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El Enemigo Interior 3: Muerte en el Reik

Capítulo 1. Dejando atrás Bögenhafen

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12/03/2024, 10:16
Narrador

Fue allí mismo donde decidieron descansar. Ya era noche cerrada, por lo que asignaron guardias a la tripulación y por turnos fueron pernoctando así como buenamente pudieron, siempre con el temor de que nuevos mutantes del caos aparecieran de improviso en mitad de la noche, con intenciones hostiles y un hambre de carne humana desmesurada. Pero por suerte, aquello no sucedio.

Pese a la creencia de los marieneros de que el "Berbeli" iba a remolcar al "Aurora" y  no al revés, fue en efecto al contrario como finalmente sucedió. Joseph dio instrucciones claras de que iban a navegar a bordo del segundo barco y una vez reparado el casco como buenamente pudieron, ataron los cabos al Berebeli para que fuera éste el remolcado río arriba. Ya era media mañana cuando zarparon y por suerte el viaje por el río Bogen prosiguió en calma durante un par de horas.

El río Bogen serpenteaba a través de paisajes pintorescos y variados, ofreciendo un viaje que combinaba la serenidad del agua con la majestuosidad de la naturaleza circundante. El trayecto por el río hacia Weissbruck era una experiencia inolvidable y no únicamente por el encontronazo con las bestias del caos. Comenzando en las orillas del río, el viaje ofrecía vistas de bosques frondosos que se reflejaban en las aguas tranquilas, creando un espectáculo de colores verdes y marrones que bailaban en la superficie. El murmullo suave del agua acompañaba el flujo constante de la embarcacion, mientras las aves revoloteaban por encima y los peces saltaban ocasionalmente, rompiendo la quietud.

Ya a media tarde, el "Aurora" avanzaba con gracia por las aguas tranquilas del río Bogen, su proa cortando suavemente la superficie mientras dejaba una estela de espuma blanca a su paso, cuando se encontró repentinamente con una patrulla de vigilantes a bordo de un bote cercano. Los guardias, con sus uniformes distintivos y armas relucientes, observaron con atención al barco que se acercaba, listos para abordar y realizar cualquier inspección necesaria.

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12/03/2024, 10:30
Lord Duran Kell

El barco de los vigilantes se aproximaba al Aurora con una mezcla de precaución y determinación. Su avance era firme pero controlado, con el timonel maniobrando hábilmente para asegurar una aproximación segura al lado del barco que deseaban inspeccionar.

vigilantes de caminos de la edad media en un barco grande en un rio rodeado de vegetacion

A medida que se acercaban, los marineros a bordo del Aurora observaban con atención el acercamiento del bote de los vigilantes, preparándose para lo que fuera necesario. Las cuerdas crujían suavemente mientras los marineros del Aurora aseguraban su barco, listos para recibir a los vigilantes a bordo.

Finalmente, con un suave crujido, el bote de los vigilantes se alineó con el costado del Aurora, permitiendo que los marineros de ambos barcos se prepararan para el próximo paso en la inspección. Era un momento de tensión controlada, pero también de respeto mutuo entre los dos grupos, cada uno cumpliendo con su deber en el servicio del Emperador y la seguridad del Imperio. 

Un vigilante de caminos, con su uniforme regio y su mirada firme, se acercó al barco que sin duda deseaba inspeccionar con determinación.

- ¡Alto ahí, capitán del barco! Como vigilante del camino y servidor leal del Emperador, tengo el deber de inspeccionar su embarcación en nombre de la ley y la seguridad del Imperio. Les ruego que cooperen plenamente y permitan que llevemos a cabo nuestra tarea sin demora ni resistencia. Cualquier oposición a esta inspección se considerará una afrenta al orden imperial y será tratada con la máxima seriedad. - Sus palabras resonaban con autoridad y respeto, reflejando su lealtad inquebrantable al Emperador y su deber de mantener el orden y la seguridad en las vías fluviales del reino.

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12/03/2024, 15:45
Eka

Dejé la comida a la anciana y al descubrir su supuesto secreto, pues aún quedaba saber porqué alguien tenía la llave del cofre y si se valía por sí misma o con ayuda para poder salir de allí, opté por ir a quitarme toda la sangre de mi cuerpo antes de empezar a ayudar a mover objetos pesados de un lado a otro. La orilla del río, más alejada de los cuerpos de nuestros enemigos y con la frágil luz de la luna iluminando el lugar, era el sitio perfecto para limpiar mi pie y parte de mis ropajes. No quería empaparme entera puesto que no quería coger frío, así que procuré ir con cuidado por donde mojaba y esa frágil luz de la luna, me marcaba el camino a seguir con las manchas de sangre.

