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[DM08/20] La Telaraña

⋩ Capítulo 6: Interludio (Urthen + Clarinthe) ⋨

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27/08/2020, 19:53
Narración

4º día del Doncel. Mes del Doncel. Año 242 D.D. 

Lugar: Estanque.

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27/08/2020, 19:58
Urthen Haffer

Sus labios se apretaron al ver que su hermano se dirigía al árbol manchado en la sangre de su padre, pero no dijo nada. Se obligó a confiar en Lisette y en su juicio, creyendo que de necesitar algo, lo llamarían. De todas formas, no pensaba ausentarse demasiado tiempo, pues le inquietaba dejar a Valder solo, a pesar de intentar darles algo de espacio.

Una vez Ser Clarinthe accedió a conversar, Lord Urthen la dirigió a los bancos cerca del estanque, esperando poder charlar con cierta tranquilidad.

Lady Bessa me mencionó que le dijisteis la verdad sobre lo ocurrido en la tienda. Quería agradeceros por ello. - comenzó diciendo, con una sonrisa leve en la comisura de los labios - No era vuestra obligación, pero sí lo correcto. Estos días he visto a algunos a quienes creí incorruptibles, incluido mi propio padre, abandonar el honor por sus propias motivaciones. Y quería que supieráis que, sabiendo que no soy de vuestro agrado, aprecio aún más vuestra sinceridad.

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27/08/2020, 20:17
Ser Clarinthe Tully

Ser Clarinthe seguía vistiendo aquella cota de malla rojiza. Caminaba con la mano en el pomo de la espada y parecía lista para la batalla. Su mirada se volvió dura al ver a Urthen... A Lord Urthen. Pero no lo esquivó. Se quedó esperándolo hasta que él se acercó a hablar, y al escuchar sus palabras levantó un poco la barbilla.

—No soy una mentirosa —le dijo—. Lady Bessa no comprendía que hay cosas que en el combate se dicen para provocar. Se lo aclaré. No hay más historia —aseguó, mientras una sonrisa torcida se dibujaba en su rostro—, mi Lord.

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27/08/2020, 20:27
Urthen Haffer

La sonrisa torcida en labios de Clarinthe le hizo sonreír a él con cierta gracia al oírla jugar con esas dos últimas palabras. Sabía que pretendía burlarse, pero no se daba por ofendido. A él mismo le parecía que el cargo le quedaba un poco grande, y no esperaba llevar ese título hasta aún unos años más. Sin embargo, las circunstancias habían sido las que habían sido, y no le había quedado mucha más opción si quería salvar sus tierras.

Creo que lady Bessa no fue la única que no entendió que solo intentabais provocarme, Ser Clarinthe, pero me alegra de que fuera solo un malentendido y quedara en el pasado. - dijo un poco más serio, aunque la sonrisa permanecía en la comisura de los labios. Intentaba mantenerse optimista, distraerse nu poco ahora que no veía la sangre de su padre regada por el patio - Aún así, os ruego me disculpéis si en algún momento os hice sentir incómoda. - añadió dejando la sonrisa de lado finalmente.

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27/08/2020, 21:00
Ser Clarinthe Tully

La chica escuchó las palabras de Lord Urthen y alzó una ceja. Después resopló. Apenas acababan de intercambiar unas frases y ya parecía hastiada.

—Si alguien observa una partida de sitrang sin saber jugar, no es problema de los jugadores —afirmó—. Si vienen a vernos pelear y no entienden lo más básico, no es el mío.

Después de eso apretó un momento los dientes.

—Y sí, me hacéis sentir incómoda cada vez que habláis con vuestras palabras perfectas, y vuestra sonrisa de no haber roto un plato. Así que o pasáis el día disculpándoos, o cerráis la maldita boca de una vez.

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27/08/2020, 21:34
Urthen Haffer

Ante la respuesta de Ser Clarinthe, Urthen se quedó un momento en silencio, pensando en como abordar la situación. Podía irse y dejarlo todo como estaba, que no sería terrible, o podía quedarse e intentar ser directo como le parecía que Ser Clarinthe pedía.

