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[DM08/20] La Telaraña

⋩ Capítulo 5: Festejos II (Gianna+Lyonell) ⋨

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19/08/2020, 22:49
Narración

4º día del Herrero. Mes del Doncel. Año 242 D.D.

Quinta hora de la tarde.

Lugar: Aposentos de Lord Lyonell.

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20/08/2020, 03:26
Lord Lyonell Haffer

Lyonell apenas se había percatado de que llamaban a su puerta. Permitió que el guardia franqueara el paso a quien fuera, puesto que no esperaba visitas, y levantó la mirada de la copa para ver quién había llegado. La puerta se cerró, con el guardia fuera, y dentro de los aposentos de Lord Lyonell estaba Lady Gianna.

El Haffer se encontraba sentado junto a una mesa estilo escritorio en la que reposaban dos botellas de vino. Una vacía por completo, y la segunda recién comenzada. Había una copa vacía y sin usar también sobre el escritorio, y una segunda copa que sostenía Lyonell en su mano y que acababa de ser rellenada.

La mirada enrojecida de Lyonell indicaba no solo que había bebido, sino que probablemente había estado llorando en algún momento no hacía mucho. Al reconocer a Gianna, Lyonell se enderezó en su asiento y se incorporó como pudo. Con un gesto de la mano ofreció la otra silla libre a la mujer.

- Lady Gianna… No esperaba veros… sentaos por favor.

Esperó a ver si ella se sentaba o no, y le ofreció una bebida.

- ¿Queréis un poco? Es un tinto de Dorne bastante conocido. Debo reconocer que las bodegas de los Hawick son buenas. – Admitió.

Tragó saliva y esperó a que ella se acomodara. Carraspeó un poco.

- ¿En qué puedo ayudaros? -

El rostro de Lyonell era el de un hombre que se sentía derrotado, desanimado, y sin fuerzas.

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20/08/2020, 09:20
Lady Gianna Vance

Cuando Lady Gianna se percató de la situación que tenía delante de sus ojos no pudo evitar sentir lástima. El enfado que podía llevar consigo remitió hasta anularse casi por completo y suspiró. Cuando vio que Lord Lyonell hacía esfuerzos para levantarse movió sus manos indicándole que podía quedarse sentado y se acercó al escritorio. Revisó con la mirada la escena y se sentó en la silla que le ofrecía.

Cuando dijo que no esperaba verla se extrañó, para ella era obvio que iban a hablar después de las negociaciones. Para ella lo extraño era que había tenido que ser Lady Gianna la que se acercara a sus aposentos después de lo sucedido, pero no le importaba en el fondo.

- Os admiro. - le dijo sin rodeos. - Nunca habría considerado un matrimonio con vos si no lo hiciera. Pero me gustaría que os sinceraráis conmigo. He dado muchas vueltas a cómo afrontar esta conversación, mi Lord. Y creo que sólo la sinceridad nos ayudará a ambos. - hizo una pequeña pausa - Si recordáis nuestra conversación de ayer, os pregunté si no iban los Tully a poner pegas a la unión de dos casas tan grandes como los Haffer y los Hawick, no me pareció que lo contemplaráis. Y también os pregunté si Hazzea - torció el gesto, esa señora se había pasado tantos pueblos..- Os había incomodado. Me dijistéis que no, pero luego resultó que sospechabáis de ella.

Gianna cogió la copa en su mano pero no bebió.

- Solo dijo que podríais haber confiado en mi y en esa reunión en vez de ir a ciegas habríamos podido tejer una estrategia - dijo visiblemente molesta - Nos habríamos ahorrado el chorreo del maestre y todos los problemas que se añadieron después.

Su tono no era duro. Ver a Lyonell así le hacía querer abrazarle más que gritarle pero no podía dejar pasar lo sucedido, era algo que atormentaba a Gianna en la cabeza.

- Me amenazastéis, mi Lord, delante de todos, a sabiendas de que no soy la única que guarda secretos. Y parece que vuestra maestre también lo sabía. Lo que pasó, hace años - dijo sin intención de mencionarlo abiertamente y sin apartar la mirada de Lyonell - Y acepté vuestras condiciones aunque parece que el maestre Debian tenía otros planes. Siempre he sabido que algún día tendría que dar explicaciones por lo que pasó, lo que hice, pero nunca pensé que se me chantajearía en público por ello. Quiero que sepáis, que a diferencia de vos, yo no utilizaré lo que se, lo que dicen los rumores,  para girar una negociación pública a mi favor. Es más, creo que os he ayudado y quiero seguir haciéndolo - dijo dando un sorbo pequeño por fin a la copa.- Os dije que vine a esta boda para dejar el pasado atrás y así lo quiero hacer. No soy una mujer rencorosa, el rencor para los de nuestra posición es un obstáculo. Y antes de haceros una propuesta, quiero que seáis sincero conmigo, por favor, contadme pues qué es lo que os llevó a hablar con Ser Clarinthe, qué amenaza veis en mi o en mi familia que no haya podido aplacar para vos - le dijo manteniendo un tono calmado. No quería que Lord Lyonell se cerrara en banda, quería hablar con él y tratar de que se abrieran ambos.

- Siempre os he admirado, no he dejado de hacerlo, mi Lord. Y siempre he apartado de mi cabeza pensamientos basados en rumores pero después de veros... en la negociación, de cómo os dolieron las palabras de Lady Morna.. tengo la obligación de haceros a vos y solo a vos una pregunta.. ¿Estáis enamorado de ella? - preguntó sin rodeos.

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20/08/2020, 11:39
Lord Lyonell Haffer

Lyonell agradeció que Gianna no le obligara a levantarse. Había bebido en exceso, aunque no tanto como para mantenerse en pie y andar un poco. Pero ya le daba hasta pereza. Si podía, continuaría ahí hasta acabar con las existencias de los Hawick.

Sus ojos se posaron en los de Gianna. Aquella mujer representaba para Lyonell una dicotomía muy difícil de asimilar. Aunque a cada hora que pasaba en aquel Fuerte comprendía más a Gianna. O más bien, podía aceptar los claros y negros… los contrastes entre lo que parecía ser, lo que quería ser y lo que fue.

