Partida Rol por web

Finales y principios

[Capítulo 3.2] El taller

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24/08/2019, 20:37
Narradora

Nueva York, domingo 15 de noviembre de 2037, 14.30.

El lugar en el que a Trish le gustaba encerrarse durante horas en realidad habían sido dos salas separadas por una pared que se había derrumbado en su mayor parte antes de que los primeros del grupo llegasen al Major Morris. Con paciencia habían terminado de quitar los cascotes hasta que se había convertido en una sala grande donde la muchacha podía trabajar. 

En el centro habían construido una especie de mesa de buen tamaño, uniendo un par de puertas de madera que se habían salvado de acabar en una fogata que calentase las manos en invierno. Las tablas se habían fijado sobre los restos metálicos de un archivador, a modo de columna central. 

Sobre la mesa siempre había restos de cosas. Metales, piezas, engranajes, cables... Cualquier pequeño utensilio que la inventora pudiera aprovechar para sus creaciones, aunque también tenía muchos proyectos a medias por falta de materiales. En una de las paredes tenía su caja de herramientas, con todas las que necesitaba y algunas que se había fabricado ella misma a partir de otras cosas. 

Fue poco después de que terminasen de fregar los platos usados durante la comida cuando Axel entró en el taller en busca de Trish. 

Notas de juego

Todo vuestro ;).

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28/08/2019, 01:24
Axel Montenegro

Vaya, nada mal... - comentó en voz baja al ver el taller que tenía ahí montado, lleno de cachivaches a medio armar gracias a un conocimiento en mecánica que él no compartía. En ocasiones le hubiese gustado saber más al respecto, lo suficiente para arreglar sus propias cosas en vez de darlas por jubiladas, pero ante su inutilidad para ello ya no conservaba nada con mucha tecnología pues todo lo que alguna vez había tenido había acabado destrozado o en manos de alguien más. 

¿Molesto? - preguntó desde el marco de la puerta con una sonrisa en la comisura de los labios, esperando que la chica tuviera ganas de compañía, incluso si no las tenía de conversar.

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01/09/2019, 14:54
Trish

Trish estaba de espaldas cuando se abrió la puerta. Se encontraba sobre la mesa, trabajando en los comunicadores sobre los que llevaba ya unos cuantos días, valorando cómo podría sustituir algunas partes que hasta el momento no había encontrado.

Con las palabras que pronunció su visitante, sin embargo, el efecto fue distinto. La muchacha se giró hacia él y sonrió en cuanto vio de quién se trataba.

—Ey, hola —lo saludó, haciéndole un gesto para que se acercase y se pusiera cómodo—. Vaya días de locos, ¿eh? Casi ni hemos tenido tiempo de ponernos al día. ¿Cómo vas? ¿Necesitas algo?

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04/09/2019, 07:14
Axel Montenegro

La sonrisa de Trish enseguida iluminó la mirada de Axel. No se había esperado verla tan relajada y feliz, tan... ella, y el ver que se había equivocado al pensar que podría estar deprimida y desganada era un alivio tremendo. No, más que un alivio, era una fuente de alegría para él. Desde que la había conocido, el violinista había llegado a la conclusión de que Trish era una de esas peculiares personalidades luminosas que nunca debían apagarse. Por otra parte, el mundo, más aún el mundo como estaba ahora, no lo hacía nada fácil. 

Necesito ponerme al día contigo. - contestó con una sonrisa, acercándose a la chica y sentándose en algún rincón vacío de la mesa sobre la que trabajaba - Era inaceptable que ya llevara tres días viviendo en el mismo cuchitril que tú y no tuvieramos tiempo para cotilleo. - su sonrisa creció un poco más. En realidad venía por cotilleo y, más importante, para ver como estaba, pero por medio de una cosa podía lograr la otra - ¿Que te cuentas, pequeña? Necesito una actualización, que llevabas desaparecida mucho tiempo. 

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05/09/2019, 20:29
Trish

Los ojos de Trish brillaron en cuanto oyó las primeras palabras de Axel.

—¡Espera, no! —le dijo antes de que se se sentase en la mesa. Acto seguido acercó una silla para él y se sentó en el suelo, consciente de que para él quizá fuera más complicado por culpa de su pierna.

