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[DM08/20] La Telaraña

⋩ Capítulo 5: Festejos II (Gianna+Debian) ⋨

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19/08/2020, 22:48
Narración

4º día del Herrero. Mes del Doncel. Año 242 D.D.

Tercera hora de la tarde.

Lugar: Aposentos de Lady Gianna.

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20/08/2020, 00:44
Maestre Debian

El anciano esperó hasta que los guardias de la puerta de los aposentos de Lady Gianna le dieron paso al interior. Llevaba encima sus útiles de escritura y algunos pergaminos enrollados, pero no tomó asiento en un primer momento, sino que permaneció de pie cerca de la puerta. 

—Buenas tardes, Lady Gianna. Os agradezco que hayáis podido atenderme en estos días de celebraciones. ¿Os importa si me siento? —preguntó, llevando la mirada a la mesa—. Hay algunas cosas que Lady Harriet quiere tratar con vos. 

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20/08/2020, 09:20
Lady Gianna Vance

Lady Gianna hizo una leve inclinación de cabeza.

- Por supuesto, sentaos - le dijo señalando hacia la mesa.- Si no os importa yo también me sentaré, han sido unas horas muy tensas maestre, la edad ya no me perdona tanto como antes - dijo y pasó dentro de los aposentos pero esperó a que el maestre se sentara para hacerlo ella.

- Celebraciones para algunos señor, para mi están siendo días de duro trabajo, hay errores que es muy difícil dejar atrás... pero un avez entendí que lo importante es que mi hijo no heredere mis cargas sino mi casa, se vuelve un poco más liviano - comentó asintiendo - Oh, por favor, hablemos de lo que Lady Harriet desee.

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20/08/2020, 14:43
Maestre Debian

El hombre se permitió una sonrisilla cuando Lady Gianna habló de su edad.

—Ah, mi Lady. Eso lo podréis decir cuando lleguéis a ver tantos días del nombre como yo he visto. Por ahora aún sois una mujer lozana y fuerte. 

Se sentó y dejó tintero y pluma sobre la mesa, junto a los pergaminos. Sus ojos contemplaron a la mujer que se colocó frente a él, con la misma calma con que se había movido desde que lo habían visto llegar a Fuerte Floresta. 

—Bien, yo también estoy dedicando estos días a trabajar, así que pongámonos manos a la obra. En primer lugar, estoy aquí para transmitiros las felicitaciones de Lady Harriet por el modo en que habéis manejado vuestra Casa desde la guerra. Después del varapalo sufrido con la gestión de Lady Denia la habéis mantenido y hecho crecer, además de ir mejorando poco a poco las relaciones con el resto de Casas del Reino. —Inclinó levemente la cabeza hacia ella—. Los Tully os transmiten su enhorabuena por ello. 

»En segundo lugar, quiero aclararos que el ofrecimiento de Lady Harriet de hacerse cargo de los costes de la libertad de Ser Guileon no tiene nada que ver con el resto de puntos que vamos a tratar, ni con el hecho de que consigamos llegar a algún acuerdo o no. —Hizo una pausa breve, dejando que la mujer asimilase sus palabras—. Para vuestra Señora ese tutelaje se estaba alargando más de lo debido y ya era hora de que vuestro hijo tomase su lugar. Si era dinero lo que Lady Morna necesitaba para dejar de aferrarse a Ser Guileon, pues dinero le daremos. 

»Además, Lady Harriet quiere ofreceros la posibilidad de levantar la restricción de tropas con la que vuestra Casa fue castigada. Ha pasado tiempo y vuestra Señora quiere tenderos la mano. Será necesario firmar algún documento, claro está, en el que os comprometáis a salvaguardar la paz y no volver vuestras armas contra los Tully. Durante un periodo de diez años el cumplimiento de este documento será supervisado por comandantes de nuestras tropas. —Puso una mano sobre los pergaminos, como si eso fuese algo que podían resolver allí mismo.

Hizo una pausa en la que con un gesto pidió permiso para servirse un vaso de agua, de la jarra que Lady Gianna tenía sobre la mesa. 

—Para terminar, Lady Harriet quiere saber si existe disposición por vuestra parte para negociar un compromiso entre vuestro heredero y la suya. Como dije esta mañana, no es la única opción que estamos valorando, pero sí es una de las que más interés despiertan en vuestra Señora. Supongo que comprendéis el alcance de esta oferta. Vuestro hijo se convertiría en el futuro en Lord Tully y Señor de todas las Tierras de los Ríos. —Escrutó el rostro de Lady Gianna durante algunos segundos antes de continuar—. La líder de la Casa sería Ser Clarinthe, por supuesto, pero él ocuparía la posición de su consorte. 