- Colocáis vuestra admiración en la persona equivocada. – Respondió juntando fuerzas. – Pero os juro que seré sincero. Completa, profunda y brutalmente sincero. – Admitió mientras desviaba la mirada de nuevo hacia su copa. La dejó encima de la mesa e hizo acopio de fuerza de voluntad para no volver a retomarla en lo que restara de conversación. Entonces y solo entonces se percató de que Gianna en algún momento había llegado a considerar un matrimonio con él. ¿Con él? ¿Por qué? No hubiera sacado nada… poco o exiguo beneficio podía aportar Lord Haffer… menos en la situación actual. Ello, además de que Lord Vance seguía con vida… al menos que Lyonell supiera.

- Recuerdo bien nuestra conversación. – Confirmó. – Y no imaginé que los Tully fueran a poner pegas, la verdad. Pequé, de nuevo, de inocencia… o estupidez… según se vea. – Confesó.

- Hazzea no me había incomodado con sus comentarios… y en general así había sido. La Maestre siempre ha sido… peculiar. No fue hasta última hora de la noche cuando averigüé ciertas cosas… que me hicieron recapitular los últimos veinte años y darme cuenta de lo ciego que había sido. Fue a última hora de la noche cuando empecé a tirar del hilo… De nuevo, os fui totalmente sincero ayer, como lo soy hoy. Cuando hablamos vos y yo no tenía ni idea de muchos de los actos y mentiras de la Maestre. No es algo que te esperas de alguien tan allegado. Si me hubieran preguntado habría puesto la mano en el fuego por ella… y me habría quemado por completo. – A Lyonell se le notaba dolido, muy dolido con aquel tema. Descubrir la traición de Hazzea había supuesto un duro varapalo para aquel hombre.

- Creo, además, que tiene algo personal contra los Vance... pero ignoro el qué. Ha hecho muchas cosas a mis espaldas para calumniaros o perjudicaros... Lo lamento. - Añadió disculpándose por una maestre a la que había debido controlar mejor, y atar más en corto.

Agachó la cabeza.

- También son ciertas vuestras palabras. Si os hubiera expresado mis dudas ayer, no habríamos ido a ciegas a la reunión, y el maestre Debian no hubiera manipulado los acontecimientos como ha hecho. – Admitió. – Confié en vos en prácticamente todo, salvo en la única duda que albergaba mi corazón. – Volvió a mirar a Gianna a los ojos.

Y entonces ella le acusó de amenazarla. Y tenía toda la razón del mundo.

- Es tarde para ello, y no tiene ningún sentido quizá… Pero os pido disculpas por ello. No debí amenazaros. Al igual que en mi conversación con Ser Clarinthe ayer, me pudo mi celo de proteger a mi Señora. – Admitió. – No fue un acto honorable… Y tiene que ver con la misma duda que mencioné antes… La duda sobre si a día de hoy sois la misma persona que hace años. Si seríais capaz de hacer lo mismo. O si realmente buscáis la cooperación y el mirar hacia adelante. – Explicó.

- Ayer vuestras palabras me conmovieron. – Confesó. – Pero pese a ello, con lo que sabía… traté de avisar a Clarinthe aunque no como lo ha pintado Debian. Admito de nuevo que no tengo ningún reparo ni nada en contra de Guileon… es un muchacho excepcional. – dijo sopesando por un segundo la posibilidad de dar otro trago. – Simplemente quise tomar medidas para que el pasado no se repitiera. Probablemente mis opciones no fueran las mejores… Probablemente debí optar por otros caminos, y no haber amenazado… De hecho, al haber sido tan sincera vos conmigo, hubiera sido mejor hablar más franca y directamente con vos. -

Negó con la cabeza. – Nos faltó comunicación. – Era cierto. Lo lamentaba profundamente pero ya no tenía remedio. – Mi Maestre lo supo ayer también. Guardé vuestro secreto todos estos años… Pero alguien más debía saberlo, por si a mí me ocurría algo y alguien debiera velar por los Tully. – Indicó. – Aunque no conocía todavía la traición de Hazzea, ni esa obsesión que parece tener con vuestra Casa. De haberlo sabido, no se lo habría contado. -

Lyonell escuchó, y enarcó una ceja sorprendido.

- ¿Lo que sabéis? Hay una diferencia entre lo que se sabe, lo que se puede probar, y lo que dicen los rumores… En mi experiencia los rumores a veces tienen una base de fundamento real, y otras son solo manipulaciones de nobles como nosotros para hacer daño a sus rivales. – Comentó. – Ignoro lo que se dice de mí… pero puedo confirmaros, que sea lo que sea no me preocupa.

Repasó en su mente sus actos más importantes de los últimos… ¿veinte años? Había poca cosa que pudiera afectarle lo más mínimo… y aun así, las que podían importarle algo no afectarían para nada a los Haffer como tal… ¿O sí? Volvió a mirar a Gianna, preguntándose de qué estaría hablando.

- Sí, me habéis ayudado. Y eso dice mucho más de vos, que de mí… así que olvidaos de admirarme. – Dijo frunciendo levemente el ceño. Estaba enfadado, pero más consigo mismo que con cualquier otra persona de los Siete Reinos. – No pretendía modificar la negociación pública a mi favor. Os confirmo que lo único que me preocupaba era la posible seguridad de los Tully… Aunque también he de añadir que a medida que os vi desenvolveros en la reunión, y a medida que he ido hablando más con vos… mis temores se han ido disipando. -

Negó con la cabeza y ahogó un resoplido.

- Por mi parte, podéis dejar vuestro pasado atrás. Ahí quedará. Os puedo asegurar que nadie podrá probar nada. Tenéis mi palabra, aunque os sirva de poco. -

Las siguientes palabras de Gianna sorprendieron a Lyonell y llamaron su atención. ¿Una propuesta? Pero si a esas alturas Lyonell tenía poco o nada que ofrecer…

- ¿Qué me llevó a hablar con Ser Clarinthe? – Preguntó repitiendo la pregunta de Gianna.

Sonrió recordando el origen de esa conversación. Fui a hablar con ella por otros motivos… Precisamente por las provocaciones constantes que tenía para con mi hijo. Quería averiguar el motivo de tanta inquina. Explicó.

