poseen algún lider o figura importante que podamos conocer o de la que pudiera saberse algo? Desde las habiliades de pelea, hasta relaciones en el imperio, cualquier cosa que nos pueda ayudar a prepararnos para lidiar con ellos.
—¿Se nos asignará algún tipo de uniforme o acudiremos a la misión vestidos como civiles? ¿La obtención de vestuario será otra forma de evaluar de nuestras capacidades de adaptación e improvisación?
- Me gustaría saber cuales son las reglas de enfrentamiento que debemos seguir así como si se conoce el número de Klingons infiltrados.
Las preguntas que pensó De Alba, ya la habían formulado sus compañeros, por lo que permaneció en silencio y a la espera de lo que contestaba, pues realmente su única duda era si los klingons al ser manipulados para parecer humanos seguirían teniendo su fuerza.
¡Posteando, no escribir!

¿Cuantas palas hay?
(Tienen tiempo hasta que se publique la actualización)
Casi en la puerta de salida al largo pasillo Nedim detiene sus pasos para responder al grupo. Llega tarde a la otra clase.
- Antes de que se retire, instructor Prah, ¿Hay alguna información sobre este grupo de mercenarios? ¿Son conocidos en la galaxia, poseen algún lider o figura importante que podamos conocer o de la que pudiera saberse algo? Desde las habiliades de pelea, hasta relaciones en el imperio, cualquier cosa que nos pueda ayudar a prepararnos para lidiar con ellos.
- No mucho realmente. Desde sus días en la NX y hasta tiempo después de la misión la Federación no debería tener contacto con el Imperio Klingon. Es uno de los muchos grupos de guerreros Klingon exiliados por el Virus de Aumento y ni al Imperio le interesa. Incluso su propia gente tiene la orden de dispararles con el fin de eliminar esa impureza racial. Aparte de eso con Klingons comunes y corrientes. El resto de la información la encontrará en su Padd señorita Stevens. -
—¿Se nos asignará algún tipo de uniforme o acudiremos a la misión vestidos como civiles? ¿La obtención de vestuario será otra forma de evaluar de nuestras capacidades de adaptación e improvisación?
- El transportador temporal se encargará de cambiar su vestimenta por uniformes nuevos. De eso no tiene que preocuparse. Para todo lo demás hable con su Supervisor.-
- Me gustaría saber cuales son las reglas de enfrentamiento que debemos seguir así como si se conoce el número de Klingons infiltrados.
- El Supervisor define los detalles del enfrentamiento señor Sirril. Lo otro es desconocido. -
- Buena suerte a todos. Con algo de suerte llegarán a destino un par de minutos después que el primer grupo. Adiós. - se despide el Instructor para luego mezclarse con el resto de personas que va y viene por las instalaciones.
Y sin más preámbulos el grupo se dirige a la sala del Transportador Temporal.
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Cruzando las instalaciones llegan al sitio de interés. Las puertas de la sala de transportadores se abren con un silbido hidráulico. Los destellos de luz indican que están a punto de cruzar límites temporales.

- Cada uno a su sitio. – Indica el personal que opera el transportador que todos se ubiquen en la plataforma del transportador temporal - Activen sus pulseras de fase. Y recuerden, son tan valiosas e imprescindibles como la ropa interior. – les recuerda a los presentes el elemento primordial de la DTI.
-Energizando en 3,2,1... - advierte.
Luego la luz del rayo transportador los envuelve, como de costumbre con cualquier transportador, solo que este viaja por el tejido mismo del tiempo.