Partida Rol por web

Estación de nieblas

Capítulo 2: Pérdidas y bienvenidas

Cargando editor
 Narradora Cargando pj
22286/11843235
28/11/2014, 13:10
Narradora

Cuando entrasteis por la puerta de la habitación de Emilie pudisteis ver a Nora, tan pálida que sus ojos parecían enormes en su rostro, sentada en el suelo, con la espalda apoyada contra la pared más cercana a la cama. Amber estaba de cuclillas delante de ella y estaba hablando. Sus palabras se interrumpieron cuando se giró para veros entrar. Tenía el ceño fruncido y parecía preocupada.

Cargando editor
 Narradora Cargando pj
22286/11843241
28/11/2014, 13:13
Narradora

En ese momento al otro lado del teléfono escuchaste voces. La voz aguda de Josephine que parecía agitada por la carrera y la más grave de Scott.

- ¡Jo! ¿De dónde sales? - Preguntó el hombre.

- ¡Te he buscado por todas partes! Pensaba que estabas en la biblioteca. - Se quejó la niña. - Es Émille, quiere hablar contigo porque mi padre se ha dejado el teléfono.

- ¿Émille? - Escuchaste a Scott ahora ya dirigiéndose a ti. - ¿Ya han llegado los demás?

Cargando editor
 Narradora Cargando pj
22286/11843259
28/11/2014, 13:15
Narradora

La carrera os llevó a una calle de Chelsea llena de casas grandes con jardín privado. No cabía duda de que se trataba de una de las mejores zonas de la ciudad, donde vivía la gente bien. Gareth dirigió la comitiva hacia una casa grande, de tres plantas y con un enorme jardín bordeado por una verja. Dentro del mismo solar parecía haber una casa más pequeña.

En cuanto pusiste un pie frente a la casa un escalofrío recorrió tus brazos hasta llegar a tu espina dorsal, poniéndote todos los pelos de punta. La sensación familiar de que algo había pasado en ese lugar se impregnó de tus sentidos, alertándote. Echaste una breve mirada a Carlo de soslayo y al ver su ceño fruncirse no te cupo duda de que él había sentido lo mismo.

Gareth sacó la estela y dibujó una pequeña runa de apertura en la puerta de la verja, que se abrió con un pequeño empujón y todos corristeis hasta la casa. La puerta principal estaba cerrada, pero la del jardín no y entrasteis todos por ella. 

- Tiradas (1)
Cargando editor
Gareth Herondale Cargando pj
22286/11843288
28/11/2014, 13:23
Gareth Herondale

En cuanto la puerta se abrió un panorama desolador recibió vuestras miradas. El jardín daba al salón de lo que parecía ser una casa enorme y moderna, llena de objetos caros, que parecía haber sufrido un terremoto. Algunos muebles estaban volcados en el suelo, en el que había trozos de cristal y porcelana. Había cuadros torcidos en las paredes y evidentes señales de lucha.

Os asomasteis al pasillo. Toda la planta baja parecía haber sufrido algún tipo de ataque, en el salón un enorme televisor de pantalla plana estaba tirado en el suelo, con la pantalla rajada. Los cojines de los sofás habían sido rasgados y la espuma de su interior estaba esparcida por el suelo.

En uno de los sofás había un hombre mayor, vestido con esmoquin y pajarita. Parecía estar inconsciente y tenía un vendaje improvisado en el brazo.

Tras echar un vistazo rápido al salón, Gareth alzó la voz. - ¡¿Amber?! ¡¿Émille?!

Cargando editor
 Narradora Cargando pj
22286/11843296
28/11/2014, 13:27
Narradora

Antes de que os diera tiempo a hablar, escuchasteis pasos en la planta baja. Parecía haber llegado mucha gente y tras unos instantes reconocisteis la voz de Gareth llamando desde abajo.

- ¡¿Amber?! ¡¿Émille?!

Cargando editor
  Émille Lalique Cargando pj
22286/11847899
30/11/2014, 00:00
Émille Lalique

Al entrar en la habitación y ver cómo estaban las dos chicas no solté el teléfono. De hecho, lo que oí al otro lado justo en ese momento me hizo reaccionar, hablando a través del aparato.

- Scott. - Dije justo cuando el sonido que vino de la planta baja acaparó mi atención. - Acaban de llegar. - Enuncié interrumpiendo lo que iba a decirle. No tenía sentido que le dijera qué hacer si Gareth ya estaba aquí. Aunque teníamos prisa. Mucha.

- ¡Arriba! - Exclamé asomándome a la puerta. - ¡Rápido!

