Partida Rol por web

Ten Candles [+18]

2-7 Velas

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02/11/2021, 05:59
Narradora
- Tiradas (1)

Notas de juego

Según la tirada, Donna quemó su carta de Momento. Además de que esto le da la posibilidad de usar su dado de esperanza, puede volver a tirar los dos 1s que obtuvo a ver si uno de los dos se vuelve un 6. Si incluso volviéndolos a tirar no son 6, el conflicto se consideraría fallido. La única forma de que no se apague una vela sería con que un personaje se sacrifique para con eso poder elegir cómo se resolvería el conflicto. Si esto no pasa, se apagaría una vela.

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03/11/2021, 13:54
2-Donna Stevens
- Tiradas (1)
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03/11/2021, 23:58
Narradora

Notas de juego

Como Donna quemó su carta de "Momento" y sacó un 6, ella es quien narra el conflicto. No me llevo dados esta ronda, así que para las futuras tiradas, ustedes las harán con 6D6 y yo con 4D6.

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14/11/2021, 22:50
2-Donna Stevens

-Dios no está de nuestra parte hoy, padre.- Dije mientras con el bisturí practicaba la primera incisión.- Solo la ciencia y yo.

Una capa, otra capa... el bisturí cortaba esa carne tan extraña porque, a pesar de ser un corazón, su textura era distinta.

- Sin duda es un corazón humano.- Informaba mientras observaba y comparaba lo que tenía delante con mis estudios.- Pero...

Estaba cansada y guiñé baja esa mortecina luz de las linternas, los ojos un par de veces. No podía ser. Era algo inverosímil. Quizá era debido al cansancio, o al acetato soltado en el aire por las soldaduras. Quizá la pólvora derramada de las balas al surcar el aire en la confrontación. O quizá el exceso de adrenalina dejando ahora mi sistema nervioso intentando recuperar la tranquilidad. Pero, ¿qué tranquilidad me quedaba cuando entre mis manos enguantadas tenía algo que era completamente imposible?

Mi corazón palpitaba cada vez más fuerte cuando una capa sustituía a la otra. Una fibra tras la otra dejaba al descubierto ese secreto anatómico que reafirmaba mis sospechas según avanzaba.

- No tiene sentido.- dejé el bisturí a un lado. Más bien lo dejé caer sobre la bandeja, casi con mala uva, haciendo un ruido que se propagó por la estancia como cacharros que se caen de una mesa.

- ¡Es un corazón momificado! Totalmente funcional, sin embargo, está momificado. Embalsamado, quizá, sin embargo, eso es imposible. Es como intentar revivir un dinosaurio con sus propios huesos fosilizados.-

Me volví hacia nuestro devoto aun cuerdo.

- Me parece, padre Michael, que quizá el diluvio y esto tengan más en común de lo que parece. De hecho...- respiré un par de veces mirando fijamente el corazón en ese estado antes de responder.-... creo que el Diluvio fue más clemente que esta nueva... extinción.

Porque entre maldición a la humanidad y una extinción, había solo un paso para que desapareciéramos de la faz de la tierra, si el que hacia esto posible, quería.

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17/11/2021, 23:32
2-Rémy Baudin

Rémy ahogó un suspiro tras la última revelación de Donna. "Dios, esto no tiene ningún puto sentido" —se dijo acariciándose con cierta fuerza su brazo izquierdo. A pesar del dolor lacerante en la pierna y la evidente cojera que arrastraba consigo, se aproximó hasta la joven para examinar desde cerca el corazón y lo que había descubierto. Las cosas cada vez eran más extrañas.

¿Eso quiere decir que esas cosas llevan entre nosotros siglos y no lo sabíamos hasta ahora? —planteó, mordisqueando su labio inferior, indecisa—. Parece que se hubiese cumplido alguna clase de profecía antigua que desconocemos y se hayan alzado de sus lugares de descanso para sembrar el caos en lo que queda de civilización... Joder. Es enfermizo y da miedo —apuntó, tragando saliva. De pronto, un cosquilleo amenazaba con paralizar su cuerpo, mas consiguió repelerlo.

