El duelo
En el rango de mi espada soy mi propio emperador...
Con una determinación inusitada, de alguien que vivía y moría para y por la espada, Douglas Ryback logró desarmar al gran maestro de espada de los Heitan, y la espada de Katsu Mushashen se cayó a la cubierta del Haurangi. Nunca antes Katsu se había visto superado de esa forma en un duelo, y ahora se veía en una situación más que comprometedora.
Douglas: has logrado quitar el recurso (la espada). Puedes gastar Impulso de la siguiente forma (por ejemplo):
* Mantener la iniciativa para actuar una segunda vez antes de tu rival (coste 2 de Impulso o 2 de Amenaza, se puede también añadir Amenaza para el DJ si no quieres gastar Impulso de la reserva).
* Eliminar el recurso (la espada) totalmente (que caiga al mar por ejemplo). El coste es de 1 Impulso (o amenaza) + 2 por la calidad, total 3.
Dejo en abierto el post de Douglas donde se ve la mecánica de la acción que ha hecho, con el gasto de 1 punto de Determinación que creo que ha estado muy bien gastado.
Haurangi
La contrabandista gritó de alegría al ver cómo las velas del Haurangi volvían a coger el aire y recuperaban la velocidad. Movió el timón con habilidad para contrarestar los golpes de las olas en el último giro y ya afrontando la recta final. Sólo cuando vio el lugar señalado por las banderas, y la comitiva iwi, se permitió mirar atrás para asegurarse de que estaban fuera del alcance de los Heitan.
-Bien hecho, vieja, dijo en voz alta y tocó la madera del antiguo barco, y luego alzó la vista para mirar a Blaze. Le iba a tener que invitar ella esta vez en el Astillero Rojo, por su ayuda y por la del resto de la tripulación, formada por soldados licenciados del ejército de los Manaina. Hombres que ya no eran útiles, al parecer, para las nuevas aspiraciones de la Casa.
Detrás de ella, Douglas y el espadachín de los Heitan seguían luchando. Por un momento, Zyra pensó en intervenir. Pero justo en ese instante vio cómo Ryback parecía obtener una ventaja importante contra su rival. No quería privarle de su momento de gloria.
Motivo: Pilotar.Zyra
Tirada: 2d20
Dificultad: 16-
Resultado: 1, 4 (Suma: 5)
Exitos: 2
Blaze: ha tirado Comprensión (Dif2) para sustituir la cuerda rota. Tiene 6 en Comprensión, y la especialización "Sentido del Peligro" que en este caso entiendo que se puede aplicar para saber qué tiene que hacer. Logra por lo tanto 3 éxitos, y el éxito adicional se añade a la reserva de grupo.
Zyra tiene +1 por la tirada anterior de Blaze. Logra 2 críticos (!!) + 1 éxito adicional de Blaze, total 5 éxitos. La carrera ya está ganada, y la embarcación va a llegar a la meta con los Douglas y Katsu aún peleando.
En la playa
La llegada del Haurangi a la meta era ya cuestión de minutos. Una mera formalidad, pues la victoria había sido contundente, y los Heitan habían sido derrotados en muchos frentes en ese día. No obstante, algo había sucedido en Marama, la luna artificial en órbita de Ubi Kamir que era el hogar de la Casa Meiyokotte. Grendal, el espía, había llegado en tóptero para traer las nuevas, y para poner a salvo a ciertas personas. Ahora, con la regata casi terminada, necesitaba reunir a todos los miembros de la Casa Manaina sin causar un gran revuelo entre el público y los iwi, y sin revelar demasiado a la comitiva Heitan que seguían atentos a todo, aunque algo apartados por la vergüenza de la derrota.
Una derrota que aún podía ser peor, porque a bordo del Haurangi estaba el maestro de espada de los Heitan luchando contra Douglas Ryback. El público atendió con estupefacción el inesperado espectáculo, sin entender qué hacía Katsu Mushashen a bordo del Haurangi, y cuando de repente Ryback logró desarmarlo con un gesto técnico increíble, se escucharon vítores y aplausos entre la multitud congregada en la playa.
ACTUALIZACION DE AMENAZA Y DE IMPULSO
Amenaza: 15
* inicial escena 2.1. (20)-dificultadChequeoEstrategia(1)-acciónEmbarcacion(1)-llegadaMonstruo(1)-comitivaHeitan(1)-tóptero(1)-Yuki(1)+VozLadyKalesh(2)-Cuerda(1)
Impulso: 1
* de la escena 1.3. +Blaze(1)
* inicial escena 2.1. (2)-LadyKalesh(1)+Galius(1)+Layna(1)-LadyKalesh(1)-Douglas(3)+Blaze(1)
Cuando Lady Kalesh escuchó las noticias su expresión no cambió, seguía manteniendo aquel rostro frío y marmoleo.