- Hablando con ella surgieron comparaciones, y os puedo asegurar que Ser Clarinthe no tuvo buenas palabras para con Urthen… ni para con vuestro hijo. – Al contrario que el maestre Debian, Lyonell no pensaba repetir las palabras de Clarinthe dado que sería poco sensible para con la madre de Guileon… - Aunque sí me reconoció posteriormente que los Tully consideraban a Guileon un posible candidato para casar con Clarinthe. Tal y como he dicho esta mañana, no tuve ninguna mala palabra para con Guileon. Le respeto por el hombre en el que se ha convertido… Pero sí me preocupaba dicho posible matrimonio… por lo que sé sobre vos… Sobre vuestro pasado.Afirmó. La voz le tembló un poco.

Se encogió de hombros. Alguien capaz de… Bueno, de aquello, podría no tener reparos en repetirlo de nuevo, una vez su hijo estuviera casado con la heredera Tully. Siempre y cuando hubiera algún posible beneficio, claro… - Argumentó.

- Ése fue mi miedo. Confesó. Eso fue lo que me llevó a hablar con Clarinthe, aunque como os he dicho, no le conté nada concreto ni mencioné a nadie. Simplemente le dije que tuviera en cuenta todas las opciones… Por eso me creí erróneamente con el derecho a tratar de intervenir para que alguien pudiera vigilar en la distancia. Alguien que pudiera velar por los buenos intereses de todos si dicho matrimonio tenía lugar. -

Respiró profundamente, y esta vez sí, no pudo evitarlo y dio un pequeño sorbo a su copa.

- Os prometí sinceridad. Cada vez que paso un rato con vos, a cada conversación… estoy más convencido de que esa posibilidad que yo temía es más remota de lo que imaginaba.Admitió.Pero los miedos nos juegan malas pasadas… el miedo nos insta a actuar de forma irracional en ocasiones. A actuar sin pensar. Y por ello también deseo disculparme.

Volvió a mirar a Gianna a los ojos.

- Así que no. Ahora mismo no veo amenaza alguna en vos o en vuestra familia. – Dijo siendo totalmente sincero.

- Aunque os confieso, que de existir dicha amenaza… no me preocuparía. Parece que he conseguido, gracias en gran parte a vos, que mis hijos tengan un futuro.Tanto Valder como Urthen formarían parte de una nueva casa, fusión de los Haffer y los Hawick. Los Haffer desaparecerán… Yo ya no pinto nada.

Inclinó un poco el cuello, lo notaba ligeramente agarrotado.

- Tengo mucho en qué pensar, y he de decidir qué hacer con lo que me quede de vida.

Volvió a negar con la cabeza cuando ella repitió que le admiraba. Lyonell estaba plenamente convencido de que eso era un error.

- Admiráis un ideal de persona. Lo que se cuenta por ahí… He aprendido en primera persona que, idealizar así a las personas es un grave error. He vivido muchos años bajo la sombra de mi hermana cuando nadie conocía cómo era ella realmente.Dijo tratando de explicar por encima. Tratando de hacer ver a Gianna que no debía de admirarle.

- Soy una persona, y cometo errores… como todos.Se encogió de hombros por segunda vez en aquella conversación. Supongo que la clave está en cómo afronta cada uno dichos errores. Vos sois un gran ejemplo a admirar… - No tenía claro si lo de Denia había sido un error, o algo forzado por la situación, pero, en cualquier caso, cómo había afrontado Gianna los años sucesivos era algo que sí era digno de admirar. Cómo había logrado que los Vance medraran… tanto trabajo, tanto esfuerzo. La envidiaba.

Y entonces… los rumores. ¿Era eso? ¿Había rumores de él y Morna? Sonrió y soltó un leve resoplido.

No apartó la mirada de Gianna.

- Morna es una mujer casada. Igual que vos.Dijo con firmeza. – Hace muchos, muchos años… me enamoré de ella. Sí. Pero también hace muchos, muchos años que la aparté de mí y que solo hemos sido amigos. Muy buenos amigos, eso sí, pero solo eso.Comentó rememorando todo el tiempo pasado.Yo confiaba en ella, y ella en mí. Nos intercambiábamos cartas, y alguna que otra visita ocasional… con su marido e hija presentes, o con mis hijos cuando ellos venían.Aclaró.

- Cuando llegamos aquí para los festejos, - dijo haciendo referencia a un par de días atrás, - volver a verla en una situación distinta que no fuera una negociación política… Quizá todo cambió. Quizá deseé no seguir manteniendola apartada de mí... - Hizo u gesto pensativo con la cara… - No sé… -

- ¿Influye en algo que yo esté enamorado de ella o no? Preguntó antes de contestar nada más a Lady Gianna. Agarró la copa y apuró todo su contenido.Pensad en algo… Si yo estuviera enamorado de Morna… descubrir que, tras todos estos años, Hazzea y ella estuvieron manipulándome… no en mi perjuicio, ni en el de los Haffer… pero sí para beneficiar a los Hawick… - Comentó. – Probablemente, si hubieran sido directas conmigo, lo habría hecho igual. Lo que duele es que haya sido a mis espaldas. -

- Entre ella y yo no puede, ni podrá haber nunca nada. – Hablaba con una convicción firme, casi letal. Como si tuviera la certeza de que ese amor entre Morna y él no pudiera existir. Bajo ningún concepto.

Entonces, dejó de contener la respiración… y se dispuso a responder a Gianna. Ella había venido buscando la verdad, y lo cierto era que no pensaba mentirla.

- Sí. He amado a Morna con locura, y creo que todavía estoy enamorado. – Confesó. – Pero no soy ciego, como he dicho antes. – Más que posiblemente Morna le había utilizado. ¿Le amaba ella a él, o le había amado? Quería creer que sí, pero eso no importaba. - Y tan cierto como eso es lo demás que os he contado. Entre ella y yo no podrá haber nada. – Ni siquiera, aunque fuese por un beneficio político. Ni aunque el mismísimo Rey se lo ordenara.

Y sí, decir aquellas palabras en voz alta parecía que a Lyonell le causaba pesar.

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20/08/2020, 19:01
Lady Gianna Vance

Lady Gianna escuchó con atención todo lo que Lord Haffer iba contándole. Trató de mostrarse cercana y comprensiva, que Lyonell no se sintiera juzgado pues no era su intención en absoluto. A medida que el Haffer fue hablando no pudo sino compadecerse de él, a menos en una parte. Su enfado casi había remitido al verle tan deshecho y a medida que le escuchaba se le iba olvidando que había llegado a estar muy enfadada con él.