Era ciertamente horrible pensar en un mundo envuelto por la oscuridad en la que el ser humano se convertía en un mísero peón, pero más horrible era hacerlo sabiendo esta novedad sobre Ellos. Había algo más detrás de aquel asunto; algo que aún no sabían...  

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24/11/2021, 19:00
2-Mara Jones

Incluso sin ser religiosa, las palabras del sacerdote hicieron que se encogiera su corazón. Pensar que aquel al que amas y has dedicado tu vida, acaba con todo lo que has sido para él con un movimiento de su dedo, era aterrador. La lucha moral que Michael debería estar teniendo era mucho mayor y traumática que la de cualquiera de ellos. Pues él no solo tenía miedo, sino seguramente también... decepción. La entrega, la fe, el compromiso... le estaban pisoteando como un niño jugando con la boca de un hormiguero.

Cuando Donna contestó al sacerdote, Mara se encogió contra Will, al notar la tensión en el ambiente y cómo todos contuvieron el aliento. Era curioso como dependías de las interpretaciones del resto de sentidos cuando estabas privado de la vista. Si ya respetaba a Will, en ese momento lo hizo más aún.

Escuchó las interpretaciones de sus compañeras mientras su mente repasaba todos los conceptos mitológicos sobre la destrucción del mundo. Sobre el ocaso del ser humano, sobre las guerras de los dioses, prácticamente ninguna mitología ni cultura se libraba de esa predicción apocalíptica.

Y aunque Mara trataba de ser empírica, de darle un significado a aquello, de buscar razones que pudieran dar explicación a todo lo que ocurría, no hallaba las respuestas. Su fe se tambaleaba también, sobre un taburete diferente al del padre Michael, pero también lo hacía. Aún así la aterrada lingüista, arropada en el abrazo de Will, decidió ser pragmática; era eso o enloquecer.

- Lástima que ese corazón no nos diga la forma de acabar con ellos. Deberíamos prepararnos para cuando vuelvan los tanques, parece que "Ellos" nos tienen en el punto de mira.

Pero a pesar de sus firmes palabras, la acuciante oscuridad hacía que su taburete se balanceara más todavía y tuviera que jugar para mantener el equilibrio. Así que temblaba, trataba de ser fuerte, pero temblaba y era incapaz de soltarse de él.

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25/11/2021, 11:38
2-William “Will” Thornton

-Hey… tranquila-Susurró a Mara, enterrando su rostro entre los rizos de ella hasta depositar un beso en su cabeza. No lograba comprender qué era lo que había sucedido a su compañera, qué era lo que podría haberla quebrado hasta ese punto. Tal vez hubiese sido la muerte de aquel soldado, o la forma en la que había desaparecido el extraño predicador. Él no tenía forma de saber cuán terrible podría haber sido lo que los demás habían visto.

-Ya ha pasado, estamos bien. -Añadió, apretándola contra él, pero entonces Donna pareció decidirse a ocuparse del extraño objeto que habían encontrado entre la ceniza, y a juzgar por la forma en la que las respiraciones a su alrededor se detuvieron, su veredicto no dejó indiferente a nadie.

Un corazón humano.

La impresión de las palabras de Donna lo golpeó con fuerza, y una oleada de asco hizo que se estremeciera y tuviera que contener el impulso de limpiarse la mano con la que había sostenido aquella cosa unos momentos antes. De pronto, el tacto de la ceniza, que había sido cálido, se le antojaba repugnante y fúnebre, y casi parecía sentir que seguía pegado a su piel.

Entre sus brazos, también el cuerpo de Mara tembló mientras Michael y Donna comenzaban a hablar sobre el horror de aquella revelación. Incluso Rémy intervino, teorizando sobre las implicaciones de aquel corazón. Rápidamente, el ambiente comenzó a cargarse con una emoción que ya había aprendido a reconocer.

El miedo.

Un miedo que crecería a medida que pensaran más sobre ello. A medida que imaginaran o acertaran con unas explicaciones que, sin duda, estarían muy por encima de ellos mismos, y que simplemente terminarían por llenar sus almas de desesperanza y terror. Un terror que minaría sus fuerzas o los acercaría a la rendición ante la muerte que los acechaba. Y supo que, aunque sus propias entrañas estaban encogidas, alguien debía regresar a la cordura.

