Partida Rol por web

Rifts 20: Rifts Warriors Legacy.

Archivo RW: Registro 10.

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15/12/2015, 11:42
"Todos los héroes mueren."

DM: Rifts: Turno 10:

- Alexa: Has estado como ausente últimamente. Más por compromiso que por deseo, aceptaste participar en una carrera alrededor de Santa Fe para celebrar el Fin de Año. Ganó Maximus con su hovercycle, pero milagrosamente tú conseguiste llegar la segunda con tu fiel yegua que resistió admirablemente la fatigosa carrera. Luego llegó Walter con su moto, y en último lugar Goldman. El Juicer tuvo la mala suerte de estamparse contra la línea de meta con su coche, de lo contrario hubiera quedado el segundo. Es de suponer que en la mañana siguiente explicas con discreción al grupo lo que te explicó anoche la señora Samantha McBerth. Con discreción pues has prometido guardar silencio al respecto, y esperas que los demás sepan también callarse. Aunque oyes decir al muy lastimado Maximus (él y Goldman se liaron a hostias tras la carrera en una pelea que supuestamente iba a ser de exhibición) que quiere hablar con el Alguacil. Le convences de lo contrario. Y entre todos comenzáis a discutir un plan.

- Arlec: Intentaste no beber mucho durante la noche de Fin de Año. Bueno, algunas cervezuelas sí cayeron, es natural. Te mantuviste vigilante buena parte de la noche, pero no pasó nada peligroso. Hiciste algunas payasadas y acrobacias en el escenario como telonero antes de la carrera y antes de la espectacular lucha sobre cable de acero que mantuvieron Goldman y Maximus. Una pena que Goldman se cayera de ese modo tan torpe cuando ya había apalizado al pobre Maxi. En fin, crees que no estuvo mal la fiesta, desde luego bastante emocionante para ser en un pueblo tan pequeño como Santa Fe.

- Chupux: Tienes tu cabeza vegetal hecha un lío. Tienes muchos sentimientos enfrentados, pero a la vez una fuerza que te impulsa a seguir adelante. Miedo, ira, pero también compasión, honor y cierta mezquindad (espiaste una conversación privada de Alexa escudándote en que era para protegerla). La naturaleza de tu raza es ser pacifista, contemplativo y pasivo, pero sientes que estás poco a poco abandonando esos esquemas. Te identificas en gran medida con el Alcalde Don Alberto, él ha perdido a un ser querido y tú perdiste a toda tu familia. Eso te reconcome por dentro, y te sientes obligado a ayudarle. Estás más implicado que Thomas, para quien todo esto no es más que un sueño, para ti es la vida, no una burda fantasía. Te has pasado la noche de fin de año meditando sobre todo esto y es muy poco lo que has participado en la fiesta. Depositas tu confianza en el Código de Caballería que te enseñó Maximus y esperas mejorar día a día y ser útil al grupo para que depositen mayor confianza en ti.

- Hades Furia Ciega: Has pasado los últimos días cabalgando, siguiendo el rastro de los aventureros a los que quieres unirte. Primero localizaste la posta en ruinas y viste que habían hecho un buen trabajo con los T-Rex, bastante impresionante. Luego les seguiste la pista por el desierto hasta Santo Tomás y de allí a Santa Fe. Y ahora estás a punto de alcanzarles. Esta va a ser una oportunidad heroica de que se haga un poco de justicia, una dura tarea que ya empezaste con aquellos horripilantes Ghouls. Hablaste con Rolando antes de partir y te proporcionó una armadura nueva, recargas para tus armas y provisiones, además le vendiste a Antón Corey tu apreciada piel de lobo blanco, una lástima porque hubieras podido hacerte una capa o algo con ella. Bueno, miras hacia el horizonte con optimismo conforme te aproximas a Santa Fe. Es un paraje precioso de naturaleza enclavada en medio de un hostil desierto, algo sorprendente, quizá esté implicada la magia de algún dios en la creación de un lugar así. Atraviesas un espeso, pero pequeño, bosque y cruzas un río. Es curioso, ves las marcas de un coche, una moto y un caballo al galope, que según parece han pasado más de una vez por aquí a toda velocidad recientemente. Tras cruzar el río llegas a una explanada ante el pueblo donde está aparcado un lujoso coche, un Mercedes rojo metalizado con algunas abolladuras. Detrás hay una flamante hovercycle pensada para un piloto de gran tamaño. De detrás de una roca sale un tipejo con un brazo biónico, ojos y oídos biónicos de circular acero cromado reflectante, que te apunta con un rifle láser de la Coalición. Arlec: - “No des ni un paso más, perrito. ¡Bájate del caballo y pon las manos donde yo pueda verlas!” –

- Goldman: Tuviste muy mala suerte en la carrera, ya que aunque estuviste todo el tiempo a la zaga de Maximus e incluso llegaste a adelantarle en varias ocasiones te la pegaste en el último momento contra el poste de la meta, arreglándotelas para llegar el último. Y en la pelea sobre el cable de acero contra Maximus demostraste un gran dominio, propinándole una brutal paliza (quizá en venganza por la carrera, ya que en principio iba a ser pelea de exhibición), incluso llegaste a cogerlo cuando caía, para poder zurrarle más. Lamentablemente cuando por fin el wolfen cayó definitivamente derrotado al suelo, seis metros más abajo, tuviste que tropezar con el cable y caer de cabeza... encima de la cabeza del cibercaballero. Definitivamente, no ha sido una forma muy prometedora de acabar el año.

- Maximus: Estás realmente lastimado por la soberana paliza que te propinó ayer el Juicer, es sorprendente que un humano pueda causar tanto daño en tan poco tiempo a un wolfen que prácticamente le dobla en tamaño y con una musculatura superior. Esperas que este sea un buen año, en el que mejores como caballero y consigas afrontar y superar los desafíos que se te presenten. Supones que ganar la carrera de Fin de Año fue un buen augurio, fue una pelea más dura de lo que esperabas para ser sólo una atracción de la fiesta de un pueblo pequeño. Esperas llegar a convertirte pronto en un verdadero cyberknight, pues hasta ahora te consideras un mero escudero, y esperas que el reto no resulte demasiado grande. Demasiados jóvenes cibercaballeros han perecido tempranamente a manos de monstruos o bandidos antes de poder completar su destino.

 - Muxu: Ha llegado el momento de demostrar lo que vales. ¿Estás lista y dispuesta para unirte al grupo de una vez por todas? ¡Adelante pues!

- Thomas: Pese a que sabes que esto no es más que un sueño, estás pensando en implicarte más en él. Quizá esta fantasía tenga algún significado oculto, una lección que aprender, quizá debas comportarte de una determinada manera incluso en sueños. No lo sabes ni estás muy seguro. Sabes que durante el incidente contra los raptors lograste canalizar parte de tu energía a través de tus recuerdos de una vida mejor y especialmente a través de tu anillo de oro blanco, que en este mundo parece tener misteriosos poderes. Sientes curiosidad por saber si serías capaz de volver a hacerlo, de volver a hacer... magia.

- Vicky: Gracias a los cuidados del buen doctor ya te encuentras mucho mejor, ya estás fuera de peligro. Celebraste la fiesta de Fin de Año en compañía de la Guardia de la Ciudad en el Gremio de Mercenarios, nunca habías simpatizado con ellos, pero lo cierto es que se han portado muy bien contigo e incluso hicieron todos un donativo para que pudieras ponerte un brazo biónico de mejor calidad para sustituir al que perdiste en la lucha contra el T-Rex.

DM: Rifts: Turno 10:

Mañana del día 1 de enero del año 104 PA:

            Parece mentira que un nuevo año haya comenzado ya. Parece que fue ayer cuando los ya legendarios Comandos Rojos derrotaron a la invasión Mecanoide y defendieron el pueblo de New Kenora al norte de Iron Heart (Canadá) contra una invasión de temibles insectoides Xiticix por el Norte y un ejército de la Coalición por el Sur. Hace mucho que no se sabe nada de ellos, desde que se marcharon hacia Atlantis hace más de dos años.

            Es una soleada mañana y más de uno se levanta con resaca o con todo el cuerpo dolorido (como Maximus). La cena de Fin de Año y los espectáculos que montasteis estuvieron muy bien, os las arreglasteis para celebrar la fiesta a lo grande, aunque alguno estuvo más apartado del jolglorio (como Chupux que estuvo espiando a Alexa).

            Arlec acaba de sorprender a Furia en la explanada ante el pueblo.

            Os reunís todos en el comedor del Salón a la hora del almuerzo (faltan pocos minutos para la 1 de la tarde). Antes de entrar, Goldman y Chupux han mantenido una desabrida discusión ante la puerta del Salón, ya que Goldman quería pelear y Chupux ha rehusado. Goldman le ha lanzado varias pullas e insultos intentando provocarlo, pero Chupux es demasiado tranquilo para eso y no ha caído en la trampa.

            Os reunís todos entorno a una mesa mientras coméis. Halberd os anuncia pronto su intención de abandonaros por el momento para profundizar en sus estudios sobre mecánica con Donald Zimmer, el viejo barbudo operador del pueblo de Santa Fe.

            Hay cierta disparidad de opiniones en cuanto a lo que tenéis que hacer. Supongo que Alexa os habrá contado su conversación de anoche. Asumo que sí. Algunos de vosotros queréis investigar el Pueblo Fantasma, porque os parece sospechoso, otros han hablado de ir al Valle de los Dinosaurios o a Angstville, por lo que sabéis los forajidos de la banda del Cuchillo Sangriento podrían incluso ocultarse en la propia ciudad de DarkGate, haciéndose pasar por ciudadanos normales. Sin embargo, Maximus y Chupux, después de prestar más atención a las palabras de Alexa, creen que merece la pena investigar lo que dijo la granjera Samantha McBerth acerca de que se supone que la base de los bandidos está en algún lugar hacia el Noroeste de Santa Fe y hacia el Sudoeste de Aquiles. Esa información determina una zona que podríais explorar e investigar.

            Maximus incluso considera la posibilidad de buscar a un adivino para que os ayude (quizá haya un chamán en el pueblo de Aquiles, o incluso podríais intentar consultar a uno de los poderosos Archimagos de DarkGate que pueden leer el futuro, aunque no tienen por costumbre atender visitas de aventureros). También pregunta a los lugareños lo que saben sobre Aquiles y averigua que es un pueblo en medio del desierto, con un terreno menos fértil que el de Santa Fe y mayor población. La mayoría de los habitantes son nativos americanos y algunos D-Bees, que se organizan más o menos en pequeñas tribus que viven de la caza, algo de agricultura y un poco de ganadería.

            Hay quien dice que son indios de la facción conocida como “Renegados”, aunque ellos se autoproclaman “Tradicionalistas”, si es así no parece que sus dioses les favorezcan demasiado, pues por lo que se dice son más bien pobres y viven una existencia casi miserable, además de tener por lo que parece una magia muy débil.

            Thomas ha sugerido que podríais dividir el grupo y así explorar diversas zonas. Chupux piensa que lo mejor es visitar todas las zonas sospechosas.

 

            Goldman quiere que vayáis al pueblo fantasma hacia el Sur. Alexa parece que acatará lo que diga la mayoría. Thomas se queda solo en su propuesta de dividir el grupo, Chupux expresa lo que todos están pensando: que pobre del grupo que se enfrente en solitario a la banda. Furia y Muxu están aún demasiado desconcertados para decidir algo porque hace demasiado poco tiempo que se han reunido con el grupo y acatan lo que diga la mayoría. Finalmente Thomas decide apoyar lo que dicen Maximus y Chupux por lo que después de comer comenzáis a prepararlo todo.

            Decidís llevar el coche, por lo que Chupux se pone a preparar tablas por si hay que desatrancarlo de la arena. También ponéis una lona por si hay que rescatar a Maximus de otra insolación y unos postes que le sirvan de estructura para montar una especie de refugio. Intentáis sin ningún éxito recabar información sobre la zona, Goldman incluso hace gala de formidables ventosidades de la forma menos oportuna. Procuráis llevar agua y suficientes provisiones.

            Cuando está todo listo os despedís del Alguacil, el Alcalde y los demás habitantes del pueblo con los que pasasteis ayer la fiesta de Fin de Año. Os ponéis en marcha por la tarde.

            Una vez más Maximus encabeza la marcha con su hovercycle. Chupux le transmite telepáticamente por donde tiene que ir, pues es el que mejor conoce el desierto. Le sigue Goldman conduciendo el coche con Arlec de copiloto, atrás van Muxu y Thomas. Cierran la marcha Alexa y Furia cada uno en su caballo, y Chupux desnudo y a pie.

            El Sol aprieta, pero ahora ya estáis algo más habituados y procuráis todos taparos la cabeza y beber agua a menudo a pequeños sorbos. Esta vez Maximus resiste bien la marcha, el único que muestra signos de fatiga es Chupux, curiosamente, será quizá por mantener este paso tan rápido durante horas. Al ser el único que va a pie intenta inconscientemente ir más deprisa para no retrasar al grupo.

            Si tenéis que ir mucho tiempo de aventuras lo mejor sería que Chupux aprendiera a montar a caballo o en algún tipo de montura, o que fuera en un vehículo abierto, como una moto por ejemplo.

            Avanzáis en dirección Noroeste durante unas horas, sopla algo de viento del Norte, lo que hace que las temperaturas sean soportables, aunque resulta molesto porque el viento transporta mucha arena. A Chupux no le molesta, ni tampoco a los del coche (excepto a Goldman, ya que le resta visibilidad), pero los otros tres (Furia, Alexa y Maximus) escupen arena.. Furia conecta el sello electrónico de su casco para evitarse esta molestia ya que tiene la suerte de tener una armadura con completa protección medioambiental que puede ser cerrada herméticamente y que mantiene unas condiciones de temperatura, humedad y pureza del aire ideales controladas por ordenador.

            En cuanto oscurece montáis el campamento. Alexa, Arlec y Maximus montan sus respectivas tiendas de campaña. Goldman saca del maletero del Mercedes cuatro postes (de 1’7 m) y un gran toldo (de 4 x 4 m) y monta una especie de refugio improvisado para los caballos. Thomas y Muxu duermen en el coche, Goldman en la tienda de Arlec (hay espacio para dos), Chupux dormirá acurrucado en el suelo junto a la tienda de Alexa de modo que le tape el viento, y Furia en el refugio central para los caballos.

