Partida Rol por web

Y no quedó ninguno: Diez Negritos

19. Final

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04/10/2013, 17:32
Director

EL ASESINO DE LOS NEGRITOS

En la jornada de ayer, este diario tuvo acceso a la información sobre el más desgarrador asesino en serie desde Jack el Destripador: el asesino de los negritos.

Fergus Winchester, un marinero de cuyos antecedentes se sabe apenas nada, fue detenido ayer por la policía y trasladado a Scotland Yard, donde permanece bajo vigilancia permanente durante veinticuatro horas al día. Es el conocido como "asesino de los negritos", el más macabro y más despiadado de los asesinos en serie de los últimos treinta años.

Si Jack el Destripador tenía en su haber las muertes de Mary Nichols, Mary Jane Kelly, Liz Stride, Kate Eddowes y Annie Chapman, el asesino de los negritos no se queda atrás, aventajando a nuestra más mítica figura en tres atroces crímenes. Entre sus víctimas se encuentran el reconocido forense Bernard Marsh, la grácil pintora Karen Walker, el agente de policía William Fox, el reverendo Charles Hawthorne, la madame Scarlett Sommers, la misteriosa adivina Myst, el enterrador Faustin Collins e incluso su novia, Violet Morrigan. Celebridades y gentes del más absoluto anonimato, supuestamente escogidas por haber escapado a la justicia de unos crímenes que, acorde a la versión oficial, no tienen base alguna de verdad ni fundamento en que basarse.

Fruto del delirio de este despiadado sujeto, las víctimas fueron conducidas a una mansión sita en un islote costero conocido popularmente como la Isla del Negro, en donde fueron asesinadas una a una siguiendo las estrofas de una inocente canción popular, tonada que ahora suena macabra. De los diez sujetos que pretendía asesinar, dos de ellos, un mayordomo y un antiguo actor cuyos nombres no han trascendido a la prensa, lograron sobrevivir a la experiencia, reduciendo al asesino y entregándolo a la policía...

-¿Qué estás haciendo, chiquilla?- la voz del hombre rugió en la estancia. La jovencita, relativamente bien parecida, se apresuró a doblar el diario y arrojarlo lejos, sobre una estantería llena de frascos polvorientos, mientras volvía a centrarse en el libro de texto que tenía en el escritorio, ante sí.

-Nada, nada. Simplemente leía un artículo que me llamó la atención, nada más- respondió la jovencita con aire inocente.

-Bueno, bueno, tampoco vamos a hacer un drama- el farmacéutico sonrió- Pero sigue con ese libro. Mañana tendremos que catalogar varios medicamentos nuevos y necesito toda la ayuda posible. No quisiera equivocarme con las mezclas ni las dosis.
 

-No se preocupe, señor. Ya casi lo he terminado de estudiar, y creo que me lo sé de pe a pa. Dentro de un rato le presentaré algunas dudas...- se interrumpió al sentir la campanilla que anunciaba la entrada de un cliente. El farmacéutico salió de la trastienda, avanzando hacia el mostrador y dejando a la muchachita a solas.

La joven se incorporó de puntillas y se acercó al diario que había arrojado lejos segundos antes. Tomó la página que había estado leyendo y regresó con ella hacia la mesa. De su bolso extrajo una libretilla, dobló el artículo y lo introdujo entre sus páginas, depositándolo de nuevo dentro de su bolso.

Durante unos minutos trató de concentrarse en el libro que debía memorizar para el trabajo, pero mientras pasaba sus ojos por las líneas de texto, por las medidas y dosis recomendadas, su mente divagaba lejos de allí, inquieta, abstraída. Tras un rato de la más absoluta pérdida de tiempo, la pizpireta jovencita volvió a extraer el cuadernillo del bolso, lo abrió hacia la mitad y comenzó a escribir afanosamente:

Y no quedó ninguno

Por Agatha Christie

Capítulo 1

Confortablemente instalado en la esquina de un departamento de primera clase, el juez Wargrave, jubilado hacía poco, echaba bocanadas de humo de su cigarro, recorriendo además con mirada sagaz las noticias políticas del Times.
De pronto puso el diario sobre el asiento y echó un vistazo por la ventanilla. En este momento el tren pasaba por el condado de Somerset. El juez consulto su reloj: todavía le quedaban dos horas de viaje...

 

 

Notas de juego

FIN

Cargando editor
04/10/2013, 18:19
Robert Calvincott

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