Partida Rol por web

Finales y principios

[Capítulo 3.4] Instituto Gregorio Luperon

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06/03/2020, 03:08
Narradora

Nueva York, martes 17 de noviembre de 2037, 09.30.

El antiguo instituto de educación secundaria Gregorio Luperon había perdido hacía demasiado tiempo el aire de centro de enseñanza que había tenido cuando el mundo aún respiraba a su propio ritmo. Como había sucedido también con el Major Morris tan sólo la imaginación podía recrear allí lo que habían sido aulas, gimnasio o comedor. 

Desde fuera se trataba de un edificio de cinco plantas que ocupaba la mayor parte de una manzana, con la puerta principal cerca de la esquina entre Amsterdam Avenue y la W 156th St. La fachada debió haber sido moderna en otra época, pero para los tiempos que corrían el ladrillo rojo había perdido su color quedándose en una especie de granate grisáceo deslucido. Y las zonas blancas se habían ido amarilleando año tras año. La mayor parte de los grandes ventanales habían sido cegados, quedando tan sólo los de los pisos superiores para introducir luz natural al interior del edificio. 

Precisamente en el piso más alto habían instalado su vivienda los chicos de McAvoy, dejando los intermedios para entrenar o almacenar enseres y armas. En la planta baja estaba el acceso a lo que antaño había sido la cafetería del instituto, que Macbeth había acomodado como taberna y nombrado Trafalgar Tavern. Se decía, aunque él casi nunca lo confirmaba ni desmentía, que en lo que había sido el sótano había montado una destilería casera para fabricar su propio alcohol. 

Aquella mañana eran dos mujeres y un perro quienes caminaban por Sugar Hill hasta llegar al antiguo instituto. Bentley había correteado de buen humor al ver que podía pasear con su humana favorita. Sus patas lo llevaban adelante y atrás, rodeándolas pero siempre llevando la delantera, marcando el camino aún sin saber con certeza hacia dónde se dirigían. 

Notas de juego

Si queréis hablar algo por el camino, adelante. Yo intervengo cuando entréis.

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08/03/2020, 13:36
Morgana Whiterocks

Parecía sentirse mejor de la herida. Le tiraba un poco. Aquella mañana la limpió, la examinó, de nuevo la cubrió con un vendaje de la tela más limpia que encontró. Entrada salida, no debería ofrecer complicaciones, pero no podía estar segura de eso. 

Caminó junto a Clem, a buen paso. Delante , el alfa, correteando, ladrando, olisqueando. El perro pulposo se lo pasaba de lo mejor. Feliz, a la manera de los perros, ajeno a toda preocupación, ausente al destino del mundo.

El silencio entre ambas las acompañó un buen trecho. Cuando veía los contornos del Instituto, Morgana tomó la palabra.

-¿Cómo estás? Con todo esto de la puta cruz, la cripta, la cabeza de carnero esa. Con esos...poderes o habilidades que tenéis algunos. ¿Cómo encajan en tus creencias?

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24/03/2020, 23:55
Clementine

Bueno... He meditado bastante sobre el tema.-indicó, sorprendida de que Morgana le preguntase a ella precísamente algo así- Creo, que lo que tenemos son señales, dones de Dios. Y que todo esto está relacionado con los albores de la humanidad y la creación. Cosas que aún nos están veladas, pero que no tienen por qué ir en contra de la idea de que hay un Dios. Y claramente, todo esto, de alguna manera, está relacionado con la religión. Yo, creyente, os he llevado, guiada por una suerte de mano divina, al sótano oculto de una iglesia, donde había oculta una especie de profecía. Y hay una cruz envuelta. No creo posible que no pueda tener que ver de alguna manera con mis creencias.- confesó, antes de mirar a la ex-militar y juntar las manos, en señal de ruego.

Me has preguntado, y has querido saber. No te rías, ni discutas ahora de malas conmigo sobre eso, por favor. Si quieres, puedes decirme qué piensas tú al respecto, y cómo lo has encajado.

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25/03/2020, 18:24
Morgana Whiterocks

Morgana suspiró fuerte, casi un bufido. Sí, iba a responderle, no de buenas maneras, pero Clem se adelantó apostillando lo que deseaba de ella. Así que la militar reflexionó, obtuvo su lengua, y respetó el parecer de la joven con la que compartía el mismo color de ojos. Caminó en silencio, vigilante a los alrededores. Hasta que abandonó su mutismo.

-Cass tiene un...poder. Trish lo mismo. Y parece que el capullo de Dan, también. No son creyentes. No creo que el tuyo tenga nada que ver con la maldita religión. -se encogió de hombros-

-Con los albores de la humanidad, eso suena grandilocuente. Aunque ahí sí pienso que puedes tener razón. Lo veo relacionado con los hijos de puta de los alados, con este...Apocalipsis. No me he hecho a una idea del asunto, porque no tengo ni puta idea justamente. Ni entiendo los poderes. Ni las pinturas en la iglesia. Todo es jodidamente desconcertante.

-Giró la cabeza hacia Clem- No me preocupa más que otro problema del día a día. Me interesa su solución. O su eliminación.  Ya se aclarará. La noche y la oscuridad terminan, amanece y llega La Luz. 

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19/04/2020, 02:22
Clementine

Que ellos crean o no, no es un concepto incompatible con lo que yo creo al respecto, Morga.-explicó, sin acritud, antes de suspirar, sonriendo, y encogiéndose de hombros- Pero al fin y al cabo yo tampoco tengo respuestas concluyentes. También estoy confusa. Y asustada, a pesar de mi fe. Tener miedo y estar confuso es algo humano. Y yo no soy más que una mujer, a pesar de todo.-reconoció, antes de buscar a Bentley con la mirada- Y con respecto a eso último, estoy totalmente de acuerdo contigo. 

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22/04/2020, 11:36
Morgana Whiterocks

Miraba al frente, ocasionalmente a Clem. No dejaba pasar una sombra siquiera que pudiera representar un peligro. Pero estaba todo muy tranquilo. Chasqueó la lengua.

-No estoy asustada. -¿Cómo iba a estarlo con todo lo que había pasado en su vida? Ni por ella ni por los demás. -El miedo hay que tratarlo como a un maldito aliado prudente. Es decir, al otro lado de la balanza. Pero que nunca la desequilibre.

Había muchas clases de miedo. Temores diferentes para cada persona- Tu mente tiene que ser más fuerte que el puto miedo que controle tu cuerpo. ¿Qué te asusta de verdad, Clem? No creo que sea a la muerte. No a la tuya. ¿Me equivoco? -torció esa sonrisa tan suya- ¿Recelas de que nos caiga encima otro jodido apocalipsis? Eso sí es gracioso.

Morga dejó libre una corta sonrisa burlona.