Partida Rol por web

Orgullo y prejuicio... y vampiros

LOCALIZACIONES: Casa de los Bennet

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27/03/2026, 11:06
Mary Bennet

La sirvienta que pasaba por el vestíbulo oyó que llamaban a la puerta, algo que ya esperaba porque no le había pasado desapercibido la llegada de un carruaje. 

Rápidamente, se dispuso a abrirla, encontrando al otro lado al Doctor Thorne y la joven Briqueville. Al verla, efectuó una reverencia.

-Doctor, señorita.

A su espalda, aparecieron la figura reconocible de Mary Bennet, que parecía haberse asomado a ver quién les estaba visitando.

-Oh, doctor Thorne... Effie. Qué sorpresa. ¿A qué  debemos su visita? -les preguntó, aproximándose a la puerta, mientras la joven sirvienta se echaba a un lado para permitir la conversación y dejar que ambos visitantes entrasen en la casa.

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30/03/2026, 15:05
Dr. Elías Thorne

Asintió ante la frase de Effie, era asombroso la madurez que mostraba para alguien tan joven. - No me lo tengas en cuenta... es el temor de pensar que siempre se pudo hacer más.- Ese temor que siempre le acompañaba desde que su esposa murió. Ese constante dolor que no le dejaba respirar... la culpa. La culpa que le hizo huir de Londres.

Tomó aire de manera metódica y templó sus nervios. Construyó un rictus sereno, indescifrable y profesional. Una máscara de seguridad muy necesaria ante la empresa que debían acometer.

A cada galopada, a cada metro que se acercaban, su pulso se aceleraba. Era un reconocimiento rutinario sobre el papel... pero los viales que transportaba, el ensayo clínico que iban a realizar... todo lo que envolvía aquella visita le tenía tan nervioso que tuvo que tomar un par de valerianas aquella misma mañana; algo que esperaba no le alterase su capacidad de actuar con una precisión quirúrgica llegado el momento.

- Estoy bien.- Sonrió levemente en busca de transmitir tranquilidad.- De momento. - Recuperando la compostura casi de inmediato.

Una vez fuera, se quedó ensimismado alzando la vista para observar aquella maravilla arquitectónica. Tan lejos viajó su mente que solo el roce de la mano de Effie posándose sobre la suya propia lo sacó de su ensoñamiento. Se descubrió aceptando una oferta que su mente no recordaba haber hecho. Posiblemente, la memoria muscular y la galantería habían hablado por él actuando como mecanismo involuntario mientras su mente estaba centrada en la labor que tenían por delante.

Caminó unos pasos hasta ser interceptados por la doncella que servía a la familia Bennet.- Señorita.- Hizo una leve reverencia de modo cortés sin aflojar un ápice la presión que su brazo hacía sobre su maletín de trabajo. Casi podía sentir los viales al otro lado del cuero encurtido.

Al alzar la vista, su mirada se encontró con la de Mary. Por un instante su respiración se cortó. Un recuerdo efímero de ese último encuentro, de aquella discusión que tan profundo había calado en su corazón. Una herida que ni la miel de los labios de Judith había podido cicatrizar completamente.

- Srta. Bennet.- Replicó de manera solemne intentando no exteriorizar sentimiento alguno en su lenguaje tanto verbal como corporal.- Venimos a revisar la evolución de su hermana. No habiendo tenido noticias en estos días, imagino que evoluciona del modo adecuado. Pero en ocasiones, ciertas afecciones no son visibles sin una inspección clínica adecuada. - Mientras esperaba la invitación a entrar hizo el ademán de abrir la boca para añadir algo más, pero el gesto quedó en nada.

Le habría preguntado por su estado, el anímico. Las dolencias del alma a veces eran tan preocupantes como las dolencias físicas, solo que eran más sencillas de enmascarar... pero habría tiempo para ello. La prioridad en aquella visita era ver el estado de Jane, desechar tesis y sospechas. Una vez hecho el trabajo, estaba seguro que habría ocasión para otras preocupaciones.

Notas de juego

Aquí está el temido primer post. Espero que no haya nada raro. Intenté que suene un poco como el viejo Doctor.

No he podido evitar meter la coletilla de "precisión quirúrgica"

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30/03/2026, 20:23
Mary Bennet

A Mary le pareció que el semblante del doctor adoptaba un gesto de extraordinaria seriedad, como si intentase eliminar todas las emociones que había en su interior. Ella, en cambio, se sentía más confiada y segura de sí misma, así que se permitía el lujo de analizar a todos a su alrededor.

Effie, por su parte, estaba como siempre, con aquella mirada que parecía verlo todo, en silencio.

-Mi hermana... sí, sí, claro. Está... bastante mejor, muchas gracias. Pero pueden subir a verla, por supuesto -les dijo, invitándoles a pasar con un gesto que pasó casi inadvertido.

Mientras lo hacíais, oyó las palabras del doctor, que como siempre, mostraba un excesivo celo en su trabajo.

-Pues... claro, eso siempre es... Usted siempre es tan atento -le dijo, mientras cerraba la puerta.

A continuación, se colocó al frente de la comitiva.

-Effie, mi hermana Elizabeth no está hoy aquí. Ha ido al pueblo con mis hermanas, de compras -le informó, sabedora de que ambas eran cercanas y que seguramente, se apresuraría a preguntarle por ella.

Después, comenzó a subir las escaleras para dirigirse hacia la habitación de Jane, volviéndose cada poco tiempo para hablar con el doctor.