Cargando editor
Andrea Youngblood Cargando pj
22286/11849648
30/11/2014, 19:36
Andrea Youngblood

-¿Qué ha pasado... aquí...? -pregunté completamente perplejo, el salón estaba destrozado y todo había sido revuelto como si estuvieran buscando alguna cosa. ¿Qué buscarían Scorpiors en la casa de un mundano? 

Me agaché junto al hombre del sofá y le tomé el pulso en la vena yugular, solo por si acaso. ¿Sería ese el padre de Ethan? Volví a mirar a mi tito con preocupación y me levanté esperando que sus gritos tuvieran alguna respuesta. Así fue, un chico se asomó en planta superior y no tardé ni tres segundos en correr a la planta de arriba para prestar auxilio. 

Aunque la distancia era corta, corrí con mis cuchillos empuñados y vigilando que ningún Scorpior pudiera sorprenderme por la espalda.

Probablemente los habían seguido... Aficionados.

 

Cargando editor
Nora Leiva Cargando pj
22286/11850510
30/11/2014, 23:36
Nora Leiva

Cuando estaba a punto de responder a Amber, Ethan y Emille entraron en la habitación. Miré a Ethan con expresión de lástima, no por él si no porque sabía por lo que había pasado su hermana y… fue terrible. Eso por no hablar de lo que le podían estar haciendo esos monstruos en ese momento, solo esperaba que les interesara lo suficiente como para no hacerle más daño.

Justo en ese momento más gente llegó a la casa. Por fin llegaban refuerzos, tal vez ahora me enteraría qué tenía que ver Aubrey con los cazadores de sombras y con el instituto. En un  principio mi intención fue levantarme del suelo, pero aún estaba demasiado mareada y me dejé caer de nuevo en el mismo sitio, manteniendo los ojos cerrados y soltando un resoplido de frustración. Intenté explicarle a Amber lo que pensaba de lo que había visto. Que Ethan entrara en ese momento fue de lo más inoportuno, no sería bueno para él que supiera demasiado de lo que había sucedido, así que traté de ser lo más suave posible.

-No puedo estar segura, Amber. Supongo que por ser la primera vez me ha resultado bastante confuso. Sentí su miedo y cómo se le erizaba el vello de la nuca, por eso digo que me dio la sensación de que lo que veía yo. Además es la única explicación que encuentro para que hayan venido aquí.

Notas de juego

Entiendo por el post de Andrea que todavía está en las escaleras y que aún no ha entrado en la habitación, por eso no le añado al post. Si lo quieres cambiar y añadirle ya sabes XD

Edit masteril: Le he preguntado y su idea era entrar donde estuviese Émille, así que lo añado y ya estáis todos juntos ^^.

Cargando editor
 Ethan Evans Cargando pj
22286/11850700
01/12/2014, 00:00
Ethan Evans

Por fin. Ya habían llegado. Vendrían con el antídoto y por fin podrían decirnos lo que habían visto. O igual ya éramos los suficientes para seguirles. No sabía cual era exactamente el plan, pero fuese cual fuese ya se iba a poner en marcha. ¿No?

Por fin! Dije, cuando escuché la voz de Gareth desde la habitación de mi hermana. Nos lo hemos encontrado todo así. Dije, bastante rápido. No había tiempo que perder. Se han llevado a mis padres y a mi hermana. Ahora que estáis aquí podemos ir tras ellos. Dije, mirando a Amber para que lo conformase. Ella era la que había estado con Nora.

¿Pero que se ha tomado esta? Daba igual, según Emille, por algún motivo que desconocía, era ella la que podía rastrearlos. ¿Has averiguado dónde se los han llevado? Pregunté, esperanzado. Luego me giré hacia el chico que acababa de entrar. No le había en el instituto, pero tal vez había más gente por ahí. ¿Y vosotros habéis traído el antídoto? Tal vez los criados sepan algo.

Cargando editor
 Narradora Cargando pj
22286/11850918
01/12/2014, 00:45
Narradora

Cuando Andrea entró en la habitación por la que había visto asomarse a Émille tras comprobar que el hombre del sofá tenía pulso, pudo ver a cuatro personas. Una chica morena, tan pálida que sus ojos parecían enormes en su rostro, sentada en el suelo, con la espalda apoyada contra la pared más cercana a la cama. Otra chica pelirroja estaba de cuclillas delante de ella y un chico rubio y uno moreno estaban de pie junto a la puerta. Tan sólo la pelirroja y el moreno llevaban trajes de combate, el rubio y la chica sentada llevaban ropa de calle.