Está bien. - dijo finalmente tras respirar profundo, ahora serio - Nada de palabras perfectas. - concedió, porque lo de sonrisas ya estaba claro que tampoco le apetecían a él. A él también le frustraba lo suficiente la situación como para que incluso al intentar arreglarlo pareciera agotársele la paciencia así de rápido a la pelirroja - Estoy intentando empezar esta nueva relación entre nuestras Casas con pie derecho, Ser Clarinthe. Si simplemente os desagrado porque no soy de vuestro gusto, está bien, me voy y nos relacionaremos lo necesario por nuestras Casas a lo largo de los años, y ya. No tengo que gustarle a todo el mundo, sé que no lo hago. - en realidad, ahora mismo tenía más claro que le agradaba a más bien pocos - Pero si he hecho algo para ganarme vuestro desdén, o si os he ofendido, me gustaría creer que existe la posibilidad de disculparme y si os da la gana permitirmelo, al menos intentar reparar mis agravios - apretó los labios, antes de mirarla - Es que simplemente no lo entiendo. No sé si he olvidado algo, si hay algo que no he notado, pero antes de esta ocasión apenas recuerdo que mantuviéramos una conversación. Y aún si no pudiera disculparme con vos, quisiera entender que error he cometido para no repetirlo.

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27/08/2020, 22:26
Ser Clarinthe Tully

Ser Clarinthe se cruzó de hombros, aparentemente expectante, al oír que Urthen se dejaría de palabras perfectas. Sin embargo, cuando él empezó a hablar, ella hizo ver por su expresión que pensaba que él estaba cayendo en lo mismo... Otra vez. Incluso llegó a rodar los ojos, algo que sin duda en ese momento algunos considerarían una falta de respeto. Ella sería la heredera Tully... Pero él era un Lord.

Para cuando él terminó de hablar ella alzó una ceja.

—¿Si existe la posibilidad de disculparos? —preguntó de manera retórica—. Pero si de cada tres palabras que salen de vuestra boca dos son disculpas. ¿De verdad ahora vais a empezar a pedir permiso para disculparos? ¿Y si no os lo doy qué haréis, pedir perdón? —dijo antes de reír y negar con la cabeza—. Hay cosas que no se pueden arreglar con una disculpa.

»Mirad, Lord Urthen —prosiguió—. Está claro que sí tengo cosas contra vos, y está claro que vos no tenéis ni idea de cuáles son. Sois demasiado ciego, sordo e idiota para notarlo. —Se encogió de hombros—. Pero no es nada nuevo. Así que si con eso no nos relacionaremos más que lo justo os propongo que finjamos que es como decís, que simplemente no me agradáis en absoluto, lo que tampoco es una mentira, y no volvamos a vernos hasta que sea necesario.

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27/08/2020, 23:43
Urthen Haffer

No se esperaba menos que el que le rodara los ojos a pesar de sus esfuerzos, pero eso no significó que le agradara particularmente. Aún así el carácter de Urthen era afable, y bastaba mucho más que eso para importunarlo. Por otra parte, al escucharla hablar, no pudo - ni quiso - evitar una exhalación de frustración.

Eso es justamente a lo que me refiero, Ser Clarinthe. A que hay cosas que no es posible arreglar con una disculpa. - la miró a los ojos - Y a veces uno quiere intentar reparar agravios, pero si la otra persona no quiere permitirtelo tienes que resignarte, porque ese acto no se trata de ti. No es que quisiera pediros permiso para disculparme, es que si no sé que os hice, no sé siquiera si eso sea posible. - intentó explicarle, un poco mejor, a ver si veía que efectivamente estaba cortando un poco con las palabras perfectas.

Por lo demás, sí, idiota soy un poco. Especialmente comparado con la astucia de algunos aquí. Por eso pregunto, y no asumo. Por eso, también, os visité ese día en la tienda, porque soy tarado y prefiero arreglar las cosas si puedo a dejarlas a estar, y porque quería que vierais que no os guardaba rencor. Por eso espero que ser sincero sirva para que el resto lo sea conmigo. - suspiró, más frustrado consigo mismo que nada a este punto - No sé qué es tan obvio para vos pero tan invisible para mí. No lo entiendo. Pensé en un principio que solo me odiariais por estar enamorada de lady Bessa, o que tenía algo que ver con mi tía Alonia, pero no entiendo que podría tener que ver yo con eso. Ya simplemente no tengo ni idea.

