Partida Rol por web

[DM 26/01] Dragonlance - La Legión te llama

Contrabando nocturno

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20/03/2026, 21:53
Hilgrid Vientogris

Todo está perdido. Horace y Karela han caído y los demás no tardaremos en correr la misma suerte. Ahora que los primeros goblins han logrado entrar en la caverna, pronto les seguirá el resto de la horda aullante que acecha fuera y dudo mucho que se contenten con saquearnos. Especialmente después de las bajas que hemos causado entre sus filas.

Intento pensar en algo que pueda ofrecerles a los goblins a cambio de que perdonen las vidas de Elira y de Kres, pero no poseo nada que ellos no puedan tomar por la fuerza si se lo proponen. ¿O sí? ¿Aceptarían nuestros atacantes dejar en paz a mis amigos si les ofrezco mis servicios como sanadora y me entrego como su prisionera? Parece desesperado e improbable. 

¿Y si les engaño para que piensen que soy una nigromante poderosa capaz de reanimar cadáveres y les amenazo con convertirlos a todos en mis esclavos no-muertos para toda la eternidad si no huyen? Para eso tendría al menos que conseguir reanimar a Horace y no estoy convencida de poder hacerlo, pero... ¿qué otra opción me queda salvo intentarlo?

Notas de juego

Doble acción de movimiento llegar hasta Horace, volviendo a ocupar la vanguardia. Me juego un AdO por parte del goblin que está en el suelo o que entren más goblins y me maten, pero ya estamos perdidos, así que toca arriesgar.

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20/03/2026, 22:24
Dungeon Master

Con sus energías mágicas casi agotadas, Kres lanza su quinto dardo mágico contra su atacante al tiempo que lo amenaza con llevar a cabo acciones más drásticas contra él si no huye. La malherida criatura parece estar considerando tal posibilidad cuando Elira le acomete con su nueva espada encontrada en el molino. El goblin, con cara de susto, salta ágilmente hacia un lado esquivando la inesperada aunque torpe estocada y lanza una rápida mirada hacia atrás para ver qué hace su compañero rezagado.

El hombrecillo que se estaba ensañando con el cuerpo inerte de Horace, se lanza codiciosamente hacia la mula. Agarra uno de los pesados sacos de trigo, se lo carga a la espalda y echa a correr hacia la salida de la cueva con su botín. Eso es cuanto necesita el goblin herido por Kres para terminar de decidirse y emprender la huida también, dando voces a sus compañeros en el exterior.

En ese momento, comienzan a caer grandes piedras que bajan rodando ladera abajo, aplastando a uno de los goblins caídos en la refriega y haciendo que los que ya se encontraban alrededor de Karela desvalijando su cadáver se aparten precipitadamente para no correr la misma suerte.

El último, el que tropezó y quedó tendido a los pies de Elira, intenta escapar junto con los demás. Sin embargo, no logra gatear más que unos pocos palmos antes de que la joven exploradora le clave la espada en la nuca y ponga fin a su desesperada huida.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Kres (1) → 4/5 [soportar los elementos0] ⇒ tu turno
Horace (22) → ?/7 [soportar los elementos1]
Karela (20) → -?/13
Elira (19) → 7/9
Goblin7 (16) → moribundo
Goblin9 (15) → huido

Hilgrid (14) → 3/9
Goblin3 (14) → herido y huido
Goblin2 (13) → moribundo
Goblin5 (12) → moribundo
Goblin8 (8) → moribundo
Goblin1 (5) → moribundo
Goblin6 (4) → huido
Goblin4 (3) → huido

0: Soportar los elementos [la capa de Kres le permite permanecer confortable entre -10ºC y 60ºC, de forma continua]
1: Soportar los elementos [permanece confortable entre -10ºC y 60ºC, durante algo menos de 8 horas]

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20/03/2026, 22:42
Elira Tarn

¡Se marchan! - Exclamó exultante Elira. 

Tocaba ahora tratar de ayudar a sus compañeros caídos. Ahora que los goblins se batían en retirada y que la inesperada caída de rocas, les estaba de alguna forma acabando de ayudar a espantarlos, debía intentar hacer por Karela y por Horace, lo que ellos habían hecho en otras ocasiones por ella.

¡Yo me encargo de Horace! - Le dijo a la enana. - ¡Tú ve a ver como está Karela!

Elira avanzó hasta el mayordomo, mientras extraía la última poción sanadora que le quedaba y se agachó a su lado. Le tomó de la nuca y le puso la boca de la ampolla en los labios.

- Bebe ésto...Le susurró. - Te hará bien...