La habitación estaba estaba completamente revuelta. En el suelo, vio enseguida algunas manchas de sangre, que llevaban hasta la ventana, cuyo cristal estaba roto y esparcido por el suelo bajo ella.

El grupo que estaba dentro de la habitación de Emilie vio entrar a un muchacho rubio y desgarbado, vestido con el uniforme que llevaban Émille y Amber. Tras él otros pasos subieron rápidamente hasta el piso superior y algunas personas conocidas entraron por la puerta, todas vestidas con el uniforme de combate.

Allí estaban Gareth con dos cuchillos serafines y una espada colgando de su cinturón y un extraño artilugio en la espalda, Alice, armada con una guadaña que sostenía con mano firme y Milton, que en la cintura llevaba colgada una espada de buen tamaño, cuya vaina estaba cubierta por un dibujo intrincado, formado por runas y hojas. Junto a ellos, había otro chico desconocido, con un cuchillo serafín y una estela en el cinturón y en la espalda dos espadas cortas. Abajo seguían escuchándose ruidos y voces.

Cargando editor
Gareth Herondale Cargando pj
22286/11850932
01/12/2014, 00:56
Gareth Herondale

Gareth recorrió el lugar con la mirada rápidamente y finalmente sus ojos se posaron en Ethan. - Tranquilo, si están vivos los encontraremos. - Aseguró al muchacho con tono serio y firme, como si no hubiera ninguna duda de ello. Después asintió. - Ivy, Derian y Stuart están encargándose de los mundanos de abajo. Tardarán unos cinco minutos en despertar lo suficiente para que podamos interrogarlos. 

Miró a Nora y luego a Amber y Émille, como esperando alguna explicación sobre el estado de la joven. - ¿Ella está bien? ¿Le ha pasado algo?

Cargando editor
Alice Herondale Cargando pj
22286/11850943
01/12/2014, 01:01
Alice Herondale

Mientras tanto, Alice entró en la habitación y la recorrió con pasos cortos, posando su mirada en algunos puntos y frunciendo el ceño al llegar a la ventana rota. Se asomó por ella sin tocar los cristales que parecían afilados y finalmente se giró para mirar en silencio desde allí al grupo, con el mismo aire altivo y superior que ya todos le habíais visto.

Cargando editor
Andrea Youngblood Cargando pj
22286/11853707
01/12/2014, 20:01
Andrea Youngblood

Iba a responder al chico rubio acerca de los antídotos que traíamos pero Gareth se me adelantó y simplemente me hice a un lado. No sé en que estaba pensando mi tito para decir algo así delante del rubiales, pero desde luego no trató de suavizarlo en ningún momento. Los encontraremos si están vivos... -pensé mientras hacía como Alice y echaba un vistazo por la ventana.

-Han salido por aquí. -dije regresando la mirada al resto y por primera vez sintiéndome fuera de lugar.- Soy Andrea, acabo de llegar al instituto. 

Lo más probable es que estuvieran buscando al chico y se hayan llevado a su familia para utilizarla como cebo. No imaginaba otra razón posible para la que un demonio Scorpior raptara a sus víctimas en lugar de acabar con ellas en el acto.

Cargando editor
Alice Herondale Cargando pj
22286/11854294
01/12/2014, 22:10
Alice Herondale

Alice puso los ojos en blanco al escuchar a Andrea antes de hablar con tono seco. - Si hubieran salido por aquí, los cristales estarían en el jardín, no en la habitación, genio. - Efectivamente, cuando Andrea miró hacia fuera pudo ver que no había cristales en el suelo del jardín. 

Alice envaró aún más su espalda mientras corregía a su primo como si fuera un niño pequeño. - Esta ventana se ha roto desde fuera. No desde dentro- Dejó de mirar a Andrea para mirar hacia fuera, volviendo a quedarse en silencio.

Cargando editor
Andrea Youngblood Cargando pj
22286/11854328
01/12/2014, 22:19
Andrea Youngblood

-¿No han podido entrar y salir por el mismo lugar? -dije con una sonrisa de oreja a oreja esperando que aquello la molestara aunque solo fuera un poco.

Cargando editor
 Ethan Evans Cargando pj
22286/11854515
01/12/2014, 22:37
Ethan Evans

Miré a toda aquella gente con armas en mi casa. Parecían una convención friki de esas en las que gente sin vida iba con sus espadas de juguete a hacer peleas absurdas, el único deporte que hacían la mayoría de ellos. Solo había una diferencia, eran armas parecían peligrosamente reales, ya lo había podido comprobar.