Si es que soy un idiota... - llevó dos dedos al puente de su nariz, masajeando ese punto. Estaba colapsando, y poco tenía que ver con su conversación con Ser Clarinthe. Tenía que ver con todo lo que no había tenido tiempo para procesar en esos dos días, y con las mismas cosas que ahora enfrentaba, sobre la rabia que le provocaba la forma en que alguna gente, como Bessa, le devolvía la moneda. Pero ella no tenía como saberlo. No tenía como saber que él pretendía ayudarla con Ser Guileon, que criaría a ese hijo como suyo, que había aceptado todos sus defectos a pesar de que por muchas oportunidades que le diera, ella no confiara en él. Y es que él tampoco había confiado en ella, y eso era su culpa. No entendía tampoco como era posible que durante toda su vida no se diera cuenta del estado mental de la maestre, o que nunca hubiese sabido ver a través de la fachada de honor de su padre. Aún no olvidaba tampoco lo que Lord Lyonell le había revelado como sus últimas impresiones de él en sus aposentos, o lo que había dicho en el salón. Y tenía que ser fuerte para Valder, tenía que serlo, pero ahora que no lo tenía en frente todo se le había venido encima como una avalancha. Y ya ni hablar de Guileon, del que se había enamorado sin conocerlo, y a pesar de que odiaba lo que decía cada vez que abría su boca ponzoñosa, no podía quitarse de la cabeza sus labios. Habían cosas buenas, si, como Lisette, como la boda de Valder, como haber conseguido salvar su Casa, pero incluso esas cosas iban ligadas a problemas. Solo quería un descanso, un momento de pausa, algo que no le hiciera sentir como si todo el mundo estuviera siempre viéndole la cara de idiota solo por ser bueno y tenerles la paciencia que creía que merecían, por procurar actuar de la forma honorable, por ir de frente. Y ahora ahí estaba Clarinthe, juzgándolo justamente por ser amable, por intentar hacer lo correcto.

Quizás tenían razón. Si es que al final, era un idiota. Pero prefería serlo a convertirse en su padre.

No insistiré más. Como todos, tenéis derecho a vuestra privacidad. - dijo volviendo a subir la mirada a la de ella - No volveré a preguntaros al respecto. Si algún día cambiais de opinión, y deseais hablar de lo que sea que ocurrió, sabéis donde encontrarme, y estaré encantado de recibiros, porque aunque no lo creáis, yo no tengo razones para odiaros. Hasta os admiro en combate, como el imbécil que soy. - frunció ligeramente el ceño y respiró profundo, antes de continuar - Hasta entonces, que sea como vos proponéis, Ser Clarinthe.

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28/08/2020, 01:38
Ser Clarinthe Tully

Al oír cómo el nuevo señor de Puño del Río volvía a enredarse una y otra hablando de arreglar afrentas, disculpas y demás, Ser Clarinthe volvió a resoplar.

—Mira, por una vez estamos de acuerdo —dijo ella interrumpiendo sus pensamientos cuando él dijo ser un idiota. Y estaba empezando a reír cuando su posible buen humor se interrumpió con algo que él dijo.

Ser Clarinthe recuperó la seriedad y horadó con la mirada a Urthen. Aún así dejó que él acabase de hablar, masticando aquella idea en su cabeza mientras tanto.

—¿Y por qué ibais a guardarme vos a mí rencor? —le preguntó antes de empujarlo un poco en dirección al estanque—. ¿Vos a mí? ¿En serio?

»Y por supuesto que tiene que ver con vuestra tía. Ya se lo dije a vuestro padre. Está claro que sí sois lentitos los Haffer, ¿eh? —Sin embargo no tardó en retomar la otra pregunta, dándole un nuevo empujón que dejó a Urthen al borde del estanque—. ¿Rencor, vos a mí? ¿Con qué derecho os creéis?

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28/08/2020, 02:45
Urthen Haffer

El primer empujón solo le hizo fruncir el ceño, desconcertado por un segundo. No es que no se esperara ese tipo de agresiones de Ser Clarinthe, es que ni entendía por qué podía haberse enfadado ahora. Poco le faltaba para empezar a considerar que era tan inestable como su maestre.

El segundo empujón ya lo hizo tensar la mandíbula. No estaba de humor. Simplemente, no lo estaba, no para que no solo le pasaran por encima metafóricamente, sino para que además lo hicieran físicamente. Y, sinceramente, escuchar que insultaran a su padre cuando su sangre seguía caliente no le había servido para conservar su temple.

¿Por que os guardaría rencor yo de ese día, Ser Clarinthe? O me creéis más idiota de lo que soy, o no soy el único lento de los dos - se tomó una breve pausa, mirándola a los ojos - Ambos sabemos que lo que hicistéis en el torneo festejo de mi boda, aquella declaración de amor a mi prometida y la siguiente provocación a mí, no fue una jugarreta inocente de competidores sin consecuencias en mi imagen, ni comportamiento adecuado de invitada. Por eso, por ejemplo, os podría guardar rencor. - avanzó directo hacia ella, acortando distancias y apartándose del estanque, empujándola con su cuerpo si era necesario. - Y quisierais o no, tendría derecho a ofenderme cuanto quisiera. ¿Y sabéis por qué no lo hago? Porque son tonterías. Así de simple. Son llamadas de atención de alguien que no tiene la sensatez o el valor suficiente para sentarse a hablar de lo que sea que le molesta. Y ya ni siquiera os digo de buscarme, porque os he buscado yo a vos, ya que no queriais acercaros a mi para charlar, y ni así he conseguido palabra de vuestra boca. - espetó - Mostradme vuestro grandioso coraje, Ser Clarinthe. Empujadme al agua, refugiaos en vuestros empujones, en vuestras risas y bravuconadas. Escondeos de la verdad. O dejaos de tonterías para las que ya estáis suficientemente madura y decidme que os pasa conmigo y con mi tía.