-N-no sabía que iba usted a venir. Me temo que mi madre y mi padre tampoco están. Hay muchos preparativos que hacer, de cara a la boda, como supongo comprenderá.

Notas de juego

jajajajajajjajaa

Madre mía

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30/03/2026, 20:33
Effie Briqueville

Mary nos recibió con amabilidad, como siempre hacía, aunque me pareció detectar en ella algo diferente. Entonces recordé las noticias de su boda con el padre Collins y me di cuenta; seguramente ahora vería la vida de otra manera, como si hubiese subido un escalón más arriba.

¿Me ocurriría también eso a mí si alguna vez daba ese paso?

No tuve que pensarlo mucho para darme cuenta de que jamás lo daría, y que por lo tanto, mi actitud tendría que ser diferente 

únicamente porque yo evolucionase por mí misma, y no a causa de una unión.

Apenas habíamos entrado, me informó que Lizzie no estaba. Lo cierto era que me extrañaba no haberla visto allí, saliendo de la biblioteca o bajando las escaleras, y ahora tenía mi explicación. Hice un gesto con la cabeza, casi sin darle importancia. También comprendía que, siendo Mary una próxima mujer casada, no tenía tiempo para encargarse de las hermanas pequeñas, algo que recaería en Lizzie, al no estar Jane disponible.

-Claro, es comprensible -terminé por decir.

Miré de reojo al doctor, que estaba especialmente serio, aunque la tarea que nos aguardaba no era sencilla, quizás sí de efectuar, pero no de asumir, según sus resultados.

Me coloqué detrás de Mary, aunque ella miró al doctor, refiriéndole que estaba sola con Jane a causa de la boda.

De nuevo aquella cuestión, que de repente parecía dominarlo todo. Con lo poco que me gustaba Collins, me hubiera gustado que Mary no hubiera escogido a aquel hombre para desposarse, pero quizás no había tenido más alternativa.

Casi me alegraba de no casarme, aunque eso no me eximía de tener pretendientes que rechazar.

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31/03/2026, 13:47
Dr. Elías Thorne

Había algo cambiado en la pequeña de las Bennet. Un halo de confianza, seguridad... quizás madurez. La convertía de una simple niñita con aspiraciones en toda una dama. Luchó internamente por no esbozar gesto alguno por la fascinación ante aquella visión.

Sintió un leve revoltijo en sus entrañas cuando a su mente vino el recuerdo de que sería entregada a aquel misionero que privaría al mundo de una mente brillante. Este se convirtió en una punzada de dolor cuando Mary verbalizó la boda.

- Es entendible, Srta. Bennet.- Esgrimió la deferencia hacia ella de manera profesional como esgrimía un escudo un guerrero medieval para repeler los golpes de su contrincante. - Sin duda, un enlace es un evento de suma relevancia... un punto de inflexión... requiere mucha preparación para que todo sea como debe ser. - Sus palabras navegaban en aguas turbulentas. En aquellas que amenazaba con derribarle del frágil cascarón de nuez utilizado como barcaza ante el mínimo error en su mando sobre el timón. La lucha entre la razón y el corazón era aguerrida. - Entiendo pues... - Un cambio de rumbo mal calculado que pudo lanzarle al agua.- que todo continua según lo previsto, Sin variaciones... - se agarró al timón con fuerza tratando de enderezar el rumbo.- mis felicitaciones. - Trataba de mostrarse inflexible, políticamente correcto, pero el tono lo delató de una manera casi imperceptible. No había sinceridad en aquella felicitación.

Con la tensión del momento ascendió el último peldaño.

Observó el pasillo que se extendía ante él con suma atención a los detalles, como si su capacidad analítica quisiera tener control absoluto de la escena.

Que no hubiera nadie en casa a excepción de Jane y Mary era una bendición, podrían trabajar con menos vistas puestas en su labor. Quiso transmitír a Effie esa ventaja en alguna mirada intercambiada mientras recorrían las distintas estancias de la casa. Que no estuviese Lizzy también era un alivio, temía como podría reaccionar la joven de las Briqueville habiendo alguien tan cercano a ella involucrado en el asunto.

- ¿Se mantiene en cama o ha empezado con sus rutinas? - Preguntó antes de entrar retomando el asunto que les traía de visita. - ¿Han lavado debidamente la sutura para evitar infecciones? - A pesar de haber recibido el permiso pertinente en la entrada, dejaría que Mary fuera la primera en acceder a la habitación antes de entrar. - ¿Ha recibido visitas? Le recuerdo que la atención constante también consume la energía vital, y que debe descansar tanto física como mentalmente. - Con el tiempo transcurrido, la paciente debería estar suficientemente recuperada para aguantar un día completo sociabilizando, pero era un buen modo de tratar de indagar sobre quien se había interesado en la salud de Jane.

Una vez en el interior, dejó el maletín apartado sobre el primer escritorio que tuvo a mano. Liberado de tal carga avanzó con cautela hacia la habitación donde Jane reposaba con la intención de hacer un primer análisis clínico de su estado.

- Por favor, ¿podría traer agua caliente y vendajes estirilazos? - Reclamó a Mary como solía hacer cada vez que tenía que revisar y limpiar una herida de tal envergadura. - Effie, ¿podría acercarme un par de guantes de mi maletín y uno de los viales? - Rápidamente el doctor comandó la habitación tomando el control absoluto de cada movimiento que se daba en su interior. - Jane, ¿cómo os encontráis? - Dijo colocado de manera erguida en un lateral de la cama donde reposaba la paciente. La habló con un tono cercano al susurro como si temiese que su voz pudiera perturbar su descanso.