-No es momento para dejarse llevar por el miedo, o para imaginar demasiado. -La voz de Will se alzó entre los murmullos que llenaban el refugio, ronca pero firme. Y, aunque una buena parte de esas palabras las estaba dirigiendo también a sí mismo, no dejó que su voz trasluciera otra cosa que seguridad. -Estamos aquí, y estamos vivos. Mara tiene razón. En lo único que tenemos que pensar es en lo que debemos hacer para seguir así.

Tal vez para otros fuese más difícil, pensó entonces Will. Para los demás, que aún no se habían acostumbrado a desechar una gran parte de ellos mismos, o a vivir en un presente de oscuridad, sin demasiadas esperanzas en el futuro más allá de mantenerse tal y como estaba, sin sueños o esperanzas. Y, aunque resultase irónico que fuese precisamente él quien les brindara algo de tranquilidad, sentía que era su deber y su deuda para con quienes le habían permitido seguir vivo.

-Puede que tengan un corazón en el pecho, entre cenizas. -Continuó, con su voz grave encadenando pausadamente cada palabra. -Embalsamado o no. Pero eso no importa. Ya tenían ese corazón antes de que lo supiéramos, y lo seguirán teniendo. Eso no los hace peores de lo que ya eran. El miedo es tan enemigo nuestro como Ellos.

-Hemos sobrevivido a Ellos hasta ahora. -Acarició con ternura los rizos de Mara, y luego levantó sus ojos ciegos hacia el resto de supervivientes. -Así que podemos seguir haciéndolo.

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30/11/2021, 23:51
2-Padre Michael Reston

Ni Dios ni la ciencia estaban de su parte, pues ni con toda la tecnología del hombre el mundo había vuelto a bañarse de luz sino que en su lugar los hombres perecían bajo el manto de aquella noche eterna, solos y entre los aullidos de sus gritos, sin una plegaria que diera reposo a sus almas ni una mano amiga que hiciera más llevadero el trance.

Pero aún sin ninguna compañía, Donna abrió el pecho de aquella criatura para extirpar un corazón que ella identificó como humano, a pesar de que él no hubiera podido decir siquiera que aquello cosa reseca era un órgano.

- Si esas cosas estaban entre nosotros - murmuró en respuesta a Rémy -, dudo que se hayan despertado solas - miró el montón de cenizas -. Quizás la oscuridad los ha traído a la vida pero aún así, algo ha tenido que traer primero la oscuridad. Y, sin embargo, me pregunto si saberlo nos traerá realmente alguna solución...

Sí, probablemente era peor que el diluvio pues el mismo ofrecía una redención, una esperanza de salvación previo aviso. Pero, ¿Qué claros avisos habían tenido hasta el momento? O quizás los había habido, a millares, pero ya nadie los escuchaba. Él no lo había hecho en su jactancia.

- Me pregunto hasta donde se extiende la oscuridad - musitó para sí -. La gente de la estación espacial, ¿Qué estarán viendo?

Era una pregunta absurda cuya respuesta nunca conocería. Pero podía imaginar esa soledad absoluto y el silencio total en las comunicaciones. El aislamiento, el terror. Podía imaginarlo porque él sentía exactamente lo mismo pues ya no sentía la presencia de Dios en sus oraciones, si es que alguna vez había sido algo más que su imaginación.

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08/12/2021, 05:38
Narradora

El anciano que había mostrado ser lo que parecía quien estaba a cargo se veía tan falto de palabras como todos los demás. Solo los gritos de horror de algunos niños y algunos heridos llenaron la estancia, aunque los militares trataron de poner orden tan pronto como fue posible. La voz de algunos de los presentes llegó a los que más atemorizados estaban y aunque podía ser producto del nerviosismo, sus voces rebotaban en las paredes generando un extraño eco que hacía temblar la estancia.