- Que vuestra maestre tiene algo en mi contra es evidente. Además creo que ha sido ella la que ha estado envenenado la mente de Lady Morna contra mi. Por suerte creo que he conseguido acercar posiciones con Lady Hawick, partíamos desde puntos muy distantes, cualquier acercamiento es muy válido para mi. - le dijo mirándole a los ojos.- Me parece lógico que se lo contárais a la maestre, no os culpo por ello, si confiabáis en ella. Desde vuestro punto de vista, claro. Desde el mío... bueno, yo tengo muy claro lo que quiero y lo que soy. Lo que fui y lo que quiero ser. Mucho me temo que vuestra maestre va a ir expandiendo toda la mierda que pueda sobre mi apellido... y he de reconoceros paciencia infinita. Yo no habría podido, no quise intervenir, mi Lord, pero al escucharla desautorizaros de esa forma y avalar que los Hawick absorvieran a los Haffer de esa forma, me quedé anonadada. Me alegra escuchar que vos habéis tomado cartas en el asunto y que no lo hayáis permitido.

Asintió con la cabeza y luego negó.

- Dejadme la libertad de elegir en quien depositar mi admiración. Vos no la habéis perdido. Veo un hombre sincero en un mal momento ahora mismo. También veo un hombre valiente. Hay que ser muy valiente para ser sincero hoy en día. Y vos lo estáis siendo, así lo siento yo. Ojalá pudiéramos echar el tiempo para atrás dos días, plantearíamos la reunión de otra forma y seguro que todo iría mucho mejor. Pero lo que tenemos es lo que hay.

- No os insultéis mi señor ni seáis tan egoísta de echaros toda la culpa de lo sucedido. No creo que seáis ingenuo o estúpido, no estaría aquí hablando con vos. Creo que simplemente sois un hombre de honor y cuando confiáis lo hacéis hasta las últimas consecuencias.

Lady Gianna llevó su mano para acariciar el dorso de la mano de Lyonell en un gesto cariñoso, tratando de darle cierto consuelo en esos momentos tan complicados.

- He de reconocer que es la mayor sorpresa que me he llevado. Al escucharos proponer a mi hijo para matrimonio con Ser Clarinthe sentí que éramos amigos vos y yo y luego al escuchar al maestre... - dijo agachando un poco la cabeza, había conseguido olvidar lo sucedido pero al mencionarlo los recuerdos volvían.- Sentí que me odiabáis. Sé que sabéis lo de mi hermana. Lo que pasó. Y... una parte de mi creía que ya os lo había aclarado el día anterior. Cuando me preguntastéis supe leer entre líneas y entendí que lo sabíais. Por eso os fui tan sincera. No puedo arrepentirme porque sería cargar sobre la Gianna del pasado una responsabilidad que no tenía, sería juzgarla con los ojos de hoy unas circunstancias de hace años. Pero eso es pasado, ahora solo quiero que mi hijo herede una casa libre de cargas. Y no me voy a desviar de ese camino - le dijo acariciando su mano. Luego la retiró, tampoco quería hacer sentir incómodo a Lord Haffer.

- Puedo entenderos, de verdad. Y quiero que sepáis que vais a seguir siendo mi consejero en materia matrimonial para mi hijo. - le dijo y no puedo evitar respirar aliviada cuando le confesó que no había pruebas. Aun así Gianna estaba segura de que la maestre lo había ido contando por ahí, la discreción era una cosa muy escasa esos días. - Os disculpo Lord Haffer, pues para tener miedo hay que ser muy valiente también. No voy a culparos de actuar en función de lo que creíais más conveniente para vuestra casa o para Lady Tully. No puedo culparos pues yo hubiera hecho lo mismo probablemnte. Pero debéis entender que tras nuestra conversación de ayer yo me fui pensando que tenía un aliado y resultaba que vos todavía no confiabáis en mi. Eso es doloroso. Pero no puedo culpar más que a mi y a las circunstancias pasadas. La mancha de los Vance es todavía potente y difícil de limpiar, pero no voy a cesar, no me voy a rendir - dijo convencida - Mi hijo heredará una casa limpia y prestigiosa, eso lo tengo muy claro.

Volvió a acariciar su mano cuando habló de sus hijos y de que su apellido desaparecería.

- También desaparecerá el apellido Hawick. Habéis fusionado vuestros destinos - le dijo intentando hacerle ver que aquello no era malo.- Vuestro hijo será señor de una casa mucho más grande que la vuestra, habéis escrito en las páginas de la historia un legado difícil de borrar, mi Lord, no os sintáis mal, intentad ver el lado positivo - le explicó.- Vuestra hermana eludió unas responsabilidades que vos cogistéis cuando no os tocaba. Otro motivo más para admiraros - dijo contundente. - Como os he dicho, no seais tan egoista de echaros toda la culpa. Vuestra maestre ha conspirado contra vos, partiáis de una situación muy difícil y aun así no veo diferencia entre vos y los Hawick ahora mismo - le dijo intentando hacerle ver que la situación no era mala.

Cuando Lord Haffer dijo que tenía que pensar lo que hacer con lo que le restara de vida Gianna se preocupó. Era evidente el estado depresivo en el que estaba Lyonell y pensó en que dejarle solo sería una mala idea. Pero no dijo nada, siguió escuchando con atención. Y entonces llegó el asunto de Lady Morna y Gianna se recolocó en su silla. Quería escuchar cada palabra y examinarle con cuidado. Estaba muy atenta a todo lo que decía y cuando Lord Haffer terminó no pudo sino compadecerle. El amor era una de las peores enfermedades que podían padecer los nobles, normalmente iba en contra de los intereses familiares y rara vez remitía. Lo lógico era un gran dolor de cabeza, ansiedad y muchas muchas decepciones. Como parecía que había sido el caso de Lord Haffer.