Tras esto regresé abordo y ayudé en lo que pude, dejando que mi cuerpo se secase a la aire con el calor de mi propio movimiento. Después de la cena, me acerqué a Phineas. - No olvido mi  deuda, pero me voy a descansar, no puedo más. - Me fui a dormir con mi equipo cerca, ya no solo porque nos asaltasen en medio de la noche, sino porque no me fiaba de nadie. Mi daga dormía bajo mi almohada por si acaso  y yo caí a plomo.

Al día siguiente ayudé nuevamente en la tarea de mover peso de un lado a otro. Tenía mucha más fuerza que la mayor parte de los hombres que estaban allí y les oía murmurar cosas que no debían ser nada buenas pues al mirarles disimulaban muy mal. Cansada de eso, esa tarde opté por dejarles a ellos darse la paliza moviendo cosas mientras me dedicaba al cuidado y limpieza e mi equipo. Y fue mientras aquellos forasteros, hablando en nombre de un emperador, quienes irrumpieron en nuestros barcos.

Miré a Phineas sin saber que hacer y luego al capitán para luego seguir a lo mío: afilar mi hacha no sin quitarles un ojo de encima a aquellos que subían por orden del emperador.

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12/03/2024, 18:48
Chester Clancy

No me preocupa tanto que Renate sea una buscavidas como que sea incluso más excéntrica que nosotros. Aun así, el arcón estaba cerrado por fuera y la llave en posesión de uno de los difuntos marineros, de modo que me cuesta trabajo confiar en la veracidad de sus afirmaciones.

En cualquier caso, no verbalizo mis dudas y trato de mantener mi mente distraída con las tareas de abordo. Labores rutinarias que a mí me resultan la mar de entretenidas por ser nuevas para mí. Y me enorgullezco de no vomitar más que dos o tres veces al día a causa de las nauseas que me provoca el bamboleo del viaje fluvial; una considerable mejora en comparación con la travesía desde Altdorf hasta Bögenhafen.

Todo transcurre sin incidentes, disfrutando del paisaje, hasta que nos topamos con la patrulla de guardias.

No puedo evitar ponerme en lo peor. ¿Habrán oído lo que pasó con Teugen, Magirius, Steihäger y los demás? ¿Pensarán tal vez que somos piratas de río y que hemos abordado el Aurora y asesinado a su tripulación para quedarnos con el barco? ¿Les hablarán Adso y Renate? Cada nueva posibilidad que se me ocurre, suena en mi mente más temible que la anterior.

—Adelante, bienvenidos a bordo oficiales —me apresuro a saludar a los agentes imperiales con una enorme e impostada sonrisa—. Soy el contramaestre Clancy, ¿en qué podemos ayudarles? Estamos al servicio de la ley y del Emperador como cualquier otro ciudadano de bien, qué duda cabe.

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13/03/2024, 10:51
Gemme Or Cramoise

Tras asearse y descansar Gemme se sentía mucho mejor, incluso de mejor humor. Había sido una noche larga, pero por suerte no habían sufrido imprevistos.

Sobre Renate decidió no tratar de comprender más cosas de su pasado reciente. Mientras se comportase durante el tiempo que compartiesen camino le bastaba, pues sospechaba que no iba a formar parte del grupo por mucho tiempo, algo que ya le parecía bien.

Colaboró en todo lo que pudo en la reparación del Aurora, admirada por la fuerza de Eka.

-Que mala es la testosterona- había bromeado con ella si alguno de los machos hubiese mostrado cierto complejo de inferioridad respecto a Eka.

Gemme también se consideraba una persona muy capaz, pero sobretodo perseverante, aunque de reparar navíos poco o nada sabía, por lo que siguió a rajatabla las instrucciones de Joseph y aquellos que eran más duchos que ella en esta tarea.

Más relajada ya navegando por el río disfrutaba de la calidez del Sol, el murmullo del agua y la belleza salvaje del paisaje, sin bajar demasiado la guardia, pues ya sabían que en cualquier momento podía surgir un problema. Y así fue cuándo se acercó aquella embarcación cargada de guardias.

Miró a sus compañeros antes de que los guardias estuviesen lo suficientemente cerca como para apreciarlo. En su mirada había cierta preocupación, compartía exactamente las inquietudes de Chester.

¿Podríamos tener suerte por una vez?