»Bien. Sé que os preocupa vuestro apellido, ya que Ser Guileon es por ahora vuestro único hijo. Nuestra oferta es que la Casa Vance se convierta en una casa cadete de los Tully, manteniendo así su título y su independencia, pero con unos vínculos fuertes hacia la que sería la nueva Casa de vuestro hijo. Vos gestionaríais Nueva Esperanza hasta que llegase vuestro retiro y después de ese momento, si no habéis tenido más descendencia, vuestra Casa y vuestro título serían gestionados por los descendientes de vuestro hijo. El primero de ellos se formaría para ser heredero de los Tully, el segundo de ellos heredaría Nueva Esperanza. En caso de que vos murieseis antes de que estos hijos llegasen o fueran demasiado pequeños para hacerse cargo, uno de los hermanos de Ser Clarinthe se situaría como regente de Nueva Esperanza hasta que un hijo de Ser Guileon con sangre de los Vance pudiera hacerse cargo. 

Se la quedó mirando, como si analizase si ella había comprendido todos los puntos expuestos para el acuerdo, y luego carraspeó. 

—No tenéis que darme una respuesta ahora mismo. Podéis consultar con vuestro hijo y vuestro consejero. Pero sí necesitaré que me digáis algo antes de que os marchéis de regreso a vuestras tierras. ¿Tenéis alguna pregunta o propuesta que hacerme? —inquirió, cediéndole la palabra con un gesto de la mano.

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20/08/2020, 18:03
Lady Gianna Vance

El rostro de Lady Gianna fue pasando de la tranquilidad a la sopresa a medida que hablaba el maestre. No esperaba aquello en absoluto, al menos no todo de golpe. Sirvió agua al maestre en su copa y buscó otra para ella. Necesitaba agua fresca para afrontar aquella conversación tan inesperada. Al menos en su conjunto.

- Maestre. Debo deciros, antes de comenzar a hablar de cada tema, que estoy muy agradecida por la confianza que Lady Harriet ha demostrado en mi y en mi casa. Los Vance hemos trabajado para dejar el pasado atrás y mirar hacia delante. No ha sido fácil, muchos nos odiaban.. otros lo siguen haciendo - dijo haciendo clara referencia a la maestre loca de odio y a Lord Haffer- Pero yo he seguido remando hacia delante. Dejadme compartir con vos mi sorpresa por el comportamiento de Lord Haffer, esperaba lo peor de Lady Hawick pero ha resultado ser... razonablemente cercana a mis posiciones. En cambio, Lord Lyonell... su inquina hacia mi casa me ha sorprendido, pero bueno, no creo que queráis hablar de eso, evidentemente, pero quería compartirlo con vos ya que habréis vivido la negociación desde una perspectiva diferente a la mia, pero hemos vivido la misma negociación al fin y al cabo.

Lady Gianna estaba convencida de que el maestre todavía estaba anonadado de lo vivido en aquella sala. Un Lord Esthal desatado, con un comportamiento más propio de una taberna que de un castillo, con la maestre Hazzea tirandose pedos, gritando maldiciones, traicionando a su propia casa y conspirando contra Lord Haffer. Una Lady Morna digna y tal vez un poco arrolladora a la hora de negociar, reculando demasiado. Un Lord Haffer... lo de Lord Haffer merecía una mención a parte. Había hecho una negociación de mierda, casi pierde su casa, su apellido y todo lo que tenía en favor de los Hawick. Luego el derrape y luego... se había descubierto su doble juego. Sí, la verdad es que si el maestre no había salido corriendo de ahí era porque seguro que necesitaba algo más de alguno de los allí presentes.

Miró al maestre y se sentó bien en la silla. Iban a comenzar las negociaciones.