Después de eso se quedó mirándolo unos segundos. Parecía que estuviera caminando por una barandilla y aún no supiera de qué lado iba a dejarse caer.

—Bueno, pues ya sabes, lo de siempre... —dijo alargando las palabras. Sin embargo, no tardó demasiado en dejar de contenerse, y su sonrisa se amplió con su siguiente pregunta—. ¿Conoces a Jimmy?

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06/09/2019, 22:16
Axel Montenegro

Al escuchar el grito de alarma de la chica Axel se detuvo en seco, preocupado de haber tocado alguno de los proyectos de la chica y haberlo roto o algo así, pero al ver que lo que hacía era traerle una silla sonrió con cariño y se sentó en ella - No estoy TAN viejo, pequeña... pero gracias- dijo con voz suave. Le enternecía bastante que lo cuidara, incluso si no era necesario. 

Pacientemente, espero a que la chica decidiera hablar. Se veía en conflicto por alguna razón, pero no tenía apuro alguno para escuchar la respuesta dado que aquello no era un interrogatorio.

Claro, cuando la chica alargó las palabras, Axel alzó una ceja mirándola a los ojos, sabiendo que había algo más ahí e incluso confiado en que podría contar hasta tres y la chica se lo contaría. Poco después llegó esa pregunta, y el portorriqueño sonrió divertido. 

No me suena de nada, pero aprovecha y me cuentas quien es - dijo interesado por lo que la chica tendría que contarle. 

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06/09/2019, 22:58
Trish

«A llorar a la llorería», quiso decirle bromeando Trish con gracia a Axel cuando este dijo aquello con lo de la silla, pero no llegó a hacerlo. En lugar de eso siguió intentando que su sonrisa no se le desbordara. Habían sido unos días complicados y la muerte de Nick seguía presente... Pero había otras cosas latiendo bajo la piel de la muchacha.

—Es... —empezó a hablar, y sólo con eso sus ojos brillaron un poco más—. Un chico —enunció, señalando lo evidente—. Lo conocí el día que nos dejaron a Thiago. Es conseguidor, y averiguó de dónde venía, quién era su madre y cómo había llegado aquí. Y, bueno... —Trish volvió a guardar un instante de silencio—. Anoche le ayudé en un trabajo, me acompañó de vuelta, y... —En ese momento dejó de hablar para empezar a ruborizarse. Sin pensarlo, se encogió de hombros—. Ya sabes.

—Y creo que mañana tenemos una cita.

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06/09/2019, 23:24
Axel Montenegro

Bien, la chica había conocido un chico, hasta ahí todo normal. Además, ganaba puntos el pretendiente, porque parecía ser astuto y tener buenos recursos en cuanto a información. Hasta sonaba caballeroso, con eso de acompañarla de vuelta, pero entonces la vio ruborizarse y escuchó ese "ya sabes" y creyó que sufriría un infarto. 

¿Que edad tenía Trish? No podía ser tan mayor, si es que era una niña aún. También era cierto que precisamente él no podía decir nada por tirarse a chicas de 17, 18 años, pero esas chicas no eran Trish. No era lo mismo. Así, hipócrita asumido, pero feliz. 

Lo de la cita está bien, seguro se divierten... - intentó no entrar en pánico enseguida - ¿A que te refieres con "ya sabes"? - prefirió preguntar primero en el tono más amable y calmado que pudo, porque esperaba sinceramente que no fuera su tipo de "ya sabes" o la edad le daría una bofetada que lo dejaría en el suelo.

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08/09/2019, 17:26
Trish

A las primeras palabras de Axel Trish asintió. Tenía, en realidad, unas expectativas mucho más altas que tal y como había sonado en boca del violinista, pero era difícil poner aquello en palabras. Divertirse era lo que hacía con cualquier colega con el que fumase un porro y charlase del mal humor de Morgana. Lo de Jimmy era, bueno... Distinto.

Con su pregunta posterior, en cambio, la muchacha frunció el ceño. Para ella la respuesta era evidente.