- Tiradas (1)
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21/03/2026, 00:08
Hilgrid Vientogris

¡No, no, no!

El derrumbamiento, accidental o provocado, amenaza con sepultarnos en la cueva y, lo que es todavía peor, con aplastar a la pobre Karela o dejarla a merced de los goblins.

Aun así, tendría que estar loca para hacer lo que Elira me anima a hacer. Si salgo, me expongo a morir enterrada bajo los escombros, o a que los goblins que acechan fuera se lancen sobre mí y me despedacen. Pero, si no lo hago...

El miedo me dice que ya no hay ninguna esperanza para mi amiga humana de enorme corazón, que ella está muerta y que yo me uniré irremediablemente a ella si soy tan estúpida como para moverme de donde estoy. Horace me necesita, los elfos me necesitan, Alyna confía en que consiga llegar hasta ellos y le entregue la carta a su padre... No quiero fallarles a todos. ¡No quiero morir!

Y, entonces, ¿por qué he dejado caer mi pesada mochila y estoy corriendo como una loca hacia el terrorífico alud? Supongo que es porque, aunque Alyna siempre diga que solo nos tenemos los unos a los otros, en realidad Karela ahora mismo solo me tiene a mí.

Notas de juego

Bueno, pues voy a ligar mi destino al de mi amiga Karela. Intentaré llegar hasta ella y arrastrarla hasta el interior de la cueva antes de que un pedrusco nos espachurre. Si Barracuda tiene que hacerse un PJ nuevo, que sean dos. Siempre recordaremos con cariño a la semienana descerebrada que decidió salir mientras una montaña le caía encima. Si muero, espero que mi fantasma se le aparezca a Elira en sueños todas las noches xDD

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21/03/2026, 01:41
Kres Morningstar

Las sienes del aprendiz de alquimista retumbaban con cada latido de su acelerado corazón. Apretaba la mandíbula sin darse cuenta y se lanzó hacia el exterior sin meditar su apresurada decisión de avanzar hacia la boca de la cueva y ayudar a sus amigos. Era lo correcto, era la única elección que podía tomar. Escuchó que Elira alentaba a Hilgrid de ir a ayudar a Karela y Kres se adelantó a la reacción de la semienana.

─¡Yo te cubro! ─exclamó en apoyo de Hilgrid.

Apretando el paso hacia el exterior hasta tener ángulo de tiro hacia el goblin más cercano, el último de los que habían intentado acabar con el grupo de jóvenes humanos, el hechicero en ciernes volvió a reunir sus energías arcanas.

- એસિડ છાંટા! ─dijo en la lengua de la magia.

Una pequeña bola de energía verdosa se precipitó hacia el goblin desde sus manos, alcanzándole y siseando cuando por su naturaleza ácida empezó a comerse el material que encontraba. Puede que ese único ataque no fuera suficiente para acabar con él, pero sí probablemente para que se repensara el salir de ahí acarreando cosas que no le pertenecían. Ojalá.

- Tiradas (2)
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21/03/2026, 09:32
Horace Vulworth

Lo último que recordaba Horace era haber sufrido un dolor brutal en una rodilla y un mazazo en las sienes. Después oscuridad.

Hasta que notó un líquido en la boca, pudiendo entrever en la neblina a una joven de tez oscura que gritaba su nombre y que él  no reconocía. No supo cómo, pero el sabor del brebaje le dio ciertas fuerzas, pasando de estar muerto a moribundo.

Al menos algo era algo...

Notas de juego

REALLY!! 1d8 y sacas un 1??? XDDD Los dados nos hodian. Con hache y todo.

Desconozco si es suficiente como para revivir.
Hilgrid!! Creo que ya seremos tres los fantasmas que nos apareceremos en los sueños de Elira. XDD

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21/03/2026, 10:18
Dungeon Master

Muy concienciado con la importancia de su cargamento, Kres actúa de nuevo al ver cómo uno de los goblins huye con uno de los sacos que Gwendolin cargaba para los elfos. Avanza hacia la entrada de la cueva conjurando las palabras arcanas de su dardo corrosivo y lo lanza hacia el hombrecillo fugitivo. Desgraciadamente, éste se encuentra ya demasiado lejos para su magia casi agotada y el proyectil apenas llega más allá de donde continúan cayendo las rocas.

Apenas un segundo más tarde, Elira llega junto al aprendiz de alquimista, con su espada todavía goteando sangre goblin. La muchacha rebusca en el saquillo que cuelga de su cinturón, extrae de su interior el último de los pequeños viales que guardaba allí, se arrodilla junto a Horace y urge a Hilgrid a ir en busca de Karela.