 

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02/04/2026, 12:35
Mary Bennet

Mary sonrió ante las felicitaciones del doctor, sin darse cuenta de que había en aquellas palabras una forzada asepsia que contrastaba con la habitual presencia de emociones, aunque fuese de simple desinterés, que tan a menudo había mostrado.

Así que continuó subiendo las escaleras, actuando como guía.

-Se levanta bastante e insiste en ayudar con las tareas de la casa, pero todas le decimos que no es necesario y que cuanto más descanse, más deprisa se recuperará -explicó Mary -. Mientras tanto, hemos continuado haciendo las curas y la limpieza de las suturas. Yo creo que marcha bien, doctor.

Cuando finalmente llegaron a la habitación, Jane estaba en cama, leyendo, como hacía habitualmente. Al vernos, sonrió y Mary le devolvió la sonrisa.

-Jane, está aquí el doctor y Effie. Han venido a ver cómo te encuentras -le informó, aunque era algo evidente y su hermana podía ver a ambos por sí misma -. No, no, no ha recibido ninguna visita, doctor.

El rostro de Mary miró al doctor con algo de extrañeza.

-¿Por qué lo pregunta?

Mary se detuvo a un lado, observando como el doctor dejaba su material en el escritorio, y cuando solicitó que le trajese agua caliente y vendajes, asintió, cumplidamente.

-Enseguida, doctor -respondió, retirándose tras echarle una mirada rápida a Effie, como indicándole que ella se quedaba al cargo de todo, de Jane y también del doctor.

No es que no confiase en él, pero era un hombre después de todo, y lo correcto era que hubiese otra mujer con él.

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02/04/2026, 12:43
Effie Briqueville

Me sentía incómoda entre Mary y el doctor, que parecían estar lanzándose mensajes el uno al otro, bien diferentes. Mary se mostraba segura y confiada, animada, mucho más parecida a Jane de lo que nunca la había visto. El doctor, por su parte, actuaba con suma profesionalidad, casi como si intentase crear una distancia mayor entre ambos.

Era como si no quisiera que Mary viese sus propios sentimientos, fueran los que fuesen.

La naturaleza humana era algo que no había tenido demasiado tiempo para evaluar y conocer, al contrario de Judith, que ya había nacido hasta con un sexto sentido para todas aquellas pequeñas cosas.

Yo... no estaba segura de nada, así que me dije a mí misma que me estaba inventando cosas sin sentido en la cabeza.

Cuando llegamos a la habitación, encontré a Jane muy relajada y con buena cara. Me acerqué a ella en cuanto Mary hizo las presentaciones y le di un beso en cada mejilla.

-Hola, Jane. ¿Cómo te encuentras? Tienes muy buen aspecto, la verdad -le confesé, mirándola con una sonrisa.

Observé como el doctor se ponía en marcha, con extremada profesionalidad, aunque me parecía más tenso de lo habitual. Primero mandó a Mary que trajese agua caliente y vendajes y después me pidió a mí que le sacase el material que iba a necesitar.

-Desde luego, doctor Thorne -le respondí, acercándome al maletín para coger lo que me había pedido y entregándoselo, quedándome a continuación al otro lado de Jane.

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02/04/2026, 12:53
Jane Bennet

Los días se me hacían eternos en aquella habitación. Había procurado limitar mis actividades a dar pequeños paseos por la casa, alguna vez también por el jardín, quedándome sobre todo sentada, en lugar de caminar durante mucho rato, pero seguía sintiendo que podía hacer más de lo que me dejaban.

Mary se había puesto muy protectora conmigo, como si de repente hubiese entrado en un estado diferente, pero es que lo estaba desde que se había prometido con el padre Collins. Ahora se conducía por toda la casa como con aires de grandeza. Sabía que no era eso exactamente, que ella no se sentía superior a nadie, pero ella misma parecía percibirse de otra forma.

Hasta padre lo había visto, y también Elizabeth, por supuesto.

No madre, que estaba todo el día ideando cosas y organizando la boda.

Cuando escuché el carruaje deteniéndose en el porche delantero, estiré la cabeza y logré ver al doctor y a Effie. El doctor seguro que vendría a visitarme y asegurarse de que todo marchaba bien; Effie podía estar allí para ver a Lizzie, aunque ella no estaba. 

Busqué en la mesita el libro que estaba leyendo y lo abrí por el punto que había dejado, mientras oía la puerta abriéndose y voces apagadas en la planta de abajo. 

Cuando unos momentos más tarde, aparecieron los dos, junto con Mary, les sonreí.

-Buenos días, doctor, Effie -les saludé.

Effie se acercó a mí para darme dos besos y me comentó que mi aspecto era bueno.

-Gracias. La verdad es que me siento bastante bien -le confesé.

Después, me volví hacia el doctor, que parecía actuar de modo muy serio y profesional. Cuando se acercó a mí por un lateral de la cama, elevé la mirada hacia sus ojos.

-Me encuentro bien, doctor. La verdad es que solo me molesta el pecho de vez en cuando, pero poco. He hecho algunos paseos y creo que podría hacer más, la verdad -le dije, suplicándole silenciosamente con la mirada que me permitiese algo de más libertad.