—¿Cómo que a qué me refiero? —preguntó sonriendo de nuevo, y en los segundos siguientes notó cómo sus mejillas se ponían aún más rojas que antes—. Pues ya sabes —repitió—, que nos despedimos, y eso... —Sin embargo, tenía la impresión de que aquella explicación no sería suficiente para su interlocutor, y al ser más específica su sonrisa se ensanchó un poco—. Que nos besamos, Axel. Que todo hay que explicártelo.

Trish se lo quedó mirando un instante, sin plantearse siquiera que él pudiera haber imaginado más. Luego habló en tono de broma.

—Estás ya tan viejo que se te ha olvidado cómo son esas cosas —añadió, divertida.

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13/09/2019, 15:11
Axel Montenegro

Por un segundo vivió la tensión de aquella primera pregunta, con hasta la respiración cortada mientras esperaba una respuesta. A ver, que no iba a negarle a la niña que tener sexo estaba bien ni iba a mandarla con Madre Laura para que se hiciera monja, pero... era una niña. Enana. Chiquitita. No de edad, porque a los 16 él ya se follaba a todo lo que le hacía ojitos, pero sí de... ¿adorabilidad? Era Trish. Se oponía a creer que hubiese follado ya, así de simple. 

Entonces, cuando ya temía lo peor por el rubor y la sonrisa de la peliazul, llegó la enorme revelación: se habían besado. Axel le agradeció a la Virgencita de la Divina Providencia interiormente mientras exhalaba un suspiro aliviado. Menos mal que él jamás había tenido hijas. Si con una chica que solo cuidaba en ocasiones ya le salía tanto instinto sobreprotector y aprehensivo, no quería ni empezar a imaginarse lo que habría asfixiado a esas pobres crías. 

Ya ves, los estragos de la edad - bromeó riendo de buena gana. Si es que era como si le volviera el alma al cuerpo. - Bueno, ya, cuéntame. - sonrió de oreja a oreja - ¿Como te invitó a salir? ¿Y dónde irán? Y háblame de él, que por el puro nombre no saco nada. Venga, cotillea bien ya que estamos. - se rió un poco. 

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13/09/2019, 16:46
Trish

Trish rió, un poco nerviosa, con las primeras palabras de Axel. A decir verdad, se le hacía raro hablar de Jimmy. Desde la noche anterior le costaba no tenerlo en la cabeza, pero tenerlo también en la boca y compartirlo... Eso era otra cosa.

—Pues... —empezó, y por un momento pareció buscar las siguientes palabras. Y es que no era sencillo de explicar, con el juego constante que se traían. Sin embargo, al darse cuenta de algo, sonrió y golpeó amistosamente la pierna de Axel—. Oye, ¿por qué crees que me invitó él, y no al revés? —preguntó de buen humor.

Sin embargo, la chica no esperó hasta que su amigo contestara. En lugar de eso tomó aire y lo miró con los ojos brillantes antes de volver a hablar.

—La verdad es que estuvimos toda la noche hablando de si lo de ayer era una cita o un trabajo —le dijo—. Hasta que al acabar me dijo que si no era ya una cita de verdad... Y le dije que nada de eso, salvo que me llevase a cenar y al cine. Y, bueno... —Trish se encogió de hombros, sintiéndose un poco idiota al contar aquella broma en voz alta. Ese fue el primer momento en que se planteó si había hecho bien dándole largas al conseguidor, aunque ni esas dudas sirvieron para borrar su sonrisa—. Me dijo que llevaría a un italiano y compatiríamos un plato de espaguetis, pero no creo que sea verdad, porque siempre está diciendo cosas de pelis viejas y eso —enunció, antes de apartar la mirada un instante y suspirar—, como Nick.

Después de eso Trish se quedó un instante callada. Nick y Jimmy apenas se habían conocido, y le habría gustado saber qué le había parecido el chico al escritor. No creía que le hubiera desagradado, teniendo en cuenta que estaba dispuesto a hacer tratos con él.

—Jo, Axel —enunció la inventora luego en un tono un poco menos eufórico tras ese breve lapsus—. Creo que me gusta, mucho ¿sabes? —dijo, por si no fuera evidente—. Pero la verdad es que no sé qué quiere él, o si cada día está con una, o... —Trish se encogió de hombros—. No sé nada de eso. —Entonces tomó aire, dispuesta a hacer una confesión por pura necesidad de soltarlo—. Y me da miedo preguntarle.