- Quiero agradecer a Lady Harriet que comparta conmigo la impresión de que el tutelaje estaba durando ya mucho y sobretodo que quiera hacerse cargo de el pago que Lady Morna ha exigido. Aunque luego Lady Morna ha ofrecido dinero para compensar a Lady Harriet por la alianza de su casa con la casa Haffer y para su tranquilidad respecto a una alianza a tres. Amenaza mediante, que ha sido algo sorprendente, al menos para mi. - dijo recordando que aquello le había llamado la atención.- Debo deciros, maestre, que si bien yo contemplaba la posibilidad de una alianza era más con los Haffer, o con alguna casa que quisiera ayudarme a recuperar prestigio y buenas relaciones,  con los Hawick con enterrar el hacha de guerra me parecía suficiente. Visto lo sucedido, no hay posibilidad de alianza con los Haffer - dijo encogiéndose de hombros.

Ese punto parecía claro para Gianna. Aunque todavía no comprendía por qué Lady Harriet estaba dispuesta a darle tanto a cambio de tan poco. Esperaría a que la reunión entrara en harina y lo haría con cienmil ojos, un trato tan bueno y beneficioso para ella era algo que le hacía sospechar.

- En cuanto a las tropas, maestre, firmaré lo que haga falta bajo las condiciones que hagan falta y sean necesarias. Ahora mismo tenemos pocas tropas y me gustaría volver a lo que fuimos. Entiendo perfectamente que Lady Harriet quiera proponer condiciones. Podríamos aceptar como general a alguno de sus hijos, si lo desea y no solo firmaré una defensa a ultranza de mi señora Harriet, sino que si hiciera falta, ella podría contar con las tropas de los Vance como tropas de la casa Tully. - dijo. En ese punto estaba dispuesta a firmar casi cualquier cosa con tal de poder empezar a recuperar cierto poderío militar.- Un periodo de diez años me parece correcto. Uno de mis objetivos es dejarle las menos cargas posibles a mi heredero.- le explicó al maestre.

Llegó el punto interesante. El más interesante. Gianna había pensado que no sería viable pues ella no iba a ceder en perder su apellido. Su primera impresión fue sonreir feliz. Luego moduló su gesto. Para ella una alianza con la casa Tully era lo máximo a lo que podía aspirar y no se había parado ni siquiera a soñarlo. Era un imposible que ahora se hacía posible. Pero la experiencia de los años le hizo no ilusionarse demasiado. Primero estaba el problema de Guileon, era un joven irresponsable e irrespetuoso con el protocolo. Iba exhibiendo sus planes y sus deseos de matar al heredero Haffer y por si fuera poco era bastante probable que Ser Clarinthe lo supiera y que esta se lo hubiera contado al maestre. Así que tuvo que pensar rápido.

- Maestre. Me alagáis. Esa propuesta... podría firmarla ahora mismo. - dijo con sinceridad.- El matrimonio de Ser Guileon con Ser Clarinthe sería un orgullo para mi y para mi casa. Además proponéis que el apellido Vance siga presente aunque como una casa menor, es algo comprensible pues aunque sería Ser Clarinthe la señora de los ríos, un Vance-Tully sería el heredero o heredera de esas tierras y también de la casa Vance. La casa Tully ganaría, la casa Vance ganaría, habríamos borrado las manchas del pasado y solo miraríamos hacia el futuro. Es.. un honor.- dijo e hizo una pausa. Tal y como el maestre podía prever, ahí venía el pero - Pero, maestre, qué pedís a cambio de tales honores para los Vance y para mi? Siento que recibimos amor y confianza de Lady Harriet y a cambio solo me pide la mano de mi heredero cuando habría varios más, vos lo sabéis, dispuestos y tal vez con mejor nombre y apellido. No os lo toméis como una desconfianza, pues no lo es, de hecho me gustaría poder firmar el acuerdo cuanto antes, solo quiero saber.. si esto es todo o si hay algo más que me váis a pedir... o alguna duda que queráis resolver conmigo.

Lady Gianna no era como Lady Hawick y Lord Haffer, ella no quería ir a ciegas. Las cosas había que hablarlas con serenidad y sinceridad.

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20/08/2020, 19:39
Maestre Debian

El hombre escuchó con tranquilidad las impresiones de Lady Gianna sobre el transcurso de las negociaciones y al final hizo un gesto con la cabeza hacia ella, mostrando una pequeña sonrisa indulgente. 

—Llevo tres generaciones sirviendo a los Tully, mi Lady. Creedme si os digo que a estas alturas de mi vida hay pocas cosas que puedan sorprenderme en una negociación entre Ladys y Lores. —Hizo una breve pausa, que aprovechó para beber un sorbo de agua—. Aunque me alegra escucharos decir que no hay posibilidad de alianza con los Haffer, pues me temo que Lord Lyonell va a caer en desgracia a ojos de vuestra Señora. 