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02/04/2026, 22:12
Dr. Elías Thorne

- Excelente. - Fue la única palabra que pudo arrancar del doctor Mary al narrar como habían seguido las instrucciones al pie de la letra.

- Tan desagradable accidente suele buscar palabras de pesar entre curiosos que no dudarían un instante en invadir una estancia ajena.- Aleccionó aún sobre el maletín posado sobre le escritorio mientras revisaba su instrumental en un breve recuento para ver que todo estaba en orden y no había olvidado nada en la consulta. - La familia Bingley, al detectar la ausencia en el baile, podría haber pasado a interesarse por nuestra querida paciente.- Miró a Jane y el libro que portaba entre sus manos. La postura, a su ojo clínico, no era la de alguien que llevaba incesantes horas leyendo, por lo que consideró que no llevaba demasiado tiempo con la lectura.- Ando escaso de ideas para cuando trato de leer algo no relacionado con mi labor... ¿quizás tenga entre manos una buena recomendación, Señorita Bennet?

Tras aquella leve cháchara, se puso manos a la obra dando instrucciones precisas tanto a Mary como a Effie.

(...)

- Sin duda su aspecto es el correcto.- Dijo tras dejar que hubiera una ligera conversación entre mujeres mientras tomaba y se colocaba con sumo cuidado los guantes que Effie le había entregado. - No hay muestras de anemia en un primer vistazo, y tiene un color rosáceo bastante saludable en sus mejillas.

Con sumo cuidado usó dos dedos - índice y corazón - para presionar la zona dislocada. Luego fue repitiendo el proceso cada pocos centímetros hasta la zona cercana al pecho, donde Jane se quejaba. - Su hermana me indica que se levanta de la cama, ¿siente mareos en el instante de ponerse en pie? - Tenía mucho cuidado de no tocar nada que no debiera, de mantenerse cortés aunque llegado a un punto iba a ser complicado.- ¿fatiga de estar demasiado tiempo en pie? - frenó cerca al nacimiento de sus senos y se giró para marchar a tomar algo del maletín.- ¿se siente más pesada o que carga demasiado la parte opuesta del cuerpo?

Hizo un gesto desde la lejanía a Effie para que se acercase. - Saca el vial, se lo untaremos en el pecho... es la excusa perfecta. - Fue un susurro colocado de espaldas a Jane - o más bien de frente al maletín - con el objetivo de ocultar su voz y el movimiento de los labios.

- Effie se encargará de revisar ese dolor del pecho, le untará un ungüento que actúa de relajante, notará alivio aunque quizás no sea inmediato.- Reanudó su conversación volviendo colocarse de frente a la enferma. Su rostro mostraba una sonrisa practicada. Ni demasiado alegre ni demasiado seria. Se quitó con lentitud los guantes y los dejó en el escritorio. - Iré mientras tanto a buscar a vuestra hermana para decirla que se recupera como debería, y que podrá ser más permisiva con tiempo de reposo.

Tras esperar una respuesta o cualquier tipo de réplica por parte de Jane, hizo un gesto cortés de inclinar la cabeza levemente y salió del cuarto para dejar trabajar a Effie. Ella vertería el acónitum y tomaría muestra la reacción para analizarla en la consulta.

Una vez fuera se permitió dejar de contener la respiración. Su praxis era la habitual, pero algo le mantenía en una tensión tan constante como agotadora. Tomó aire mientras se peinaba de pasada con la mano el cabello. Respiró profundo y marchó en busca de Mary. Aprovecharía el momento para hablar con ella en privado.

Notas de juego

Entiendo por lo que dicen que se ve muy vital, aunque luego haya algo adicional. Tiraré para asegurarme que está todo lo bien que dice.

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04/04/2026, 16:45
Mary Bennet

La verdad era que siempre había agua calentándose, bien fuese para la comida o para lavar mejor algunas prendas especialmente sucias, por lo que no había necesidad de tardar demasiado.

Los vendajes estaban siempre disponibles desde que Jane se hallase convaleciente, precisamente para poder cambiárselos cuando fuese necesario, y también por si acaso, para quiénes lo necesitaran y, siendo tantas las mujeres en aquella casa, resultaba de importancia capital.

Así que Mary no debía tardar demasiado en regresar a la habitación, esperando llegar antes de que el doctor terminase de examinarla. Temiendo interrumpir la concentración del doctor en el examen, se dijo que quizás fuese incluso mejor esperar más tiempo, así que permaneció en la cocina, mientras se terminaba de calentar el agua, a la que no le faltaba mucho. 

A ojos de Mary, el aspecto de Jane era muy bueno, así que esperaba le diese el alta dentro de poco. Su hermana procuraba no quejarse, pero se la notaba hastiada de no poder disponer de mayor libertad, sobre todo ahora que había tantas cosas que hacer.

Nerviosa, aguardó a que todo estuviese listo para poder volver a subir, mientras la sirvienta se aseguraba de que el fuego ardiese con fuerza e iba preparando los vendajes.

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04/04/2026, 16:53
Effie Briqueville

Me parecía que Jane tenía buen color y que era la misma de siempre, la que yo recordaba. De hecho, si me hubieran dicho que estaba simplemente tomando una siesta, lo habría creído posible.

Pero mientras el doctor se preparaba para analizarla, me sorprendieron sus palabras, así como el tono, cuando Jane había caído accidentalmente mientras buscaban a la señora Stoddard. No había sido por curiosidad, sino por premura. Le lancé una mirada reprobatoria, aunque sin decirle nada.