El anciano decidió alzar su voz también - Supongo que lo sabe, pero intentamos comunicarnos por ellos a través del radio, una de nuestras últimas herramientas, pero no hubo caso. Si están flotando a la deriva o aterrizaron en la Tierra, solo ellos lo sabrán. Tal vez ellos podrían decirnos qué es aquello que le ha sucedido al Sol - y con esas palabras, se giró hacia Donna -. Eres astuta, jovencita. Puede que estos nuevos dioses hayan venido a fortalecerse haciéndonos sus presas para tomar las riendas del mundo... o recuperarlas de lo que antaño era. Después de todo, hay misterios del mundo antiguo nunca resueltos - y tras decir eso, le hizo una señal a algunos soldados para que volvieran a hacer sus guardias.

Los soldados se distribuían y cargaban sus armas. Poco después, habló de nuevo - Partirán con el primer grupo que llegue. No habíamos sido atacados por días, pero apenas llegaron, un ataque así de terrible llegó. Podrán descansar y tratar sus heridas, pero luego tendrán que marcharse - y a pesar del aplomo del que hizo acopio para decir aquello, se veía el sudor perlar su piel y su tez ligeramente más pálida que cuando habían llegado. Cualquier ojo no experto detectaría que estaba nervioso. Se dispuso a ir a lo que parecía una especie de "oficina" aunque solo estaba delimitada por unas cuantas sábanas y se les indicó que descansaran, así como a Rémy que por fin tratara adecuadamente su herida.

Notas de juego

Bueno, pueden aprovechar para interactuar un poco, teniendo en cuenta que tendrán un descanso. Si tal vez quisieran tener una conversación que pueda extenderse, recuerden que tienen disponible la escena de "Ecos en la Umbra".

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13/12/2021, 12:03
2-Rémy Baudin

Por un momento, pudieron descansar en ese lugar sin pasar mayores sobresaltos; los ataques cesaron y la paz reinó momentáneamente en el refugio. Con los dientes apretados como consecuencia del dolor, Rémy se tumbó en la camilla mientras le suturaban la herida de su pierna y se la vendaban. No dejaba de darle vueltas, empero, a unas palabras que había pronunciado el anciano antes de retirarse. ¿Era culpa suya que Ellos hubiesen llegado hasta allí? ¿Arrastraban acaso alguna clase de maldición que condenaba a los que estuvieran cerca a padecer lo mismo que sufrían? Dios, era todo tan extraño que ya no se atrevía a dar nada por seguro o sentado. 

Suspiró de manera imperceptible, echando la cabeza hacia atrás, observando con aire pensativo el techo. Quizá fuera fruto de la casualidad y se estaba imaginando cosas que no eran, pero la duda no desaparecería de su mente pronto por mucho que quisiera.

Donna, ¿crees que lo lograremos? —preguntó en un susurro a la joven, próxima a ella—. Me refiero a dejar todo esto atrás e iniciar una vida en otro sitio. Un nuevo futuro alejado del infierno —añadió, incorporándose brevemente para mirarla a los ojos.

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13/12/2021, 23:36
2-Donna Stevens

Nos echaban.

Quizá nuestro destino era continuar vagando por las tierras oscuras y que la muerte nos encontrase en algún lado. Agaché la cabeza, no pensativa, sino más bien decepcionada. Al final, después de todo, la condición humana se mostraba ante el resto, y cuando resultas ser un problema, lo más fácil es apartarte de su lado, por su propio bien.

Asentí sin réplica ninguna. No nos querían. Fin.

Con el poco tiempo del que disponíamos, conseguimos descansar lo suficiente. Remendar la pierna de Remy ahora parecía un trabajo bien hecho y no una sutura sucia en el osito de peluche roto de alguien. Al mismo tiempo, su voz me sacó de míos pensamientos.

- Claro que lo lograremos.- respondí de forma automática. Quizá el libro "Tratar a un paciente como si fuera idiota y decirle lo que quiere para que no se acojone" lo tenía muy bien aprendido. Matricular de honor, desde luego.

 Para cuando me di cuenta, miré levemente a Remy de otra manera y torcí la mirada, para o encontrarme con sus ojos. No era Donna, tan fuerte y locuaz. No era el padre Michael, que, pese a todo, su sola presencia auguraba, como le libro al que adoraba, que la esperanza sobrevivía. Igual que William. Un ciego que veía más que yo a un palmo de distancia.