            Tomáis vuestra cena cada uno en su refugio para no comer arena. Habéis bebido todos por término medio un litro de agua cada uno, dentro de poco habrá que comenzar a repartir el agua ya que a alguno de vosotros (Goldman) no le queda mucha. Chupux ha decidido ayunar y no come ni bebe nada en todo el día.

            Prescindís de montar un fuego de campamento debido al viento, que parece haberse hecho más fuerte con la caída de la noche, además las temperaturas están descendiendo de un modo asombroso. Arlec monta su arma pesada en lo alto de una gran roca marrón que se alza junto a vuestro campamento y Thomas deja sus macrobinoculares infrarrojos con distanciador láser en ese puesto de guardia para quien lo necesite para ver de noche.

            Montáis todos guardias según un reparto aleatorio: 1) Alexa, 2) Furia, 3) Thomas, 4) Maximus, 5) Arlec, 6) Muxu, 7) Chupux, 8) Goldman. Vuestro descanso nocturno será de ocho horas y el tiempo de vigilancia de cada uno será de una hora, con lo que todo el mundo podrá dormir siete horas y estar fresco para el día siguiente.

A las diez de la noche se va todo el mundo a la cama, menos Alexa que tiene su primera guardia. Está meditabunda, contempla las rutilantes estrellas con tristeza, no se siente demasiado a gusto con el grupo, ni con la vida aventurera.

            Furia monta la segunda vigilancia y olfatea la noche sin notar nada raro, hasta las doce que entra Thomas. El despistado mago (o aprendiz autodidacta) ve reflejada en la negrura de la noche la oscuridad de sus propios pensamientos. ¿Si esto no es más que un sueño, como es posible que se esté aburriendo en este mismo momento?

A la una entra de vigilancia Maximus que otea en todas direcciones con su visión nocturna. Lamentablemente – piensa – hay demasiados sitios para esconderse en el desierto, pues en esta parte abundan las rocas como la que estáis utilizando ahora mismo para montar la guardia, además su visión nocturna tampoco tiene precisamente un gran alcance.

            A las dos le toca a Arlec que se dedica a ajustar su cañón de plasma NG-E4 y a apuntar hacia blancos imaginarios utilizando la visión infrarroja de sus ojos cibernéticos.

            A las tres entra la maga Muxu de turno de vigilancia. La verdad es que no se lo toma demasiado en serio. ¿Por qué tanto interés en vigilar en un desierto deshabitado completamente como este? Se hacen las 3:30, a esas horas de la madrugada los minutos transcurren tan lentamente como si fuesen horas...

            Repentinamente Muxu siente un desagradable contacto en su garganta, algo que le aprieta el cuello y no le deja respirar... Con un gran esfuerzo logra lanzar un grito que es como un gemido de pavor antes de caer inconsciente. El grito de Muxu consigue despertar a Alexa, Arlec, y Thomas. Los demás permanecen profundamente dormidos.

Alexa: - “¿Qué pasa?” – sale de su tienda de campaña.

Arlec: - “¡El maldito arbusto! ¡Plantas carnívoras nos atacan! ¿Eh?” – Sale de la tienda que comparte con Goldman.

Thomas: - “¿Qué está pasando?” – El mago había salido del coche porque estaba incómodo y no podía dormir bien.

            Arlec, siempre paranoico, se ha acostado con la armadura puesta (un mal hábito y muy poco higiénico además de incómodo) después de su turno de vigilancia.

            Y enseguida se despeja y cogiendo su rifle corre a lo alto de la roca, el puesto de guardia, a ver qué le pasa a Muxu. Descubre a la maga caída de rodillas y medio asfixiada con cuatro desagradables y enormes gusanos grises aferrando su cuello como si fueran serpientes constrictoras.

            Rápidamente Arlec desenfunda su vibrocuchillo y con un gesto de pirata corta en pedazos a los gusanos (ha sacado un crítico y los mata a los cuatro), sin embargo Muxu ha caído al suelo inconsciente y muy posiblemente a las puertas de la muerte.

            Arlec lanza un grito triunfal tras matar a los gusanos: - “¡Qué bueno soy! ¡Soy el dios de la lucha! Ja ja ja”. - Pero en ese momento desde el desierto le llegan dos fogonazos que le alcanzan de lleno cogiéndolo por sorpresa. Arlec recibe 60 MD en su armadura (quedan tan solo 10) y cae derribado sobre el suelo de roca. Alexa se las arregla para despertar a Chupux, acurrucado en el suelo a sus pies. Comienza entonces una melee de combate:

COMBATE:

Primera Melee:

Primer Ataque:

Enemigo: Vuestro misterioso atacante ha sacado la mayor iniciativa, pero espera escondido a que alguien se ponga a tiro.

Thomas: Se siente desesperado y desearía poder mezclarse con el entorno para poder pasar desapercibido. Repentinamente extrañas imágenes le envuelven y su anillo de platino comienza a brillar, después su imagen se mezcla camaleónicamente con la arena que le rodea.

Arlec: El mercenario intenta esconderse sigilosamente en la roca, pero falla su tirada y sin saberlo queda expuesto, además el humo que sale de su casi destrozada armadura delata su posición.

Alexa se concentra y la oscuridad la envuelve, cuando las sombras se disipan en su lugar hay una cúpula de energía transparente que la cubre a ella y al camuflado Thomas.

Chupux ha decidido emplear dos melees enteras en ponerse su armadura, ya ha corrido al Mercedes y ha abierto el maletero, pero percibe que Arlec está en peligro y le advierte telepáticamente: - “¡Arlec, cuidado!” –

El Enemigo dispara una media ráfaga contra Arlec, que gracias a la advertencia de Chupux ha saltado hacia el suelo, esquivando el ataque. Sin embargo, ha fallado el salto mortal y cae al suelo de espaldas en mala posición, recibiendo 7 SDC de daño.

Segundo Ataque:

El enemigo cambia el cargador de una de sus armas.

Thomas despierta a Stroland Goldman.

Arlec rastrea la noche escaneando con sus ojos cibernéticos en visión infrarroja y descubre al enemigo, un Worm Wraith.

Alexa lanza sobre sí misma el conjuro Capa de Sombras y la oscuridad la envuelve.

Tercer Ataque:

El enemigo dispara dos ráfagas medias simultáneas con sus dos armas contra Arlec, quien intenta esquivar y falla, intenta un roll para reducir el daño y falla también. Arlec recibe 48 MD cuando a su armadura tan sólo le quedaban 10 MDC, por lo que queda volatilizado.

Goldman, aullando de rabia, corre hacia el enemigo y recorre los setenta metros que lo separan de él en poco menos de tres segundos. Contempla la odiosa apariencia del Worm Wraith sin preocuparse por ello (supera una TS Horror Factor 14). Oleadas de malignidad casi palpable golpean a Goldman como un martillo, pero él resiste como una torre de duro hierro.

Cuarto Ataque:

El enemigo dispara media ráfaga contra Goldman, quien saca un crítico en esquiva y se sitúa justo ante el monstruo, sonriéndole.

Goldman, riendo como un salvaje, dispara una ráfaga total de iones a bocajarro contra el monstruo, causándole 77 MD.

Maximus, por fin despierto, sale de su tienda de campaña al tiempo que crea un escudo psiónico de energía mental transparente y brillante.

Quinto Ataque:

Maximus corre a su máxima velocidad 50 metros en dirección hacia el enemigo con una desviación de 30º a la derecha.

Segunda Melee:

Primer Ataque (se han vuelto a tirar iniciativas):

Alexa lanza sobre sí misma el conjuro de Armadura de Ithan, que crea una reluciente armadura transparente de energía mágica que no pesa y no hace ruido.

El Worm Wraith (ahora que Goldman lo ha visto lo describo: Parece una masa de grandes gusanos grises entorno a un cadáver humano, se cubre con una gabardina parda y un sombrero de cowboy, lleva un cinturón con cartucheras para cargadores y empuña un revólver IP-10 en cada “mano”) utiliza el conjuro de Fundirse en las Sombras para desaparecer de la vista.

Thomas comienza a buscar a Arlec en el cráter.

Goldman corre a esconderse a una roca situada a 40 metros a la izquierda de su posición.

Maximus se acerca directamente a donde estaba el enemigo y se para allí delante.

Segundo Ataque:

Alexa avanza unos quince metros en la dirección en que está Maximus (aún los separan unos 55 metros).

El Worm Wraith recarga silenciosamente una de sus armas (Maximus falla la tirada de escuchar para oír el leve “clic”).

Thomas continúa buscando.

Goldman intenta, sin éxito, descubrir la posición del enemigo.

Maximus bordea la roca en dirección de las agujas del reloj.

Tercer Ataque:

El enemigo recarga silenciosamente su otra arma (de nuevo Maximus falla la tirada de escuchar).

Goldman se acerca a Maximus y descubre al enemigo al fijarse en un leve movimiento en una sombra (está en la misma posición en la que desapareció).

Maximus se queda mirando sin ver nada (una vez más falla por mucho su tirada de percepción, pese a que debido a sus sentidos superiores y poderes psíquicos tiene una tirada mucho más fácil que la de Goldman, la suerte sencillamente no está de su parte en esa noche aciaga).

Cuarto Ataque:

El Worm Wraith dispara media ráfaga de una de sus pistolas contra Maximus, quien falla la esquiva, pero logra la tirada de roll, con lo que recibe 1/2 daño (15 MD en lugar de 30) y además en su ciber armadura, por lo que se salva, pero es derribado por el impacto (por lo que pierde su siguiente ataque y como esta melee ya no le quedan (la esquiva y el roll cuentan como 2 ataques gastados) será el primero de la siguiente melee el que perderá).

Goldman usa el Energy Canister de emergencia integrado en su rifle JA-11 para disparar una ráfaga total (que cuesta dos ataques), pero falla por mucho y su disparo pasa por encima de la roca, perdiéndose el potente haz de iones en la negrura de la noche.

Quinto Ataque:

Inexplicablemente, el enemigo no hace absolutamente nada durante su quinto y último ataque.

Tercera Melee: (Nuevas tiradas de iniciativa, Chupux ha terminado de ponerse su armadura, ha tardado tan sólo 30 segundos, todo un récord).

Primer Ataque:

Maximus se levanta (su iniciativa es la misma que la del Worm Wraith).

El Worm Wraith dispara una media ráfaga de su otra pistola contra Goldman y le da de lleno para 18 MD, el Juicer desaparece en un cráter en medio de una nube de humo y una tremenda polvareda.

Thomas se sube a la roca donde montabais la guardia y recupera sus macrobinoculares infrarrojos con distanciador láser, se siente un poco culpable cuando usa el cuerpo exangüe de Muxu como cobertura. Milagrosamente logra localizar al enemigo y le señala su posición a Chupux, quien lee telepáticamente la dirección que le señala Thomas.

Chupux dispara media ráfaga contra el enemigo, pero falla.

Alexa ha sacado una pifia en iniciativa, por lo que tropieza y se cae, perdiendo el primero de sus dos ataques por melee.

Segundo Ataque:

El enemigo dispara media ráfaga contra Maximus (precisamente de la misma pistola con la que ya antes le ha acertado, vaciando lo que quedaba de su cargador), le acierta de lleno para 48 MD (Maximus esta vez no logra ni esquivar ni la tirada de roll). Maximus desaparece en una nube de partículas y polvo, aparentemente volatilizado.

Chupux intenta dispararle un tiro apuntado al monstruo con su rifle láser NG-L5, pero saca una pifia y el rifle elige precisamente ese momento para estropearse.

Alexa se ha levantado y corre 18 metros (su velocidad máxima) hacia el monstruo para intentar situarse en alcance para detectarlo y poder hacer algo.

Furia, por fin despierto con todo este alboroto, se asoma tras el toldo y pregunta que qué es lo que está pasando. Chupux le explica que estáis siendo atacados y le señala la posición del enemigo. Furia se despeja rápidamente ante esta información y vuelve adentro a por sus armas.

Tercer Ataque:

El enemigo dispara media ráfaga contra Chupux, pero falla.

Chupux se esconde tras la roca.

Furia sale pistola en mano y rastrea al enemigo, logrando detectarlo con sus agudos sentidos (pasa una difícil tirada de percepción).

Cuarto Ataque:

El enemigo recarga una de sus pistolas

Furia dispara media ráfaga de su pistola de iones Bandit IP-10 (el mismo modelo que está usando el monstruo), pero el Worm Wraith logra esquivar.

Cuarta Melee:

Primer Ataque:

Furia dispara otra media ráfaga contra el enemigo, y esta vez éste no logra esquivar, recibe 30 MD de daño, la oscuridad mágica se disipa y no queda nada del Worm Wraith.

Fin del Combate. La lucha ha durado algo menos de un minuto.

            Tras la lucha, Alexa corre a ayudar a su vieja amiga Muxu, con los ojos empañados en lágrimas. Muxu está pálida y claramente a las puertas de la muerte (-10 Hit Points por estrangulamiento). Thomas la ayuda a colocar bien el cuerpo de Muxu y se desembaraza de los gusanos muertos. Alexa adopta la postura del loto y concentra sus poderes mentales en un trance de varios minutos. El Diagnóstico Psíquico es exitoso y luego realiza otro trance para hacer la Cirugía Psíquica, con gentiles toques en el cuello de Muxu restaura la laringe aplastada y recupera los signos vitales de la joven maga. Cuando termina Muxu tiene 0 SDC y 1 HP y estará inconsciente un día entero, pero se recuperará. Mientras tanto Chupux y Furia se afanan en desenterrar los cuerpos de Maximus y Goldman. Sus cuerpos están tan quemados que resultan irreconocibles. Goldman (si es que es él) tiene la pierna derecha casi arrancada, y el brazo izquierdo de Maximus (se le reconoce porque el cuerpo quemado es más grande) tiene el brazo izquierdo retorcido en ángulos poco naturales. La ciberarmadura de Maximus prácticamente ha desaparecido, aunque quedan fragmentos del brillante metal. El arnés de Drogas de Goldman y la bio-computadora se encuentran en muy mal estado, los cables de drogas están cortados y parte del precioso líquido se desparrama por el suelo. Furia emplea sus diestras manos para cerrar como puede los cables y evitar que sigan perdiendo droga, pues sabe que es vital para la supervivencia del Juicer.