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13/09/2019, 17:03
Axel Montenegro

La pregunta, o más bien acusación, de Trish le hizo reír. Pensaba responderle, pues era más bien el "creo" lo que había delatado que no había sido ella quien había invitado a salir al chico, pero ni tiempo para eso le dio pues Trish solo tomó aire - lo que le pareció como que estuviera agarrando vuelo antes de correr - y luego echó a hablar.

Buena chica. - pensó al escuchar que como mínimo para cita pedía cenar y cine, aunque no fuera del todo realista por obvias razones. Pero mira, si el pretendiente este era conseguidor, ya podría improvisar algo bastante similar. Seguro creatividad no le faltaba y contactos tampoco, y la niña se merecía una cita de verdad. 

Escuchar la referencia de La Dama y el Vagabundo le hizo reír divertido en un comienzo, pero su sonrisa se transformó en una enternecida al notar como la adolescente desviaba su mirada un momento y suspiraba con una actitud melancólica que reconocía a la perfección. Apoyando un codo en una de sus rodillas, extendió su otra mano para ordenarle un mechón de cabello tras la oreja de forma cariñosa. Una caricia puntual, sutil, que no cruzara lo casual y la hiciera sentir más vulnerable de la cuenta. Lo cierto era que se alegraba de ver que estuviera lo suficientemente bien para hablar de él, para seguir con su vida con normalidad, para sonreír, aún tan poco tiempo después. Nick había sido todo lo que Trish había tenido por un tiempo, y le había preocupado que se fuese a ir abajo sin él. 

Bueno, es normal que te de miedo preguntarle. A todos nos da miedo hacer las preguntas difíciles, especialmente si creemos que la respuesta puede no gustarnos. - no lo sabría él, que se callaba como una puta con tal de no escuchar lo que no quería, a veces por cobardía y otras por no arruinarse la diversión - Pero si te gusta tanto, y se nota que es así, quizás deberías hacer un esfuerzo por preguntarle que espera él antes de decidir si tú quieres seguir ese camino. No se puede explorar con los ojos vendados y creer que no vas a tropezar porque te convenzas de que es un valle cuando en realidad el terreno está lleno de piedras y agujeros. - se encogió de hombros - En relaciones, sea de amistad o romance, mentir, asumir e imaginar cosas son los peores errores que puedes cometer. Suele conducir a más daño y malentendidos de los necesarios. - le explicó, pues en su experiencia la verdad era simple - Si realmente amas a alguien y quieres tener una buena relación con él, lo que necesitas es confianza y comunicación. Si no pueden ser sinceros entre sí, o no puedes hablar de lo que sea con tu pareja, entonces no vale la pena tenerla. 

En cuanto a lo que el chico podría querer, y a sus referencias culturales añejas, había algo más que le intrigaba. Que una vez más, especialmente él no era quien para juzgar, pero... - ¿Que edad tiene este chico?

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13/09/2019, 17:45
Trish

La muestra de cariño de Axel hizo que los fantasmas que merodeaban por unos segundos la cabeza de Trish se alejasen un poco, devolviéndola a la realidad. No hicieron que olvidase a Nick, o que estaba muerto, ni mucho menos. Pero sí sirvieron para centrar su atención y sus pensamientos.

Acto seguido, cuando el chico empezó a hablar, la muchacha lo escuchó con los ojos bien abiertos. Sin embargo, conforme él seguía avanzando en su discurso la sonrisa de Trish se volvía un poco más divertida y menos ensoñada.

—Eh, eh, eh... —le dijo antes de colocarse ella misma el cabello—. Vas un poco rápido, ¿eh? Amar, una relación... tú lo que quieres es ser padrino de boda —aseguró, exagerando para relajar entre bromas el momento en el que se encontraban.

—Tendrá diecinueve o veinte, no le he preguntado —explicó. Entonces miró a Axel durante unos segundos antes de entrecerrar un poco los ojos—. Oye... ¿Debería decírselo a Cass, verdad? —preguntó—. Es que no creo que le guste la idea de la cita, la verdad. Pero tampoco quiero escondérselo.