No era ninguno de ellos. Únicamente era... la costurera de este traje que llamamos piel.

-No lo sé. Quizá...- Dije levantando la vista a esos ojos. Por una vez tenía que ser sincera y dejar el cuidado social paliativo para otro momento.- Pero, por si no lo logramos, ...- me mordí el labio sintiendo que iba a decir una locura. ¡Detente Donna!- ... ¿Podrías besarme?

¡Vete a la mierda, Donna!

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06/01/2022, 12:47
2-Rémy Baudin

Quería aferrarse a esa frase que pronunció Donna: a que lo lograrían, pese a todo y pese a todos. Sin embargo, el mundo se estaba encargando de pararles los pies y ponérselo siempre un poco más complicado, añadiendo obstáculos en un camino que ya de por sí era tortuoso.  

Lo que no esperaba  Rémy era la última y repentina petición de Donna. No estaba preparada para ella. ¿O quizá sí y se negaba a aceptarla? No, ese no era el problema. Aunque en un principio frunció levemente el ceño mientras la miraba con extrañeza, el rostro de la joven se suavizó a la vez que acariciaba con la yema de los dedos la mejilla de la chica. Algo comenzó a removerse en su interior; no porque se sintiera incómoda o ajena a lo que quería, sino porque su cuerpo buscaba empujarla en esa misma dirección. "No puedo esconder eternamente mis sentimientos a los demás..." —pensó, respirando hondo antes de dar un paso más. 

 

 
 

Normalmente no lo haría tan pronto —reconoció con un deje de timidez—. Pero esta no es una situación normal y nunca se sabe cuánto tiempo nos queda —dijo con una sonrisa apresurada antes de dejar un suave beso en sus labios. Aquella era una pequeña declaración de intenciones de cara al futuro.

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09/01/2022, 20:12
2-Mara Jones

- Lo siento Will -fue lo primero que dijo Mara tras haber escuchado toda la conversación en silencio.

Cogió las manos del chico y las llevó a la venda que ahora cubría sus ojos.

- Los nervios me traicionaron, soldé la pared, pero no me protegí los ojos para hacerlo -en su voz se notaba un deje de derrota y pena que hasta ahora nunca habrían advertido en Mara.

Decirle a Will lo robada que se sentía sin su vista era ilógico, pues él había pasado por ese trance y seguramente lo de Mara podría sanar, o eso dijo Donna. Pero en un momento así, acostumbrarse a vivir en esa oscuridad, estar privada de lo poco que podía salvarles... había sido un fuerte golpe a su corazón.

Las lágrimas de Mara humedecieron los dedos de Will que había llevado hasta la venda. Escuchó la conversación de las chicas a lo lejos, en otra situación habría sonreído, pero era como si al soldar aquella lámina de metal, hubiera dejado la positividad al otro lado.

Les echaban, era lógico... al menos habían sido considerados de no hacerlo directamente, sino esperar al siguiente envío de los tanques. 

- ¡Qué estúpida he sido! -maldijo en voz baja soltando la mano de Will y cerrando los puños con fuerza.

Quería protegerles, en los últimos días, se habían convertido hasta en parte de su familia: Donna, Rèmy, Michael y Will. Aunque quizás éste último en algo más. ¿Cómo iba a protegerles ahora? Sollozó desconsolada.

- Deberíamos dormir, creo que cuando vuelvan con los tanques, no tendremos tiempo para hacerlo -cuando abrió el puño, las uñas habían quedado marcadas en la palma de su mano.

Pero si lo dijo, no hizo más para levantarse del suelo o buscar un sitio donde echarse. No porque no pudiera ver, sino porque sentía que había caído y no era capaz de levantarse.

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19/01/2022, 04:03
Narradora

La chica que estaba cerca de Rémy y Donna, Diana, las miró con una sonrisa y como si quisiera taparlas con sábanas para darles algo de privacidad. Claro que la privacidad era algo que, en circunstancias tan poco esperanzadoras, era algo de segundo plano. El anciano seguía recibiendo visitas en su "oficina" y otros parecían tomar turnos para descansar. Llegaría el suyo, por lo que Diana les dio algunas sábanas y cobijas construidas con retazos de tela. No era tan cómodo como el refugio de los padres de Donna, pero al menos era algo.