            Aún agotada por el complejo trance psíquico para salvar a Muxu, Alexa se pone a trabajar con los restos de Maximus. Primero usa dos veces un hechizo menor de curación para despejar algo de las quemaduras y poder comenzar a trabajar. Realiza el largo trance de Diagnóstico y Cirugía Psíquicas y durante casi una hora trabaja frenéticamente para salvar la vida del cyberknight wolfen. Finalmente Maximus comienza a ser reconocible (aunque no del todo pues ha perdido todo el pelaje), y tiene pulso. Sin embargo sus músculos están severamente dañados y no se recuperarán en unos días, más problemático es el brazo izquierdo, Maximus debería de llevarlo en cabestrillo y usarlo lo mínimo posible durante al menos un mes.

            Otra cosa que preocupa a Alexa es que pese a sus esfuerzos el caballero no ha recuperado la conciencia. Maximus está en coma y sacarlo de él está más allá de las capacidades de la mística, quizá se recupere por sí mismo en unos días, quizá nunca vuelva a despertar, imposible saberlo.

            Cada vez más agotada, pero movida por un sentido del deber, Alexa realiza el mismo proceso para “reconstruir” a Goldman. Trabaja durante casi hora y media para mantener el hálito de vida en el Juicer y revivirlo. Es un trance agotador. Finalmente el Juicer recupera la consciencia, pero ha perdido mucha sangre y drogas y enseguida cae en un trance regenerativo (está con 1 HP) La cadera izquierda de Goldman tiene una lesión grave, pero su pierna izquierda está peor. Alexa la pone en cabestrillo, pero habría que escayolarla en cuanto se pueda y el Juicer no podrá andar en un mes en el mejor de los casos.

            Thomas y Chupux han desenterrado lo que queda de Arlec, mientras Furia vigilaba (con la armadura puesta y las armas a punto) por si se producía otro ataque.

            Alexa acaba del trance de cirugía con Goldman totalmente agotada y a punto de caer inconsciente ella misma. Thomas y Chupux la llevan sujetándola cada uno de un brazo hasta donde está lo que queda del mercenario. Luchando por permanecer consciente Alexa emplea sus últimos restos de energía psíquica en hacer un Diagnóstico psíquico de Arlec. Lamentablemente ha pasado demasiado tiempo, Arlec es ya cadáver, quizá desde el momento mismo de recibir el disparo, en todo caso, y aunque no fuera así, a Alexa no le queda más energía psíquica que gastar. Siente una punzada de culpabilidad, pues en vida del mercenario no se llevaba bien con él, y ahora está muerto y no hay nada que Alexa pueda hacer para salvarlo.

            Murió para salvar a Muxu, una maga, pese a todos los prejuicios imbuidos por la propaganda de la supremacía humana de la Coalición y su xenofobia. Muxu está viva y se lo debe tanto a los esfuerzos de Alexa, como a la intervención de Arlec cuando mató a los cuatro gusanos que la estaban asfixiando. La suya ha sido una muerte heroica, y es posible que alguno de los supervivientes hubiera deseado tener el mismo destino.

            Furia ha demostrado su utilidad al grupo al conseguir eliminar al monstruo que ya había dejado fuera de combate a cuatro de sus compañeros, sin embargo se siente pesaroso por no haberse despertado antes (tenía el sueño muy profundo). Piensa que quizá si hubiera podido incorporarse antes a la pelea las cosas hubieran sido distintas.

            También Chupux se siente frustrado, es la segunda vez que el grupo se ve en peligro y tiene que ponerse la armadura, para cuando consigue ponérsela el combate ya está acabando. Él no tiene la culpa, pues en ambas ocasiones consiguió ponerse la armadura a una velocidad récord, pero aún así... Además esta vez su intervención no fue decisiva, ya que primero erró el tiro y luego su arma se averió. También se siente deprimido por lo que le ha pasado al grupo, ahora no tendrá la oportunidad de picar a Arlec y de intentar demostrarle su error por su racismo.

            Alexa está al límite de lo que puede soportar al ver tantas atrocidades. La lucha sigue las leyes de la evolución: tan sólo los más fuertes, o afortunados, sobreviven.

            También Thomas está anonadado por lo sucedido, aunque una parte de él se alegra y maravilla al comprender lo mucho que le importa lo que le suceda al grupo. Puede que sea sólo un sueño, pero para él ahora eso es todo lo que tiene. Además esta vez logró utilizar un nuevo poder, y cree que si se esfuerza podría lograrlo de nuevo.

            Pocas opciones tenéis, debéis transportar a los heridos a un lugar donde tengan oportunidad de curarse, y Santa Fe es el pueblo amistoso más cercano. El equipo de drogas del Juicer está muy dañado y si no se efectúa pronto una reparación podría morir por malfuncionamiento terminal de la bio-computadora. Maximus y Goldman no están en condiciones de pilotar sus respectivos vehículos. Tal vez deberíais cargarlos en los caballos (Muxu y Goldman en uno, y Maximus en otro) y los demás ir a pie a su alrededor, a modo de escolta (Alexa y Thomas detrás, Chupux y Furia delante).

            Guardáis el equipo de Arlec, Goldman y Maximus (excepto el rifle de este último que lo toma prestado Chupux) y la tienda de campaña de Alexa (al tener que ir a pie y debido a su poca fuerza no puede ir tan cargada) en el coche de Goldman, que queda abandonado en el desierto junto a la hovercycle de Maximus. Os sabe mal dejar tan valiosos vehículos abandonados a la intemperie donde cualquiera puede venir y llevárselos, pero no tenéis muchas alternativas.

            Si se queda uno de los cuatro que aún están sanos estará demasiado vulnerable él solo, podría aparecer otro Worm Wraith y matarlo con facilidad (Chupux ha pasado una tirada de leyendas de monstruos y demonios y sabe que no es inusual que donde hay un Worm Wraith puedan haber más). Por otro lado dejar que vayan menos de tres en el grupo que escolta a los heridos de vuelta a Santa Fe sería temerario y dejaría al grupo demasiado debilitado y expuesto.

            Es de suponer que oficiáis alguna clase de funeral por Arlec en el lugar donde murió (llevarse el cadáver destrozado no sería demasiado práctico). Cuando regreséis a este lugar tendréis que decidir lo que vais a hacer con las cosas de Arlec, lo que no llevaba encima cuando murió, que es esto:

- NG-E4 Eyector de Plasma con trípode (9 Kg. + 6 Kg. el trípode).

- NG-E4 E-Clips: 4.

- Daga de plata (1d6 SDC).

- Cuchillos de supervivencia (1d6 SDC): 2.

- Granadas HE (3d6 MD, radio 2 m.): 8.

- Máscara de gas y filtro de aire.

- Gafas de sol de alto impacto.

- Hachuela para leña.

- Saco de dormir.

- Tienda de campaña (monoplaza, pero pueden caber dos).

- Mochila.

- Robot Medikal Kit.

- IRMSS (sistema de cirugía interna para emergencias y heridas críticas) Usos: 4, 2.

- Cantimploras de 1 litro: 2. Cantimplora A (litros): 1. Cantimplora B (litros): 1, 0.

- Raciones de campaña: 14.

- Credencial de mercenario agremiado de DarkGate.

- Cartera (dinero en créditos): 3610.

            Emprendéis el viaje de regreso a Santa Fe y decidís, dada la urgencia, hacerlo de un tirón, con sólo breves pausas para descansar una vez cada hora o dos horas.

            Parece que os sonríe la suerte en vuestro penoso viaje de regreso, pues aunque pesado por tener que ir a pie, en la parte final de noche no tenéis más encuentros y en la mañana temprano del día 3 de enero llegáis a Santa Fe.

            Pronto casi todo el pueblo sale de la cama. El Alguacil Walter y varios granjeros trasladan rápidamente a los heridos al Ayuntamiento. Muxu tan sólo necesita descanso por lo que varias mujeres del pueblo la llevan a una habitación tranquila en el Salón para que pueda dormir todo el tiempo que necesite.

            A Goldman y Maximus les lavan las heridas (es decir, el 99’99 % de la superficie de su cuerpo) y los vendan enteros hasta que parecen momias. También les escayolan las fracturas.

            Halberd y el operador Donald acuden cargados de herramientas para intentar hacer alguna chapuza con el arnés Juicer de Stroland Goldman. Donald se queja todo el tiempo de que esta es una tecnología demasiado compleja para un simple Operador como él, que esto es Biónica y que debería de verlo un Cyber-Doc y no un Operador. Pero logran hacer una chapucilla entre los dos y dejan el arnés de drogas y la bio-comp más o menos operativos, aunque – insisten – esto debería de revisarlo un experto en cibernética en un plazo no superior a dos meses porque podría volver a fallar. Además debido a la pérdida de drogas le queda suministro para menos de 3 meses solamente, está por debajo del 50%.

            Las granjeras intentan usar hierbas para despertar a Maximus del coma, le hacen oler sustancias que supuestamente despiertan a quien ha sufrido un desmayo, pero no surten efecto, lamentablemente. Nadie sabe si Maximus volverá a despertar o no.

            En cuanto habéis hecho lo que habéis podido Chupux, Alexa, Furia y Thomas os vais a la cama, pues estáis agotados. El Alcalde os dice que no os preocupéis por los gastos de alojamiento, que el pueblo paga y podéis hacer uso del Salón todo el tiempo que necesitéis. Dormís hasta el día 4.

Mañana del día 4 de enero del 104:

            Muxu ya ha despertado y está fuera de peligro, pero aún está muy malita por lo que decide quedarse en la cama todo el día. Tiene la voz afectada por una severa ronquera que apenas le deja hablar. Alexa ha dormido 18 horas seguidas y se ha recuperado totalmente.

            Todos han recuperado al máximo sus ISP y PPE, excepto Maximus que por estar en coma no recupera ISP.

            Chupux es nombrado extraoficialmente el líder del grupo, ahora que los guerreros están “descansando”. Está pensando en romper su decisión de ayunar, pues debería de mantenerse física y mentalmente al 100% si sus decisiones deben servir para ayudar al grupo.

            Alexa se opone fervientemente a que tenga que haber un líder, aunque ella misma con su fuerte carácter podría ocupar ese puesto. Lo cierto es que la mayoría piensa que en buena parte la desorganización de vuestro grupo puede haber sido responsable de lo que os ha pasado, por ejemplo alguien debería decidir la manera cómo han de ser las guardias, el orden y si son guardias reforzadas o no. En vuestro reciente encuentro tuvisteis la mala suerte de que estaba de guardia el miembro más débil del grupo cuando se produjo el ataque.

            Chupux considera que vuestra misión sigue siendo urgente, hay que salvar a María. Thomas os recuerda además que hay que darse prisa en recuperar los vehículos que dejasteis abandonados en medio del desierto. Estáis así deliberando mientras desayunáis, cuando entra en el Salón el Alguacil Walter y os dice que ha llegado un forastero de Santo Tomás al pueblo y que pregunta por vosotros.

            El forastero pasa al Salón y se presenta como Jimily Jones, amigo íntimo de Arlec Zealot, y os pregunta por él...

            Aquí dejo a la interpretación de los jugadores como le dais la noticia, es seguro que la muerte de Arlec le sentará como un mazazo, ya que eran casi como hermanos. Cuando estuvisteis en Santo Tomás en aquella noche de borrachera Arlec le habló a Jimily de la vida aventurera y de que debía de dejar ese mísero trabajo en Santo Tomás y unirse a vuestro grupo aventurero. Jimily primero rechazó la propuesta, demasiado conformista y habituado a su vida tranquila en Santo Tomás, pero con el paso de los días se lo pasó mejor y decidió ir a buscaros a Santa Fe para unirse a Arlec y su grupo de amigos aventureros. Cogió sus armas y su equipo, tomó su moto Wastelander y aquí está ahora.

            Es de suponer que le acogéis, pues estáis desesperadamente necesitados de guerreros en el grupo.

            Como necesitáis gente, convencéis y casi obligáis a Halberd para que vuelva con vosotros y deje para más adelante sus estudios de mecánica.

 

            Por otro lado, a varios de vosotros se os ocurre que sería buena idea conseguir reclutar al Alguacil, puede ser difícil, aunque no imposible, ya que tal vez vea en vosotros la oportunidad de vengarse de la banda del Cuchillo Sangriento y de terminar de una vez por todas con su amenaza que desde hace tanto tiempo pende sobre el pueblo. De nuevo lo dejo para vosotros en la interpretación de personajes de vuestros turnos respectivos como os encargáis de convencerle.

            Para vuestra información: Goldman y Maximus se van a tomar un descanso de un mes (lo mismo que Muxu hasta que la nueva jugadora que ha de llevarla de señales de vida).

            En cuanto a Vicky también estoy esperando que su jugadora mande un turno o algo en el que diga lo que ha estado haciendo estos días desde que se separó del grupo y como emprende el camino hasta Santa Fe). Mientras vuestros dos principales guerreros descansan y se curan, el jugador de Goldman llevará al Alguacil Walter Riderman, mientras que el de Maximus llevará a Halberd (dado que el jugador que originalmente llevaba a Halberd parece habernos dejado en la estacada).

            El jugador de Arlec, que se ha quedado sin personaje, llevará ahora a su amigo Jimily Jones, otro mercenario, aunque este aparentemente sin implantes y con mucha mejor pinta que Arlec (más guapo, inteligente, fuerte, ágil y resistente).

            Quizá ese mismo día 4 después de comer os pongáis en camino hacia donde dejasteis vuestros vehículos. Podéis llegar allí el día 5 por la mañana temprano y averiguar si los vehículos siguen ahí o si han aparecido nuevos enemigos...

FIN DEL TURNO 10.

DarkMaste.

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16/12/2015, 12:25
Alexa.