Tras un instante de parálisis inicial, la semienana se sacude de los hombros su abultada mochila y echa a correr obedeciendo las indicaciones recibidas. La avalancha no ha cesado y rocas grandes como sandías ruedan ladera abajo amenazando con sepultarla. Hilgrid llega hasta donde se encuentra su corpulenta amiga y trata de tirar de ella con todas sus fuerzas para arrastrarla hasta la incierta seguridad que proporciona la caverna, pero Karela pesa demasiado.

Lo que sí logra la temeraria acción de Hilgrid es evitar que las rocas aplasten a su inerte amiga, pero ninguna de las dos llegan muy lejos antes de que una roca golpee en la cabeza a la bienintencionada curandera y la deje inconsciente y ensangrentada, mientras la boca de la cueva se va cerrando rápidamente.

- Tiradas (3)

Notas de juego

NOTA: Kres va con carga media, solo se mueve 20' y los 25' de alcance que tiene la "salpicadura de ácido" no bastan para llegar hasta su objetivo.

NOTA 2: Aunque el combate aparentemente haya terminado, prosigo la acción en modo asaltos, porque sus consecuencias aún no se han resuelto. En este asalto, todavía Elira no le ha podido dar a Horace la poción porque eso es una acción de asalto completo y entre buscar la poción y llegar hasta el mayordomo, Elira ya consume sus acciones.

NOTA 3: Si jugáis a suicidaros siendo PJ's de nivel 1, ya sabéis que yo dejo vuestro destino en manos de los pérfidos dados umbrianos, no soy de los que salvan mágicamente.

Kres (1) → 4/5 [soportar los elementos0] ⇒ tu turno
Horace (22) → ?/7 [soportar los elementos1]
Karela (20) → -?/13
Elira (19) → 7/9
Hilgrid (14) → -?/9

0: Soportar los elementos [la capa de Kres le permite permanecer confortable entre -10ºC y 60ºC, de forma continua]
1: Soportar los elementos [permanece confortable entre -10ºC y 60ºC, durante algo menos de 8 horas]

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22/03/2026, 10:18
Elira Tarn

¡Hilgrid! - Exclamó Elira al ver cómo la curandera, que había empezado a arrastrar a Karela, cayó inconsciente tras ser golpeada por una piedra en la cabeza. 

La exploradora se pensó dos veces si continuar con lo que estaba haciendo o salir corriendo en busca de la semi enana y la humana grandota. No dejaría a Horace en la estacada. Si no le daba la poción podía morir y si ella corría de forma temeraria a buscar a Hilgrid, podía simplemente dejar a Kres solo y a cargo de cuatro moribundos. Con todo el dolor de su corazón tuvo que acabar con lo que estaba haciendo, para luego ir en busca de sus otras amigas y tratar de alguna forma de salvarlas...

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22/03/2026, 20:02
Kres Morningstar

─¡Maldición! ¡Hilgrid! ─pensó Kres para sí, apretando los labios.

La semienana había caído tratando de ayudar a su amiga más corpulenta. No podía dejarla allí, a merced de las rocas, había que ponerla a salvo. Esperaba poder sacarla de ahí antes de que le cayera encima una roca más grande todavía y le aplastara. Esperaba que Hilgrid, simplemente, estuviera conmocionada.

Sin dudarlo más, se dirigió rápidamente hacia sus amigas caídas y trató de tirar primero de Hilgrid para ponerla a salvo. Después de eso trataría de despertarla. No sabía muy bien como. Pero primero había que asegurarse de que no moría sepultada entre rocas.

Notas de juego

Corro a sacar de entre las rocas a Hilgrid. Si hace falta dejaría la mochila para poder estirar con más fuerza.

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22/03/2026, 22:03
Hilgrid Vientogris

La cordillera entera parece estar viniéndose abajo mientras yo trato de socorrer a Karela. A simple vista puedo ver que la pobre tiene una pierna destrozada y media cara hinchada allí donde los goblins la han golpeado sin piedad. Pero, si eso es todo, tiene remedio mientras que no sufra hemorragias internas.

En medio de la avalancha, no tengo tiempo de pararme a examinarla adecuadamente y mi única preocupación es conseguir meterla dentro de la cueva antes de que el desprendimiento nos aplaste a las dos.

Una roca de cantos afilados rebota contra la pila de escombros y a punto está de golpearme. Lo único que me salva de su impacto es que justo un instante antes me había agachado para tirar de Karela.