Desenrolló uno de los pergaminos, con un texto ya escrito, y agregó algunas cosas al final, donde había un hueco en blanco. 

—Los hermanos de Ser Clarinthe son demasiado pequeños como para comandar vuestros ejércitos y ella debe ocupar su posición como heredera. Lady Harriet ha designado a uno de sus comandantes, Ser Bardor, para esa labor.

Le pasó el documento para que pudiera leerlo. En él ponía lo que ya le había dicho: se levantarían las restricciones de tropas, bajo declaración jurada de no levantar armas en su contra. Además de hablar de la supervisión durante diez años, a cargo de Ser Bardor o su sucesor. Con la tinta fresca el maestre acababa de añadir que en caso de necesitarlo los Tully podrían reclamar las tropas de los Vance como apoyo para las propias. 

El hombre dejó que leyese tranquila y volvió a beber otro sorbo de agua, dándole el tiempo y el espacio que necesitase. Sólo después de resolver aquello volvió a centrarse en el asunto más importante. 

—No debéis pensar en Casas, mi Lady, si queréis entender cómo piensa Lady Harriet. Vos os centráis en lo que os rodea, en Nueva Esperanza, en vuestro hijo y vuestras tierras. Pero vuestra Señora ve todo el conjunto, el rompecabezas que forma un paisaje al juntar todas las piezas. —Le recordó en ese momento al maestre que habían tenido ella y Denia de niñas, cuando les impartía una lección, enseñándoles a ser señoras de su Casa—. Para Lady Harriet sólo hay dos opciones aceptables para su hija. Una: un miembro de otra Gran Casa, no heredero. Otra: un heredero de uno de sus vasallos. En este momento a los Tully no les interesa una alianza con otra Gran Casa, están en buenos términos con el resto de Reinos. Tampoco necesita oro, ni tierras. Sin embargo, ahora que se están aposentando las secuelas de la guerra con su hermano, a Lady Harriet le interesa afianzar los lazos con sus vasallos. Los Vance fueron la segunda Casa más grande la Tierra de los Ríos, aunque vuestra hermana os hiciese caer en desgracia. Esa influencia es parte de lo que Lady Harriet quiere conseguir de esta unión. La otra parte es la paz para su Reino. ¿Qué mejor modo de sembrar paz que unir a dos Casas que se enfrentaron en batalla a través de sus hijos? —Abrió ambas manos en un gesto—. No os está dando su confianza a cambio de nada. Os la da a cambio de la paz para estas tierras. Vos lo habéis dicho. Lady Harriet quiere mirar hacia el futuro, pero tampoco olvida el pasado y sabe bien que vos no estabais de acuerdo con Lady Denia al apoyar a su hermano.

Carraspeó y se llevó el vaso a los labios una vez más. 

—De todos modos, no olvidéis que por ahora solo es una posibilidad. Vuestra Señora quiere saber si tendríais disposición para sentar un acuerdo así, pero, de aceptarlo, vuestro maestre se reuniría largo y tendido conmigo hasta que tuviéramos todos los cabos bien atados. Además, en  caso de que estéis interesada, pediremos información sobre vuestro hijo y tendremos que entrevistarnos con él. Tal vez recibir formación supervisada por los Tully antes de la boda. Si fuese a convertirse en Lord Tully deberá estar a la altura, aunque sea su esposa quien tome las decisiones.

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20/08/2020, 23:34
Lady Gianna Vance

Que Lord Haffer iba a caer en desgracia ante los ojos de Lady Tully era una información que interesaba a Gianna. La guardaría con tino. Para ella Lord Haffer sólo había sido un torpe un poco idiota muy mal aconsejado. Y tal vez fuera su íntima amistad con Morna lo que le había terminado de echar a perder. Sopesó si hablar en su favor durante unos instantes, luego recordó que Lyonell había estado a punto de regalar la mitad de sus tierras a los Hawick y entonces decidió que era mejor esperar. Si tenía que hablar a su favor ya lo haría en el futuro.

- Oh maestre, creedme, cuando uno cree que no puede ser sorprendido, se sorprende, lo mismo que cuando uno cree que no puede ir a peor. Siempre puede ir todo a peor - le dijo en un tono distendido. Si le hubieran contado a ella que Lyonell le iba a insinuar matrimonio, una alianza que enfadaría a los Tully y luego iría escupiendo en su apellido por detrás, no lo habría creído.