ALEXA: RIFTS: TURNO 10:

            No sé de quien fue la idea de hacer una carrera, pero estoy segura de que debe haberse reído mucho. Preferiría no haber tenido que participar, ahora mi pobre yegua está agotada. ¿Y todo para qué? Para que los aldeanos se diviertan en fin de año. Al menos mi yegua no se estampó contra un poste como el coche. Algo es algo. Parece que al final, Goldman no se contuvo como había dicho en la pelea con Maximus, así que supongo que tendré que atender al cyberknight. Naturalmente no se ha quejado, pero tras años atendiendo heridas, es obvio que la paliza que le ha dado Goldman aún deja sentir sus efectos. Está claro que son como críos. Por otro lado, me alegro de no haber bebido nada, ya que parece que soy de las pocas que se salvaron de la resaca. Espero que podamos largarnos pronto de este pueblo...

            Es mediodía, pero no creo que mis compañeros tengan el estomago como para comer algo. La mayoría parecen resacosos, excepto Chupux. La verdad es que me ha dolido bastante su desconfianza en mí. ¿Por qué me siguió ayer? Está claro que Maximus debió mandarle detrás mío o que pensó que yo no era de fiar. Y se supone que éramos amigos... Prefiero no darle más vueltas al tema. Hay otras cosas en las que pensar.

            De pronto, Arlec entra acompañado por un kankoran. Por su pelaje y sus ropas me recuerda a alguien, pero en un principio no logro identificar quién es. Intento hacer memoria y finalmente recuerdo donde le había visto. Este es el kankoran que se enfrentó a los ghouls. ¿Cómo se llamaba? Antes de que pueda recordarlo, el recién llegado se presenta:

- Saludos, soy Hades Furia Ciega. Me alegro de haberos encontrado. Vengo desde DarkGate para ayudaros a encontrar a la chica desaparecida. - El resto del grupo le saluda sin dar muestras de sorpresa. Supongo que ya debemos estar habituados a que llegue gente nueva. Más por costumbre que por otra cosa examino su aura. Parece que es quien dice ser.

- Bienvenido Hades, tu ayuda será bien recibida. - Evidentemente Chupux es el más sociable del grupo.

- ¡Aún no hemos votado si se puede unir a nosotros! - Una vez más es Arlec quien protesta. Me pregunto para qué se molesta en hacerlo cuando todos saben que le admitiremos. Aún así tiene razón...

            La votación se resuelve a favor de Furia, tal y como yo esperaba. Después de todo siempre viene bien la ayuda, sea del tipo que sea. Goldman sigue comportándose como un niño e intenta pelearse con Chupux nadie sabe por qué. Supongo que después de la discusión que tuvimos en Santo Tomás se abstendrá de meterse conmigo. De todos modos me desagrada la gente que va buscado pelea por ahí. Deberían reservar sus energías para algo más útil, como enfrentarse a Cuchillo Sangriento. De todos modos no soy su madre para decirles lo que tienen que hacer, allá se arreglen.

            Por su parte, Halberd nos dice que piensa quedarse aquí para aprender mecánica o algo así con el operador del pueblo. Naturalmente él usa términos más complicados. No le culpo, ¿quien querría ser aventurero? Yo desde luego no. Lamentablemente, aún tengo un asunto pendiente con Cuchillo Sangriento. Aún así, de estar en el lugar de Halberd, no sé si querría quedarme en un lugar como Santa Fe, expuesto a los ataques de los bandidos y con un Alguacil que se desentiende. Claro que Halberd no es una chica guapa así que puede que le vaya bien. Yo por mi parte le deseo suerte. Debe ser de las pocas personas del grupo que no me han defraudado.

            Por fin parece que la conversación se encamina hacia algo interesante. Hay varias opciones que se perfilan ante nosotros. La primera es ir al pueblo fantasma y parece que tiene bastante aceptación. Después hay quien opina que deberíamos ir al valle de los dinosaurios (no entiendo exactamente para qué quieren ir) o a Angstville. Por otro lado parece que Chupux y Maximus consideran interesante lo que me contó Samantha. Recuerdo como me siguió Chupux y me vuelvo a sentir defraudada. Creo que me abstendré de hacer comentarios durante esta discusión. Que decidan lo que quieran, está claro que no les interesa lo que tenga que decir. Me arrellano en mi silla y observo en silencio la discusión.

            Maximus se interesa por la población de Aquiles y como resultado de ello un aldeano nos explica amablemente que es una población de nativos, bastante pobre y con una magia no muy poderosa. Luego la conversación deriva en posibilidades ridículas o desesperadas como preguntar a un adivino o algo así. En ese punto dejo de prestar atención. Puestos a entrar en ese terreno bien podría intentar hablar con los espíritus del desierto. Y quién sabe, tal vez debería. Cuando esté en un paraje más apropiado intentare algo así.

            Por fin parece que se ponen de acuerdo y comenzamos los preparativos para el viaje. Se ve que le estamos cogiendo práctica porque esta vez tardamos mucho menos que en Santo Tomás. Por fin nos despedimos de todo el mundo y yo me alegro de dejar por fin el pueblo. Pese al calor y la arena, prefiero con mucho la soledad del desierto, allí por lo menos no hay personas con doble cara y peligros ocultos tras rostros amigables.

            El calor hace que consumamos con rapidez el agua que llevamos y pronto nos damos cuenta de que habrá que racionarla. A media tarde se levanta viento. La arena nos golpea sin compasión así que decido cubrir la mayor parte de mi cara con un pañuelo, así por lo menos no comeré arena. Parece que el viaje será agotador.

            Atardece y los últimos rayos de sol se escapan entre las dunas que se extienden como un mar de arena sin fin. El viento hace que la arena se levante dando a las dunas un aspecto de olas y castigándonos de modo incesante. Por fin hacemos un alto para montar el campamento. Cada cual monta su tienda o busca un lugar donde guarecerse del frío y el viento. Como sola en mi tienda, en parte para evitar la arena y en parte para no tener que conversar con el resto. Creo que haré la primera guardia, eso me dará tiempo para pensar en qué haré cuando todo esto termine. Por supuesto existe la posibilidad de que no siga viva cuando eso suceda, pero esa es una posibilidad que prefiero no plantearme ahora.

            Me cubro con mi capa y subo a la roca en la que Arlec ha montado su arma. La temperatura desciende con rapidez, pero ignoro el frío y centro mi mente en otras cosas. La bóveda celeste se extiende ante mí con su manto de estrellas como única fuente de luz. Contemplo el cielo distraída mientras me pregunto qué me une realmente al grupo de personas que ahora duermen a escasos metros de mí. Esta no es la vida que imaginaba, claro que nunca me planteé ser aventurera. Yo solo quería rescatar a una chica desaparecida. Sin embargo, las cosas se empeñan en complicarse. El saber que Cuchillo Sangriento está en algún lugar bajo el mismo cielo y que actúa con impunidad me llena de furia. El fuerte siempre hace lo que quiere y nunca nadie le dice nada. Pero eso cambiará esta vez. Ese cerdo va experimentar algo peor que la muerte y yo me aseguraré de ello. Hasta entonces supongo que tengo un motivo para continuar con ellos. Cuando todo termine decidiré qué hacer con mi vida… si sigo viva.

            Perdida en mis pensamientos mi turno de guardia se pasa con rapidez. Estiro mis miembros entumecidos y me dirijo a despertar a Furia. Es hora de darme un merecido descanso, esta no es vida para nadie. Furia se despereza costosamente y se encamina penosamente al puesto de observación. Le compadezco por la hora que tiene por delante, pero me alegro de poder descansar por fin. Una vez en mi tienda me dejo caer en el saco y duermo. Mi sueño es ligero e inquieto, igual que los últimos días.

            El grito ahogado de Muxu me saca de un sueño intranquilo y lleno de dolorosos recuerdos. Me incorporo en un solo movimiento y salgo para ver qué sucede.

- ¿Qué pasa? - Pregunto preocupada. A Muxu la ataca algo que no puedo ver.

- ¡Maldito arbusto! ¡Plantas carnívoras nos atacan! ¿Eh? - Las maldiciones de Arlec llegan hasta mí con claridad y puedo verle correr hasta donde se encuentra Muxu.

- ¿Qué está pasando? - Thomas parece tan desorientado como yo.

            Parece que algo nos está atacando así que intento despertar a Chupux, que duerme ignorante de lo que sucede. Luego los acontecimientos se suceden con rapidez. La voz de Arlec llega clara y triunfante hasta mí:

- ¡Qué bueno que soy! ¡Soy el dios de la lucha! Jajaja

            Luego dos fogonazos llegan desde el desierto y veo como su cuerpo se retuerce y cae derribado al suelo. Termino de despertar a Chupux, que aún esta algo confuso y adormilado.

            Veo como Arlec intenta esconderse y ponerse a cubierto, pero se ve que los disparos recibidos le han aturdido y no parece conseguirlo. El humo que sale de su armadura hace que sea bastante visible y me da una idea de la potencia de disparo de nuestros atacantes. En cuanto a Thomas no sé lo que esta haciendo. Sin saber muy bien que hacer actúo por instinto y conjuro una cúpula de energía que nos proteja de los disparos. Con suerte absorberá la peor parte. Escucho a Chupux ir hacia el coche, supongo que ira a buscar su armadura, pero eso le deja fuera de mi escudo. Por fin nuestro enemigo decide actuar y dispara contra Arlec, afortunadamente Arlec salta justo a tiempo de esquivar los disparos. El mercenario cae de espaldas en una mala posición, pero acto seguido se levanta y otea la noche en busca de su agresor. Yo sigo sin verlo así que, sin saber muy bien qué hacer me cubro con una capa de sombras que me haga una con la noche.

            Antes de que ninguno de nosotros pueda reaccionar, Arlec es alcanzado por dos ráfagas. En el lugar donde cayó sólo hay un cráter. Un escalofrío recorre mi espalda y siento una punzada de miedo ante el desconocido atacante. Escucho el grito de rabia de Goldman que corre hacia el lugar del que provenían las ráfagas. Se mueve a una velocidad sorprendente y comprendo el porqué de la fama de los Juicers. En estos momentos no parece humano. Escucho más disparos y veo a Goldman moverse a velocidad vertiginosa en torno a algo oculto a mi vista. La risa de Goldman resuena irreal entre el ruido de disparos. Sólo alcanzo a ver los destellos de la ráfaga y un bulto que recibe los disparos. Por el rabillo del ojo percibo el voluminoso cuerpo de Maximus salir de la tienda de campaña y me alegro de que por fin esté despierto. Si Goldman aún no ha acabado con el enemigo debe ser duro… Maximus sale corriendo en dirección al combate, desearía poder ser útil en este momento, pero sé que seré más útil si permanezco consciente para ayudar a los heridos.

            Centro mi mente en algo que pueda hacer y conjuro sobre mí una armadura de energía mágica, si tengo que ir a ayudar será mejor que me prepare. Veo como el ser utiliza un conjuro similar a los míos para ocultarse en las sombras. Eso nos pondrá las cosas más difíciles. (Pienso en la necesidad de desarrollar algún conjuro de percepción mágica o mejorada). Veo a Thomas rebuscar en el cráter los restos de Arlec. Goldman busca cobertura en una roca y Maximus corre hacia donde estaba el enemigo. Corro hacia donde está Maximus para ver si hay algo que pueda hacer. Desearía ser tan rápida como ellos. A mi espalda Thomas continua buscando los restos de Arlec. No quiero pensar en ello, pero me temo lo peor. Goldman y Maximus continúan buscando alguna señal de nuestro enemigo.

            Tras unos tensos instantes, Goldman parece ver algo en la oscuridad de la noche. Un disparo delata por fin la posición del extraño ser al que todavía no he visto. El disparo impacta a Maximus y le derriba. Goldman descarga una ráfaga de su rifle sobre las sombras, pero su disparo tan solo rasga el aire. Maximus se levanta mientras una andanada de disparos golpea el cuerpo de Goldman. Una nube de humo y un cráter es todo cuanto queda en el lugar que ocupaba. Veo como Thomas coge el cuerpo inerte de Muxu y señala algo a Chupux. Me siento furiosa por el modo en que se cubre con su cuerpo. Pero este no es el momento de hacer nada, ya hablaré con él más tarde. Si Muxu no sale de esta por su culpa no tendrá que preocuparse de Cuchillo Sangriento… El enojo hace que no preste atención a mis movimientos y tropiezo. Maldigo a Thomas por hacer que me distraiga precisamente ahora.

            Un nuevo disparo acierta a Maximus que también se volatiliza en una nube de humo y polvo. Su desaparición me llena de angustia. Puede que los que quedamos en pie no podamos hacer frente a este enemigo. Los disparos de Chupux no parecen acertar nunca. Sin saber muy bien qué hacer corro hacia donde estaban Maximus y Goldman para ver si puedo hacer algo. Mientras corro hacia allí solo puedo pensar en que tengo que sobrevivir para intentar hacer algo por ellos…

            El enemigo me ignora y no puedo evitar dar gracias por ello. En su lugar dispara a Chupux, de aspecto más amenazador. Pese a nuestras diferencias me alegro de que no le haya acertado. Veo como se oculta tras una roca para eludir los disparos y me pregunto qué haré cuando este ante él. También veo a Furia olfateando el aire y con su pistola en la mano. Espero que venga a ayudarme. Furia dispara indicándome la posición del bicho. Maldigo cuando veo que no ha impactado. Sin embargo Furia sigue disparando y esta vez sí acierta su objetivo. Al disiparse la oscuridad mágica veo que no ha quedado nada de él. Pero aún no puedo permitirme descansar, tengo que sacarles con vida de esta. Mi trabajo empieza ahora…

            Corro hacia Muxu que aún yace exangüe entre los brazos de Thomas. Aparto a Thomas sin muchas contemplaciones y la examino con delicadeza. Esta muy pálida y su cuerpo está frío e inerte. Aparto los gusanos muertos que aún cuelgan de su cuello y adopto una postura de meditación antes de comenzar mi trance. Tanteo con la mente las heridas y desgarros en el cuello. El daño es muy grave, pero creo que podré reparar la piel rasgada y la garganta destrozada. Sin darme un momento de descanso comienzo a reconstruir los tejidos rotos. Cuidando de no dañar más su cuello intento insuflarle algo de aliento y que recupere el color. Aún con los ojos cerrados puedo sentir como la vida regresa a su cuerpo. Estoy bastante segura de que saldrá de esta. Abro los ojos y sonrío al ver que respira débil, pero regularmente.