También llamó mi atención que echase en cara la no presencia de los Bingley, pero él debía saber que era incluso mejor que no se pasaran por allí, aunque no resultaba de esperar, teniendo en cuenta su naturaleza.

-Creo que es mejor que disponga de tranquilidad, doctor. La presencia de visitas resulta a veces agotadora -dije, apretando los labios al final, para no permitir que mi lengua se soltase demasiado.

Después intentó aligerar el ambiente preguntando por un libro que mereciese la pena. De nuevo aquellas maneras abruptas que no eran habituales en el doctor.

El examen no pareció durar demasiado. Después de todo, el doctor reconoció que el aspecto de Jane era el adecuado, a pesar de lo cual, le hizo algunas preguntas que me parecieron correctas y esperables. Jane se encontraba bien.

Finalmente, me hizo una señal para me acercase y sacase el vial.

Asentí en silencio y lo extraje. Dudaba que fuese a mostrar otra cosa que absolutamente nada... pero sentí una opresión en el corazón ante la posibilidad de que no fuese así.

Cogí el vial mientras el doctor le decía a Jane lo que iba a hacer, y cuando me dejó sitio, me acerqué a ella con el vial y una sonrisa que intenté fuese lo más amable posible.

-Tranquila, Jane. Esto no molesta nada -le dije, intentando calmarla. 

Cuando el doctor dijo que iba a buscar a Mary, lo observé marcharse. Me parecía que estaba algo nervioso por el resultado; a lo mejor eso explicaba su comportamiento.

Me acerqué a Jane, abrí el frasco y le unté un poco en el pecho, entre los senos. Mientras tanto, aguantaba y miraba de reojo el frasco, y si el líquido reaccionaba de alguna manera.

Pero no lo hacía, sino que mantenía su color perfectamente y la piel, al contacto, tampoco reaccionaba. 

Lancé un suspiro de alivio.

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04/04/2026, 17:13
Jane Bennet

El doctor estaba preparándolo todo, pero su mente parecía estar trabajando incluso más deprisa, cuando le habló a Jane de "mi accidente" y también de la ausencia de los Bingley.

A Jane le pareció que Effie parecía a disgusto con aquellos comentarios, lo cual confirmó cuando intervino en relación a la no visita de los Bingley.

-Como dice Effie, estoy mejor sin visitas. Bueno, salvo la suya, y la vuestra, doctor, por supuesto. Pero no me apetece demasiado recibir a extraños en casa, sobre todo en estos días en los cuales mis padres están tan ocupados -le explicó.

Mientras la observaba, pareció querer distraer su mente preguntándole por algo que leer.

-Bueno, disfruto mucho de Homero y su manera de describir hechos increíbles. Supongo que tengo mucha imaginación. Le recomiendo encarecidamente leerlo, o releerlo, si no lo habéis hecho aún.

Después, inició su análisis, y sus palabras animaron bastante a Jane, al considerar la posibilidad de que le diese mayor libertad. Cuando le preguntó, Jane negó con la cabeza.

-No, ningún mareo, doctor.

Y después, más preguntas.

-Me cuesta un poco respirar cuando llevo algo de tiempo en pie, pero nada especial. No, no me siento más pesada.

Finalmente, parecieron querer untarme con un líquido especial, algo que no había visto nunca, pero que en ningún caso le llevó a Jane a desconfiar, sobre todo porque Effie estaba allí, a su lado.

El doctor se retiró fuera y ella se descubrió el pecho para que Effie le untase aquel líquido, después de asegurarle que no era nada peligroso o dañino. La verdad es que no sintió ningún alivio especial al contacto con el líquido, pero esperaba que sus efectos tardasen en aparecer.

-¿Está bien el doctor? Parece algo... nervioso -le dijo a Effie, quizás abusando de su confianza.

Effie era casi de la familia, una amiga en quien confiar, y si ocurría algo malo, estaba segura de que ella se lo diría.

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06/04/2026, 04:36
Dr. Elías Thorne

Se encontraba nervioso, o quizás esa no era la palabra correcta. Inquieto más bien.

Pudo notar como las miradas de Effie se clavaban en él sin entender el motivo. ¿Pensaría que estaba actuando raro? Podría ser, pero recordando el espectáculo montado por la pequeña de las Briqueville en el baile de hacía escasos días, tampoco creía que nadie pudiera reprochar nada. - Ya trataremos el asunto al salir de la casa de los Bennet.- se dijo.

- Literatura griega, sin duda una elección exquisita... tanto la Ilíada como la Odisea. - Respondió mientras trabajaba rutinariamente.

No sabía cual había sido el resultado de la prueba, Effie la había llevado a cabo sin su presencia teniendo en cuenta el lugar tan indecoroso que molestaba a Jane. Pero el que Effie no hubiera ido en su búsqueda de inmediato le hacía intuir que habría sido negativo, lo que hizo que se relajase solo en parte, aún estaba el asunto del compromiso de Mary, un tema que quería tratar pero no sabía como atacarlo.

Esperó en el pasillo unos instantes más, esperando que su encuentro fuera fortuito con la joven Bennet, pero al no llegar este, tomó fuerzas y fue en su búsqueda.