- Oh..  - fue lo único que le salió al escucharle. - En parte por eso vine aquí, a hablar con vos y por eso os he hecho esa pregunta. Llevo tiempo sospechando que entre vos y Lady Morna hay algo más que una intensa amistad. Tuve mis informaciones, como vos tuvistéis las vuestras sobre mi hermana. Pensad mi señor, que tal vez a través de vuestro hijo podáis vivir... eso. Él se ha casado con lady Bessa, su hija, la de Lady Morna. - hizo una pausa.- Tendréis un nieto que herderará una de las casas mayores de las tierras de los ríos. Yo no ve que haya sido un mal planteamiento. Como os dije lo sospechaba y por eso vine a hablar con vos. Descubrir que vuestra maestre y vuestra.. amada, tal y como yo sospechaba, habían conspirado a vuestras espaldas pues me hizo imaginarme el ánimo en el que estaríais. Quería deciros que no os sintáis culpable, mi Lord. El amor ciega. Es bonito vivirlo, eso dicen, yo no lo he conocido, no con esa intensidad. - dijo, ella nunca había estado enamorada ni tenía previsión de estarlo. Agitó las manos - No me malinterpretéis, para mi el matrimonio es un contrato que se firma y que se debe cumplir. Mi marido me ha dado un hijo y una vida tranquila - comentó segura de que Lord Esthal había llenado de sobresaltos y verguenza la vida de Lady Morna.- No me ha fallado nunca. Hemos tenido un matrimonio sin sobresaltos. Y eso es de valorar. Pero no le he amado con intensidad nunca. Le quiero y quiero a nuestro hijo, pero ahí fue todo. En parte os envidio, no me entendáis mal, al menos habéis amado. Yo no conozco eso. - Gianna sonrió a Lord Haffer con la intención de reconfortarle al menos un poco. Le dejó su espacio y su tiempo, estaba convencida de que después de las confesiones que le había hecho necesitaba algo de espacio propio.

- Influye, todo influye siempre, mi Lord.  No penséis por un momento que os juzgo, no me atrevería. - le dijo. Gianna carraspeó. - Es bastante probable que los Tully quieran seguir adelante con el matrimonio de Ser Guileon y Ser Clarinthe. Los Vance no renunciaríamos a nuestro apellido, seríamos vasallos cercanos a los Tully y yo podría tener otro hijo que heredara Nueva Esperanza - miró a Lord Haffer.- Eso es lo que quería hablar con vos. En el caso de que la enfermedad de mi marido se agravara, los siete no lo quieran, y falleciera me gustaría saber si vos estaríais dipuesto a renunciar a vuestro apellido, adoptar el apellido Vance y a darme un nuevo heredero para Nueva Esperanza - le dijo mirándole a los ojos.- Entiendo que lo que os propongo es extraño y es hipotético pues de momento no hay ni matrimonio ni yo he enviudado. Pero quería saber si nuestra conversación de ayer era en serio o un farol para... tal vez dar celos a Lady Morna - le dijo - No me malinterpretéis, solo quiero que hablemos con sinceridad para poder ayudarnos mutuamente. Y si creéis que hay algo que puedo hacer por vos.. no dudéis en pedirlo.

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21/08/2020, 01:27
Lord Lyonell Haffer

- Hazzea - se negaba a llamarla por el título de Maestre -  ha intentado envenenar las mentes de muchos en vuestra contra. E ignoro el por qué... pero si puedo lo averiguaré. - Dijo mostrándose de acuerdo con las palabras de Gianna.

No solo eso, había tratado de emponzoñar los oídos de muchos, pero además manipulando y traicionando a Lord Haffer y a la propia Casa que le había dado un hogar durante más de dos décadas. Fuera lo que fuera, tenía que tener algo personal muy grave contra los Vnace.

Creo que sois un hombre de honor. Aquellas palabras se marcaron a fuego en el pecho de Lyonell. La angustia recorrió su interior y se devanó los sesos buscando una solución a todos sus dilemas. No la había. No podía remediar el pasado.

Notó el tacto de la mano de la mujer en su rostro, y le sorprendió. No se lo esperaba. Fue como si de repente todo el alcohol que había consumido no estuviera en su cuerpo. Como si despertara de un sueño que le había mantenido en una especie rara de trance.

- No somos amigos... aún. - Replicó a las palabras de Gianna aunque esta vez fue él quien apoyó su mano encima de la de ella para reconfortarla un poco. Para que no interpretara mal ese comienzo de frase. - Apenas acabamos de conocernos, pero sí podríamos ser amigos. Me gustaría que con más tiempo... lo seamos. - Admitió. - No os odio, ni os odié. - Confirmó a Gianna. El cómo se había comportado Lyonell no se debía al odio, o a la enemistad... ya lo había dicho. Solo a la preocupación por la seguridad de los Tully. Aunque en esos momentos consideraba que los Tully no se merecían para nada su preocupación.

- ¿Me entendéis? - Preguntó sorprendido. - Sois más generosa y comprensiva de lo que serían muchos honorables hombres y mujeres que he conocido. - Le concedió.

- Siento haberos causado ese dolor... - Dijo volviendo a disculparse. - Me habéis demostrado que no erais merecedora de ninguna desconfianza... y lamento no haberme dado cuenta antes. -

Gianna continuó hablando sobre el logro de fusionar ambas casas... Lyonell sonrió y negó con la cabeza.

- Y aun así, Urthen no está contento ni de acuerdo con lo logrado. Ese muchacho es testarudo... Será mejor Lord que yo... - La discusión que había mantenido con su hijo había sido extensa, y no creía haberle convencido de su postura.

Pero la conversación acabó girando en torno a Morna... y Lyonell volvió a darle vueltas al tema que pendía como el hacha del verdugo sobre su cabeza. Inspiró hondo.

- Veo el matrimonio tal y como vos decís... - Dijo a Gianna. - Un contrato que se firma y hay que cumplir. - Admitió. - El amor es algo distinto. Algo visceral... algo complicado, algo difícil... algo inestable e inmanejable. - Prosiguió.

Miró a Gianna... pero la miró de verdad... No comprendía cómo aquella mujer podía haber acabado en esa situación.

- El amor ciega... y puede derribar imperios. Te hace sentir invencible... inmortal. Pero también es capaz de proporcionarte las estocadas más mortales... - Continuó.

- ¿No habéis amado? - Preguntó sorprendido. - Ya os llegará el momento... - Añadió con una sonrisa. - Os lo deseo... de verdad. Es una sensación única, más aún cuando es correspondido. Os aconsejaría que no améis a ciegas... porque puede acabar mal... muy mal. Pero si tenéis la oportunidad de amar... sin reservas... hacedlo.  Aunque pueda salir mal, os aseguro que merecerá la pena. -

Entonces llegó la más extraña de las preguntas. Y Lyonell se quedó de piedra... boquiabierto mirando a Gianna.

¿Renunciaría a su apellido llegado el caso? ¿Sería capaz de adoptar el apellido de otra Casa? ¿De los Vance? ¿Y proporcionar un heredero a Gianna? ¿Le estaba pidiendo tener un hijo juntos? Siempre y cuando se produjeran otras condiciones claro... 