            Aún algo mareada por el esfuerzo, me arrastro hasta un cuerpo carbonizado, que por el tamaño debe ser el de Maximus. Tuerzo el gesto al ver su brazo fracturado por varios puntos, será difícil de curar si es que lo consigo. El pelaje y la piel están ennegrecidos por las quemaduras. No estoy segura de que aún quede aliento vital en él. Aún así tengo que hacer todo lo posible. Si está vivo le sacaré de ésta. Su cuerpo está tan quemado que antes de empezar me veo obligada a curar parte de las quemaduras. Después comienzo el auténtico trance, promete ser un trabajo duro. Agradezco que Maximus no sea consciente del dolor. Poco a poco voy recomponiendo los músculos y piel perdidos, hasta que llega un punto en que la curación tan sólo depende de él.

No sé cuanto tiempo he pasado en trance, pero el cansancio amenaza con hacer que me desmorone. Afortunadamente el cuerpo de Goldman se encuentra a poca distancia. Parece que su bio-computadora está dañada y algunos cables han resultado muy dañados. No hay nada que pueda hacer para arreglar eso. Observo con desagrado su pierna, será difícil que la conserve sin secuelas, los disparos casi se la han arrancado. Sin más pausa que la necesaria para hacer un reconocimiento preliminar comienzo un nuevo trance aunque no sé sí lo resistiré…

El tiempo parece pasar con lentitud mientras reconstruyo los tejidos dañados y restauro los músculos y piel perdidos. Cuando acabo, sé que solo las drogas le mantienen consciente, espero que también le aíslen del dolor. Su pierna esta muy mal y hay poco que pueda hacer aparte de entablillarla. Puede que la pierda…

Me levanto para ir a ver los restos de Arlec, pero nada más hacerlo me tambaleo y estoy a punto de caer. Estoy débil y creo que voy a desmayarme, pero aún no puedo rendirme. Apenas soy consciente de que me llevan hasta donde se encuentra Arlec… o lo que queda de él. Cierro los ojos e intento encontrar algún indicio de vida en él. Nada. Por más que busco no encuentro nada. Miro una y otra vez y nada. Aunque soy consciente de que no puedo hacer nada por él, siento como si hubiese fallado. De haber estado aún con vida no creo que hubiese sido capaz de salvarle. Después de todo, al final murió para salvar a Muxu. Tal vez no fuese tan horrible.

Al borde de la inconsciencia, sólo soy capaz de arrastrarme con ayuda hasta mi tienda y dejarme caer entre las mantas. Ya habrá tiempo de llorar a los muertos y ayudar a los heridos, por ahora no hay nada que yo pueda hacer. El mundo es injusto y no quiero pensar sobre ello.

            Alguien me despierta para decirme que volvemos a Santa Fe. No se puede decir que tengamos elección. La vuelta promete ser aún más penosa que nuestra marcha. Puesto que nadie sabe pilotar los vehículos, tendremos que transportar a los heridos en los caballos e ir el resto a pie. Pronto queda claro que no podremos llevar todo nuestro equipo, así que guardamos en el coche lo que no podemos cargar. Una vez hemos preparado las cosas, enterramos a Arlec y guardamos silencio en señal de respeto. Hay poco más que podamos hacer por el mercenario. Después iniciamos la marcha, cabizbajos y en silencio.

            Descansamos poco y mal. La marcha es forzada, sólo soy capaz de soportarla mediante fuerza de voluntad, pero tarde o temprano mi cuerpo reclamará un autentico descanso. En cada parada miro con preocupación a los heridos. Si el viaje es duro para mí, para ellos puede ser mortal. Finalmente llegamos hasta Santa Fe. Elevo una plegaria de agradecimiento por ello aunque no tengo claro a quién he de agradecérselo.

            Los habitantes del pueblo salen a recibirnos y se ocupan de trasladar a los heridos al Ayuntamiento y a Muxu al Saloon. Pese a mi cansancio me obligo a colaborar mientras lavan y vendan las heridas de Goldman y Maximus. No sé si estas personas han recibido preparación médica y no puedo confiarles sus vidas sin más. Después escayolamos los miembros fracturados y les dejamos para que descansen. Ahora sólo queda esperar que Donald y Halberd sean capaces de reparar el equipo vital del Juicer…

Agotada me reúno con el resto en el Saloon. Parece que hay poco que podamos hacer salvo descansar. Parece que de momento la suerte esta de parte de Cuchillo Sangriento…

            Duermo inmersa en horribles pesadillas que hacen que mi descanso no sea completo. No puedo aceptar que todo esto ha pasado. Nunca antes había sido tan consciente de la cercanía de la muerte como ahora. Sin embargo, en estos instantes más que nunca siento la necesidad de hacer algo para cambiar las cosas. Lamento el no haber dado la oportunidad a ninguno de los caídos para que se acercasen a mí, pero hay poco que pueda hacer ahora. Una vez más me he quedado sola… o casi. Esta vez no cometeré el mismo error. Esta vez intentare ser algo más amistosa, aunque no sé sí lo conseguiré.

            Salgo de la habitación y me dirijo a darme un baño. Limpia y ya repuesta del cansancio voy a dirigirme con el resto. Me alegro al ver a Muxu consciente. Está recuperando el color y sus heridas sanarán sin problemas. Me gustaría decir lo mismo de Maximus y Goldman, pero soy consciente de que es un milagro que hayan sobrevivido y que acarrearán las secuelas de ese combate.

            Nada más bajar me entero de que Chupux se ha instaurado en líder del grupo. Pese a mi decisión de intentar llevarme mejor con ellos la noticia me sienta fatal. No entiendo por qué ha de haber un jefe. Sólo yo soy responsable de mis actos y lo digo claramente. Una vez más mis opiniones caen en vacío, pero eso no me hará cambiar de opinión, no seguiré las ordenes de nadie ciegamente. Parece que en lo único que estamos de acuerdo es en que hay que salvar a María. Por otra parte sería interesante recuperar los vehículos, no podemos permitirnos viajar a pie. Eso deja claro cual será el primer paso: recoger los vehículos.

            Una vez más Walter interrumpe nuestra conversación. Según él hay alguien preguntando por Arlec. Durante unos instantes me pregunto si lo dice por molestar, pero luego, tras él entra un tipo que se presenta como Jimily Jones. Recuerdo que Arlec en algún momento nos hablo de él, pero no le hice mucho caso. El tipo pregunta por él y los presentes agachamos la cabeza sin saber muy bien qué decirle. Luego tomo una decisión, lo menos que puedo hacer es hablar bien de él por una vez. Lamentablemente dar discursos nunca fue lo mío así que será mejor que haga trampas. Me concentro durante unos segundos y lleno mi aura de energías positivas (aura de carisma), después comienzo a hablar.

- Hay poco que decir al respecto. Murió como un héroe para salvar a una compañera. Durante el tiempo que estuvo con nosotros su único objetivo fue acabar con la presencia de la opresión y el terror que se extiende por estas hermosas, pero duras tierras. Cuando partimos de Santa Fe íbamos detrás de Cuchillo sangriento, es él quien esta detrás de todas estas matanzas y el culpable de que Arlec no se encuentre entre nosotros. Cayó en batalla como un valiente.

            De pronto me doy cuenta de que todo el mundo me esta mirando y me quedo en silencio. No hay mucho más que se pueda decir y no estoy de humor para ser yo quien explique los detalles.

- Tal vez quieras unirte a nuestra lucha… su lucha. - Siento un leve remordimiento al decir esto último, pero necesitamos su ayuda. Luego recuerdo a Walter y, reprimiendo un tono irónico, le digo: - Tal vez tú también quieras unirte. - No podrá decirse que no le di la oportunidad de compensar su cobardía.

            Tal y como era de esperar la noticia no le sienta bien y sale del Saloon lleno de angustia. Respeto su decisión de estar solo. Puedo comprender su dolor y dudo que pudiese hacer nada por calmarlo. En cuanto a pedir ayuda a Halberd, dejo que sean los demás quienes lo hagan. Necesitamos su ayuda, pero no puedo pedirle que arriesgue su vida sabiendo que lo que él quiere es estudiar mecánica. Es más fácil cuando no les conoces…

            Por mi parte, tengo claro que debemos regresar a donde se encuentran los restos de Arlec para permitir a Jimily despedirse de su amigo y recoger los vehículos. Después tal vez podríamos hablar con los nativos. No se puede decir que tengamos muchas opciones…

                                   FIN DEL TURNO 10 DE ALEXA.

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16/12/2015, 16:19
Rifts Warriors Legacy.

Arlec Zealot: Rifts: Turno 10.

Día 1 de enero de 104 PA.

La fiesta ha sido muy bonita, incluso a mí me ha gustado. Creo que aún hay algo humano en mí. El operador parece un tipo con recursos.

No me importaría que viniera con nosotros. Alguien me ha traído alcohol, no quiero beber, pero va, un sorbo, así un rato.

Por la mañana, me levanto y veo que algunos ya están de pie, me dicen que quieren ir de expedición. De pronto una sombra, ¿quién debe ser?

Me dirijo con sigilo detrás de él saco el rifle y digo:

Arlec: - Arriba las manos. -

Perro: - Hol... -

Arlec: - ¿Por qué nos espías? Habla cuando te pregunten. -

Perro: - Soy Furia Ciega, un antiguo miembro del grupo de aventureros de DarkGate. -

Arlec: - ¿Quieres decir del Brazo de hierro, no? No sé... -

Furia: - Es verdad... -

Vamos al salón, donde algunos miembros del grupo afirman conocerlo.

Arlec: - Perdón no sabía que eras de los nuestros.

No sé, no me acaba de gustar, tendré que dividir más mi parte por culpa de un perro, no sé si fiarme de él, ni siquiera es humano.

El día pasa lento y fatigoso en el coche.

Goldman: - Arlec, ¿hacia dónde? -

Arlec: - Sigue por allí. Diría que hay algo a lo lejos. -

Goldman: - ¿Seguro? No quiero perderme. -

Arlec: - Por allí. -

 

Día 2 de enero de 104 PA.

Otro día sin incidentes y de duro sol, que ya me está tocando los innombrables, aunque qué se le va ha hacer. No sabemos dónde están esos del Cuchillo Sangriento.

Se hace de noche paramos a descansar. Monto mi tienda, y me como un par de raciones, maldito polvo, y este viento tan molesto.

Turno de vigilancia. Recuerdo aquellos disparos más afortunados de cuando era un aventurero que iba de excursión con mi amigo Jimily, me gustaría que estuviera conmigo. Juego un poco con mi cañón pesado.

Arlec: - Mira ese monstruo, bang, bang. -

Arlec: - Otro. Bang, bang. -

Arlec: - Creo que podría con todo. -

Antes de ir a dormir hago un scaner de la zona con mis ojos infrarrojos, y mis oídos cibernéticos, no veo nada.

Me voy a dormir después de despertar a Muxu, tengo un sueño muy extraño, veo a Jimily, él y yo jugando, de pronto solo queda él, y lo veo llorando, ¿dónde estoy yo? ¿Qué ha pasado? Me despierto, todo era un sueño. De pronto oigo un grito muy suave.

Salgo corriendo y veo a Muxu que está siendo atacada por unos gusanos, saco uno de mis cuchillos, y allí voy mientras mi cuchillo atraviesa todos los gusanos de un solo golpe. ¿Pero por qué lo hago ni tan siquiera es una humana? Me estoy volviendo blando, ¿qué me pasa, acaso su compañerismo me está afectando? ¿Por qué? Yo no era así antes, era más frío. Si muere es que es débil, puede que la necesite luego. Aún tengo que matar a esos del Cuchillo Sangriento, la puedo necesitar viva, debe ser eso, si tiene que ser eso, no hay ninguna otra explicación.

Mi adrenalina se dispara por las nubes.

Arlec: - Soy Dios, soy invencible... -

Arlec: ( Chilla) - Sí, de un solo golpe... -

Pero de golpe dolor, me han dado, no puede ser. Yo soy Dios, o él está conmigo. ¿Qué pasa?, huelo a frito. Estoy en el suelo, ¿quién ha sido? Miro a mi alrededor, está allí lo veo ¿qué es? Mi vista infrarroja, ¿qué pasa? Bang, más dolor, no siento nada estoy flotando, ¿qué pasa?

Arlec: - Nooooooooooooo... -

Acciones Futuras:

Volver y atormentar a Chupux, volver para hablar con Alexa.

Morir y descansar en paz durante toda la eternidad.

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16/12/2015, 16:39
Rifts Warriors Legacy.

CHUPUX: TURNO 10: RIFTS:

Día 1 de enero del año 104 PA:

Tras la gran fiesta de anoche, me encuentro bastante cansado y exhausto. Aunque no participé demasiado en la fiesta, ciertamente había muchas cosas rondando por mi cabeza, está claro que tengo que centrarme, o lo único que haré, será estorbar.

Como de costumbre, me levanto el primero, ya que necesito aprovechar al máximo las horas de luz solar. Como todavía no hay nadie despierto, pienso que lo más oportuno es salir del pueblo, y mientras tomo mi baño de sol, vigilar por si vienen “visitas”... El viaje por el pueblo, lo hago vestido, no quiero que nadie se escandalice... Llevo mucho tiempo viviendo sólo, y haciendo lo que he querido sin tener que rendir cuentas a nadie. La vida en sociedad es muy complicada y poco a poco me voy acostumbrando a las leyes tácitas que imperan en ella. Llego a las afueras sin más novedad. La mañana es cálida, la refrescante brisa procedente del pueblo, contrasta con el seco y ardiente sol del desierto. La mañana pasa sin que apenas me dé cuenta... Intento poner en orden las cosas que sobrevuelan mi cabeza:  La banda... María y Don Alberto... El Código de la Caballería... Los problemas del grupo...

La hora de comer se acerca, vuelvo al pueblo para almorzar. Antes de emprender la marcha, vuelvo a vestirme y echo una ojeada al horizonte...