La agarro de un brazo y tiro con todas mis fuerzas pero no se mueve ni un palmo. Pesa como un... No me atrevo ni a pensarlo. Es tan grande y tan fuerte que no puede estar muerta. Es amable, es valiente y tiene un corazón tan enorme que no le cabe ni siquiera en ese pecho suyo tan generoso.

—No te me vas a morir, ¿me oyes? —la regaño, mientras meto mis manos bajo sus axilas para tirar de ella con los dientes apretados—. Te lo prohíbo.

No consigo decir nada más, porque mi ardua tarea me obliga a administrar mejor la respiración mientras la arrastro centímetro a centímetro, palmo a palmo, alternando el esfuerzo constante con bruscos tirones ocasionales cuando su cuerpo inerte parece encajarse con algo en el suelo irregular.

Por encima de mi cabeza oigo a los goblins gritando, pero no alzo la vista para verlos. A los que se encuentran delante, también me esfuerzo por no prestarles atención para poder dedicársela por entero a Karela.

«Qué mayor estás —me mortifica la mentirosa vocecita de mi cabezaDe joven hubieras podido cargártela al hombro como un saco de patatas y ahora no puedes ni...»

Por suerte o por desgracia, la inadvertida pedrada que me provoca una contusión cerebral pone fin a su malintencionado discurso motivacional.

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23/03/2026, 14:16
Dungeon Master

Al ver a Hilgrid desplomarse en la entrada de la caverna, el aprendiz de alquimista corre junto a ella y intenta llevarla de vuelta al interior. Puede que la semienana sea pequeña, pero Kres no es particularmente atlético y el accidentado terreno yo ayuda.

Las rocas siguen cayendo. Algunas piedras de gran tamaño ruedan sobre la inconsciente Hilgrid, aplastando extremidades y quebrando huesos a su paso. Pese a todo, su apuesto rescatador consigue arrastrarla apenas lo suficiente como para evitar que corre la misma suerte que Karela cuando el desprendimiento ciega por completo la entrada de la caverna, sumiéndoos en una polvorienta oscuridad.

Son muy pocos los rayos que consiguen atravesar esta nueva pared de roca y barro y la única fuente de luz que procede del interior sale de forma amortiguada del interior de la mochila de Hilgrid.

Entre toses y medio a tientas, Elira consigue vaciar su pequeño frasquito entre los labios de Horace y obligarle a tragar. Por desgracia, el vapuleado mayordomo solámnico no vuelve en sí y, sin más pociones que ofrecerle, parece que ahora su recuperación o su muerte están en manos de los dioses.

- Tiradas (2)
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23/03/2026, 14:53
Elira Tarn

Espero que ésto al menos lo estabilice... - Se dijo a si misma. 

La exploradora corrió entonces junto a Hilgrid. Estaba oscuro y había mucho polvo, pero eso no tenía que ser impedimento para tratar de salvar a la semienana. Elira se agachó junto a ella y revisó sus constantes. Respiraba, o eso pensó la improvisada curandera. 

¡Rápido Kres, ayúdame con ella! - Le pidió. - ¡Está muy mal! 

Y acudiera Kres o no en su ayuda, se puso manos a la obra. Debía taponar las hemorragias, abrir la vía aérea y rezar a los dioses para que si amiga lograra sobrevivir. 

- Tiradas (1)

Notas de juego

Equivoqué donde poner el bono y lo puse en dificultad. Es un 20 total. 

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23/03/2026, 15:32
Kres Morningstar

Kres no lo dudó, abrió la mochila de Hilgrid en busca de la fuente de luz. La necesitaban para poder a asistir a su propietaria. Una vez pudieran ver aún en el interior de esa ahora oscura cueva, podrían ponerse manos a la obra. Debía concentrarse en eso, debía hacerlo o de lo contrario...

El aprendiz de alquimista intentaba no pensar en Karela, en su cuerpo roto junto a Hilgrid. Nunca hubiera podido arrastrarla él solo, le había venido tan justo el traer a la semienana al interior. Ponerla a salvo. Mientras Karela quedaba allí, a merced de los goblins o quién sabe qué otras criaturas que quisieran su carne. Malditos goblins. Maldita fuera su suerte. Los ojos de Kres se inundaron de lágrimas y todo pareció difuminarse.

─Sí, sí. ¡Por supuesto! ─contestó a Elira enjugándose como pudo las lágrimas con la manga para poder ayudar a la exploradora.

Tenían que salvarla. Debía concentrarse en eso.

- Tiradas (1)

Notas de juego

Ayudo a Elira. Creo que con un 10 en la tirada ofrecía un bono a quien ayudas, ¿no?