- Disculpa mi intromisión, venía a comprobar que todo está como debiera.- Dijo tras encontrar a Mary. - Me alegra decirle que su hermana se encuentra en perfecto estado, puede sin grandes esfuerzos volver a ir recuperando sus rutinas.

La seriedad y pulcritud en sus diagnósticos era algo muy reconocible por parte de Mary, sin embargo, había algo más que lo tenía distraído, y era algo muy evidente.

- Effie la acompaña ahora mismo, y querría aprovechar estos momentos para poder intercambiar unas palabras contigo, si me lo permites. - La impersonalidad mostrada previamente se desvaneció con ese contigo. Una mirada acompañó a ese sutil cambio a un tono más cercano, una mirada casi fraternal, una mirada que esta vez Mary si podía reconocer. - Nuestro último encuentro fue... amargo.- Dijo en referencia al encuentro de la consulta. - Y quería disculparme por ello.

Ese fue un paso en falso, o una declaración de intenciones. Si Mary aceptaba las disculpas sin más y volvían al cuarto de Jane, no había nada de lo que pudo haber en el pasado, toda esperanza a tener cordialidad mutua se había desvanecido; pero, de haber una aceptación a poder conversar a pesar de la disculpa ya dicha, sentía que podía sincerarse con Mary, decirle lo que pensaba antes de que pasase a ser una mujer casada.

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07/04/2026, 20:59
Mary Bennet

Mary se sorprendió al oír pasos a su espalda y descubrir que se trataba del doctor, que había bajado hasta la cocina.

-Doctor. El agua está casi lista -le dijo, como lamentándose por su tardanza.

Su respuesta fue impecable, como siempre, informándole acerca del estado de Jane. Oír que su estado era bueno, hizo que sonriese, aliviada.

-Esa es... una muy buena noticia. Muchas gracias, doctor. Han sido sus cuidados los que lo han hecho posible. De no haber venido cuando tuvo lugar el accidente, estoy convencida de que podría haber sido muy grave -le dijo.

Sin embargo, se percató de que el doctor parecía querer decirle algo más. Confundida, sintiendo curiosidad por saber de qué se trataba, aunque no inquietud, mantuvo la mirada fija en el rostro del doctor.

Y cuando acabó la frase tuteándole, entendió que era algo de índole personal... y su gesto se volvió más serio.

-D-desde luego, doctor -y le hizo un ademán con la mano para salir de la cocina y poder hablar lejos de los oídos de los sirvientes.

Cuando estuvieron a solas, en el pasillo, aguardó con paciencia a que hablase.

-Usted... no es necesario que se disculpe, doctor. Sé que habló con el corazón, y los amigos siempre deben decirse la verdad, o los pensamientos que ocupan sus mentes, aunque en ocasiones resulte doloroso. 

Las palabras de Mary aparecieron con naturalidad, sin desear causar sufrimiento alguno en el doctor. Recordaba bien aquel encuentro, pero no veía motivos para prolongarlo después de tanto tiempo.

Como mujer prometida y, en breve, casada, tendría que aprender a manejar situaciones que, en otras circunstancias, podrían haberle hecho perder la calma.

-Además, todavía recuerdo sus consejos, que guardo con respeto y cariño. Me gustaría seguir dibujando, si mis nuevas ocupaciones me lo permiten, aunque reconozco que resultará difícil.

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08/04/2026, 04:01
Dr. Elías Thorne

No había forma sencilla de hacer esto.

En un dictamen únicamente profesional el consejo que se daría a si mismo sería: "tira fuerte y rápido de la tirita", no alargues la agonía. Pero aquello no era una herida tan superficial que pudiera sanarse con una tirita; y cuando los sentimientos entraban en juego, la cosa se complicaba.

En todo momento analizaba el entorno que los rodaba cuando Mary lo guio a un sitio más privado para hablar. La joven daba muestras de haber querido adoptar el consejo que le había dado, pero no lo había interpretado del modo correcto, o quizás era él quien no se había expresado de manera correcta en su momento.

Tragó saliva antes de hablar, no quería que la lengua se le trabase en esos momentos o las palabras sonasen en un tono distinto al que debía sonar.

- Supongo que esto no te sorprenderá. - Dijo a modo de romper el hielo mientras invitaba a la joven dama a tomar asiento y luego buscaba acomodara un segundo asiento cerca del suyo para acomodarse. - Pero como buen científico que me considero, siempre me he mostrado escéptico en cuanto a los asuntos religiosos. El análisis de los sucesos, buscar el reactor a un hecho sin pensar que una respuesta irracional es la más lógica. - Tomó un segundo para analizar en sus rasgos las reacciones de Mary.- Las matemáticas son el lenguaje con el que Dios ha escrito el universo.- parafraseo a Galileo Galilei, un destacado científico conocido por sus grandes controversias con las iglesia. - Esto no significa que no valore la importancia de la religión, esa fe de dar respuesta a aquello que no se puede explicar a simple vista.

En ese momento habría agradecido haber cogido un vaso de agua, algo con lo que poder forzar un silencio para darse tiempo sin crear una atmosfera tensa o incómoda. - Como dijo Jesús, no hay más necio que el que no quiere ver... y eso es empirismo a mi parecer.

El doctor pasó su mano sobre su rostro como si buscase aclarar su ideas, estaba dando demasiados rodeos.