Lo mejor era actuar con normalidad y esperar a que pasase la tormenta. Se mantuvo tranquila sentada dónde estaba, como si nada hubiese de extraño en todo lo que hacían, aunque de seguro preguntarían el por qué de que remolcasen otro barco.

En cualquier caso creo que ese es el menor de nuestros problemas.

 

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13/03/2024, 19:58
Adso de Nuln

Adso no comprendía nada cuando se cambiaron de barco... Dejó a la mujer a lo suyo, si Chester no opinaba sobre ello Adso tampoco. Aunque durmió con la puerta cerrada y con llave si se pudiera. No quería que la vieja le diera un susto de muerte por la noche. Lo que puso nervioso al monje fue que el baúl estuviera cerrado. Al día siguiente cuando vio a un barco acercarse con soldados imperiales lo que hizo fue arrojar el símbolo del caos al agua, ya lo que le faltaba es que le pillaran con aquel símbolo. 

- Señores podéis mirar por todo el barco soy monje de Morr y puedo testimoniar que somos leales al imperio. Dijo de manera contundente como si fuera un soldado en vez de un monje, al ver a Chester que lo miraba con cierto nerviosismo comprendió que era mejor cerrar la boca. Así que se mantuvo en cubierta apoyado sobre el caparazón del barco mirando el mar...

- Tiradas (1)
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14/03/2024, 09:20
Joseph Quartjin

De hecho, ésta nave fue reclamada por la ley fluvial. - Intervino entonces Quartjin. - Soy el capitán Quartjin del Berebeli. - Informó. - El Aurora fue atacado por una banda de mutantes a los que dimos muerte. Tan solo sobrevivieron tres de sus pasajeros y han sido rescatados. Ahora navegamos rumbo a Weissbruck, donde esperamos encontrar a su légitmo dueño y reclamar la recompensa por la recuperación de la embarcación.

- Tiradas (1)
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14/03/2024, 09:30
Renate Hauser

Adso se sobresaltó cuando escuchó como alguien le susurraba algo al oído.

Todos los Vigilantes Fluviales y los Recaudadores son unos ladrones, cariño. - Dijo aquella extravagante mujer que había aparecido a su lado sin hacer un solo ruído, casi como si se tratara la voz de su propia conciencia. - Cofiscarán un cargamento a la menor excusa y lo venderá ellos mismos, ¡ja! Así actúan ellos.

La mujer se escabulló nada más decir aquello, refugiándose entre unas cajas, alejadas de la conversación, pero manteniendo la mirada firme sobre el vigilante que llevaba la voz cantante.

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14/03/2024, 09:35
Lord Duran Kell

Comprendo... - Dijo el vigilante. - Registrad el bote. - Le dijo a sus hombros. 

Cuatro hombres armados asintieron y se dirigieron hacia el bote, con pasos pesados que resonaban sobre la cubierta de madera. El vigilante observaba con ceño fruncido, sus ojos escudriñando cada movimiento con una intensidad que dejaba claro que no había margen para errores. El río, agitado por la brisa de la mañana, golpeaba suavemente contra el casco de la embarcación, creando una sinfonía rítmica que apenas alcanzaba a mitigar la tensión en el ambiente.

Mientras los hombres inspeccionaban meticulosamente cada rincón del bote, el vigilante se mantenía alerta, con la mano descansando sobre la empuñadura de un arma de fuego. Sabía que en esa zona, lejos de las miradas indiscretas de la ciudad, cualquier situación podía volverse peligrosa en un abrir y cerrar de ojos.

¡Nada sospechoso, señor! - Anunción finalmente tras algunos mintuos uno de los hombres, a lo que el vigilante asintió con satisfacción.

- Bien, regresad a la barcaza, debemos llegar mañana a puerto. No podemos permitir retrasos esta noche. - Respondió el hombre a cargo de la patrulla.

Uno a uno, los cuatro guardias regresaron al bote imperial. La anciana miraba con todavía con recelo a los que consideraba unos ladrones con la patente del Imperio para llevar a cabo sus fechorías. Algo contrariada, escupió al suelo al entender que al menos por esa vez, la fuerza armada del Imperio no había ejercido la ley de manera arbitraria y totalmente favorable a intereses egoistas.

Han hecho un buen trabajo librando al Imperio y al Viejomundo de alguno de esos seres. - El líder de los vigilantes le ofreció la mano a Jospeh y se fundieron en un fuerte apretón. - Lord Duran Kell, a su servicio. - Se presentó finalmente. - Regularmente aparecen cadáveres de mutantes flotando por el Reik al sur de Kemperbad. Mismamente, la semana pasada sacamos del río a uno con pelaje verde brillante y cuatro ojos para acechar. - Le comentó al capitán. - Las aguas del Imperio se han tornado peligrosas últimamente, vayan con cuidado.