- Debemos partir en cuanto sea posible y con el máximo sigilo y disimulo posible... Creo que iré preparando algunas cosas para que nuestra partida no sea demasiado llamativa... ¿Hay alguien protegiendo a los jóvenes, verdad?
Mi idea es gastar el recurso para tirar la espada al agua y así desarmar al enemigo completamente pero no entiendo el +2. ¿+2 puntos de impulso? ¿Debo de tirar algo? Si al gastar el impulso le desarmo definitivamente, entonces pondré un post narrativo para contar el combate desde el punto de vista de Douglas.
DJ: después de la tirada exitosa, se puede gastar impulso para eliminar un recurso del enemigo. Sin tirada. El coste es normalmente 1 de impulso, pero se suma la calidad del recurso al coste (calidad normal es 0, pero en esta caso es la espada especial del maestro de espada y tiene calidad 2). En total el coste serían 3 de impulso. En la reserva sólo queda 1 punto de impulso, pero puedes gastar amenazas en su lugar (gastarías 1 de impulso de la reserva y se añadirían 2 de amenaza para el director). Haz un post narrativo con la resolución del duelo que ha ganado Douglas :)
Al fin había llegado su momento. Aceptó el combate con la misma alegría y responsabilidad con la que un bailarín acomete una gran función. Podía ser la primera de sus grandes funciones y quizás la más definitiva, posiblemente por eso no era capaz de borrarse la sonrisa de la cara. El escenario no era el favorito, pues prefería combatir sobre un suelo fijo y en tierra firme, pero las grandes oportunidades se presentan de forma imprevista en la mayoría de ocasiones.
Con un par de rápidos pasos y con su acero en la mano se preparó para recibir a Katsu Mushashen, el asesino de los Heitan que quería resolver a golpe de espada lo que su casa había perdido en la regata. A Douglas aquello no le parecía mal, pues en su simplificada forma de ver el mundo el acero siempre era la mejor respuesta, de hecho era la única respuesta que merecía la pena.
La reputación de su oponente era sobradamente conocida por todos, un letal espadachín que había encumbrado su nombre mediante golpes de su espada y muertes de rivales. Aquello solo servía para emocionar más a Douglas que estuvo a punto de gritar para que todo el mundo los mirara y no se perdieran la exhibición, un atisbo del decoro que le inculcaron de joven le retuvo. Por desgracia Katsu era mucho más prosaico y menos dado al espectáculo que él.
El aire silbó cuando el maestro de esgrima atacó a Douglas y ambas espadas se chocaron. Una maniobra clara, directa y destinada a terminar el combate con premura. Aquello no gustó a Ryback y mucho menos que intentara desarmarle. Ese era un truco que se empleaba con matarifes de segunda y con novatos, no con artistas como él. Movido por aquella falta de delicadeza y de conciencia del espectáculo que Katsu estaba demostrando, Douglas invirtió el giro de muñeca con el que evitó ser desarmado y le devolvió la jugada a su rival.
Pese a la firmeza con la que la espada estaba sujeta encontró el punto óptimo para presionar y con el plano de su hoja dio un golpe seco y elegante que lanzó el arma al mar dejando a su oponente a su merced. Con una teatral reverencia de final de espectáculo consideró concluido el combate. Acto seguido apoyó la punta de su hoja en el gaznate de su enemigo.
—Si en algún momento has soñado con que podías derrotarme, ahora es el momento oportuno para que te despiertes y pidas perdón —le dijo Douglas a Katsu en un tono íntimo y propio únicamente de dos hombres que acababan de intentar matarse.
Había momentos en los que una concubina debía callar. Le faltaban datos para dar una respuesta adecuada y, por mucho que las noticias fueran preocupantes, no era oportuno aparentar una gravedad que era contraria al decoro y a la alegría que debían mostrar por haber tenido éxito en una regata de tal importancia simbólica.
Este era, después de todo, el planeta de su casa adoptiva. El planeta de sus señores. Layna se apoyó suavemente aferrándose al brazo izquierdo de su señor el tohunga Istian Hoeth.
- Las noticias preocupantes no deben empañar nuestra gran victoria. Aparentar preocupación, enfado o molestia en lo que debería ser regocijo podría perjudicarnos. Si esta pobre chica tiene algo que decir- apuntó Layna en un susurro que solo los miembros de la comitiva podían escuchar- el que nos marchemos tan pronto sea posible no implica necesariamente ofender a los iwi con una salida precipitada.
Miró tras esas palabras la concubina a tres personas, su señor el tohunga Istian Hoeth, el señor Ezio Manaina y wahine Kaia o Manaina.