- Lo que quiero decir es que las creencias religiosas son válidas para mentes adormecidas... pero tu mente es despierta, tiene inquietudes, no es necia y sabe ver más allá. - Su gesto se volvió tan serio como tenso, sentía que era un desesperado tratando de convencer a una oveja de que debía graznar.- No deberías tomar votos con un hombre que valore tu voluntad de seguir un canon, sino con uno que te canonice por tus inquietudes. - Otra vez volvió a pasarse la mano sobre el rostro esta vez mientras agachaba la cabeza y tomaba aire. - Tu mente es demasiado brillante para no darla a conocer solo porque lo que se espera de ti es que cumplas con las obligaciones tradicionalmente asignadas a una mujer.

Notas de juego

Al doctor le va a dar una taquicardia. ¿Hay algún doctor en la sala?

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09/04/2026, 18:26
Mary Bennet

Mary intentaba recuperar algo del vínculo que sentía se había perdido entre ambos. Con su matrimonio en ciernes, todo era diferente, todo se veía diferente, pero lo cierto era que también el doctor actuaba de forma distinta.

Así que se preparó, como quien tiene delante a un oponente que va a saltar sobre él.

Aceptó la invitación del doctor y se sentó en cuanto llegaron a una salita, y después escuchó con atención como intentaba disculparse sobre su intromisión. 

-La religión es, desde luego, un acto de fé, nunca mejor dicho. No hay mucho que analizar sobre ello -comentó tímidamente Mary, algo que resultaba completamente obvio, tanto como que no era eso de lo que deseaba hablar el doctor, que parecía estar divagando acerca de la realidad de las creencias al mismo nivel que la ciencia.

-Yo... no entiendo, doctor. ¿Qué desea decir? -le preguntó, perdida en aquella maraña de razonamientos.

No le pasó desapercibido el sufrimiento que parecía acechar al doctor, lo que hizo que llevase su mano directamente hacia las de él, cubriéndolas en un intento de calmar su creciente ansiedad.

Y entonces, finalmente, inició la crítica sobre su futuro marido.

Fue como si hubiera retirado el velo que lo cubría, exponiendo la realidad de su alma y el dolor y la duda que anidaban en el corazón del doctor. Mary comenzó a respirar agitada, confundida por un sinfín de sentimientos que la zarandearon como haría un mar embravecido con una frágil embarcación.

Sin retirar sus manos, agachó un instante el rostro, solo para elevarlo de nuevo unos segundos más tarde.

-Doctor... Elías. El padre Collins es un buen hombre. Siento que me valora como esposa y futura madre de sus hijos, y el matrimonio permitirá que mi familia, viva segura. Cuando hablábamos de mis dibujos, lo hacíamos como dos adolescentes que no tuvieran responsabilidades, pero las tenemos, vos la vuestra y yo... las mías. Yo... nunca voy a dejar de soñar, pero la vida es algo que hacemos despiertos y... no puedo darle la espalda.

El rostro de Mary era dulce, y no mostraba enfado o indignación algunos. Aquel hombre se había acercado a ella y había visto lo que muchos otros habían dudado que existiera, pero ahora, todo era diferente.

Ahora, tenía los días contados porque las obligaciones que había contraído, eran ineludibles, así como los beneficios.

No podía seguir fantaseando con vivir una vida libre y sin responsabilidades. Su familia, y ella misma, dependían ahora de ella, y también la felicidad de un buen hombre.

Notas de juego

¡¡Qué dramón!!

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12/04/2026, 14:42
Dr. Elías Thorne

¿Cómo iba a entenderle aquella joven si ni él mismo lograba ordenar sus pensamientos?

Cuando se había querido dar cuenta se había enredado en un sinfín de metáforas, referencias, tecnicismos que carecían de sentido si uno era incapaz de diseccionar el cerebro del doctor para poder leer su forma de razonar en este momento... un cerebro que actuaba de manera un tanto irracional en aquellos momentos.

Podría haber pensado que era la reacción lógica de una serie de sentimientos algo más sentimentales de lo que debería. Pero no podía ser, el estaba embaucado de la fragancia de la Marquesa, las mariposas rondaban descontroladas y alteradas en el fondo de su estómago susurrando un nombre - Judith - por muy necio que sonase. Su preocupación por ella era singular y había sellado ese cosquilleo con actos carnales, algo de lo que se había privado desde que su esposa falleció.

Entonces, ¿qué era aquello?

Entonces, ¿qué sentimiento hacia la pequeña de los Benett le provocaba tal confusión?

¿Qué clase de veneno le estaba suministrando su cuerpo para volverse incoherente e irracional?

Ese no era él, nunca había actuado así... y aún así... Sentía que no le desagradaba.

Se encontraba perdido. A la deriva sin tener el control del navío que luchaba por no quedara hundido en el fondo del mar.

- Me disculpo por adelantado si lo que diré te ofende, nunca será mi intención hacerlo... - Tragó salvia y se dispuso a soltar aquello que podría ser el detonante final.- El Padre Collins valorará a cualquier casadera que porte el apellido Bennet... incluso a vuestra madre si llevase la tutela de viuda... busca el apellido no a quien lo porta. - Aquello había sido demasiado cruel, y seguramente podría destrozar a Mary, al menos la Mary frágil que un día conoció... la de ahora parecía mucho más fuerte. - Y por favor, deja de llamar dibujos a la ciencia... has mostrado ser más científica que muchos licenciados. Tus bocetos son réplicas milimétricas de gran exactitud biológica, con ellas se podría ilustrar mucha medicina y sería material más que útil a la hora de comprender sobre fisionomía... quién te diga que son dibujos, mostrará ser un necio... yo mismo lo fui si lo describí alguna vez en esos términos. - Su mente se movía rápido para dar una comparativa final que pudiera ayudar a convencer a la joven.- ¿Qué habría sido de la humanidad si a Emilie du Chatelet le hubieran ofrecido un esposo que no creyera en ella; y su respuesta hubiese sido: "solo reescribo textos".