Tardó varios segundos en recomponerse. Y hacía rato que no tocaba la copa de vino.

- Mi conversación de ayer con vos no fue para darle celos a Lady Morna, os lo juro. - Dijo con vehemencia. Agachó la cabeza un momento. - No creo que sea muy buena idea que yo fuera el padre de un futuro hijo vuestro. Hay cosas que aun no sabéis de mí... Creo firmemente que, si las supiérais... no querríais que fuese yo quien os proporcione un Heredero. - La propuesta de Gianna le había llamado la atención. Lo suficiente como para replantearse las escasas opciones que había tenido hasta ese momento respecto al futuro de Lyonell Haffer. Respecto a qué hacer con lo que le quedara de vida... que bien podía no ser mucho.

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21/08/2020, 01:59
Lord Lyonell Haffer

Era una sensación extraña. Lyonell estaba pasando por el peor momento de su vida. Acababa de hilar dos y dos y estaba casi convencido de que Bessa era su hija... La reunión había salido al revés de como lo había planeado... Morna y Hazzea habían conspirado en su contra, y ahora Morna le mentía también sobre su paternidad... Morna no le amaba. ¿Qué más pruebas necesitaba?

Y sin embargo... ahí delante tenía a una mujer paciente y comprensiva. Educada y generosa. Empática y que se preocupaba por Lyonell. No lo comprendía. ¿Dónde había estado Gianna hacía diecinueve años? ¿Por qué no había tenido la oportunidad de conocerla entonces?

¿Y por qué tenía esos pensamientos ahora? Era todo demasiado confuso... Y el alcohol no ayudaba.

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21/08/2020, 10:09
Lady Gianna Vance

Gianna asintió a las palabras de Lyonell. Ella también quería averiguar qué era lo que la maestre tenía en contra de los Vance. Seguramente sería lago ligado a su pasado pero no quería que su hijo sufriera las consecuencias de actos pasados. Ella tenía que ponerle fin a esa espiral de odio contra los Vance, no cesaría, seguiría trabajando por ello.

Cuando escuchó las palabras de Lyonell sonrió, no pudo evitarlo. Desde que había entrado por la puerta había esperado no molestarle y aquellas palabras y ese contacto físico del Lord le hizo darse cuenta de que no, no estaba siendo una pesada para él. Asintió de nuevo.

- Seremos amigos, Lord Haffer, creo que lo seremos. - dijo convencida.

Cuando Lyonell la alabó de aquella forma no pudo sino negar un par de veces seguidas.

- No digáis eso, no merezco tales honores, solo intento reparar el daño que hicimos los Vance en el pasado y también.. mis propias acciones. Decidí hace unos años que arreglaría todo lo posible y que dejaría a mi hijo una casa Vance libre de cargas y enfocada al futuro, eso es lo que quiero - le dijo y trató de esbozar una sonrisa.- Dejemos el dolor en el pasado. No se puede remediar lo que se hizo, ni podéis vos ni puedo yo. No merece la pena darle excesivas vueltas, mi Lord. - le propuso.

Cuando escuchó que Urthen estaba descontento no pudo evitar sonreir y que una risa escapara de su boca.

- Oh, disculpadme .- dijo rápidamente, no quería Lord Haffer creyera lo que no era.- Pero es que mi hijo, Ser Guileon también está descontento con el resultado de las negociaciones. Creo que es el sino de los padres, nunca llegar a agradar a sus hijos del todo. Siempre querrán más aunque no podamos dárselo. Y seguramente Bessa tampoco esté contenta con el resultado de las negociaciones, según mi experiencia, un acuerdo en el que nadie todos están descontentos es un buen acuerdo .- hizo una pausa.- Excepto el maestre Debian. Creo que él sí que ha salido contento de la reunión.

Gianna repasó mentalmente lo sucedido en aquella negociación. Había sido digna de grandes casas, había tenido de todo y había sido intensa. El resultado podía haber sido mejor, tal vez, pero seguro que peor también.

Lady Vance se dio cuenta de que a Lord Haffer no le hacía ni gracia ni bien tratar el tema de Morna. Pero también era consciente de que seguramente era la primera persona con la que hablaba del asunto y para sanar las heridas primero había que tratarlas y a veces el tratamiento dolía.

- El amor ha inspirado canciones, guerras, desastres... todo lo bueno y todo lo malo. Saca lo mejor y lo peor de nosotros.- dijo dándole la razón. Ella no había tenido nunca la oportunidad de amar y visto lo visto no sabía si quería tenerla. Pero hubo algo dentro que le hizo matizar las palabras de Lord Haffer.- Creo.. que ya pasó para mi. Estoy más cerca de la vejez que de la juventud y posiblemente mis oportunidades hayan pasado. Pero.. creo que ese amor del que habláis se asemeja al que siento por mi hijo Guileon. Un amor incondicional, un amor que me ha hecho querer rectificar mis errores, por él, por su futuro, para que tenga una vida mejor de la que tuve yo. - comentó.

Cuando escuchó sus últimas palabras Lady Gianna se extrañó. Pensaba que Lyonell podía no querer lo que ella proponía, era lógico y no podría sino aceptarlo. Pero la razón que le dio.. le hizo querer intervenir.

- Mi Lord. Conocéis mi pasado, no veo que hayáis podido hacer para que yo no quisiera llevar a cabo lo que os he propuesto con vos, en el hipotético caso de que se dieran las circunstancias.- dio un sorbo de la copa de vino.- Siempre podéis contármelo y dejar que sea yo la que decida si me importa o no me importa vuestro pasado. Pero ya os adelanto, que no se me ocurre nada que hayáis podido hacer que pueda realmente llegar a hacerme rechazaros.. - le dijo con sinceridad y calma.- Pero os adelanto que creo que sois demasiado duro con vos mismo.

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22/08/2020, 00:52
Lord Lyonell Haffer

Escuchar que Ser Guileon estaba descontento con las negociaciones supuso una nueva sorpresa para Lyonell. Pero como decía Gianna, seguramente era el sino de los padres. Asintió.

- En efecto. El maestre Debian debe estar riéndose de todos nosotros en sus aposentos. Está mal que lo diga... - Miró con precaución en dirección a la puerta de los aposentos. - Pero hubo varios momentos en la reunión en los que le habría partido la cara con gusto. - Admitió.

