VALUSIA
La cortesana suspiró, y tardó en contestarle a Douglas. El conflicto entre los Heitan y los Manaina venía de tiempo atrás, y cada vez estaba más cerca una declaración abierta de Kanly... Aún así, ambas familias convivían en un entorno hostil pero que generaba enormes riquezas para ambos gracias a la abundancia de kaitapu en Ubi Kamir. Tal vez era lo que les permitía mantener una actitud hostil permanente sin escalar esa hostilidad a un nivel que podía hacer peligrar ese negocio. E incluso les permitía compartir un evento como invitados, y actuar de forma aparentemente civilizada.
Valusia se encogió de hombros. Ella necesitaba a los dos bandos, al menos de momento, y su lealtad era únicamente para ella misma. -Los Heitan van a estar representados por los gemelos, siseó sin nombrar a los temidos vizcondes hermanos del clan Koga-Heitan. Nomura y su hermana Tamura eran crueles, despiadados y tremendamente inteligentes, y se rumoreaba que su poder superaba ya el del marqués Taiki Masaru-Heitan, la cabeza visible de los Heitan. -También irá Barlowe Takeda, añadió. -Es la maestra de guerra, y tiene buena relación con los iwi. Su acompañante será un tal Yasu West, un diplomático que ha llegado hace relativamente poco. Lo sé porque les vi juntos hace pocos días en un ... evento.
Los eventos de los Heitan versaban entre orgía y politiqueo, o ambas cosas a la vez. -Ah, y también va ese tal Katsu... Katsu Mushashen, dijo y miró alrededor. Le soltó el antebrazo y dio un paso hacia atrás. El encuentro había terminado, y ella se marchó, sin despedidas más allá de una mirada prolongada. Por debajo de la máscara parecía observar la reacción de Douglas Ryback por unos instantes antes de desaparecer entre las sombras.
VALUSIA
La confidente de Douglas Ryback desapareció, y por unos momentos Douglas dudó si todo había sido un sueño. Pero las últimas palabras resonaban en su cabeza...
Katsu Mushashen
Aquel nombre le era conocido a Douglas, y seguramente Valusia lo sabía. Era el maestro de espadas de los Heitan, su mejor guerrero, forjado en el fuego de decenas de batallas. Invicto en combate singular, y al que Douglas había visto en algún librofilm. Sus movimientos eran veloces y precisos, y su técnica muy trabajada.

He subido algo más de info de los Heitan a la ecena de Casa Manaina
Gasto 1 de amenaza para incluir a Katsu Mushashen en el séquito de los Heitan
La joven wahine Kaia sonrió ante la propueta de las dos mujeres. -¿Una regata?, se preguntó. -He oído hablar de la tradición de las regatas alrededor de las islas, y como los iwi aceptaron ser súbditos de los Manaina porque mi padre superó esos retos, hace mucho mucho tiempo.
Se quedó pensando en las implicaciones de nombrar al anciano Arata Manaina como su "padre". -Sí, me gustaría acompañaros, confirmó. -Los iwi miran con recelo al ariki Kaito, y presentarme junto a uno de los hijos de Kaito, tal vez, a los ojos de los iwi, podamos representar una unidad, unos lazos hacia el pasado. Valoran mucho esas cosas, comentó con sorprendente madurez. -¿Qué debemos llevar? ¿Y cuándo partimos?, preguntó con visible entusiasmo.
ACTUALIZACION DE AMENAZA Y DE IMPULSO
Amenaza: 20
* inicial (27)-gasto DJ «rasgo» Escena 1.2 (2)+ Blaze 1d20 (1)-Esc1.1. (equipo enemigo)-gasto DJ «preparar enemigos» en escena 1.2-defensas(1.2)-Esc1.3GastoDJ-Esc1.1GastoDJ
Impulso: 2
* inicial (0)+Layna (2)+Blaze(1)+Zyra(1)-Grendal(2)-Douglas(1)+Douglas(1)+Galius(2-2)+Blaze(2)-Wiremu(1)-Zyra(1)-LadyKhalesh(1)+Blaze(1)
Lady Kalesh sonrió con calma y dulzura, lo que le confería una madurez que no debiera ser habitual para alguien tan joven como ella aunque quizás todo era fruto de su entrenamiento como Bene Gesserit.
- Vuestro padre fue un gran unificador, sin duda alguna... - Asintió a las palabras de la joven - Es una gran idea wahine Kaia, sois muy sabia - No había ninguna intencionalidad en sus palabras sino que las expresaba con sinceridad pues había dicho algo sabio y firme, demostrando su validez como futura líder unificadora - Podéis llevar aquello con lo que más cómoda os sintáis. Seremos una comitiva pequeña y creo que en breve nos avisarán de la partida... ¿Necesitáis ayuda con algo?
-No, no te preocupes, contestó Kaia. -Estaré lista.
Estaba entusiasmada, y al mismo tiempo determinada de hacer un buen papel en este cometido tan importante que se le había asignado. Conocía poco a Ezio Manaina, pero le pareció alguien interesante y además era de una edad parecida a la suya.
Después de unos breves preparativos, Ezio, Kaia, Douglas, Lady Kalesh, Layna e Istian Hoeth volvieron a encontrarse en una de las puertas de entrada y salida de la Ciudad Flotante. Allí les esperaba el socio y amigo de Ezio en una embarcación ligera y rápida, más pensada para el ocio y el disfrute que para la guerra o para el transporte. Pero era un navío ligero y veloz, perfecta para transportar a un grupo reducido de personas.
En medio de una persistente lluvia, las compuertas se abrieron y salieron de la Ciudad Flotante rumbo a la Tahonga Akemi. El primer impacto de la olas oceánicas que chocaban con el remolino de la propia Ciudad Flotante les hizo tambalear y solo el techo abovedado de cromoplástico templado evitó que terminasen empapados. La lluvia se volvió torrencial y las tormentas magnéticas de Ubi Kamir vaticinaban una travesía incómoda hasta su destino, pero los seis confiaban en que estaban más seguros en este transporte alternativo que en el oficial que ya había partido sin ellos desde el muelle del distrito de los edificios principales.
Fin de la escena, sigue en 2.1. Tangata Manu