El pueblo está tranquilo... como sumido en el sopor tras la gran fiesta de anoche... hay   algunos aldeanos recogiendo las cosas que anoche se dejaron por medio. Donald, el Operador del pueblo, está desmontando el equipo de sonido y de vídeo, así que le echo una mano... en la medida de mis posibilidades.

Tras ayudar a Donald, dirijo mis pasos hacia el Salón. Lentamente me voy  acercando al Salón, Goldman está en la puerta. Me acerco a saludarle, pero me recibe de muy malos modos... No sé qué le pasa... Tal vez la caída de ayer es más grave de lo que parecía... Empieza a intentar que me mosquee, y no para de llamarme arbusto y esas cosas tan curiosas, que me suele decir Arlec... Pues lo lleva claro si pretende que nos peleemos.

Parece que todos están en el Salón menos Goldman... que se dedica a increpar a todos los que entran en el Salón... Este tío cada vez me da más grima...

Almorzamos rápido, hay muchas cosas que discutir... El punto principal es a dónde vamos a ir. Hay diversidad de opiniones,  creo que deberíamos ir donde Samantha nos ha dicho. Luego opino que podríamos triangularizar la zona y pasar por todos los sitios sospechosos.

La propuesta de Thomas me resulta bastante curiosa, eso de separarnos, es una propuesta muy interesante... je, je... Parece que tiene ganas de morir joven.

Tras un largo e intenso debate, acompañado de una votación no menos comprometida,  decidimos ir al lugar al cual nos indicó Samantha. El grupo necesita el coche, así que preparo tablas, por si el susodicho se atasca. Además debemos de preparar una gran lona y unos postes para sustentarlo... ya tuvimos problemas con  la temperatura y sería de necios volver a caer en el mismo fallo.

Entrada ya la tarde, me dispongo a rellenar mi cantimplora con la deliciosa agua que fluye por la fuente de Santa Fe... cuando un estruendo procedente del mismo infierno azota la ciudad... una gran llamarada inunda el pueblo y un olor nauseabundo invade el lugar... Afortunadamente, consigo lanzarme dentro de la fuente instantes antes de que la llamarada pase sobre mí. Al final, termino empapado, pero a salvo de las llamas. Salgo de la fuente chorreando, todo el mundo se ríe incesantemente, y al preguntar qué es lo que ha pasado, lo único que consigo es que se rían con más ganas...

Cuando la cosa se calma un poco empezamos nuestra travesía.

Durante horas marcho sin descanso, y aunque estoy realmente cansado, no paro la marcha, pues retrasaría al grupo. Dada la situación actual no podemos perder tiempo...

Al anochecer montamos el campamento. Decido hacer ayuno, a pesar de las insistentes preguntas de Maximus por mi extraña actitud, no suelto prenda. Me siento culpable por cosas que un caballero nunca haría...

Decidimos los turnos de guardia, me toca en séptimo lugar. Así que aprovecho y me tiendo en la arena, rápidamente me quedo dormido, debido al esfuerzo titánico de seguir al grupo pie. Tal vez debería tener un trasto de esos... como el de Maximus...

Alguien me llama frenéticamente... abro un ojo... es Alexa... que me golpea histéricamente... Sólo consigue balbucear palabras sin sentido aparente, se ve muy nerviosa y asustada...

Nos están atacando... Me pongo la armadura lo más rápido posible, por lo que corro primero hasta el coche.

Compruebo la situación, Arlec está derribado sobre la roca. Mientras me pongo la armadura, un extraño brillo metálico refulge en la noche... un escalofrío recorre mi espalda... Le grito a Arlec que se aparte. Dos disparos salen con dirección a Arlec, que consigue esquivar, pero al aterrizar tras su espectacular salto, se dobla el tobillo de la pierna izquierda, cayendo de espaldas.

Durante unos segundos el combate cesa, y la espesura de la noche se vuelve extrañamente densa.

Otros dos disparos cortan la noche e impactan sobre Arlec, lo único que queda del pobre, es un cráter y una gran cantidad de humo. Noto como su mente se aleja de nosotros... ha emprendido el gran viaje sin retorno.

Intento concentrarme por completo en lo que estoy haciendo, tengo que ponérmela lo antes posible.

Es increíble... tan sólo treinta segundos en ponerme la dichosa armadura. Recojo el rifle, y me tiro al suelo para evitar ser un blanco fácil.

Contacto telepáticamente con Thomas, para que me diga dónde se encuentra nuestro enemigo. Disparo media ráfaga sobre el Worm Wraith, pero desgraciadamente el tiro sale un poco alto y fallo.

Varios disparos pasan volando por todas direcciones, de repente oigo en mi cabeza los gritos de dolor de Maximus... martillean mi cabeza,  lo que hace que ponga el cargador de forma incorrecta y se funda ante mis atónitos ojos... Me acabo de quedar indefenso...

Furia sale de la tienda en la que dormía... Rápidamente le digo que se tire al suelo... Nos están atacando. Repta hasta su tienda, al dejar de mirarle, veo como los cañones de mi adversario están apuntándome, de nuevo la luz de la luna juega a mi favor... Ruedo por el suelo y consigo resguardarme tras una piedra. Justo antes de gritarle a Thomas que utilizase la bola de fuego, aparece Furia. Tiene la misma expresión que los grandes héroes de los relatos históricos, arma en ristre, se produce un tiroteo del que sale airoso... La negrura de la noche cede, posiblemente la criatura había estado usando un sortilegio para ocultarse.

Salgo corriendo de detrás de la piedra, tan rápido, que me caigo de bruces en la arena, Furia me mira con sorpresa... Me arrastro por el suelo para acercarme a Maximus, sólo puedo escuchar sus gritos de dolor, no puedo apartarlos de mi mente, es espantoso... Algo sucede, dejo de escucharle, lo que todavía me preocupa más. Llamo a Alexa, con desesperación, Maximus y Goldman están vivos... Rápido hay que ayudarles... Llego al cráter en el que yace Máximus, no noto su mente, temo lo peor...

Cabo tan rápido como puedo,  las manos desnudas se hacen trizas con las afiladas piedras que han cristalizado a causa de la enorme temperatura que produce la pistola de iones. Son como cuchillas que me desgarran las manos, pero no siento nada. Lo único que sé es que hay alguien ahí abajo que me necesita. Parece que he encontrado a Maximus... Está muy mal herido, tiene los ojos en blanco y un aspecto realmente horrible. Terroríficas quemaduras recubren su maltrecho cuerpo, su ciberarmadura está hecha prácticamente hecha añicos. Necesita ayuda urgente.

Oigo otra voz que resuena en mi cabeza, más que una voz es como un susurro... es la voz de Goldman. No consigo entender muy bien lo que dice... Busco rápidamente donde hay más cráteres, hay varios de ellos, pero una bota asoma por uno de ellos. La voz sigue susurrando: “Arrrrrrrrbusto... estoyyy aquíiiiii”. Me dirijo rápidamente al cráter... Le pido a Furia que me alcance la vibropala, mis maltrechas manos no dan más de sí.

Desenterramos al pobre Goldman, al igual que Max tiene muy mal aspecto, enormes quemaduras recubren su cuerpo, lo que peor aspecto tiene es el dispositivo de las drogas, los tubos están algunos rotos y pierden parte de su contenido, parece que está en una especie de trance, su voz es muy débil, tanto que es casi inapreciable... Incluso para mí, los demás no pueden oírle, ya que lo que estoy captando son pensamientos.

Desgraciadamente, Alexa tiene mucho trabajo que hacer... No hay nada que podamos hacer por el pobre Arlec, únicamente quedan partes de él...

Alexa se pone manos a la obra, mientras ella cura a los heridos, vendo mis manos como puedo, de manera tosca, pero parece que dejan de sangrar... Sólo son cortes superficiales... nada serio. Recojo el fusil de Max y monto guardia, donde hay un Worm Wraith, suele haber más... Unas dos horas y media más tarde Alexa se pone en pie, está realmente exhausta... Alexa ha hecho un gran trabajo y aunque están bastante mal, al menos siguen con vida.

Me siento muy mal conmigo mismo, es la segunda vez que el grupo tiene problemas y no puedo ayudarles, porque me estaba poniendo la armadura. Las luchas en este mundo son muy rápidas y violentas... casi no te da tiempo a respirar... Aunque no estoy ya tan cansado, algunos de mis compañeros están exhaustos... Tenemos que esforzarnos e ir lo más rápido posible de vuelta al pueblo. Antes de partir, oficiamos una pequeña ceremonia por los restos de Arlec... Recojo la vibropala y del lugar en el que yacía Goldman, cavo un agujero en la arena... de un metro de profundidad junto a la roca donde murió, como un héroe. No dejo ningún signo o señal, no quiero atraer a saqueadores de tumbas...

Empezamos a recoger el campamento, las cosas de Arlec, las pongo en un petate aparte, ya veremos, lo que se hace con ellas. Mientras hago esto, le pido a Furia que cierre el coche, o al menos que lo intente... Estamos listos, nos disponemos en una posición cuadrangular alrededor de los heridos. Emprendemos la marcha hacia el pueblo, estoy muy preocupado por lo heridos, tenemos que aligerar el paso todo lo posible.

Al llegar al pueblo de Santa Fe, se monta un gran revuelo, rápidamente Don Alberto, traslada a los heridos al Ayuntamiento y nos ofrece hospedaje en el Salón. Le hago una señal a Don Alberto, para que me siga a un lugar apartado. Me quito el sombrero en señal de respeto y digo muy lentamente y con el tono lo más conciliador posible:

<Chupux> -    Don Alberto...  “Le doy las gracias por su generosa hospitalidad”... “No se asuste”... “es mi modo de comunicación”... “Tal vez pueda parecerle un ser horripilante, pero comprendo perfectamente lo que le pasa”. “Le prometo que rescataremos a María”... “Mi familia también murió a manos de una banda, sé perfectamente cómo se siente”... “En el nombre de mis compañeros y en el mío propio”... “le doy las gracias de nuevo, por este gesto de amistad que tiene con nosotros”... “es un detalle que jamás podremos olvidar”...

La conversación con Don Alberto, al principio es un poco fría, noto que tiene miedo, pero poco a poco, se le pasa y termina hablando de un modo más normal... Pocas cosas podemos decirnos uno al otro, por lo que la charla es bastante breve... Me despido y le pido que por favor no le cuente a los habitantes del pueblo la extraña manera que tengo de comunicarme... No quiero que me miren como a un bicho raro... jeje... bueno, un bicho más raro si acaso es posible...

Voy al Salón y me acuesto, a pesar de lo preocupado que estoy por Max y por los demás caigo dormido enseguida.

A la mañana siguiente, me dirijo al Ayuntamiento, Maximus sigue todavía inconsciente y Alexa está durmiendo, Goldman está mejor... Ya está consciente y lo único que hace es quejarse e intentar levantarse. Estoy un rato con los convalecientes... Parece que van llegando algunos del grupo, Muxu tiene mejor aspecto y Thomas está triste, pero sano y salvo... De repente escucho una moto que ruge en el pueblo, lentamente, me asomo por la ventana del Ayuntamiento y cargo el rifle...

Veo a un tipejo de espaldas, su pinta me suena... pero ahora mismo no caigo. Le apunto con el rifle a la cabeza, templo mis nervios y me preparo... Cuando se da la vuelta, le reconozco... es Jimily... el amigo de Arlec... Le vi en el bar de Santo Tomás, él y Arlec pillaron una buena cogorza...

Bajo el rifle y lo dejo a un lado...  Al momento llega Jimily, preguntando por Arlec, la tensión aumenta por segundos... hasta que al final con voz muy suave... le digo que ha caído en combate como un héroe...

El pobre, cae de rodillas al suelo, como desmayado... Al intentar contactar con él... escucho un ruido ensordecedor que jamás antes había escuchado... Apoyo mi mano en su espalda e intento reconfortarle... le digo: “erais amigos, verdad”, toma... creo que él querría que guardaras esto...

Le doy la tarjeta de identificación de mercenario... Las demás cosas de Arlec las tenemos guardadas. Vamos al Salón y hablamos... Noto como sus ojos se llenan de lágrimas, y su alma se recompone poco a poco... Es una herida difícil de cerrar, lo sé por propia experiencia.

Le dejo en el salón y me dirijo a ver a Donald y a Halberd, a ver si pueden arreglar mi rifle... Trataré de convencerles para que se unan a nosotros...

Me dirijo hacia la casa de Donald, llamo a puerta pero no sale nadie... Doy la vuelta, por la puerta de atrás... Donald y Halberd discuten sobre un cacharro que tiene Donald en las manos...

Llamo a Halberd, éste, se da la vuelta y sonríe... Parece que está de buen humor esta mañana... Pongo mi rifle envuelto en un trapo encima de la mesa del jardín, le comento que necesita una reparación de urgencia... me parece que se ha encasquillado... Halberd responde en voz alta:

Halberd: - “Ajá, Chupux... Así que tu rifle se ha averiado... veré lo que puedo hacer por ti”... - y suelta una de sus famosas carcajadas...

Donald nos mira extrañado... Muy, muy extrañado...

Por unos instantes me quedo sin saber qué hacer... Sólo ellos pueden ayudarnos con los vehículos... así que me decido y hablo a Donald, intentando que no se asuste:

Chupux: - Donald, no se asuste... por favor... esto va a parecerle muy extraño... pero es mi forma de comunicación... Tenemos un serio problema, tal vez usted podría ayudarnos... nuestros vehículos... los hemos tenido que abandonar en el desierto... los heridos son los que sabían pilotarlos, los que hemos quedado, no sabemos... Necesitamos su ayuda desesperadamente... Hemos dejado un coche y una hovercycle... Por favor...

ACCIONES FUTURAS:

Lo primero que tenemos que hacer es reorganizar el grupo, ahora somos pocos, tal vez el Alguacil y Donald deseen unirse al grupo. Lo más seguro es que Jimily también desee unirse a nuestra noble causa.

Buscar algún remolque para los vehículos.

Reponer alimentos y agua.

Ir al lugar donde abandonamos los vehículos y recogerlos.

Buscar a María.

FIN DEL TURNO 10 DE CHUPUX.