No hubo mucho tiempo a entrar en detalle, y cuando la conversación derivó hacia el amor, Lyonell se sorprendió de nuevo. Sonrió y negó con la cabeza a Lady Gianna.

 - No sois una joven alocada e impetuosa, eso está claro. - Comenzó a decir. - Pero de ahí a que estéis más cerca de la vejez, o que vuestras oportunidades hayan pasado.. hay un mundo. Baste decir que no coincido con vuestra opinión... - Gianna aun era bella, y podía tener hijos propios... Además de una mujer inteligente, y líder de su propia Casa. A Lyonell no se le ocurría ni un solo joven que no pudiera desear estar con ella.

- Comprendo lo que indicáis del amor incondicional... - Comentó. - Pero en el amor todo llega... en momentos de la vida en los que menos te lo imaginarías. No pierda la esperanza, en serio. - Sugirió a la mujer.

Sonrió, y tomó aire.

- No rechazo vuestra propuesta. Pero tampoco estoy en condiciones de aceptarla ahora mismo. - Explicó. - Siento un profundo respeto por vos, por lo que representáis y por cómo os habéis comportado estos días. - indicó. - Me parecéis una mujer inteligente y muy atractiva... ya os lo dije. Aceptar la propuesta sería para mí todo un honor... - Continuó.

- Pero... pero aun estoy muy dolido, y he bebido demasiado... - Añadió mirando la botella vacía. - Si acepto algo así, quiero que sea en plenitud de facultades... con la cabeza serena, y en frío. Dejadme que repose hoy, y os dé una respuesta mañana. ¿Os parece bien? Os prometo que haré lo posible por no beber más alcohol en lo que queda de tarde. - Aclaró.

- También prometo deciros mañana, con mi respuesta, cualquier posible muesca en mi pasado que pudiera influir en vuestra decisión... o que cambiara vuestro juicio sobre mí. - Añadió. - Si aceptase, debería ser algo recíproco... sin nada que ocultar por ambas partes. - Comentó.

En ese momento recordó algo, y trató de hacer un inciso.

- Además... me surge otra duda que os perjudicaría bastante. Según los acuerdos firmados esta mañana... Si yo tuviera nuevos hijos, aunque fueran con vos... Estos serían vasallos de la nueva casa... Y dudo que sea lo que vos deseáis, o vuestra intención. No creo que renunciando a mi apellido y posibles herencias sea suficiente para saltarse la letra de este acuerdo... - Pero si así fuera, bienvenido sería.

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22/08/2020, 23:39
Lady Gianna Vance

Gianna escuchó a Lord Haffer. Sonrió cuando habló del amor y de que no debía perder la esperanza. Para Gianna el amor era algo ajeno y que bien podía haber arruinado todavía más su vida. Entendía que los sentimientos intensos podían mover voluntades, pero muchas veces eran un impedimento. Se alegró de ver a Lord Haffer un poco de mejor ánimo que como lo había encontrado.

- Me parece bien.- respondió tras escuchar sus explicaciones.- Tampoco es una decisión que debáis tomar hoy, entiendo que las circunstancias son complicadas y la situación no lo es menos. Descansad y cuando reposéis siempre podréis venir a mi, a hablar conmigo. Tal vez mañana lo veáis todo de una manera diferente.- dijo pensando en que tampoco le quedaban demasiados años fértiles pero la realidad era que todavía no era el momento.

Lady Gianna asintió al último apunte de Lord Lyonell. Ella también había pensado en eso.

- Esa fue mi primera impresión. Pero dudo mucho que los Tully permitieran que un futuro hijo mio, nuestro, heredero de Nueva Esperanza, fuera vasallo de la casa recién fusionada entre los Hawick-Haffer. Si llegara a materializarse el matrimonio entre Ser Guileon y Ser Clarinthe, los Vance mantendríamos el apellido y Nueva Esperanza, pero seríamos una casa cadete de los Tully, no de los Hawick-Haffer. Llegado el momento, aceptando vos mi apellido, podríamos esquivar la clausula que hoy se ha puesto encima de la mesa - comentó. - En cualquier caso de llegar a un acuerdo entre vos y yo, estoy con cada palabra que habeis dicho, deberíamos contarnos cualquier muesca que hubiera en nuestros pasados y poder tomar una decisión en conciencia. Pero como también os he dicho, conocéis las mías y yo las vuestras no - dijo. Amar como había confesado que amaba para ella no era una muesca.- Pero ya os adelanto que no creo que haya nada que me haga pensar mal de vos como parece que pensáis de vos mismo.

Posó su mano junto a la de él y creía que era el momento de despedirse y dejarle con sus pensamientos, que debían ser varios y muy profundos, pero recordó algo que había dicho anteriormente.

- Antes habéis dicho que nadie podría probar mi pasado.. ¿A qué os referíais? .- preguntó.

 

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23/08/2020, 00:47
Lord Lyonell Haffer

- Gracias. De verdad. - Respondió Lyonell cuando Gianna aceptó darle tiempo para la respuesta... y le ofreció poder ir a hablar con ella cuando quisiera. Le quitaba gran parte de toda la presión que pudiera sentir. Y esa noche no era la más indicada para pensar. No después de todo lo vivido, todas las decepciones, el alcohol, las discusiones y el sentimiento constante de traición.

Lyonell había perdido prácticamente todos los pilares que podían sustentarle en dos días... Casi uno si apuraba. 

Pero ahí tenía a Gianna, haciéndole recuperar en parte la fe en la humanidad. La mujer no daba su brazo a torcer en cuanto a las impresiones que podía tener o no sobre Lord Haffer. Hubiera estado bien que hubiera estado presente en su discusión previa con sus dos hijos... Quizá les hubiera metido algo de sentido común en la cabeza.

- Si me decido a aceptar vuestra propuesta, y se cumplen las condiciones adecuadas... hablaremos. Os contaré todo lo que debéis saber sobre mí, y decidiréis vos misma. - Dijo asintiendo convencido. - A mí no me hace falta saber nada más sobre vos. - Añadió. De nuevo, también convencido.

Luego ella acercó su mano a la de él, y Lyonell se quedó como paralizado observando la mano. Escuchó las palabras de ella, y fue él quien tomó la iniciativa y posó su mano sobre la de ella, de forma tranquilizadora.