Notas de juego

Seguimos con el drama.

Espero que Marie Curie sea previo a la partida ¿en qué año estamos?

Edit Dire: sorry, a finales del 18 jajajajaa

Edit: Modificado.
 

Émilie du Châtelet (1706-1749) fue una matemática, física y filósofa francesa famosa por traducir y comentar los Principia Mathematica de Isaac Newton al francés. Su trabajo fue fundamental para introducir y difundir la física newtoniana y el cálculo diferencial en la Europa continental.

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13/04/2026, 20:07
Mary Bennet

El mar embravecido que parecía dominar el comportamiento del doctor, amenazaba también con alterar el de Mary, que se apoyaba en su creencia de que estaba haciendo lo correcto, tanto para ella como para su familia, lo más justo y también, lo mejor que podía hacer.

Pasado el primer momento, el doctor se disculpó y Mary suspiró aliviada, pensando que con ello, se había terminado la conversación.

Pero estaba equivocada.

El ataque del doctor fue brutal, carente de sentimientos, y monstruosamente calculador.

Mary se encontró a sí misma incapaz de responder ante aquella acusación, que no solo difamaba al padre Collins y su honorable ocupación, sino también a ella, por el compromiso que había adquirido. Su rostro enrojeció de ira, mezclada con una confusión que le superaba, pues jamás habría esperado un comportamiento como aquel por parte del doctor, su amigo, alguien en quien había llegado a confiar y que había visto lo que a nadie más había mostrado.

Sus sueños.

Y aunque finalmente, intentó halagarla mediante aquella crítica a su manera de referirse a lo que le había mostrado, Mary se sentía ofuscada y profundamente herida.

Sin dudarlo un instante, se levantó.

-C-creo, doctor, que lo mejor será que a partir de ahora, s-se limite a ejercer su profesión. Usted ha hablado mal de... mi futuro marido, y su manera de hacerlo ha sido... 

Mary cerró los ojos, esforzándose por no llorar y mantenerse firme.

-Creo que se ha dejado llevar por alguna clase de emoción que le impide aceptar la realidad y en su lugar, la distorsiona. Sigo pensando que es usted un buen hombre, pero me cuesta hallar el amigo que una vez pensé que tenía y en quien pensé podría apoyarme en caso de necesidad. Lo mejor es olvidar esta conversación y así quizás, la próxima vez que nos veamos, pueda... volver a mirarle sin sentir dolor.

Notas de juego

¡¡¡Perfecto!!!

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14/04/2026, 07:19
Dr. Elías Thorne

Se había extralimitado.

Su comportamiento había sido indecoroso, más acorde a un chiquillo iluso, y Mary había mostrado la madurez necesaria para reprimirle por ello... se sentía avergonzado.

Sin duda, no había sabido expresar de manera apropiada lo que deseaba decir, o más bien, ni siquiera sabía que quería decir, había arruinado la oportunidad de arreglar el asunto, incluso lo había empeorado.

Respiró profundamente, sintiéndose derrotado y con un gesto de cierta amargura por haber hecho pasar por aquello a la joven Bennet.

- Perdonadme, ha estado fuera de lugar. Lamento lo sucedido. - Dijo con la mirada baja y un tono que apenas se alzaba por encima de lo que se tildaría como un susurro.

Hubo un silencio corto. Se sentía mal por haber presionado la situación al punto de permitir que Mary saliese herida. Sin duda, para nada era su intención.

Alzó la vista, y la clavó en el rostro compungido de la joven. Abrió la boca saliendo de ella vacío por palabras; y la volvió a cerrar. Alargó esa tensión incómoda unos segundos más.

- No volverá a suceder... esto... todo esto... - Apretó los puños con rabia sin poder terminar la frase.- No tendría que haber sucedido.- Respiró profundamente una vez más. Buscaba calmarse... restablecer un ambiente de normalidad, si es que eso aún era posible. - La felicito por su enlace, espero que el Padre Collins y usted sean muy felices en su matrimonio.

Se levantó con la mirada perdida. Sus pasos fueron directamente hacia la puerta que llevaba al pasillo donde las escaleras ascendían a la segunda planta. - Cambiaré el curetaje de su hermana y me marcharé... el agua debe estar ya lista. - Ni siquiera tuvo el valor de girarse para mirarla cuando hablaba. - Ojala todo esto hubiese ocurrido de otro modo... nunca estuvo entre mis intenciones herirla; y lo hice ya en dos ocasiones.

Con esas palabras, y sin dejar lugar a réplica marchó a continuar con su labor.

Notas de juego

No sé si quieres dejarlo aquí. Entiendo que el resto de la visita será un estándar tenso.
Si Effie es lo suficientemente curiosa para querer preguntar que sucede, lo podemos rolear en la siguiente escena. Imagino que mis pasos serán ir a ver a Judith a "nuestro hogar".

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14/04/2026, 07:38
Director

Notas de juego

Si, yo creo que ya has hecho bastante jajajajaahajaj

Effie no preguntará al doctor. Ni tiene confianza.