Dejo hasta esta noche por si alguien quiere interactuar con el vigilante, algo que preguntar, solicitar o comentar... Si no es así, proseguiré con el viaje fluvial.

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14/03/2024, 17:23
Eka

Me tensé cuando dijeron lo de registrar el bote y miré a los demás. Estaban tranquilos, como si eso fuese algo normal. Así que seguí afilando mi hacha. La piel y corazas de aquellos mutantes era dura y mi arma no era muy buena. Debía tenerla en condiciones para la próxima vez y por lo que dijeron, habría una nueva ocasión.

Me puse en pie para ver hacia donde iban, dejando mis quehaceres a un lado por un momento y les observé moverse desde mi posición sin hacer nada. Era la primera vez que veía aquello y me daba muy mala espina.

Entendí por su manera de hablar y expresarse que aquellas tierras se llamaban "Imperio" y que el jefe de la tribu era "Emperador". Extraños nombres iba aprendiendo por mis viajes por aquellas extrañas tierras. Cuando vi que regresaban con su jefe me senté de nuevo, cogí mi hacha y seguí a lo mío y más aún después de escuchar que habían más mutantes por la zona.

- Que tengan cuidado ellos, Lord. - Este al menos si se usaba en mi tribu... en la que fue  mi tribu. - Mis heridas sanan bien y mi hacha estará preparada para otro encuentro con ellos. - Le dije seria, mirándole fijamente a los ojos. No quería que nos viese como unos mercaderes cobardes cuando sabía que había gente con valor en la embarcación.

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14/03/2024, 19:23
Adso de Nuln

- Gracias Lord, estaremos alerta, que tengan buen servicio. ​​​Les dijo con una sonrisa en el rostro y haciendo un saludo marcial. 

Se llevó un buen susto que le hizo sobresaltarse cuando escuchó la voz de la vieja susurrandole... Aludió la información de aquella mujer, primero porque Adso como buen monje era de alineamiento legal, y segundo porque para él las posesiones materiales no tenían mayor importancia que cualquier otro objeto que se utilizaba como transacción. Su meta no era la de enriquecerse, sino la de alcanzar paz mental subyugando lo material, y las apetencias de la carne con rigurosas disciplinas de abstención en lo sexual y desprendimiento de lo material. 

No obstante, la iniciativa de la vieja le había dado pavor, y estaría más paranoico de aquí en adelante, poniéndose quisquilloso en lo referente a dormir con la puerta cerrada y bajo llave igualmente con las ventanas, y si no poniendo algún objeto para bloquear la puerta a la hora de dormir. No quería que aquella vieja de naturaleza extraña se le acercara mientras dormía... ya que sería su peor pesadilla.

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15/03/2024, 03:03
Phineas

Phineas se había mantenido bien al márgen de toda la situación con los guardias del río, después de todo eran la competencia más desleal que un ladrón pudiera desear. Si él robaba algo ellos podían ir y sacárselo, aparte de meterlo preso, pero ellos poadía robar impunemente con la excusa de confiscar evidencia. Cuando los veía dejaba de ser el gato que les quitba el queso a los ratones, y se convertía él mismo en un ratón. Como tal se encargó de ocuparse en una tarea trivial en la otra punta de la barca, y cuando se acercaron donde él estaba se aseguró de encontrar un nudo que atar en un lugar diferente.

Volvió a sentir que el aire era fresco cuando finalmente volvieron a su barcaza y se alejaron en dirección contraria, ahora sólo quedaba regresar a Weissbruck y cobrar por uno de los pocos tratos legales que había hecho en su vida.

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15/03/2024, 09:02
Gemme Or Cramoise

Había permanecido discreta mientras los guardias inspeccionaban la barca. Era mejor dejarles hacer sin molestar, fuese a ser que eso les causase más problemas.

Cuándo se alejaron suspiró aliviada. No tenía problema en que se cumpliesen las leyes del Imperio, pero últimamente habían sucedido cosas y, desde luego de un modo injusto, podían haber terminado presos o algo peor. No eran delincuentes, pero eso poco importa si el resto del mundo opina lo contrario, te tratarán como a tal.

-Bueno, pues seguimos- dijo lo obvio a sus compañeros con una sonrisa. No hacía falta decir más, estaba segura de que a buen entendedor pocas palabras bastan, y no era plan de poner al día en todo a los que justo acababan de conocer, sobretodo a aquella mujer tan excéntrica.