- El soldado que enviaste al frente... el soldado que mencioné en la reunión... - Dijo sin nombrar en voz alta nada más del asunto, por si las paredes escuchaban. - Sigue con vida. - Le explicó. - No ha hablado de lo sucedido con nadie más que conmigo y solo yo sé dónde está. Me encargaré de pueda seguir con su vida de manera anónima, y lo suficientemente lejos como para que nunca suponga un problema. - Aclaró.

- Espero que os parezca suficiente. - La opción más clara era eliminar al testigo. Al único testigo que tenía todos los detalles. Porque sin el soldado, Lyonell solo tenía su palabra, y tenía claro que los Tully - y muchos otros - ya no creían ni una palabra de lo que dijera Lord Haffer. Pero Lyonell no parecía dispuesto a matar a aquel hombre.

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23/08/2020, 11:10
Lady Gianna Vance

- No me deis las gracias mi Lord.- le dijo acompañando sus palabras con una leve negación.- Tampoco debería ser mañana la respuesta si no os veis seguro o si vuestra mente todavía está posada en el pasado. Yo volveré mañana a Nueva Esperanza al terminar la ceremonia, no tengo tiempo que perder con mi hijo, debe conocer sus tierras, sus gentes... debe prepararse y el tiempo apremia para sus compromisos.- le miró intentando quitar toda la presión posible de encima del Lord.- Y aunque vuestra respuesta termine siendo un no, os garantizo que siempre seréis un invitado de honor en Nueva Esperanza, si necesitáis pasar unos días tranquilo, alejado de lo que sea, no dudéis en venir a mis tierras, seréis más que bienvenido.- añadió.

Gianna escuchó las palabras de Lord Haffer. Comprendió a lo que hacía referencia y agradeció que no lo dijera en voz alta.

- Mucha sangre se ha derramado ya en las tierras de los ríos. Me parece adecuado lo que planteáis. Confio en vos, mi Lord, en la salida que le déis. No necesito más que vuestra palabra. - dijo moviendo sus manos de manera afirmativa.- Ya basta de.. de asesinatos .- dijo bajando la voz mucho en aquella última palabra por si las paredes escuchaban.- Necesitamos paz. La violencia solo engrenda más violencia, alguien debe parar la rueda. Me parece muy digno que seais vos quien lo haga.- dijo y no pudo evitar sonreir. Si bien había pensado que Lord Haffer ofrecería la cabeza de  aquel soldado, que quisiera proporcionarle una salida segura pero lejos y apartado le decía mucho sobre el cabeza de los Haffer.

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23/08/2020, 17:50
Lord Lyonell Haffer

- Gracias por la invitación. Quizá tenga que tomaros la palabra antes de lo que imaginéis... De momento necesito reflexionar. -

Lyonell había pasado por una cantidad ingente de amagos de infarto durante los dos últimos días. Traiciones, tergiversaciones, discusiones, un corazón roto, deshonor, mentiras y manipulaciones. 

Su mente y su corazón no daban para más, y había castigado su cuerpo con alcohol suficiente como para que tampoco diera mucho más de sí por el resto de ese día.

- No os miento cuando os digo que este tiempo que hemos pasado ahora conversando, ha sido con diferencia mi mejor momento en todo el día. De nuevo, os lo agradezco de corazón, Lady Gianna. -

Volvió a dirigir su mirada hacia ella, y apoyó su mano con suavidad sobre la de ella.

- Si no deseáis que comentemos nada más, creo que voy a intentar descansar. Mis hijos me han dado suficientes dolores de cabeza, y temo lo que pueda acontecer mañana.  Es más, me habéis dado bastante más en que pensar de lo que yo esperaba... - No era algo malo. Lyonell sonrió.

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24/08/2020, 11:40
Lady Gianna Vance

- Cuando queráis mi Lord, la invitación como os he dicho es en firme y pase lo que pase - dijo asintiendo y esbozando una sonrisa.

La conversación con Lyonell había sido lo mejor del día y posiblemente lo mejor de los días anteriores. Se alegraba de haber tomado la decisión de ir a sus aposentos a hablar con él.

- Puedo deciros, que esta conversación con vos ha sido un remanso de paz respecto... respecto a todo lo demás.- suspiró.

Cuando Lyonell puso su mano en la suya, Gianna la tomó con cariño. Una caricia sincera.

- Descansad mi Lord. Mañana tendremos la ceremonia y luego.. luego vendrá lo demás. Como os he dicho, tomaos el tiempo que necesitéis. - dijo terminando la conversación.

Se levantó para marcharse pero había algo que llevaba rondando su cabeza desde hacía un rato. Tras unos segundos de indecisión se acercó a Lyonell y le dio un abrazo. Nada más que un abrazo sincero.. tal vez él lo necestara, pero lo que estaba claro era que ella si que necesitaba el abrazo.

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24/08/2020, 11:57
Lord Lyonell Haffer

La muestra de afecto pilló completamente desprevenido a Lyonell. Tardó unos segundos en reaccionar, pero lo cierto era que el abrazo le hizo volver a sentirse humano. Llevaba demasiada tensión acumulada, demasiados pensamientos, demasiada ira y demasiadas frustraciones. Gente que no escuchaba, gente que tergiversaba y el hacha del verdugo cerniéndose sobre su Casa y los suyos. 

Rodeó con sus brazos a Gianna y correspondió al abrazo mientras una única lágrima descendía por una de sus mejillas.

- Gracias. - Musitó quedamente. Poco le importaba el futuro. Estaba convencido de que ni los Hawick, ni los Haffer lo tendrían. Al menos parecía que los Vance sí. - Cuidaos de los Tully, y en especial de ese ladino maestre. - añadió tras unos segundos  de mantener el abrazo, y justo antes de comenzar a separarse de ella. Aunque estaba convencido de que el maestre no hacía sino obrar cual perro faldero de Lady Harriet.

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24/08/2020, 20:18
Lady Gianna Vance

Lady Gianna secó la lágrima con su mano en un gesto cariñoso. Sabía que Lord Haffer necesitaba estar a solas para poder mostrar sus sentimientos al completo y no quería robarle aquel momento.

- Lo haré. - le respondió mientras se separaban del abrazo.- Nos vemos mañana.- le dijo e hizo una leve reverencia antes de salir de sus aposentos.

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24/08/2020, 22:31
Narración

Notas de juego

Aquí se acaban las conversaciones. 

Pasamos a: Capítulo 6: Enlace.