Asentí a Gareth, alarmado por aquellas palabras. Si están vivos... Podían estar muertos. Fue como una jarra de agua fría que él, el más caval de todos los tipos raros que había conocido, dijese aquello. tenían que estar vivos. Tenían que estarlo.

Fue entonces cuando el nuevo abrió la boca para decir lo que todos ya sabíamos. Fui a abrir la boca, pero la cerré. Insultarle no iba a ayudar a que mi familia volviese. Pero la rubia no tardó en hacerlo, planteado algo que no se me había pasado por la cabeza. Que hubiesen entrado por la ventana en vez de salido. Tenía sentido lo que decía. Pero era irrelevante por donde hubiesen entrado o salido, el hecho era que ya no estaban y había que encontrarlos.

La sonrisa del chico castaño hizo que le fulminase con la mirada. ¿Qué es exactamente tan gracioso? 

¿Tenemos que esperar a que despierten o podemos ir ya? Estaba nervioso, se notaba.

Cargando editor
  Émille Lalique Cargando pj
22286/11854616
01/12/2014, 22:58
Émille Lalique

Había varios tipos de personas. Estaban los que me caían mal, y eran unos putos inútiles, como el memo. Los que me caían igual de mal y eran un poco menos ineptos, como Alice. Y los que eran soportables, como Amber. Normalmente no me costaba más de dos minutos clasificar a alguien en un grupo u otro, y esta vez con el idiota que entró por la puerta tardé aún menos que eso. Joder. Así que esos eran los de Florencia. Probablemente estaban tan ocupados haciendo cosas de florencianos que no habían aprendido a pensar un poco las cosas antes de hablar. Seguro que los habían mandado aquí porque allí ya no los soportaban, ¿por qué sino iban a enviar a un par de Nephilim? Ningún Instituto querría desprenderse de alguien útil.

Mis ojos se cruzaron con los de Alice mientras ella comentaba lo mismo que iba a decir yo, incluso añadiendo el apelativo de genio. Odiaba que hiciera aquello.

- A ver, maccarroni. - Le llamé un poco molesto. Si uno llegaba a un sitio de nuevas lo primero sería ver cómo trabajaban los de allí, no empezar a decir cosas absurdas. - ¿No será más probable que hayan saltado de dimensión cuando consiguieron lo que querían? De todas formas la puerta del jardín estaba abierta, - Les recordé, aunque no sabía por dónde habían entrado ellos. - y uno de los sirvientes tirado allí. Como al encontrarse con él ya casi no les quedaba veneno probablemente le atacasen al irse. - Dije antes de emitir un suspiro y dirigirme a Gareth.

- Te has dejado el móvil. - Le dije sin cortarme un pelo aunque sonase como si le estuviera reprendiendo. - Nora vive con alguien que se hace llamar Aubrey y que sabe lo que es el Instituto, lo hemos descubierto ahora. Creemos que está siendo atacada ahora mismo. En Clapham.

Cargando editor
Nora Leiva Cargando pj
22286/11854793
01/12/2014, 23:40
Nora Leiva

Después de intentar levantarme, me quedé con los ojos cerrados unos segundos tratando de controlar el mareo. Escuché gente entrar en la habitación y cuando abrí los ojos vi a un chico rubio que no había visto antes. Este es nuevo, aunque lo más probable es que no haya conocido a todos los que viven en el instituto. El pensamiento desapareció de inmediato cuando entraron Gareth, Alice y Milton. Le dediqué al moreno una pequeña sonrisa, que seguramente pareció más una mueca por lo mal que me encontraba.

Escuché a Gareth preguntarle a Amber qué me pasaba. Me quedaba claro que no me había perdonado el arranque que tuve en la reunión y la mayoría de los Nephilim habían demostrado ser unos arrogantes egocéntricos. Sin embrago no pude evitar sentirme un poco molesta de que hablara como si no estuviera delante. Iba a contestar por mí misma cuando capté la conversación entre Alice y Andrea, el chico nuevo. En ese momento recordé algo de la visión que se me había pasado.

-No entraron por ahí, al menos no el Scorpio. Poco antes de que Emilie se desmayara, el demonio miro hacia afuera por la ventana, como si hubiese visto algo o a alguien más que estaba fuera. Lo último que pude ver, o más bien oír, ya que estaba borroso, fue ruido de cristales rompiéndose.

Me estaba costando un poco recuperarme y concentrarme, además había demasiados focos de conversación, por lo que mi atención iba de un lugar a otro. Sonreí a Emille ligeramente cuando le explicó a Gareth lo de Aubrey, fue el primer detalle amable que tenía y le agradecí que se acordara de ella.