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28/08/2020, 03:54
Narración
Sólo para el director
- Tiradas (4)

Notas de juego

Urthen sufre 1 herida leve y 1 punto de daño.

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28/08/2020, 03:59
Ser Clarinthe Tully

Los ojos de la chica centelleaban mientras Urthen acometía no con una espada, sino con palabras. La mirada de ella estaba clavada en la de él. Nunca había visto el chico una mirada más encendida salvo un rato antes, cuando lady Bessa había disparado a su padre. Pero Ser Clarinthe parecía estar conteniéndose, recibiendo aquellas palabras como si fueran dagas y no le importase cortarse.

Parecía que iba a responderle. Parecía que iba a decirle... Algo, cualquier cosa. Pero al final su puño se movió más rápido que su boca, impactando directamente en el pecho del chico. No le golpeó en las costillas, pero el golpe fue suficientemente fuerte como para que también sintiese ahí el dolor. Después de eso, simplemente con un empujón más, lo hizo caer hacia atrás.

Urthen sintió el agua cubriéndolo. La profundidad del estanque le llegaba sólo hasta la cintura, pero el dolor le había paralizado de tal manera que tardó un momento en reaccionar. Y cuando por fin pudo enfocar su mirada en Ser Clarinthe ahí estaba ella, mirándole con una pierna doblada y los ojos aun encendidos.

—Cuando hayáis sufrido la mitad de golpes de los que por vuestra culpa yo sufrí para nada, hablaremos —sentenció.

Notas de juego

Urthen sufre 1 herida leve y 1 punto de daño.

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28/08/2020, 04:27
Urthen Haffer

Por un breve instante, pensó que lo había conseguido. Que en esa mirada centelleante, en su expresión, estaba la certeza de que hablaría de una vez. Estuvo absolutamente convencido de ello, hasta que un puñetazo le dio de lleno en el torso, hundiendo el pecho por el dolor que se extendió hasta sus costillas con un gruñido. Apenas se había llevado una mano al abdomen, como si pretendiera sujetárselas, cuando un empujón lo hizo aterrizar en el agua.

Tras un momento, aturdido por la situación, logró espabilar y llevar su mirada a Ser Clarinthe. No estaba en condiciones de pelear, y no quería causar problemas con Lady Harriet cuando hacía literalmente diez minutos lo había nombrado su vasallo, así que un primer momento su decisión fue marcharse. Hasta que la escuchó hablar.

¿Que golpes había sufrido ella y para qué? ¿Su tía Alonia la había golpeado?

Viendo una oportunidad en sus ojos aún encendidos, se puso de pie, mirándola a los ojos desafiante - En ese caso, venid y cobrádmelos tú - dijo sin ni el menor rastro de duda en su voz - Solo vos tenéis el conteo, y aquí me tenéis. Golpéadme hasta saldar la deuda.

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28/08/2020, 15:49
Ser Clarinthe Tully

Viendo a Urthen así, dolorido y empapado, Ser Clarinthe dibujó una sonrisa algo torcida y levantó la barbilla, mirándolo con altivez. Mantuvo sus pupilas en las del chico cuando este habló, con el fuego encendido en ellas, y, desde el borde, alzó la pierna para darle una patada en el pecho, que lo lanzó de vuelta hacia el estanque.

—¿Qué pasa, que sois demasiado honorable para defenderos? —espetó, claramente molesta con la actitud de lord Urthen—. Cuando aparecisteis en Desembarco con vuestra estúpida sonrisa para que vuestra tía dejase mi entrenamiento de lado no erais tan honorable. —Hizo una breve pausa y sacudió la cabeza—. Sois tan débil que vuestro cuerpo no resistiría saldar esa deuda. Y ya hemos tenido suficientes muertos por hoy.

Aquellas últimas palabras, a pesar de ser amenazantes, las dijo sin la misma inquina.

—Si algún día estáis dispuesto a pelear de verdad, buscadme. Mientras tanto, apartaos de mi vista.

Tras decir eso dio media vuelta y se marchó, dejando a Urthen dolorido y empapado.