Asintió cuando dijo que Ser Bardor sería el encargado de los ejércitos. Leyó el pergamino dos veces y asintió.

- Sea - dijo imitando deliberadamente a Lady Morna. Y firmó aquel documento.

Escuchó con atención las palabras del maestre y asintió varias veces. Estaba de acuerdo con lo que estaba planteando y no podía evitar sentirse halagada por lo que oía. En el fondo, en el fondo empezaba a aparecer la sensación de que se lo merecía. Ella habría puesto sus hombres por Lady Harriet pero su hermana era estúpida y no lo supo ver. Ahora estaba siendo recompensada por años de desprecio y travesía por el desierto.

- Como os dije en la reunión, mi hijo está a disposición de Lady Harriet para que estime lo oportuno. Si un matrimonio entre Ser Guileon y Ser Clarinthe es lo que ella quiere, así lo haremos. Para los Vance será un honor acceder a dicho matrimonio - le dijo asintiendo a sus palabras. - Os he dicho varias veces y así lo mantendré, que mi único objetivo ahora, tras la liberación de Ser Guileon,  es no dejar la losa que yo he llevado encima como herencia a mi hijo. Liberarle de nuestros errores pasados.- asintió convencida.

Cuando el maestre explicó los anexos del acuerdo no pudo evitar preocuparse un poco. Si era verdad lo que Mawney le había contado, que seguro que si, Ser Guileon habría contado a Clarinthe que estaba enamorado de Bessa y que quería matar a Urthen. Aquello iba a ser un escollo importante. Gianna sopesó sus opciones. Tenía que intentar conseguir esa alianza con los Tully. Debía moverse, maniobrar, lo que fuera con tal de conseguirlo. Tenía que arreglar lo que su hijo había ido rompiendo esos días y no iba a desistir.

- Me parece adecuado lo que proponéis. - le dijo al maestre.- Es un buen chico, tal vez el haber crecido lejos de su madre y de su padre le haya hecho... ser un poco bueno, no me malinterpretéis, Lady Morna me parece una estupenda pedagoga - dijo aunque estaba segura de que no habían podido sonar a verdad sus palabras - Una temporada en Nueva Esperanza con su familia seguro que terminar por asentarle. - dijo convencida

 

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21/08/2020, 01:37
Maestre Debian

El hombre recogió el pergamino firmado y comprobó que la tinta se hubiese secado antes de enrollarlo con cuidado. Cerró el tintero y guardó la pluma mientras escuchaba con atención las palabras de Lady Gianna. 

—No hay nada que una madre no pueda corregir y enderezar si tiene el ánimo de hacerlo —respondió—. Transmitiré vuestra buena disposición a Lady Harriet. 

Apuró el contenido de su vaso y se puso en pie. 

—Ha sido un placer charlar con vos, pero tengo todavía trabajo que hacer. —Tomó ambas manos de la mujer y las apretó por un instante entre las propias—. Estáis en el buen camino, mi Lady. Tratad de mantener el rumbo y no distraeros. Hablaremos entonces otra vez antes de que partáis después de la boda. 

Esperó alguna palabra o gesto de despedida por parte de ella antes de abandonar la estancia.

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21/08/2020, 08:38
Lady Gianna Vance

En lo profundo de su corazón esperó que el maestre tuviera razón y ella pudiera enderezar a Guileon. Pero mucho se temía que el daño ya estaba hecho si el muchacho había pedido a Clarinthe que mataran a Urthen. Confiaba en que pudiera arreglarlo, después de todo ella era Gianna Vance, y había sacado a su casa de la ruina y ahora estaba en las puertas de un matrimonio con los Tully. Tenía que poder enderezar a Guileon.

Asintió a las palabras del maestre.

- Decidle también a nuestra señora que agradezco los pasos y gestos que ha dado hacia mi casa. No solo la consideración de Guileon como esposo.- le dijo al mastre. Si bien había sido la guinda del pastel, no podía olvidar todo lo demás.

Lady Gianna asintió y se levantó de la silla.

- Estaré encantada de hablar cuando me lo propongáis .- le dijo a modo de despedida.

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25/08/2020, 00:37
Narración

Notas de juego

Aquí se acaban las conversaciones. 

Pasamos a: Capítulo 6: Enlace.