- Mis señores, probablemente la wahine Kaia o Manaina y el señor Ezio Manaina, al menos, deberían acercarse a recibir el triunfo y a decir palabras de agradecimiento a los espíritus del mar y a nuestros anfitriones iwi. Aprovechemos que los barcos aun no se encuentran aquí.
Istian Hoeth estaba viendo a Douglas Ryback, en pose de victoria, a horcajadas con una pierna a cada lado del gran Katsu Mushashen, derrotado por primera vez. Istian sabía que Douglas no iba a matar al maestro de espada de los Heitan. De querer hacerlo, ya lo habría hecho. Pero buscaba atestar un golpe mucho más doloroso que la muerte en combate. Y al mismo tiempo, el ambicioso espadachín estaba enviando un mensaje a todos. Su momento había llegado.
Escuchó la voz de Layna, y atendió sus palabras. Asintió. -Que sean Ezio y Kaia los que atiendan la ceremonia. Yo recibiré al resto de la tripulación, todos han cumplido con su deber. Acto seguido añadió: -No hay tiempo que perder. Layna, Lady Kalesh, Galius... Estad atentos cerca del ornitóptero, vamos a salir en breve.
El navío de los Manaina había ganado la carrera de Tangata Manu. Con el maestro de espada de los Heitan derrotado sobre la cubierta del Haurangi, y su hoja en el fondo del mar, los Heitan sufrieron una humillación adicional, además de la derrota.
No obstante, la tensión entre los miembros de la comitiva Manaina era más que palpable. Los Heitan también estaban recibiendo alguna información a través de sus comunicadores. Algo había sucedido en la luna artificial Marama. Algo que iba a cambiar el destino de la Casa Manaina, y tal vez del planeta Ubi Kamir entero.
Ezio Manaina y Kaia o Manaina fueron los encargados de recibir el trofeo, hecho del sagrado kaitapu. También dedicaron unas palabras a los espíritus y honraron la cultura de los iwi. Al mismo tiempo, Istian Hoeth recibió a Zyra, a Blaze y al resto de la tripulación. Grendal se acercó a Stephen, el infiltrador "Shadow" y le dio rápidamente las órdenes oportunas.
-Stephen, te vas a encargar de Kaia. Llévala a un lugar seguro, no me digas dónde. En poder, te hago llegar un mensaje distrans a alguno de los puntos seguros.
No había tiempo para más. La situación era realmente complicada, y cualquier paso en falso podía resultar fatal. Grendal confiaba en que su discípulo iba a ser capaz de cumplir con este cometido.
Istian Hoeth felicitó en primer lugar a Zyra, cuya pericia como piloto había sido clave en la victoria. Luego se dirigió a Blaze. -Buen trabajo, Blaze Akemi. Dile a tu unidad que vayan con Zyra hasta la Ciudad Flotante, y que esperen órdenes. A ti te vamos a necesitar en Marama. Ve al ornitóptero, y ponlo en marcha. Despeja la zona de carga, vamos a ir ocho hasta el Corredor Lunar.
Amenaza: 3
* inicial escena 2.1. (20)-dificultadChequeoEstrategia(1)-acciónEmbarcacion(1)-llegadaMonstruo(1)-comitivaHeitan(1)-tóptero(1)-Yuki(1)+VozLadyKalesh(2)-Cuerda(1)-Ajuste(-12)
Impulso: 0
* de la escena 1.3. +Blaze(1)
* inicial escena 2.1. (2)-LadyKalesh(1)+Galius(1)+Layna(1)-LadyKalesh(1)-Douglas(3)+Blaze(1)-1punto fin de ecena.
De forma más que precipitada, los representantes de los Manaina abandonaron la playa de Tahonga Akemi. Blaze manejaba el ornitóptero, que además le trajo recuerdos a otro que había manejado un tiempo atrás en un planeta muy distinto. Era un vehículo adaptado y mejorado, muy versátil y de prestaciones superiores al modelo estándar del ejército Manaina en Ubi Kamir. Adaptando la zona de carga, era capaz de transportar a los otros siete pasajeros: el espía Grendal, el tohonga Istian Hoeth, el táctico Galius Hollack, el espadachín Douglas Ryback, Lady Kalesh y la empática Layna, además de Ezio Manaina.
El ornitóptero despegó, y tomó rumbo hacia el Corredor Lunar, que unía el planeta de Ubi Kamir con la luna artificial Marama.
Fin de la escena, continuamos en 2.2. Kanly i Marama
He actualizado Impulso y Amenaza. Impulso baja 1 al final de la escena. Amenaza lo que he hecho es un ajuste considerando que sois ahora menos jugadores que al principio de la partida.