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16/12/2015, 16:52
Rifts Warriors Legacy.

JIMILY JONES: RIFTS: TURNO 10:

Día 1 de enero del 104.

Con el nuevo año había decidido seguir a Arlec Zealot el gran héroe mata tiranosaurios. Todos mis contratos habían caducado por lo que no tenía nada más que hacer y decidí seguirle. Me monté en mi moto todoterreno, y me fui detrás del grupo de aventureros.

De eso hace un par de días hoy estoy en medio de un desierto amarillo y que parece un mar de olas, y el cielo azul sin una sola nube que lo manche como un lago infinito que flota sobre mi cabeza. Al llegar la tarde, el azul del cielo se transforma en un rojo intenso. El cielo arde en llamas, monto mi tienda y me pongo a escuchar mi música: The coors, Metallica, Iron Maiden, una gran compra de CDs de música del siglo XX, es fantástico oír resonar la música en el interior de mi cabeza cuando no hay ningún otro ruido cerca de mí.

Antes de irme a dormir observo los alrededores intento poner un par de trampas por si las moscas, y acto seguido compruebo todas las frecuencias de radio, para recibir las ultimas noticias de la zona, pero no se oye nada, por lo que decido ponerme a dormir.

Día 2 de enero del 104 PA.

El sueño es muy extraño. Me veo a mí en otro cuerpo, un cuerpo que me es familiar. De pronto veo a una mujer que está siendo atacada por algo raro. Corro hacia allí para ayudarla, saco mi cuchillo y mato a unos seres que la estaban asfixiando. Lo siguiente es muy confuso algo me golpea por detrás, dolor. Me levanto otra vez para ver que ha pasado y... Me levanto, he tenido una pesadilla, estoy sudando mi corazón me duele es como si parte del sueño hubiera sido real y parte de mi corazón hubiese muerto junto con el final rápido del sueño.

Día 3 de enero del 104 PA.

Cojo mi moto me monto en ella y no paro hasta que el cielo es oscuro como la mancha que tengo desde ayer en el corazón. Por la noche paro, aunque en pocas ocasiones consigo cerrar los ojos para dormir más de un par de minutos.

Día 4 de enero del 104 PA.

Por la mañana cojo mis cosas el cielo vuelve a ser azul claro, lo miro pero hoy es diferente. Algo no me acaba de gustar. Me monto en mi moto pongo mi equipo de música al máximo, y todo transcurre rápido y tranquilo hasta llegar a Santa Fe. Al llegar lo primero que hago es parar delante de un chaval de unos trece años con mucho acné para preguntarle donde está el grupo de aventureros que vino aquí hace cuatro días. El chaval me dice que acaban de regresar.

Voy a toda velocidad donde me ha dicho que están los forasteros le pregunto a un hombre que está allí que dónde están los aventureros

Hombre: - Sí, espera un momento, ahora vuelvo.

El hombre se va, hay algo que no me gusta, Arlec en las misiones suele estacionar en la entrada del pueblo para hacer vigilancia y allí no había nadie.

Hombre: - Puedes pasar. -

Jimily: - Gracias. -

Al entrar miro en la habitación en busca de Arlec para impedir que me sorprenda con otro de sus puñetazos, pero no está allí. Sólo veo a El arbusto, Alexa, Muxu, Halberd, y Thomas.

Jimily: - Hola, ¿dónde está Arlec? -

Halberd: - Mira es que... (tose) ha habido un problema, será mejor que te sientes... -

Jimily: - ¿Qué ha pasado? Acaso  está herido? -

De pronto, El sueño de hace dos noches, me viene a la cabeza, era él, pero no entiendo nada, todo me empieza a dar vueltas y oigo una voz que dice:

Voz (lenta): M... u... r... i... o..... C... o...m..o ... u...n... h...e...r...o...e 

Todo da vueltas no me encuentro bien salgo corriendo hacia fuera. Activo mi equipo de música y lo pongo al máximo de volumen, no quiero oír a nadie. Al cabo de un par de canciones oigo algo en el interior de mi cabeza.

Chupux: - ¿Tú y él erais amigos, verdad? -

Jimily: - Fuera de mi cabeza - (desactivo mi música).

Chupux: - Perdón, pero creo que te gustaría conservar esto. -

Chupux saca una tarjeta es la credencial de mercenario de Arlec. La cojo, y la guardo, me giro, doy un par de pasos.

Jimily: - AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGGGHHHHHHHHHHHHHHHHHHH. -

Me giro y digo:

Jimily: - Gracias. -

Me alejo hasta que pueda poner mis ideas en orden, Arlec hubiera querido terminar lo que estaba haciendo, no sé lo que era, pero ahora voy a tener que hacerlo yo, lo prometo.

Me dirijo hacia el mesón, donde están los otros aventureros. Me presento como es debido y les propongo ir con ellos, si me aceptan en el grupo.

Acciones Futuras:

  • Estudiar el terreno, proximidades. A la mañana siguiente ir al lugar donde murió Arlec a intentar recuperar los vehículos, pensar en cómo se va a desplazar el grupo.
  • Comprobar todas las señales de radio por mas mínima que sea, dos veces al día. Una cosa, ¿puedo saber si me acerco o no a una retransmisión por radio? ¿Rastrear la señal?
  • Comprobar mi armamento si está en buen estado, si es posible pido ayuda a Halberd y a Donald.

FIN DEL TURNO 10 DE JIMILY JONES.

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16/12/2015, 22:26
Rifts Warriors Legacy.

Maximus Claw: Rifts: Turno 10.

Odio levantarme por las mañanas con este dolor en todo el cuerpo. Es un dolor indescriptible que no se manifiesta en ciertos lugares en concreto, sino en la totalidad del cuerpo y no se sabe de qué proviene. En mi caso sí que lo se, fue por la tremenda paliza que me propinó Goldman en la supuesta exhibición que hicimos la noche pasada. No alcanzo a comprender cómo un simple humano consiguió maltratarme de semejante manera, además me sorprende el sadismo de Stroland, que quería golpearme más e intentaba cogerme cuando me caía del cable. Intentaré alejar estos recuerdos de mi cabeza, pero cada vez que me muevo y siento ese terrible dolor no puedo evitar acordarme del mal trago.

            Llega la hora de comer, al entrar al Saloon, Chupux y Goldman tienen una pequeña discusión, pero Chupux no cede a las provocaciones de Stroland. Mi herbáceo aprendiz ha comprendido muy deprisa una de las máximas de los cyberknights, luchar únicamente para ayudar. Durante la comida se cuestiona nuestro próximo destino. Aunque hay disparidad de opiniones, seguimos el consejo de la granjera Samantha y nos dirigiremos a la zona que nos indicó. Nos informamos algo sobre el lugar que vamos a investigar, pero no conseguimos mucha información adicional.

            El viaje comienza esa misma tarde, la comitiva la encabezo yo, pero necesito que Chupux me guíe puesto que no conozco muy bien el desierto y podríamos extraviarnos.

            En esta ocasión no parezco muy afectado por el horrendo calor aunque sí me molesta el fuerte viento que arrastra toneladas de arena de una parte a otra del desierto.

            Cuando empieza a oscurecer nos detenemos y preparamos el campamento. Cenamos en nuestras respectivas tiendas, distribuimos las guardias y vamos a dormir. A mí me corresponde hacer la cuarta guardia a la 1.00. Duermo profundamente hasta que oigo unos ruidos extraños, ¡son disparos! ¡¡¡Hay una batalla ahí fuera y yo durmiendo tranquilamente!!! Mis amigos pueden estar en peligro.

            Salgo de la tienda y mi escudo psíquico aparece ante mí. No veo a nadie. Todo está muy oscuro. Veo luces que corresponden a disparos y corro hacia allí como un poseso, pero desviándome un poco para no chocarme contra el que disparase. Sigo sin ver nada. Estoy muy nervioso. Presiento algo malo. Avanzo hasta donde se supone que estaba el enemigo, pero ya no hay nadie. Ahora sí veo algo, es una roca, la rodeo por si nuestro eventual enemigo está detrás y me encuentro con Goldman, nos ponemos espalda contra espalda para defendernos mejor, Stroland ve unas sombras sospechosas, descubriendo al Worm Wraith. Yo no he visto nada, pero en cambio recibo un disparo que esquivo parcialmente. Me levanto del suelo y veo como Goldman es prácticamente ¡volatilizado!

            Un segundo más tarde veo una luz que se acerca hacia mí y a partir de ahí me invade una negrura infinita. Una negrura poblada de formas indefinidas de carácter amenazador. Todas las sombras dan vueltas alrededor mío, cada vez más deprisa, y finalmente estallan con un estruendo increíble.

            Ahora estoy en mi bosque natal, Zhurrgh. Corro por él a una velocidad que casi podría ser la de la luz y llego a un lago, veo mi cara reflejada en las cristalinas aguas y compruebo que es la de un joven wolfen, ¡vuelvo a ser un niño! Tengo hambre, voy a casa a pedirle a mi madre que me prepare algo de comer, quizás un bocadillo de filetes que tanto me gustan. La cabaña del poblado en el que vivo es muy rudimentaria, pero también es acogedora y tranquila. Mis hermanos están correteando por los alrededores hasta que mi madre llama a todos para comer y entramos en tropel hacia la mesa.

            Mi padre ocupa el lugar principal de la mesa y todos ayudamos a mamá a traer los platos y demás utensilios. Lo que más me gusta de las comidas de mi madre son los postres, siempre son distintos y deliciosos, sabe incluso más recetas que mi abuela.

            Después de comer siempre me entra un sopor que me invita a dormir y así lo hago. Pero esta vez el final del sueño será muy distinto, me despierta mi padre, que lleva un rifle en la mano y se ha puesto su armadura. Me da un revólver y me describe la situación. Los ghouls nos atacan otra vez, ¡cómo les odio! Siempre nos acechan, nos acosan, sólo porque nos negamos a pagar un tributo como hacen los demás habitantes del bosque.

            Salgo de la casa con mi padre y nos atrincheramos detrás de una leñera, los ghouls son horrorosos, les tengo un gran pavor, pero el instinto de supervivencia me da fuerzas para luchar.

            Disparo sobre algunos de ellos mientras mi padre hace lo mismo, pero uno de ellos ha aparecido por nuestra espalda y ha golpeado con una maza la cabeza de mi padre que cae abatido. La sangre surge a borbotones sin que yo pueda hacer nada excepto llorar a su lado. El Ghoul intenta machacarme a mí también, pero soy más rápido y le disparo en mitad del pecho.

            Cuando me levanto del suelo otra vez veo que todos los demás wolfens del poblado están rechazando a los agresores. Hay otra mala noticia, mi madre también ha fallecido, en unos minutos he pasado de tener una existencia feliz a ser huérfano.

            Fue en ese momento cuando decidí luchar siempre para evitar esas injusticias. Entrenaría desde ese mismo momento para ser un cyberknight, el mejor que haya existido jamás...

Continuará...

Mxyzptlk

Fuerza y honor.

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16/12/2015, 23:12
Thomas Covenant.

Thomas: Rifts: Turno 10.

Día 1 de Enero del año 104 PA.

            A veces, cuando me despierto no sé dónde me encuentro y tiene que pasar un rato hasta que consigo saber dónde estoy. Me encuentro tirado en la cama de mi habitación sin ganas de levantarme, quiero seguir un poco mas allí tirado. Pero eso no va a poder ser porque ya debe de oscilar el medio día, y como es casi seguro que hoy saldremos de viaje a algún sitio de este extraño mundo, pues tengo que ir a reunirme con ellos para asegurarme y preparar las cosas. Por lo que decido levantarme, me encuentro el cuerpo pesado, como dormido y un poco mareado seguramente debido al día anterior, que fue bastante movidito y agotador.

            La carrera de mis compañeros se hizo muy larga y como me comprometí a comentarla pues estuve todo el rato allí, me pareció muy entretenida e interesante. Estuvo muy reñida porque el luchador Goldman dio mucha batalla y hasta el final estuvo a punto de quitarle la victoria a Maximus, el favorito, que fue el gran victorioso de la carrera. No tuvieron tanta suerte otros participantes como Alexa entre otros aunque dieron mucho espectáculo y diversión al público presente.

            Me asomo a la ventana y me deslumbra el sol de una bonita mañana soleada, el pueblo se ve muy tranquilo desde la ventana, algunos lugareños están limpiando las calles. Demasiado tranquilo y bonito ha empezado el día. Después de vestirme y asearme un poco bajo al comedor del salón a reunirme con mis compañeros y también a almorzar un poco a ver si me recupero un poco y recupero fuerzas.

            Mientras estamos comiendo en una mesa del dicho salón, (pronto llega la primera noticia) Halberd nos comunica que quiere abandonarnos por un tiempo, para así tener más tiempo que dedicar a sus estudios de mecánica. Lo vamos a echar de menos, es un gran compañero, pero su ilusión es aprender mecánica. Todos respetan su decisión.

            La segunda noticia de la mañana (vaya notición) nos la da Alexa:

Alexa: - Disculpadme, os tengo que decir algo. -

Maximus: - Dinos. -

Thomas: - ¿Qué es? -

Alexa: - Os cuento. Pues que anoche estuve hablando con una granjera, no os digo quién para mantener su intimidad. Y me dijo que hace un año también desapareció su hija, le pidió ayuda al Alguacil y él aceptó. Fue a buscarla por el desierto y estuvo desaparecido dos meses. Al volver no era él mismo y después de estar el pueblo presionándolo les dijo que había sido capturado por la Banda del “Cuchillo Sangriento” y que lo torturaron y seguidamente amenazaron para que dijese nada de ello. Lo ultimo que me dijo es que pueden estar en noroeste de Santa Fe y al sudoeste de Aquiles, un pueblo muy castigado por las desapariciones. -

Maximus: - ¿Te dijo algo más? -

Alexa: - No, eso es todo. -

Thomas: - Otro sitio al que poder ir... -

(Todo el grupo se queda con la boca abierta y sorprendido por la historia que acaba de contar Alexa).

            Yo personalmente creía que esto sólo ocurría en las películas. Una información muy valiosa y que nos puede servir de gran ayuda.