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16/09/2019, 20:01
Narradora

Notas de juego

El jueves cierro, lo que os quede por decir decidlo rápido :P.

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17/09/2019, 17:44
Axel Montenegro

La transformación de la sonrisa de la chica no le pasó desapercibida. Recordándole a la misma de él, que encerrado en sus pensamientos ya fueran burlescos o simplemente apreciativos de la gracia en las palabras de los demás formaba una casi idéntica, se alegró permitiéndo que se riera de sus tonterías cuanto quisiera. De todas maneras, se apagaría el sol antes que los más jóvenes se dejaran de burlar de sus mayores. 

Meh, prefiero darte un consejo bueno y útil para toda la vida que diez consejos de situaciones puntuales que te sirvan a medias - se encogió de hombros con una sonrisa despreocupada - Además, boda significa alcohol. Y ser padrino, doble alcohol, así que... - bromeó riendo suavemente. 

Sin embargo, eso no quitaba su atención de lo que ahora mismo le importaba, la edad del susodicho. Siendo criada por Nick no se le haría tan raro que la pobre chica hubiese crecido con daddy issues, así que le parecía adecuado preguntar. 

Aaah, bien, un chico de tu edad. Es más fácil entenderse así. - sonrió asintiendo levemente. Cuando la chica elaboró su siguiente pregunta, Axel frunció los labios y ladeó un poco la cabeza - Bueno, sí, deberías decírselo si quieres contárselo. Ahora, la cosa es si prefieres pedir perdón y contárselo después, o si prefieres pedir permiso.

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24/09/2019, 00:31
Trish

Manteniendo la sonrisa, Trish se sintió tentada de responder al asunto del alcohol y los padrinos de boda. Sin embargo, sentía una mayor necesidad por arreglar lo de Cass que por continuar bromeando. De modo que se quedó esperando a la respuesta del violinista, y cuando esta llegó cambió la postura, echándose hacia atrás y apoyando ambas manos en el suelo.

Lo que Axel decía tenía cierto sentido. Sin embargo, no dejaba de ser ocultarle conscientemente algo a su hermana, aunque fuese durante un tiempo. Esa era la parte que no le gustaba.

—Es que yo no quiero tener que pedir perdón, ni permiso —reflexionó en voz alta—. Quiero poder hacer lo que quiera, y punto. No es que me moleste que esté pendiente de mí, ni nada de eso —expuso con sinceridad—. Pero al final la decisión es mía, claro. Y no quiero que eso le moleste.

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26/09/2019, 01:00
Axel Montenegro

Con los codos apoyados en las rodillas, Axel miró a la chica frente a él. Era difícil creer que la joven que ahora veía fuera la misma niña que cuidaba en ocasiones, pero el tiempo pasaba y los pequeños se convertían en adultos. Sin embargo, incluso si la veía parir hijos y algún día notaba arrugas cruzando su piel, estaba absolutamente convencido de que Trish jamás dejaría de ser esa niña para él. Aún ahora, que la chica rondaba la edad de sus parejas habituales, le era absolutamente imposible sacudirse ese instinto paternalista frente a la figura inocente e infantil que veía en ella. 

Al escucharla hablar, una sonrisa divertida se dibujó en su rostro. Casi podía imaginársela con una melena de león cantando entre jirafas e hipopótamos mientras en su mente se reproducía una canción ya hacía mucho tiempo abandonada en el pasado. Se preguntaba si alguien viviría en los parques de Disney hoy en día. 

Bueno, pequeña, no puedes reinar sobre las opiniones o sentimientos de tu hermana. Eso es suyo, tanto como la decisión de hacer lo que se te ocurra es tuya. - le sonrió con ternura -  Así que, si ella decide enfadarse, es lo que hay. No hay nada que puedas hacer al respecto, especialmente si no quieres disculparte ni esperar su aprobación. Ahora, si no quieres que le moleste, quizás podrías partir de a poco. Presentárselo, dejar que conversen, que se conozcan, que encuentren puntos en común - se encogió de hombros - Claro, de ahí no te aseguro que te siga gustando tanto cuando veas que tu hermana lo aprueba también, porque seguro lo prohibido le da un sabor especial a ese romance - le sonrió con picardía antes de reír.