Los ojos de Mara parecían recuperarse del impacto poco a poco, aunque era importante dejarlos descansar. Después de empezar a acostumbrarse a la penumbra, un choque tan intenso como el que había sufrido, no debía ser tomado a la ligera. También estaba la herida de Rémy, que ahora se veía mejor. De seguro le molestaría aún un poco, pero al menos podría caminar con un poco de ayuda mientras se acostumbraba.

Mientras tanto, las palabras de ese extraño sacerdote del apocalipsis parecían resonar en las paredes de la estancia como si se hubieran tatuado en los muros. ¿Nuevos dioses? ¿Era una raza antigua? ¿Era un demente? ¿Por qué el corazón era así? ¿Habían sido humanos? Más preguntas que respuestas, pero ¿acaso lograrían responderlas antes de ser consumidos por la oscuridad? El miedo flotaba en el aire y el viento parecía soplar con más fuerza en ese momento, susurrando las inseguridades de cada uno al oído.

¿Cuánto tiempo había pasado? No lo sabían con certeza, pero podían sentir el suelo temblar. Al principio, fuera solo William quien lo notara, pero con el pasar del tiempo, todos fueron despertados por el movimiento del suelo.

Notas de juego

Un empujón n.n.

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19/01/2022, 15:29
2-William “Will” Thornton

Todo se aceleró en el refugio, espoleado por el miedo y la necesidad que el último ataque y los descubrimientos habían dejado atrás. Para su sorpresa, fueron Remy y Donna las siguientes en decidir que dar una oportunidad a sus sentimientos era mejor que guardarlos hasta su final.

Y, finalmente, Will escuchó lo que le había sucedido a Mara, y no pudo evitar que lo recorriera la ya olvidada marea de frustración y rabia con la que él mismo había tenido que vivir. Lo entendía, lo entendía perfectamente.

Ella estaba ciega.

Temporalmente, probablemente, porque una única soldadura no podría haberle hecho tanto daño. Pero cuando el mundo estaba a punto de acabarse, cada minuto perdido se magnificaba hasta convertirse en una eternidad y cada pérdida se convertía en un infierno. Acarició con cuidado su rostro hasta tocar la venda humedecida por sus lágrimas, y se acercó para depositar un beso en su frente antes de que ella lo soltara. No podía hacer mucho más.

Cuando ella sugirió dormir, no contestó con palabras. Simplemente, se agachó junto a Mara y, tomándola de los hombros, se las arregló para que les indicaran algún lugar en el que, por lo menos, poder sentarse, y ambos acabaron en un banco junto a una de las paredes del búnker. Él apoyó la espalda contra la fría pared de cemento, e hizo que Mara se sentase sobre sus piernas, de tal forma que pudiera apoyarse en su pecho para descansar.

-Tú también necesitas dormir. -Murmuró junto a ella, acariciando los mechones de su pelo rizado entre sus dedos. -Vas a recuperarte, pero necesitas descansar primero. Así que… cierra los ojos y olvídate de todo. Sólo duerme, Mara.

Arropado por el calor del cuerpo de Mara sobre el suyo, él mismo acabó por rendirse al sueño, aún con la mano prendida en los rizos de ella. No llegó a saber cuánto tiempo había pasado, pues durmió profundamente y sin sueños. Al menos, hasta que una creciente vibración en la pared donde se apoyaba terminó por devolverle a la realidad. Era leve, pero constante, y parecía crecer.

-Mara… Mara, despierta. -Susurró en voz baja, rozando su mejilla para sacarla de su descanso. -Algo pasa. El suelo está temblando. Puede que sean los tanques.

“Pero también puede que no lo sean” pensó, sin llegar a decirlo en palabras, y trató de aguzar el oído.

-¿Llegan los tanques? -Acabó por decidirse a preguntar en voz alta, sin saber quién estaría despierto para escucharlo.