            Ahora tenemos varios sitios de donde escoger. Va a ser difícil que nos pongamos de acuerdo, pero para eso tengo yo una idea, a ver qué les parece.

            Ahora es cuando comienza un intenso debate sobre qué es lo que vamos a hacer, y a dónde nos vamos a dirigir (qué difícil lo tengo convencerlos de mi propuesta).

            Maximus y su admirador y gran compañero Chupux quieren ir a donde dijo la granjera. Me parece buena idea, es más creo que allí es donde se encuentran, pero si ese no es el sitio indicado y no encontramos allí nada, habremos perdido mucho tiempo, fuerzas, alimentos... Yo en cambio creo que es mejor dividir el grupo en dos partes y así poder rastrear todo el terreno en menor tiempo y encontrarnos en un punto intermedio. Como suponía nadie apoyaba mi idea y con la ayuda de Chupux, que expresaba las ideas del grupo, supe que temían del pobre grupo que se encontrara a la banda de “los Cuchillos Sangrientos”. Yo contaba con que no nos encontraran, sólo se trataría de averiguar dónde se escondían y luego avisar a los demás.

            Al final todos fueron votando a favor de Chupux y Maximus, igualmente hice yo al ver que no iba a conseguir nada y me resigné a ir donde ellos decían. Mayoría de votos consiguieron.

            Después de discutir nos callamos todos y terminamos de comer para preparar el viaje. Mientras comía me mentalizaba para el viaje y todo lo que arrastra eso (posibles batallas, agotamiento, falta de agua...), en general para sufrir.

            Al terminar de comer me subo a mi habitación a preparar las cosas, lo reviso todo para asegurarme de que no me falta nada. Luego me llego a un pequeño establecimiento donde venden provisiones y compro bastantes para que no me falte, y por ultimo me llego a la fuente de la plaza donde sale el agua muy fresca y lleno mi pellejo de agua que le caben dos litros y mi cantimplora. ¡Ya estoy preparado para el viaje!

            Antes de salir nos despedimos del Alguacil, Alcalde y del resto del pueblo. Nos desean mucha suerte en nuestro viaje. Me da la impresión de que nos vamos a la guerra o algo parecido, ¡que vamos a volver!

            Llegó la tarde, hora de ponerse en marcha. Maximus encabeza, como siempre, el grupo con su hovercycle, Goldman con el coche detrás en el que vamos Arlec de copiloto, Muxu y yo en los asientos de atrás y cierra la marcha Furia y Alexa cada uno en sus respectivos caballos, se me olvidaba Chupux que va desnudo y a pie. 

            En la salida del pueblo se encuentran un grupo de amigos que hice en la fiesta de anoche, esperando a que pasara para despedirse de mí, les digo adiós con la mano.

            Ya empieza a dar el sol con fuerzas, para que no me de una insolación me tapo con mi capucha azul y bebo un trago de agua cada rato paro no deshidratarme. Por ahora aguantamos todos bastante bien el calor y no estamos muy fatigados.

            Llevamos unas horas con dirección noroeste, y se nota que hace viento porque se soportan mejor las temperaturas aunque a Goldman le molesta para conducir, pero dentro del coche se va bien, en cambio mis compañeros que van en sus vehículos al aire libre lo están pasando un poco peor que nosotros.

            Así transcurre el tiempo hasta que llega la noche, cuando decidimos parar y montar el campamento. Muxu y yo aprovechamos que estamos en los asientos de atrás para quedarnos allí a dormir, es más comodidad porque no tienes que molestarte en montar nada, y estás preparado para una salida de emergencia.

            Arlec monta su arma pesada en lo alto de una roca marrón que se alza en lo alto de nuestro campamento y yo llevo mis macrobinoculares infrarrojos con distanciador por si alguien los necesita, ya que por la noche son muy útiles y nunca se sabe lo que puede pasar...

            Ninguno de nosotros sale a comer fuera de su refugio debido al viento, por lo que me quedo en el coche comiendo junto a mi compañera Muxu, Mientras terminamos de comer charlamos un rato. Tenía ganas de conocerla y me cuenta todo lo que estuvo haciendo en Santo Thomas, cuando terminó de contármelo le conté yo mi pequeña historia. La noche ha traído el frío, un cambio muy brusco de cuando había sol.

            Cuando terminé de comer me metí en mi saco para descansar y dormir hasta que me despierten para hacer guardia.

            Me ha tocado hacer guardia en el tercer turno, Furia que le tocó el segundo me despierta y me dice que ya me toca a mí.

            El horizonte se pierde en la noche, el cielo está estrellado y la luna llena. Todo parece muy tranquilo y sereno.

            Cada turno dura una hora por lo que da tiempo para aburrirse, decido llevarme mis libros de notas, que son diarios y conjuros para así aprovechar el tiempo e intentar aprender algún conjuro mas. En la noche se ve todo diferente al estar oscuro, es fácil confundirse, como mis pensamientos que no son claros.

            Como suponía me iba a aburrir, en un sueño normal uno nunca llega a aburrirse me pregunto si ¿habrá pasado de ser sueño a ser realidad? Es todo muy confuso. Me pongo a leer mis libros de conjuros, vienen nombres muy raros como por ejemplo globo de luz diurna, estallido de trueno, dardo de fuego, camaleón... Voy comprendiendo de qué van, pero lo que no sé es cómo se hacen. No pierdo la esperanza ya que cada día sé un poco más que el anterior.

            Ya ha terminado mi turno por lo que voy a despertar a Maximus para avisarle que le toca y luego me voy a dormir. 

Me pilla despierto cuando le toca a Muxu hacer guardia.

Thomas: - Gasta cuidado y no pierdas nunca la guardia. -

Muxu: - Tranquilo que esto es muy fácil. -

Thomas: - No estés tan confiada. -

Muxu: - No comprendo para qué hacemos esto... Me parece una tontería. -

            Entre la incomodidad del asiento del coche y las vueltas que me da la cabeza no consigo coger el sueño, así que decido levantarme y dar una vuelta por los alrededores.

            Le estoy dando vueltas a los conjuros de magia y me pongo a intentar hacerlos, pero no hay manera, necesito más concentración, más tensión, desearlos o necesitarlos. Por lo que sea ahora mismo no los consigo hacer. De repente escucho un desesperado grito de auxilio que me produce un escalofrío, parece ser que proviene de Muxu. Me dirijo hacia allí.

            Era ella que había sido atacada por unos gusanos, pero Arlec en un gesto de valía se lanzó sobre ellos y los mató. Parecía un héroe de esos que aprecia tanto. Pero cuando cantaba victoria cayó al suelo debido a unos fogonazos provenientes del desierto.

            ¡Joder! Eso me ha impactado bastante, me empiezo a desesperar puede ser que el próximo al que le ocurra eso sea yo. Necesito algo para que no me pueda ver en este momento, de repente me vuelve a ocurrir como en la otra batalla, empiezan a pasar imágenes extrañas por mi cabeza y mi anillo de platino comienza a brillar de forma radiante y poderosa, mientras tanto me doy cuenta como me voy mezclando camaleónicamente con la arena que me estaba rodeando. 

            Cuando veo que no corro peligro vuelvo a mi estado normal y decido despertar a Goldman, que es un gran luchador, para que nos ayude.

Thomas: Grito: - ¡¡¡Goldman, Goldman, despierta!!! -

Goldman: - ¿Qué ocurre? -

Thomas: - Corre que nos están atacando. -

Goldman: - Voy para afuera. -

            Mientras mis compañeros intentan plantarle batalla al misterioso bicho, yo decido ir en auxilio del desaparecido Arlec ya que si intentara luchar, lo único que conseguiría sería estorbar.

            Arlec ha desaparecido en un inmenso cráter, el impacto del ataque del bicho ha sido impresionante, va a ser muy difícil que se encuentre con vida, pero tengo esperanza de que esté todavía vivo. Al final me arrepiento de haberme puesto a buscar a Arlec ahora y haber dejado a mis compañeros solos en la lucha, conque pienso la manera de poder ayudarlo y en ese momento me acuerdo que mis macrobinoculares infrarrojos con distanciador láser son de gran ayuda en ese momento, por lo que me subo a la roca y los recupero y con mucha fortuna, tras haberme cubierto con el cuerpo de Muxu porque en ese momento me puse en descubierto y estaba en peligro de ser atacado.

            Localicé al bicho, seguidamente se lo indiqué a Chupux que me lo lee telepáticamente para que él se lo pueda indicar a los demás.

            Después de todo eso me quedo allí con el cuerpo de Muxu le quite los restos de gusano que le quedaban encima. Me sentía mal por haber utilizado su cuerpo de cobertura y le pido perdón, estaba pálida y tenía los ojos empañados, le dije que aguantara un poco más y que se iba a poner bien pronto.

            Llega Alexa y me dice que han acabado con el bicho, le ayudo a colocar bien el cuerpo de Muxu para que ella pueda intentar curarla. Al final consigue salvarle la vida.

            Me acuerdo de Arlec y le digo a Chupux que me acompañe a buscarlo. Hemos conseguido encontrarlo y desenterrarlo. Vamos en busca de Alexa, que ya le ha salvado la vida a tres compañeros, para que intente salvar a Arlec. Alexa se encuentra en un estado agotador, la cogemos entre Chupux y yo para llevarla junto a Arlec, pero ya era demasiado tarde, había pasado mucho tiempo y nuestro compañero era cadáver. Había muerto por salvar una vida.

            Me siento triste porque un compañero mío ha muerto y otros tres han salido muy mal parados. En este momento me doy cuenta de que el grupo me importa, ¿si no por qué iba a estar triste por lo sucedido? Dentro de lo malo consigo encontrar algo con lo que alegrarme y es que he vuelto a utilizar un nuevo poder. Para mí es algo importante y creo que voy en buen camino hacia mi aprendizaje de mago. Aunque sea un sueño, para mí es todo. Me pregunto varias cuestiones, ¿cómo corro peligro si es un sueño? ¿O, al contrario, sigo vivo porque es un sueño? Todo son dudas...

            Maximus y Goldman no están disponibles para pilotar sus vehículos y como ninguno de los que quedamos en condiciones sabe pilotar pues decidimos transportarlos en los caballos y nosotros acompañarlos a pié alrededor. Es una lastima tener que dejar los vehículos y equipaje allí, donde pueden ser robados con facilidad, pero no nos queda otro remedio ya que si me quedara yo u otro compañero sería muy fácil que muriera si fuese atacado por otro bicho. Los restos de Arlec los dejamos allí, para hacerle un funeral cuando volvamos a por las cosas. Es que no creo que sea conveniente llevar sus restos destrozados.

            Nos ponemos en camino hacia el pueblo, nos damos prisa y hacemos pocos descansos.

            Por el camino le pido a Chupux que me diga quiénes son los da la “Banda del Cuchillo Sangriento”.

Chupux: - Son un grupo de Juicers con muy mala leche, se dedican a destruir todo lo que se le pone a tiro y a secuestrar a gente. -

Thomas: - No comprendo cómo puede haber gente así. ¿Por qué lo hacen? -

Chupux: - No lo sé. -

Thomas: - ¿Y por qué los perseguimos? -

Chupux: - Porque ellos son los que tienen a Maria, esa chica que estamos buscando. -

Thomas: - Ahhh. -

            Después me quedo en silencio y dejo pasar el tiempo pensando en lo ocurrido hasta que llegamos al pueblo. No hemos tenido problemas en el viaje y llegamos todos bien.

            Al llegar al pueblo todos los habitantes, el Alcalde y el Alguacil salen en nuestra ayuda y rápidamente se llevan los cuerpos heridos al Ayuntamiento para curarlos y a Muxu a una habitación del Salón para que descanse todo lo que necesite.

            En cuanto veo que mis compañeros están en buenas manos y que el Alcalde nos dice que tenemos el alojamiento en el Salón pagado, lo único que le puedo decir en esos momentos es gracias, ya que no aguanto más, tengo ganas de descansar. Me apresuro por llegar a mi habitación a descansar. Me encuentro agotado físicamente y psíquicamente, me tumbo en la cama y me quedo dormido. Cuando me despierte iré a ver como se encuentran mis compañeros.

Mañana del día 4 de enero.

            Ya han pasado tres días desde que salimos de este pueblo, salimos con mucha ilusión y alegría y ahora me encuentro en él triste y desanimado.

            He dormido lo suficiente como para recuperarme de mi fatiga, la verdad es que me encuentro bien.

            Tenemos que reunirnos para ver el porqué de lo sucedido ya que el desorden y el no haber líder pueden ser los culpables de la tragedia.

            Me intereso por el estado de Muxu, me llevo una alegría al saber que se había despertado y se encuentra bastante recuperada, pero decide quedarse todo el día en la cama. Ves Muxu como te dije que te pondrías bien pronto, ella me sonríe.

            Maximus y Goldman siguen más o menos igual, les han lavado las heridas y vendado todo el cuerpo, también les han escayolado las fracturas que tenían.

            Después de visitar a mis compañeros me voy al Salón para desayunar y conversar con ellos.

            Chupux dice que nuestra misión sigue siendo salvar a María, pero yo creo que hay que apartarlo un poco. Hay que volver a organizarse, plantearse las cosas mejor, reunir fuerzas... No veo bien arriesgar nuestras vidas sin ninguna opción, si lo hacemos, ¡lo hacemos bien!

            Les recuerdo a mis compañeros que hay que ir a por los vehículos, eso sí que es máxima prioridad, será mejor que nos pongamos en camino esta tarde.

            Cuando estamos tranquilamente desayunando entra en el Salón el Alguacil Walter y nos comunica que hay alguien preguntando por nosotros. Le pedimos al Alguacil que le haga pasar y posteriormente entra en el Salón.

            Se hace llamar Jimily Jones, amigo intimo de Arlec. Y viene preguntando por él.

            Vaya momento ha cogido para preocuparse por su amigo. Yo todavía no lo conozco.

Acciones futuras:

- Lo primero es ir a por los vehículos, llevar a alguien que sepa conducir para que se los pueda traer. Con los nuevos compañeros será más fácil.

- Reponer equipaje y alimentos, agua...

- Hablar con Furia.

- Hacer duelo por Arlec.

- Reunir el grupo.