-La mujer de la que habla Emille es mi casera, se llama Aubrey Saint John. Cuando hablé con ella estaba muy asustada, me dijo que no fuera a casa y que fuera al Instituto, que allí me ayudarían. Escuché mucho ruido y se cortó.

Cargando editor
Andrea Youngblood Cargando pj
22286/11858055
02/12/2014, 19:34
Andrea Youngblood

Ignoré por completo al chico que me había llamado macarroni, supuse que ese era Emille. Si algo había aprendido a lo largo de mi vida era a ignorar a aquellos que necesitan escuchar su propia voz más que respirar, y a los que cuando hablaban lo hacían para faltar al respeto a otros. Pasé de él y miré a la chica morena que continuó con su historia, asentí despacio cuando terminó e intenté comprender y atar cabos.

Sin duda parecía que la mujer con la que estaba hablando sabía mucho de lo ocurrido, sería buena idea ir a ver que le ha podido pasar para que se cortase la comunicación. Podría haber sufrido un ataque de Scorpiors también, quien sabe.

Por el rabillo del ojo me percaté de que Ethan me dedicó una mirada de asombro y fascinación, seguramente estaría abrumado por mi capacidad deducción. Era comprensible después de todo, analizar escenarios era una de mis especialidades.

Devolví la mirada a mi tito y esperé a que él o mi prima dijeran algo, seguro que ya tenían un plan en mente.

Sería buena idea dividirnos en dos grupos para ir a por la casera y ayudar a los padres de Ethan.

Cargando editor
Gareth Herondale Cargando pj
22286/11859895
02/12/2014, 21:49
Gareth Herondale

Alice miró con incredulidad a Andrea, como si no diese crédito a que hubiera osado responderle y mucho menos algo que la joven consideraba evidentemente una parida. Sin embargo, Émille se adelantó y ella tan sólo apartó la mirada del muchacho, negando con la cabeza antes de ignorarlo por completo.

Gareth sin embargo, estaba más pendiente de las palabras de Émille y Nora. Cuando el chico le echó en cara lo del teléfono, llevó una mano su cinturón e hizo una mueca. Sin embargo, antes de responder escuchó a Nora y frunció el ceño durante un instante. 

- Tienes razón. - Le dijo a Émille cuando ella terminó, demostrando no tener ningún problema para reconocer sus errores. - Lo siento. Salimos con prisas y debí dejármelo en el despacho. 

Sin detenerse demasiado miró a su alrededor y siguió hablando. - Aubrey Saint Jonh. Sí, la conozco, es una Subterránea. Bueno, ese es el nombre que usa entre los mundanos. - Miró a Nora y estudió su estado. - Bien, ahora lo primero es poneros a los dos a salvo. Si están atacando vuestras casas lo más probable es que os quieran a vosotros. Más si Nora estaba viviendo con una hija de Lilith sin saberlo. Debéis ir al Instituto y resguardaros allí. - Sus palabras no parecían una sugerencia, sino más bien la orden que da un superior a sus soldados. 

Hizo recuento mentalmente. - Nos dividiremos en tres grupos, uno irá a casa de Nora de inmediato: Alice, Derian y Stuart. Espera, Alice. No tengo móvil, así que si tenemos que reagruparnos, deberás llamar a Amber. - Con un pequeño gesto de cabeza Alice asintió y salió rápidamente por la puerta, probablemente para informar a los que iban a acompañarla. - Otro grupo se quedará aquí, investigará, limpiará la escena, e interrogará a los mundanos: Ivy, Amber y yo mismo. El resto llevará a Ethan y a Nora de vuelta al Instituto: Émille, Milton, Andrea y Carlo. 

Miró entonces a Ethan. - Donde esos demonios han ido no puedes seguirlos con medios mundanos, muchacho. Ellos pueden cambiar de dimensión dando un solo paso. - Después, miró a Nora. - Cuando lleguéis al Instituto, cuenta a Scott y Deirdre lo que has visto. 

Sus ojos se dirigieron a los cuatro chicos que acompañarían a Nora y Ethan finalmente. - Estad alerta. No dudéis y sed certeros. 

Dio una palmada y se puso en movimiento hacia la puerta sin plantearse por un instante que alguien fuera a mostrarse en desacuerdo con el plan. - ¡Venga! ¡Todos en marcha! El tiempo corre en nuestra contra.

Y como si fuera una respuesta a sus palabras, todos escucharon cómo algunos grupos de pasos salían corriendo y la puerta se cerraba tras ellos.